MANDAMIENTO 11: SÉ PERFECTO
CUALIDAD DE CARÁCTER: SINCERIDAD
Sinceridad vs. Hipocresía
La sinceridad es ser tan auténticos en el interior como lo que parecemos ser en el exterior.
La palabra sincero viene del Latín sincerus, y significa “entero, puro, genuino.” Es muy probable que se derive de la raíz sem-, que significa “uno”, y cerus, de un verbo que significa “crear.” Ser sincero es ser sin doblez ni hipocresía, lo cual fomenta decepción. La máxima expresión de hipocresía es Satanás y sus mensajeros, los cuales se muestran como ángeles de luz pero que en realidad son oscuridad y muerte. (Ver II Corintios 11:13-15.)
La palabra hebrea para sinceridad es tamiym. Esto significa “íntegro, completo, entero, en perfecto estado; tener integridad; estar completo o en completo acuerdo con la verdad y realidad.” La palabra Griega heilikrines se traduce como sincero y se compone de dos palabras Griegas: heile, que significa “el rayo del sol”, y krino, que significa “juez”. El significado literal de sincero puede ser traducido así: “nuestras vidas y acciones sean halladas puras cuando seamos juzgados por la luz del sol.” Jesús explicó, “Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas” (Juan 3:20).
La recompensa de la Sinceridad
Dios busca corazones sinceros y perfectos a través de los cual es pueda demostrar Su sabiduría y poder. “Porque los ojos de Jehová contemplan, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él” (II Crónicas 16:9). Esta declaración fue hecha hacia el Rey Asa, quien ganó una gran victoria cuando confió en el Señor, pero sufrió una gran derrota cuando confió en un aliado militar.
Pablo descubrió que cuando él confiaba en el Señor con todo su corazón, a pesar de que era débil, él experimentaba la fuerza de Dios. El Señor le dijo, “Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo” (II Corintios 12:9).
Otra palabra del Nuevo Testamento traducida como perfecto es katartizo, que significa “acabar algo completamente, esto es, reparar, ajustar; poner en orden.” Pedro escribió, “El Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione [katartizo], afirme, fortalezca y establezca” (I Pedro 5:10).
Dios lleva a todos los creyentes a través de pruebas ardientes que exponen sus defectos ocultos e imperfecciones. Cuando los creyentes dan gracias a Dios por estas pruebas y se regocijan en los propósitos para los cuales Dios los ha preparado, Dios otorga una medida correspondiente del poder del Espíritu Santo y una perfección del fruto del Espíritu en la vida de los creyentes. (Ver I Pedro 4:12-13.)
Evaluación personal: ¿Qué tan sincero eres Tú?
• ¿Eres igual en el exterior a lo que eres en tu interior?
• ¿Ocultas de la luz de Cristo pecados secretos?
• ¿Juzgas a los demás en cosas de las que tú también eres culpable?
• ¿Eres alguien que obedece externamente, pero interiormente resistes a la instrucción?
• ¿Buscas al Señor con tu corazón entero?
• ¿Haces buenas obras para recibir alabanza de los hombres, o para la Gloria de Dios?
• ¿Permites que la fuerza de Dios brille a través de tus debilidades?