Desde hace varias campañas, el productor triguero notó un cambio en la intensidad en que se desarrollan de las enfermedades en el cultivo. En este contexto, la Mancha amarilla es una de las que apareció con mayor gravedad , generando gran preocupación en el sector por su avance a pesar de las estrategias de aplicación de fungicidas utilizadas para controlarla.
En consecuencia, con el objetivo de detectar la posible pérdida o reducción de sensibilidad de los patógenos causantes de enfermedades foliares, un grupo de fitopatólogos de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA), con el apoyo técnico-económico de BASF se propusieron averiguar más sobre el tema, contó en diálogo con Radio Campo -por Radio Colonia- Juan Martín Perez Brea, gerente de cultivo para cereales de invierno de Basf. Los Ing. Agrónomos Marcelo Carmona y Francisco Sautua fueron quienes lideraron el proyecto.