MANDAMIENTO 13: GUARDA TESOROS
CUALIDAD DE CARÁCTER: FRUGALIDAD (AHORRO)
Frugalidad vs. Extravagancia
La Frugalidad (ó ahorro) es multiplicar mis recursos a través de inversiones sabias de forma que tengo más para dar de regreso a Dios.
La frugalidad es la base de una administración sabia. Por esta razón, la enseñanza de Jesús sobre la mayordomía nos proporciona una comprensión de la frugalidad.
La palabra Griega para mayordomía es oikonomia; esta palabra identifica la administración por parte de un mayordomo de los recursos de su amo. Su fidelidad está determinada por cuán exitoso es en usar e incrementar sabiamente los recursos que tiene bajo su cuidado.
Aspectos De La Frugalidad
1. La frugalidad empieza con estar contentos.
Una persona que cree que la felicidad se mide por las posesiones personales no será capaz de tener frugalidad verdadera. Él consumirá bienes costosos para tener cosas que no traen ganancia ni pueden satisfacer. Jesús advirtió, “Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee” (Lucas 12:15).
Por otro lado, una persona que está contenta con lo que tiene poseerá la habilidad natural de ser ahorrativo. “Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto” (I Timoteo 6:8).
2. La frugalidad usa la creatividad para incrementar los bienes.
Al igual que los dos mayordomos fieles duplicaron sus bienes, de igual forma Jacob encontró maneras creativas para multiplicar los rebaños que se le habían confiado a él. Un hombre frugal entenderá cómo Dios diseñó las cosas, y usará este conocimiento para incrementar la productividad en el trabajo que realiza.
3. La frugalidad guarda solamente cosas que tienen un propósito.
Jesús es el máximo ejemplo de frugalidad. Él sólo poseía cosas que eran esenciales para la vida y el ministerio. Cuando Él envió a los doce discípulos, Él les dijo, “No toméis nada para el camino, ni bordón [bastón], ni alforja [bolsa], ni pan, ni dinero; ni llevéis dos túnicas” (Lucas 9:3).
4. La frugalidad reúne los pedazos que sobran después de un proyecto.
Cuando Jesús alimentó a los cinco mil, Él demostró frugalidad al no permitir que la comida que sobró se echara a la basura. “Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que sobró de los pedazos, doce cestas llenas” (Mateo 14:20).
5. La frugalidad ahorra en tiempos de abundancia.
Cuando los ingresos de una persona aumentan, su tendencia natural es incrementar también su nivel de vida, gastando en comodidades y en lujos personales. Esta tendencia es
identificada en la Escritura. “Cuando aumentan los bienes, también aumentan los que los consumen. ¿Qué bien, pues, tendrá su dueño, sino verlos con sus ojos?” (Eclesiastés 5:11).
Cómo Se Diferencia La Frugalidad De La Avaricia
Frugalidad es usar la menor cantidad de recursos posibles para mis propias necesidades de manera que tendré recursos para ser generoso con Dios y con los demás.
La avaricia es dar la espalda cuando debemos dar a otros de manera que voy a tener más para mí mismo. Dios condena la avaricia. “Oigan cómo clama contra ustedes el salario no pagado a los obreros que les trabajaron sus campos. El clamor de esos trabajadores ha llegado a oídos del Señor Todopoderoso.” (Santiago 5:4, NVI).
Evaluación Personal: ¿Qué tan frugal eres tú?
• ¿Mantienes un registro detallado de tus recursos para saber cómo se están gastando?
• ¿Ahorras todo lo que tú puedes de forma que puedas tener fondos disponibles para dar?
• ¿Estás usando tus energías y recursos principalmente para ti mismo o para las necesidades de los demás?
• ¿Estudias procedimientos y formas para ver cómo puedes llegar a ser más eficiente y menos costoso?
• Cuando tus ingresos aumentan, ¿mantienes tu mismo nivel de vida de forma que tienes más para dar?