La adaptación a un proceso de pérdida de visión no es fácil. Pero nuestra protagonista se ha reinventado como pintora y hasta ha lanzado una línea de diseño de ropa con su propio nombre: Lola Raya. Y es que el resto visual que conserva lo aprovecha hasta el infinito.. y mucho más. Le ha costado remontar, sí, pero con su fuerza interior y la ayuda de la ONCE lo ha conseguido.