Cuando se tiene una edad adulta y el tacto no se ha educado para leer en braille, se nos antoja muy difícil aprender si nos quedamos ciegos. La atención personalizada es primordial para aprender y con los 'Promotores braille para adultos', en la ONCE, se refuerza tan reseñable tarea. Corina Alfonso, joven psicóloga ciega, lo hace posible en Galicia.