La ExpoBRA reunió en Santiago del Estero a la ganadería nacional, con motivo de grandes remates y la presencia de más de 500 reproductores de unas sesenta cabañas expositoras de todo el país.
Así lo contaba en diálogo con Radio Campo -por Radio Colonia- el director de Brangus, Jorge Sedelli, que hizo hincapié en que la genética es un proceso lento y acumulativo. “No vemos cambios drásticos de un año para el otro”, dijo.
En esa línea, comenta que los cambios o el progreso se ve en las categorías más juveniles, en animales de dos a tres años, con una genética que se puso cuatro años antes. “Es un proceso continuo y cuando hay estímulos para producir, el hombre de campo siempre está presente, invierte, y eso se nota en mejoras”, agregó.