Los idiomas son imprescindibles para nuestro futuro, encontrar trabajo, viajar, conocer mundo y descubrir nuevas culturas.... Por ello, y para demostrar que estudiar inglés puede ser muy divertido, la ONCE organiza cada año unos campamentos de verano donde chavales de entre 12 y 17 años con discapacidad visual aprenden un idioma mientras realizan todo tipo de actividades y conviven con otros jóvenes de toda España. Este año, además, ha sido una prueba para un curso que todos quieren presencial.