PODCAST DE TIM BENIYORK EN BENIDORM

PODCAST DE TIM BENIYORK EN BENIDORM

By TIM BENIYORKTechnology
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PODCAST DE TIM BENIYORK EN BENIDORM episodes

  • EL FUTURO ES TRANSGÉNICO
    Cinco estudiantes del colegio La Salle de Beasain se pusieron el año pasado a investigar sobre los transgénicos. “Una de las cosas que tienen que hacer nuestros alumnos es identificar un problema que quieran corregir como servicio a la sociedad. Y ellos habían visto que hay mucho desconocimiento cuando se habla de transgénicos”, explica Miren Peláez, profesora de Ciencias del centro. Los chicos, de 4º de la ESO (15 y 16 años), hablaron con científicos e hicieron un experimento en la Zientzia Azoka organizada por Elhuyar el 24 de abril en la plaza Nueva de Bilbao. Instalaron un puesto de talo con chorizo, con truco: había talo hecho a partir de harina de maíz transgénico y convencional. ¿Sería la gente capaz de diferenciarlos?
    “Yo no lo fui; pero es que no como habitualmente talo con chorizo”, dice Mertxe de Renobales, catedrática jubilada de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad del País Vasco. Como el resto de los participantes, ella no puso ningún pero gustativo al talo transgénico. Normal, porque con la transgénesis no se busca por ahora cambiar el sabor del alimento. Al mejorar genéticamente una planta se puede pretender que sea resistente a plagas o a herbicidas, que consuma menos agua, que se adapte mejor a un suelo determinado, que genere alguna sustancia que supla una carencia nutricional… La tecnología que se utiliza en los organismos genéticamente modificados (OGM) es un avance más en lo que el ser humano lleva haciendo desde que domesticó hace unos 10.000 años las primeras plantas y animales: alterar sus genes para adecuarlos a sus necesidades. “Nada de lo que hay en el supermercado es natural”, advierte la bioquímica vasca. Ni nada de lo que se vende en las tiendas ecológicas.
    Un mundo modificado
    Durante miles de años el ser humano ha modificado especies mediante cruces sin saber muy bien lo que hacía. No conocía la ingeniería genética porque no sabía de la existencia de los genes. Aún hoy hay muchas personas que desconocen que todos los organismos tienen genes, que son los transmisores de la herencia, los que hacen que el vástago se parezca a sus progenitores o que sea propenso a las mismas enfermedades que ellos. Un estudio de la Fundación BBVA revelaba en 2012 que el 65% de los españoles cree que los tomates que come no tienen genes, frente a los producidos por ingeniería genética, que sí los tienen. El trabajo no ahondaba en las causas del error, pero bien podría deberse a las intensas campañas antitransgénicos de ciertos colectivos.
    Cirula transgénica. Foto: Departamento de Agricultura de Estados Unidos.Todos los transgénicos son OGM, pero no todos los OGM son transgénicos. Un OGM es un organismo al que se ha alterado algún gen mediantes unas técnicas determinadas -por ejemplo, para retrasar la maduración-, mientras que un transgénico es un organismo en el que se han insertado genes de otra especie con esas mismas técnicas. Ahora eso se consigue mediante ingeniería genética, pero hay transgénicos anteriores a ella. La naranja nació al hibridarse accidentalmente un pomelo y un mandarino hace unos 3.000 años en China y un agricultor perpetuar la estirpe. Y el boniato, que empezó a cultivarse en Perú hace unos 8.000 años, es un transgénico natural que contiene ADN procedente de “Agrobacterium”, una bacteria que produce tumores en las plantas.
    Cuando comemos pasta, comemos transgénicos. “El trigo duro, la variedad que se usa para la pasta, tiene cuatro genomas diferentes que le han llegado de cruces espontáneos de dos variedades diferentes, cada una con sus dos genomas. El trigo con el que se hace el pan de todos los días tiene seis genomas de tres especies diferentes”, explica De Renobales. Vivimos en un mundo transgénico. Mire su cartera: los billetes de euro están hechos de algodón transgénico, como los pantalones vaqueros que puede que lleve puestos. Y millones de personas viven gracias a un fármaco transgénico. Desde los años 80, los diabéticos se inyectan insulina humana producida por variedades transgénicas de la bacteria Escherichia coli. La vida de esos enfermos dependía hasta entonces de insulina de vacas y cerdos -y antes con insulina extraída de páncreas de cadáveres- que podía provocarles reacciones adversas y enfermedades.
    No hay en la naturaleza nada parecido al fresón, el plátano, el tomate o la patata que usted compra en el súper o la tienda ecológica. Son creaciones humanas a partir de especies silvestres pequeñas (fresa y tomate), venenosas (patata) o no comestibles por estar llenas de molestas semillas (plátano). Mediante la hibridación nuestros antepasados aprendieron hace miles de años a modificar especies a su gusto y no sólo vegetales, ahí está el perro, un lobo que hemos cambiado hasta extremos increíbles. Más recientemente, desde los años 50 del siglo pasado, la FAO tiene un programa, en colaboración con la Agencia Internacional de Energía Atómica, para mejorar los cultivos por irradiación.
    Transgénesis y ecología
    “Coges semillas, las sometes a radiaciones ionizantes artificiales que provocan muchas mutaciones, las siembras y te quedas con la planta con las características que estás buscando. A partir de ahí desarrollas la planta y pasa a formar parte de las variedades cultivables. También la agricultura ecológica usa ese tipo de plantas”, indica De Renobales. Pero rechaza los transgénicos, algo que la mayoría de los científicos no se explica.
    Platano silvestre. Foto: Warut Roonguthai.“No hay ninguna razón científica para que la agricultura ecológica no use los transgénicos resistentes a insectos, a virus y enfermedades, los tolerantes a la sequía y los que aportan mejoras nutricionales para aumentar su productividad por el sencillo procedimiento de reducir las pérdidas a la vez que mejora la calidad nutricional de estos productos”, dice la bioquímica. El maíz Bt, por ejemplo, es un transgénico que produce una proteína de origen bacteriano que hace que, cuando lo muerde el taladro -una plaga en Estados Unidos, Argentina y comunidades autónomas como Aragón, Cataluña Extremadura y Navarra-, el insecto muera. El Bt del nombre se refiere a Bacillus thuringiensis, la bacteria que produce un veneno natural para ciertos insectos. Pues, bien, los ecologistas se oponen al uso este maíz por ser transgénico, pero la denominada agricultura ecológica fumiga sus plantaciones de maíz con Bacillus thuringiensis que al emplearse así es mucho menos efectiva.
    La ingeniería genética permite a los científicos mejoradores de plantas saber en todo momento lo que hacen: qué gen han modificado o cambiado y revertir el proceso si fuera preciso. En casi 20 años de investigación y uso de transgénicos no se ha registrado en todo el mundo ningún problema sanitario ni ecológico, y eso que son objeto de férreos controles. “Pasan montones de pruebas antes de salir al mercado. Son tan seguros o más que un cultivo convencional o ecológico”. De hecho, muchas intoxicaciones alimentarias registradas en Europa en los últimos años ha tenido su origen en la agricultura ecológica, incluida la mal llamada crisis del pepino español de 2011, que se saldó con la muerte de 34 personas -32 de ellas en Alemania- y más de 850 afectados, además de generar cientos de millones de pérdidas al campo español. Los causantes habían sido, en realidad, productos ecológicos alemanes.
    Cuando hace unos meses acabaron su investigación sobre los transgénicos, los alumnos del colegio La Salle de Beasain llegaron a la conclusión de que los peligros que se asocian a ellos carecen de fundamento. “Y, además, ahora son más críticos no sólo con la información sobre transgénicos, sino en general. Han aprendido a leer las etiquetas de los productos y también, gracias a Mertxe (de Renobales), a que no se debe hablar sin saber”, dice Miren Peláez.
    El control de las grandes empresas
    Ante la falta de argumentos científicos contra los transgénicos, la oposición suele hacer hincapié en que su uso dejaría la alimentación mundial en manos de las grandes corporaciones de la biotecnología. Nadie lo niega, pero es que la alimentación mundial ya está en manos de las multinaciones. Y no sólo la alimentación. “¿De qué marca es tu móvil?, ¿y tu coche?, ¿y tu televisor?”, pregunta Mertxe de Renobales cuando sale a colación el tema.
    La oposición popular a los transgénicos en Europa, cuyo éxito se debe a campañas que fomentan el miedo, ha hecho que la UE ponga tantas trabas a este campo de investigación que grandes compañías como BASF han trasladado su actividad en esta área a EE UU. Si nada cambia, en un mundo con más de 7.400 millones de habitantes y creciendo, en el que los transgénicos son claves para garantizar la alimentación sin ampliar la superficie cultivable y dañar más el medio ambiente, los agricultores y consumidores europeos serán los grandes perdedores.
    109 premios Nobel contra Greenpeace
    “Greenpeace ha encabezado la oposición al arroz dorado, que tiene el potencial de reducir o eliminar gran parte de las muertes y las enfermedades causadas por la deficiencia de vitamina A que se ceban con las personas más pobres de África y el sudeste asiático”, lamentaban 109 premios Nobel en junio en una carta abierta. Y añadían: “¿Cuántas personas pobres deben morir en el mundo antes de que consideremos esto un crimen contra la Humanidad?”.
    Según la OMS, 250 millones de niños sufren de falta de vitamina A y cada año pierden por ello la vista entre 250.000 y 500.000 de 5 años, de los que la mitad fallece durante el año siguiente. La dieta de esos niños se basa fundamentalmente en el arroz, que carece de beta-caroteno, precursor de esa vitamina que está presente, por ejemplo, en la zanahoria. El arroz dorado produce beta-caroteno. Es un transgénico desarrollado en 1999 por Ingo Potrykus y Peter Beyer, que renunciaron a la patente para su uso humanitario. “Puede salvar a todos esos niños”, dice Mertxe de Renobales. Sin embargo, nunca ha llegado al Sudeste asiático por la oposición de Greenpeace, porque según ellos es es un caballo de Troya para introducir más cultivos transgénicos y su eficacia no está probada, lo contrario de lo que sostiene la comunidad científica.
    21 min
  • ESTADOS UNIDOS...HABÍA UN PAÍS QUE...
    Tribuna | La edad de oro americana
    Jan. 26th, 2017
    En estos días agitados el mundo se preocupa por los efectos que tendrá el señor Trump sobre su país —y por tanto sobre el mundo—. Es probable que el señor Trump no mejore mucho el futuro próximo de su país; es notorio que ya consiguió mejorar bastante su pasado cercano.
    Vivimos una edad de oro de la democracia americana —pero no es esta sino la que acaba de terminar: la que la irrupción del señor Trump cerró con cólera y estrépito—. Es un mecanismo clásico. Ya lo dijo, como casi todo, el general Perón: “No es que yo haya sido bueno; es que los que vinieron después me hicieron mejor”. Ahora, de pronto, el espejo roto del señor hace que políticos, columnistas, actrices de Hollywood y otros opinadores despechados extrañen ese “ejemplo para el mundo” —lo han escrito varios— que solían ser los Estados Unidos de América. Y abundan: hablan de la democracia modélica, de la sociedad más justa, del paradigma de libertad y todas esas cosas que la apoteosis del señor Trump está por arruinar o ya arruinó.
    Es curioso. Hablan, en realidad, de un país donde las diferencias sociales y económicas son extremas: donde el famoso 1% más rico posee más de un tercio de todas las riquezas, donde los ingresos de la mitad más pobre de la población no crecieron en los últimos 30 años mientras que los de ese 1% se triplicaron. Un país que se gastó 700.000 millones de euros en salvar a los bancos que casi lo hunden —llevándolo a una crisis por la que nueve millones de personas perdieron sus trabajos en un año—.
    Hablan de un país donde más de seis millones de personas están presas o libres bajo palabra, donde la proporción de negros encarcelados es tres veces mayor que la proporción de negros libres. Un país cuyo Gobierno liberal y sonriente deportó, entre 2009 y 2016, a tres millones de inmigrantes —mientras proclamaba que los estaba ayudando—. Un país que ganó grandes fortunas aprovechando la mano de obra barata y maltratada de otros países —y que ahora se lamenta por sus consecuencias—.
    Si el Terremoto Trump sirve para algo será para que muchos decidan que es hora de repensar sus vidas
    Hablan de un país que lanzó, sólo el año pasado, más de 26.000 bombas de gran poder en sus operaciones militares sobre Siria, Irak, Afganistán, Libia y Yemen. Un país que mantiene fuera de su territorio un campo de concentración donde encierra a quien quiere. Un país que tantas veces intervino en los asuntos internos de otros, muchas con extrema violencia.
    Hablan de un país armado, donde la mitad de los hombres posee armas de fuego, donde unas 12.000 personas mueren baleadas cada año. Un país donde proliferaron los mass shootings —asesinatos masivos azarosos—, en los que un tirador mata al azar cuantos más mejor en una escuela, una iglesia, un bar, un mall: casi 150 desde el año 2000. Un país donde dos de cada tres apoyan la pena de muerte, donde 3.000 hombres y mujeres esperan ser ejecutados.
    Hablan de un país cuyos billetes dicen “En Dios confiamos”. Un país donde cuatro de cada 10 adultos creen que un dios creó al hombre en su forma actual hace menos de 10.000 años, como dice la Biblia.
    Hablan de un país que lleva décadas conducido por dinastías familiares —padre e hijos, esposo y esposa— que serían tema de farsas y vergüenzas si sucedieran en cualquier republiqueta sudaca. Un país donde los grandes poderes económicos contratan legalmente a intrigantes para que presionen a los legisladores para conseguir leyes que favorezcan sus negocios. Un país donde un multimillonario racista y misógino puede llegar a presidente por el voto de sus ciudadanos.
    Hablan de un país que también está lleno de gente fascinante, de grandes artistas y escritores, de universidades y bibliotecas, de innovaciones científicas y técnicas, de iniciativas generosas. Pero que no es el modelo de virtudes que ahora pintan.
    Sabemos que todo tiempo pasado fue mejor. Sólo que esta lectura melancólica de la historia no permite entender la historia. Es la mejor forma de seguir pensando en el señor Trump como un meteorito que entró en la atmósfera más pura y delicada, un chancro inexplicable: no la consecuencia de un proceso sino un accidente. Así no hay forma de encontrar salidas. Si el Terremoto Trump sirve para algo será para que muchos decidan que es hora de repensar sus vidas y su sociedad; sería una pena que, en cambio, se dedicaran a llorar por ese paraíso que no perdieron porque nunca existió.
    Martín Caparrós es escritor.
    11 min
  • LA DESCONFIANZA EN LOS POLITICOS
    Subirse al coche de un desconocido
    ¿Por qué te subirías al coche de un desconocido sin verle la cara? Porque conduce un taxi y tiene un número de licencia legal. Sabemos que tras él hay una institución que supervisa y da garantías. Y confiamos. La sociedad funciona por la confianza que todos depositamos en los demás. Opera en un grado tan profundo, que ni nos damos cuenta de las decenas de actos que llevamos a cabo cada día gracias a ella.
    Sin confianza la especie humana no habría llegado hasta aquí. Necesitamos grandes dosis de ella para avanzar como sociedad. Si la corrupción resulta tan repugnante, no es sólo por el dinero público que detraen las malas prácticas, sino porque tritura el tejido sutil que une a los individuos en una sociedad, ese sentido de ser en una cierta medida responsables los unos de los otros, responsables de nuestro comportamiento hacia los demás.
    Hay muchas formas de definir la corrupción. De hecho, tiene un grado importante de contenido cultural. Por eso en una sociedad como la española, prácticas toleradas hasta hace unos años, de repente, dejaron de serlo. Muchos políticos dejaron de entender por qué se les repudiaba como nunca si seguían haciendo lo de siempre: cobrar comisiones a cambio de favores, aceptar regalos, llevar dinero a Suiza, ayudar a la financiación en B del partido… Las exigencias culturales y morales de la sociedad evolucionaron más que las de cierta elite política y empresarial. Y afloró el desajuste.
    Más allá de lo coyuntural, hay algo esencial que define la corrupción y nos permite identificarla: se trata de la obtención de beneficio personal o privado sirviéndose de una confianza que se traiciona. En esta definición ni siquiera menciono dineros ni cargos públicos, ni hablo de política o partidos. Un médico que nos receta un medicamento porque la compañía farmacéutica fabricante le regala un viaje, y no porque sea el que necesitamos, también incurre en corrupción. No hay dinero público en juego, y se trata de una transacción pactada libremente por las partes -la farmacéutica y el médico- que no daña a nadie (pues tampoco se pretende que el médico recete medicinas dañinas). Sin embargo, es corrupción. Daña lo más invisible y frágil, y por ello, lo más valioso que tiene una sociedad: la confianza. Cuando se tritura la confianza, las sociedades se estancan. La desconfianza resulta corrosiva en la vida de un país porque envenena las relaciones de todos sus miembros.
    Cuando un diputado es elegido por los ciudadanos, se sobreentiende que defenderá los intereses de todos. Para que esos intereses no queden desvirtuados o contaminados, se le paga un sueldo público. Si llevara una camiseta con el patrocinio de una línea aérea, no sabríamos a quién sirve. Pagarle un sueldo es el lujo que nos damos para alcanzar la condición de ciudadanía democrática. De ahí que, cuando descubrimos que ha cobrado comisiones por sus contactos o influencias -camufladas bajo el rubro de “informes”- no tenemos dudas de que nos hallamos ante un caso de corrupción, aunque no constituyera un delito: se está sirviendo de un cargo público para su beneficio personal.
    Aún hay algo peor. Cuando aceptamos que un cargo público, un funcionario, un médico, un taxista, ponga precio a ese “trabajo” personal que hace contra nuestra confianza y para su propio lucro, está abriendo la puerta a que las reglas del mercado invadan espacios donde nunca deberían entrar. Esta invasión de reglas mercantiles allí donde no son propias se encuentra en el corazón de la extensión de la corrupción en nuestro tiempo. Resulta muy difícil verlo, sobre todo porque al no haber ningún cuestionamiento de la omnipotencia del mercado, ni tan siquiera debatimos sobre ello. Pero esa es la explicación de por qué endurecer el código penal, forzar dimisiones o expulsiones, e incluso una estrategia preventiva -que en nuestro país apenas se sugiere- puede resultar inoperante contra la corrupción. Si se puede mercantilizar cualquier cosa, si todo está en venta, ¿por qué no también un diputado? La puerta a la corrosión de nuestras relaciones como sociedad queda abierta.
    De inmediato, eso afecta al concepto mismo de ciudadanía. Un diputado que trafica con sus influencias está poniendo precio a un escaño. Pero un escaño en venta pierde su sentido originario: deja de representar el interés general y pasa a ser privatizado por un interés particular. Introducir el factor dinero en la labor de representación equivale a inyectar carcoma en los cimientos del edificio democrático, porque pone en cuestión la igualdad de trato e incluso el significado mismo del voto. Sencillamente un escaño es algo que no se puede comprar, como no se puede comprar -no se debería poder- un lugar para una noticia en un periódico. Cuanto más alto es el grado de servicio público de una profesión, más confianza se deposita en ella.
    En los últimos tiempos, tanto políticos como periodistas figuran entre las profesiones peor valoradas en las encuestas. Tienen en común el estar aquejadas de los dos males que caracterizan la corrupción, con o sin maletines de dinero de por medio: desconfianza y mercantilización. Los ciudadanos han dejado de confiar en los políticos, no porque cometan errores, sino porque se tiene la percepción de que defienden sus intereses y no los de los ciudadanos.
    Algo parecido ocurre con los medios. El hecho de que, entre los 70 periódicos más influyentes de EEUU, todos menos uno recomendaran votar a Hillary Clinton significa que perdieron con ella. Cuando Michael Gove afirmó durante la campaña del Brexit: “Este país está harto de expertos”, hacía referencia al mismo fenómeno. Sospecho que mucha gente ya no cree que la elite intelectual esté defendiendo el interés general. No confía en ellos porque no sabe si son venales, como el político. Como además, tanto periodistas como expertos han incurrido, desde luego en nuestro país, en justificar o legitimar la corrupción, han contribuido a la inversión de valores. A menudo se menosprecia el daño que infligen al debate público argumentos tóxicos, como esgrimir la presunción de inocencia -concepto estrictamente penal- para extenderla al ámbito político, cada vez que la sospecha de la corrupción cae sobre un político. Alguien dijo, y es estrictamente cierto, que quien puede convencerte de tonterías, puede llevarte a cometer barbaridades.
    En el largo plazo, la corrosión de la confianza y la penetración del dinero en ámbitos hasta ahora libres de él, tiene consecuencias políticas profundas. Si cuando vemos a un político, la primera pregunta que nos viene a la cabeza es si está en venta, o cuánto tardará en estarlo, significa que su imagen social es el epicentro de la tormenta perfecta de la corrupción: desconfianza y mercantilización. El sentido mismo de la representación queda en entredicho.
    Con frecuencia se atribuye la crisis política actual a la incertidumbre que genera la globalización, la robotización y el futuro en general. Se subestima lo que ya está ocurriendo en el presente. Si la confianza es la seguridad en que alguien actuará en el futuro cumpliendo unas normas (tácitas o explícitas), nos encontramos con que las elites corruptas han pasado a constituir, en sí mismas, un motivo de incertidumbre. Se han convertido en desconocidos a cuyo coche no nos subiríamos.
    Artículo publicado en el último número de nuestra revista: un monográfico sobre la corrupción. Ya está disponible en kioscos y, si eres socio, te llegará estos días a casa.
    14 min
  • CARTA-DE-UNA-PROFESORA-HARTA-DE-LA-MALA-EDUCACION
    La carta de denuncia viral de una profesora: "Harta de aguantar la mala educación de tantos alumnos y del proteccionismo paterno"
    Eva María Romero Valderas, una profesora de un instituto de Sevilla, ha escrito una carta recogida en el diario La Voz de Marchena en la que denuncia la "mala educación" creciente en muchos alumnos, que en un gran número de ocasiones son defendidos por sus padres por encima del profesor.
    Esta es la carta completa de la profesora:
    "Vayan por delante dos premisas:
    1ª: No tengo nada en contra del Equipo directivo. Esto que voy a decir a continuación no es producto de una situación puntual que deba resolverse con una modificación del Plan de Centro ni nada parecido. Sí quiero que conste en acta.
    2ª: Esto que voy a hacer ahora se llama arenga: discurso militar para enardecer a las tropas antes de entrar a la batalla.
    ¡Ya estoy harta!
    Ya está bien señores, de seguir aguantando.
    Yo no estoy aquí para aguantar, y utilizo las palabras textuales que un padre me dijo por teléfono cuando lo llamé para que corrigiera la actitud de su hija, que no me dejaba hacer mi trabajo.
    A mí, que yo sepa, me pagan para enseñar, no por aguantar.
    Harta de la sociedad, que encumbra a seres que presumen de su ignorancia, que valora a un futbolista o a un ‘nini’ más que a una persona con estudios, respetuosa y educada. De los programas de televisión, que presentan como modélicos a aquellos que sin estudios y sin sacrificio alguno se han colocado ganando un sueldazo por criticar, acostarse con, comprar en…
    Estoy harta de aguantar la mala educación con la que llegan, cada vez en mayor porcentaje, los niños al Instituto. La falta de consideración, no digo ya de respeto, hacia mi persona cuando entro en las clases, que parece como si entrara el viento por la ventana.
    Harta del proteccionismo de los padres, que quieren que sus hijos aprueben sin esfuerzo y sin sufrir, sin traumas…De la falta de valoración del esfuerzo que sí hacemos nosotros.
    Harta de la Administración, que cambia las leyes y la normativa que rige en mi trabajo sin preguntarme qué opino y sin darme formación para hacer bien mi nuevo trabajo. Que me coloca dos horas más en el horario lectivo y me explota laboralmente, porque yo, en los últimos años, lo único que hago es trabajar, trabajar como una posesa. Ya, hasta mis hijos me lo dicen.
    Ahora dicen que nos van a devolver esas horas, ¿sabéis donde nos la van a devolver? En el horario irregular que dedicamos en casa, el que nadie ve. Yo tardo cinco horas en corregir 30 exámenes de 1º de Bachillerato, entonces ¿ya esa semana no doy ni una hora más en casa, no? Ya no programo, no preparo mis exámenes, no me actualizo para utilizar la Tablet (que me he comprado de mi bolsillo para trabajar mejor), ni para saber utilizar la plataforma digital del Centro, no relleno informes de faltas, no redacto actas…y un largo etcétera de tareas invisibles.
    El colmo es que algunos de nosotros nos hemos planteado pedir reducción de jornada, cobrando menos, para hacer bien nuestro trabajo. Pero, ¿adónde vamos a llegar? ¿En qué trabajo se hace eso? ¿Dónde se ha visto renunciar a tu salario para dormir con la conciencia tranquila? Esto no pasa en ningún lado.
    Y encima de todo hay que aguantar “¡Qué bien viven los maestros!” Porque para la sociedad somos unos privilegiados que “no damos un palo al agua”.
    Las 67 propuestas de mejora de la Educación famosas no vienen sino a machacarnos todavía más. ¿Qué vamos a hacer cuando a un alumno no lo podamos expulsar unos días por mal comportamiento? Además, tampoco está bien visto que lo pongamos a barrer o hacer tareas para la comunidad…el padre no quiere que humillemos a su hijo. Pues yo creo que debemos imbuirnos de la gracia del Juez Calatayud. Autoridad somos igual que él. Ejerzamos nuestra autoridad, es lo único que la ley nos reconoce, hagámosla efectiva.
    Tenemos que hacernos oír, actuar como colectivo, no irnos quejando por los rincones, a escondidas, que parece que nos da vergüenza. Así no se nos oye fuera. Gritemos nuestro inconformismo, no podemos seguir así, exijamos nuestros derechos como trabajadores, que parece que todo el mundo tiene derechos menos nosotros.
    Enseñamos a nuestros alumnos por ser críticos, mentes libre pensadoras que puedan elegir y discriminar lo que les conviene de lo que no, y nosotros somos los primeros aborregados, no hacemos nada, seguimos agachando la testuz para que el yugo nos caiga con más fuerza.
    Yo así no aguanto más, vosotros haced lo que queráis. Llevo 19 años en la docencia, tengo 45, a lo mejor es mi crisis de la mediana edad...pero, si algo me han dado los años es valor, no tengo miedo, y, como me aprieten más el tornillo, saltaré como un resorte. Solo quiero avisar: de aquí en adelante no pienso quedarme callada ‘por educación’. Contestaré en el mismo tono y con la misma contundencia que se me trate.
    A mí me gusta enseñar y transmitir. Me gusta el trato con los alumnos, los quiero y animo. Me considero un motor social de cambio, una fuerza generatriz. No soy un burro de carga dispuesto a aguantar hasta que reviente".
    9 min
  • PSEUDOCIENCIA DESCACHARRANTE
    La botella que reestructura el agua y otros productos pseudocientíficos engañosos. Noticias de Tecnología
    Jan. 24th, 2017
    "Flaska, la primera botella reutilizable de vidrio programado que cambia la estructura del agua". Así se vende uno de los últimos productos pseudocientíficos del que se habla en Twitter, una botella cuyas propiedades hacen que la estructura del agua cambie para parecerse más al agua de un manantial, siendo por tanto más natural y más beneficiosa para la salud. Añadan a esa frase el adverbio 'supuestamente' tantas veces como sea posible.
    "Con la botella Flaska, queremos conseguir que la estructura vibracional del agua sea más similar a la estructura del agua de manantial, es decir, al agua en su entorno natural. Gracias a la tecnología de programación del sílice, se le transmite al vidrio un programa vibracional que consta de varios tipos de información extraída de la naturaleza", explica el equipo de Flaska en su web. Esa tecnología consiste en grabar varios símbolos en el vidrio, uno de ellos un "cosmograma circular" que protege el "programa vibracional" de la botella, y otro, denominado 'ORO', que hace que la "estructuración del agua" sea más eficaz.
    El proceso conlleva dos fases más, una para eliminar las vibraciones que el vidrio hubiese podido absorber en otras vidas y otra para programarlo con las nuevas vibraciones, utilizando unos dispositivos llamados cañones de Oron. Terminado este proceso, Flaska está lista para contener agua y "transferirle la información vibracional a través de las oscilaciones electrodinámicas cuánticas de los dominios coherentes del vidrio".
    Puesto que todo el proceso y sus supuestos efectos suenan a receta mágica, en Teknautas hemos contactado con el químico José Manuel López Nicolás, profesor de la Universidad de Murcia y divulgador sobre la ciencia (y pseudociencia) que hay en la publicidad de productos cotidianos. Sorprendido ante las promesas de Flaska, López Nicolás explica que "la estructura del agua es siempre la misma, provenga esta del grifo de casa o de un manantial en las montañas. Y aunque no lo fuese, ¿cuál sería el beneficio de beber agua de un manantial? No hay evidencias de que beber agua mineral de manantial sea mejor para la salud que beber agua del grifo". Flaska es, por tanto, un sinsentido tanto desde el punto físico-químico como desde el punto de vista de sus efectos sobre la salud.
    Flaska es uno de los ejemplos más disparatados de productos pseudocientíficos que hemos visto en mucho tiempo, pero ni mucho menos es el único. La red y los medios están llenos de ejemplos de campañas de 'marketing' en que se insinúan o directamente se prometen beneficios para la salud que en muchos casos no están demostrados y en otros son completamente absurdos.
    1. Los calzones antirradiación
    "Para que protejas tus activos más importantes"; "la ropa interior de los superhéroes", "¿por qué llevar cualquier otra cosa?"... Visto así, ¿quién dudaría en comprar un puñado de calzones antirradiación, aunque cuesten 35 libras cada uno? ¿Qué precio es ese a cambio de "proteger tus activos más importantes"?
    En la web de Wireless Armour explican que se trata de una línea de ropa interior "inteligente y 'wearable" para hombre, que actúa como escudo ante el wifi con la intención de proteger la fertilidad masculina ante los riesgo que supone la radiación wifi proveniente de dispositivos como los 'smartphones' o los portátiles. Para conseguirlo, llevan en el interior de la tela una malla de plata que crea "un escudo completo contra la radiación electromagnética".
    Pero antes de sacar la cartera, espera un segundo. Explica Alberto Nájera, profesor de Radiología y Medicina Física de la Universidad de Castilla-La Mancha, que los estudios científicos recientes no han encontrado relación entre la radiación de los móviles y similares con la fertilidad masculina, si bien estudios más antiguos sí apuntaban hacia ello. "Pero esos estudios son cuestionables, pues es difícil aislar la variable responsable, pues otras como el tabaco, la contaminación, etc. podrían estar falseando el resultado".
    En cualquier caso, continúa, a los niveles de exposición actuales no parece razonable alarmarse por esto ni gastarse lo que pueden llegar a ser cientos de euros en calzoncillos especiales (suficientes para usar uno limpio cada día de la semana) y no preocuparse por otros elementos cuyo efecto sí ha sido probado. "Cabe preguntarse si la exposición a tabaco, contaminación y alcohol, que sí sabemos que tiene un efecto, es tan alarmante o preocupa tanto a los potenciales compradores de calzoncillos".
    2. Los suplementos para estudiar
    Los hay de distintas marcas y su composición varía ligeramente, pero todos tienen algo en común: se venden en las farmacias (lo que les da en teoría un baño de científica respetabilidad) y hacen su agosto publicitario con los estudiantes en época de exámenes. Son complementos alimenticios destinados a mejorar el rendimiento intelectual. Sin embargo, desgranando los componentes más habituales de estos complementos (como hace aquí López Nicolás), es fácil llegar a la conclusión de que, más allá del efecto placebo, confiar en ellos para aprobar exámenes no parece una gran idea.
    Uno de los principales componentes es la fosfatidilserina. Lo llevan por ejemplo este y este, publicitados como productos que mejoran la memoria, los procesos cognitivos, el rendimiento deportivo e incluso la salud de los niños con TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad). Sin embargo, según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), esas propiedades no están demostradas. En este informe, sus expertos niegan que la fosfatidilserina sirva para mejorar la memoria, la actividad mental o la cognitiva. También que sirva para reducir el estrés. La ausencia de efectos, además, es la misma tengamos la edad que tengamos.
    También es habitual en estos productos la presencia de jalea real, relacionada tradicionalmente con todo tipo de beneficios para la salud, desde fortalecer el sistema inmunológico hasta dar brillo al pelo y la piel. Pues de nuevo la EFSA viene a chafarles la fiesta a los anunciantes, porque, según otro informe, no hay evidencias de que consumir jalea real ayude al sistema inmunitario, ni a la piel, ni al metabolismo, ni al sistema cardiovascular, ni a controlar el colesterol, ni a mejorar la función intelectual que es lo que en teoría prometen estos complementos alimenticios.
    Otro de los principios habituales es el fósforo, al que tradicionalmente también se han otorgado propiedades relacionadas con la función cerebral. En este caso, existe un informe que niega la relación entre el consumo de fósforo y la reducción del cansancio. Pero es que, además, la cantidad que contienen estos suplementos suele ser tan bajo que queda lejísimos de la cantidad diaria recomendada por las autoridades sanitarias. "Una única sardina tiene 90 veces más fósforo que una cápsula de uno de estos suplementos", explica, con indignación, López Nicolás.
    3. La taurina y las bebidas energéticas
    Red Bull no es la única, pero es la más conocida de las bebidas energéticas que se pueden encontrar en cualquier supermercado. Tampoco es la única que cuenta con taurina entre sus ingredientes, pero sí la que dio a conocer este compuesto, un ácido orgánico que interviene en la formación de la bilis y que se llama así porque se sintetizó por primera vez a partir de la bilis de toro.
    En sus eslóganes, anuncios y marcas, estas bebidas prometen un aporte extra de energía, retrasar la aparición del cansancio, favorecer la función intelectual y, en general, mantenerte espabilado. Bien, pues no será por la taurina. Si bien la EFSA concede que no hay ningún riesgo para la salud en el consumo de esta sustancia en las cantidades que se encuentran en esas latas de bebida, también indica que no está probado el efecto de la taurina sobre la función cognitiva, ni sobre el retraso en la aparición de la fatiga ni la recuperación tras el ejercicio físico, ni sobre la función cardíaca, ni la muscular...
    Ni el ginseng, ni el guaraná ni la L-carnitina, otras sustancias empleadas en distintas bebidas energéticas, han demostrado tener muchos de los efectos con los que se promocionan: recuperación tras el ejercicio físico, retraso del cansancio, recuperación muscular, favorecimiento de la función cognitiva. Como explica aquí López Nicolás, es la cafeína la gran responsable del efecto excitante de estas bebidas. Todo lo demás es puro 'marketing'.
    4. Las dietas detox
    Típicas tras las navidades, las vacaciones de verano, pero cada vez más habituales en cualquier momento y situación en el que alguien intenta vender productos milagrosos para adelgazar o similares. Las dietas detox promueven comer durante varios días alimentos depurativos, muchas veces solamente líquidos, que buscan limpiar nuestro organismo de impurezas dejadas en él por una alimentación deficiente con alimentos precocinados y poco sanos. Todo muy inconcreto, y necesitado de unos cuantos 'supuestamente'.
    Spinach smoothie.
    Spinach smoothie.
    Porque el cuerpo humano tiene sus propios sistemas de depuración, que en una persona sana son más que capaces de mantener el organismo libre de 'impurezas': se llaman riñones e hígado. Cuando estos órganos no funcionan adecuadamente y el nivel de toxinas efectivamente sube por encima de lo normal, los problemas para la salud pueden ser muy graves y eso no se arregla con unos días de zumos y batidos. Y si cumplen su función como es habitual, hincharse a zumos y batidos verdes no tiene ningún efecto positivo probado sobre nuestro cuerpo.
    Sí que pueden tener, en cambio, un efecto negativo: un informe (al que hace referencia aquí el nutricionista Juan Revenga) realizado en Alemania relacionaba un aumento en los casos de piedras en el riñón con el aumento en el consumo de ácido oxálico a causa de la moda de los batidos verdes. El motivo está en los altos niveles de ácido oxálico que tienen las verduras crudas utilizadas en esos batidos y que tradicionalmente se han consumido cocinadas. Además, el informe recogía otros riesgos asociados a la moda de estos batidos, como una ingesta excesiva de nitratos o contaminación microbiana si las verduras están mal conservadas. Como concluye el propio Revenga: "Una maravilla, oiga".
    20 min
  • Precaucion con las dietas sin supervision
    El abrazo a lo natural se ha desparramado. La etiqueta detox ha inundado el mercado de alimentos y la moda es estar y parecer sano. Comer y beber en verde, aderezado con semillas hasta hace poco desconocidas, por indicación de estrellas de cine, modelos, cantantes e ‘influencers’ de Instagram.
    El consumo de aguacate, berza (la col kale), apio, algas, té verde matcha, germinados y hierba de trigo es lo más y hasta los supermercados que revientan precios han incluido en sus estanterías zumos y smoothies cold pressed para que ningún nutriente se pierda por el camino de la desintoxicación fisiológica.
    Da igual que luego respiremos aire contaminado o vistamos prendas acrílicas. Lo importante es no dejar de limpiar el organismo a cada bocado. “El mensaje marketiniano para dar salida a esta variante de la detoxificación o la depuración es proporcionar al cuerpo los nutrientes y sustancias que favorecen o estimulan este efecto. ¿Es cierto? A medias y no”, asegura Rosa Maria Espinosa, dietista-nutricionista al frente del equipo de Menja Sa.
    Sí, la kale es rica en calcio, fibra, vitaminas y flavonoides, la nueva burguesía de los nutrientes esenciales, responsables del codiciado efecto antioxidante (además de ser antiinflamatorios y otras virtudes). Pero también lo son la cebolla, el perejil, la acelga, la alcachofa, el plátano o la naranja, como tantos otros alimentos del mundo vegetal.
    Es verdad que algunos de los nutrientes de frutas y verduras son sustancias que ayudan al hígado a sintetizar la bilis y a hacerla más fluida”
    Rosa Maria Espinosa
    Dietista-nutricionista de Menja Sa
    “Es verdad que algunos de los nutrientes de frutas y verduras son sustancias que ayudan al hígado a sintetizar la bilis y a hacerla más fluida (efecto colerético), y a la vesícula biliar a expulsar esta bilis (efecto colagogo). El efecto colagogo, además, tiene un pequeño efecto laxante y, por tanto, ‘depurativo’”, explica la especialista.
    También es cierto que el potasio y el agua, muy presentes en el puerro, las legumbres, el aguacate y otros productos, así como la cinarina de la alcachofa, son diuréticos. Y a través de la orina se eliminan residuos. Pero “no por orinar más eliminamos más residuos”, advierte Espinosa.
    Sin embargo, las propiedades milagrosas de los alimentos ‘detox’ no están aisladas. Los antioxidantes de las bayas de goji comparten cartel nutricional con el sodio o los carbohidratos, que gozan de menor algarabía por parte de los defensores del estilo de vida verde y libre de tóxicos.
    Y además, la naturaleza es sabia y ya dotó a los humanos de su propio sistema ‘detox’: el hígado. “Ni los ayunos ni el semiayuno con jarabe de arce ni una alimentación a base de zumos detox incrementan la función detoxificante del hígado”, asegura la experta. “Al contrario, la dificultan”.
    Las propiedades milagrosas de los alimentos ‘detox’ no están aisladas”
    “En primer lugar, porque no comer nada o tomar solo zumos de fruta y verdura significa ingerir menos energía de la que el cuerpo necesita. Ante esta situación, el organismo disminuye las funciones vitales para reducir el gasto energético y adaptarse a la nueva coyuntura, pero en modo ‘servicios mínimos’”.
    Esto significa que el cuerpo recurre a las vías secundarias para obtener energía, las reservas de grasa y proteínas, lo que “genera residuos y sustancias tóxicas, como los cuerpos cetónicos, que el hígado, a medio gas, debe eliminar”. El efecto contrario al deseado (y anunciado por los pro-detox).
    Y en segundo lugar, porque los nutrientes de frutas y verduras no son los únicos indispensables para una buena función hepática. También se requiere la presencia de las vitaminas B1, B6 y B12, esenciales para que las enzimas que regulan la función de las células del hígado actúen.
    Estas vitaminas del grupo B están, sobre todo, en las legumbres, los cereales integrales, la carne, los lácteos, los frutos secos y los huevos, alimentos que no aparecen en los planes detox de última generación.
    No comer nada o tomar solo zumos significa ingerir menos energía de la que el cuerpo necesita. Ante esta situación, el organismo disminuye las funciones vitales
    Rosa Maria Espinosa
    Dietista-nutricionista de Menja Sa
    Junto a la función desintoxicante, los zumos y dietas detox se suelen acompañar de promesas para bajar peso. Error. “La pérdida de peso es otra falacia. Orinar más no moviliza las reservas de grasa. Sencillamente hace que, durante unas horas, pesemos menos en una báscula”, sentencia Espinosa.
    La sustitución de una dieta variada y equilibrada como la mediterránea por pautas restrictivas, aunque sean a base de vegetales, solo engaña al hambre. Las ganas de comer se acumulan y entonces es fácil caer en episodios de ingesta sobredimensionada, normalmente de alimentos dulces y grasos, con lo que el posible peso perdido se recupera de inmediato.
    11 min
  • Mi-regalo-perfecto-un-poema-atipico-de-laura-Pellicer Nocete
    Mi regalo perfecto.
    Prefiero un abrazo de 100 segundos
    antes que un bolso de 100 euros.
    Prefiero llorar de la risa
    antes que parecer formal.
    Prefiero un beso de 5 segundos
    antes que 5 bolsas de ropa.
    Prefiero un viaje inesperado
    antes que una joya inesperada.
    Prefiero que me sorprendan
    antes que abrir grandes cosas envueltas.
    Prefiero tener personas totalmente diferentes en mi vida
    antes que aprender y sentir con todas lo mismo.
    Prefiero bañarme desnuda en la playa
    antes que llevar el bañador más sexy.
    Prefiero escuchar lo que piensas
    antes que mantener ideas equivocadas.
    Prefiero que llueva empatía
    antes que se llenen cuatro embalses de agua.
    Prefiero escuchar como rompen las olas del mar
    antes que escuchar mi canción favorita.
    Prefiero pequeños detalles muchos días
    antes que un detalle enorme una o dos veces.
    Prefiero que se ofrezcan cosas realizadas con cariño
    antes que se compren objetos caros.
    Prefiero ponerme nerviosa por experimentar
    antes que evadirme de emociones fuertes.
    Prefiero una sorpresa activa con recuerdo
    antes que una sorpresa que use para olvidarla en mi habitación.
    Prefiero planear un día totalmente diferente
    antes que hacer lo típico para no arriesgar.
    Prefiero no dormir en dos noches
    antes que haberme despertado y acostado sin novedades.
    Correo para cualquier sugerencia: [email protected]
    Instagram: @laura_npellicer
    '' Y el caso es que a veces no es necesario tener dinero para hacer el regalo más caro. ''
    4 min
  • BIENVENIDOS-A-LA-NUEVA-ERA-EL-ANTROPOCENO
    ¿La era de Acuario? ¡No! ¡El Antropoceno!
    By DGCmedia|Sep. 27th, 2016
    age-of-aquarius-790-xxx_optDesde el siglo pasado se viene hablando de la era de Acuario, en la que la humanidad pasará a un estado de paz y felicidad, en el que todos seremos hermanos y, en definitiva, a vivir en el mundo de los unicornios rosas. Lo cuenta muy bien Raphael en su famosa interpretación de "Aquarius", del musical "Hair". Como supondrá usted, amigo lector, esto de las eras astrológicas es una completa memez, del calibre de la homeopatía, pero las eras geológicas son una cosa mucho más seria. Y resulta que en la era de Acuario no, pero en el Antropoceno, una nueva época geológica, hemos entrado, y la cosa no pinta mucho en plan "flower power" que se diga...
    Es posible que a usted esto de ponerle nombres a las cosas le parezca una bobada, pero nada más lejos de la realidad. Por eso pretendo discutir en este post cómo se ponen dichos nombres, qué importancia tiene la división del tiempo geológico y, sobre todo, por qué es tan importante el Antropoceno. Para ello, tenemos que empezar por hablar de las eras geológicas. ¿A usted le han dicho alguna vez que parece "del Pleistoceno"? ¿O se lo ha dicho usted a alguien? "Ser del Pleistoceno" es una expresión que indica que algo es muy antiguo, por no decir obsoleto o completamente desfasado, por lo que coincidirá conmigo es que una verdadera injusticia que a usted y a mí nos califiquen así. Pues el Pleistoceno es una época geológica que, a decir verdad, tampoco es que sea muy antigua, ya que comprende desde hace 2,5 millones de años hasta hace 12 000, y que forma parte del período Cuaternario de la era geológica del Cenozoico. Como puede ver a continuación en los cuadros que he fusilado de Wikipedia, las eras, y todavía a más gran escala, los eones, son la manera de intentar poner orden en la evolución de la Tierra, desde su origen hace casi 4600 millones de años hasta ahora mismo.
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    Así que tenemos eones, eras, períodos, y epocas. Hoy en día vivimos en el Holoceno, desde que acabó el Pleistoceno, como dijimos más arriba, hace unos 12 000 años. Copio de Wikipedia:
    El inicio de Holoceno se establece en el cambio climático correspondiente al fin del episodio frío conocido como Dryas Reciente, posterior a la última glaciación, y comprende los últimos 11 784 años, tomando el año 2000 como base de referencia cronológica.3 4 5 Es un período interglaciar en el que la temperatura se hizo más suave y la capa de hielo se derritió, lo que provocó un ascenso en el nivel del mar. Esto hizo que Indonesia, Japón y Taiwán se separaran de Asia; Gran Bretaña, de la Europa continental y Nueva Guinea y Tasmania, de Australia. Además, produjo la formación del estrecho de Bering.
    Y ahora que ya sabemos que el tiempo geológico se divide con un esquema muy concreto, ¿qué determina que estemos en una época o era o período o lo que sea? ¿Es esto una cosa tan arbitraria como la caída de Plutón, que quedó degradado a planeta enano por la Unión Astronómica Internacional en 2006? (UAI, por favor, esto hay que cambiarlo; a mis hijos les parece fatal que Plutón no sea un planeta. Ahí lo dejo.) Pues la verdad es que es muy poco arbitrario, y definir un nuevo período o época es bastante trabajoso, y necesita muchas evidencias y poner a mucha gente de acuerdo. Por eso decía más arriba que vivimos en el Holoceno, porque aunque parece que se va a aprobar definitivamente el comienzo del Antropoceno, todavía no está aprobado. Lo que ha salido en muchos periódicos las pasadas semanas (ejemplo), normalmente bajo el original titulo de "Bienvenidos al Antropoceno" es todavía una propuesta de una comisión que tiene que aprobar un pleno. El pleno es el de la Unión Internacional de Ciencias Geológicas (UICG), y la comisión (una subcomisión en realidad) es la de Estratigrafía del Cuaternario, que a su vez nombró un grupo de trabajo (en el que figura Alejandro Cearreta, de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea) sobre la necesidad (o no) de definir una nueva época, el Antropoceno.
    Básicamente, lo que define que estemos en una nueva época o no es que haya evidencia global (es decir, que se pueda encontra en casi cualquier lugar de la Tierra) de que algo ha pasado, que no había pasado antes, y que se puede detectar y medir en los estratos. La evidencia tiene que ser muy clara; pero además, la división propuesta, la separación entre una y otra época, tiene que tener utilidad y sentido científico, es decir, puede ocurrir algo en los estratos pero después continuar la evolución natural como en la época precedente, y entonces no se propondría la nueva época. Así, por ejemplo, se considera que el Holoceno comienza cuando se ve en los estratos la huella del fin de la última glaciación y el consiguiente aumento del nivel del mar y de la temperatura (evidencia estratigráfica) y por la coincidencia con el Neolítico y el paso de la humanidad a sociedades agrícolas, con su correspondiente huella en términos de pólenes (utilidad científica).
    En este sentido, el grupo de trabajo, en un artículo de este año titulado "El Antropoceno es funcional y estratigráficamente distinto del Holoceno" publicado en la revista Science, identifica varias evidencias en las que basar la propuesta de esta nueva época. En primer lugar, los depósitos estratigráficos contienen nuevos minerales y tipos de roca, que reflejan la rápida difusión de materials nuevos como el aluminio, el cemento y el plástico (se han llegado a encontrar rocas de plástico en Hawaii), que forman lo que se ha dado en llamar "tecnofósiles". A estos hay que añadir la concentración de carbón, ceniza, y partículas relacionadas, que se incrementa global y rápidamente a partir de 1950. En segundo lugar, desde el punto de vista geoquímico, también en torno a los años 50 comienza a aumentar la concentración de plomo 207, producto de la gasolina con plomo, así como los hidrocarburos poliaromáticos, los residuos de pesticidas y los de fertilizantes. En tercer lugar, aparecen los resultados de las explosiones nucleares ocurridas entre 1945 y 1980, primero de bombas de fisión y luego de fusión, incluyendo elementos que no existían antes de ser fabricados por el hombre como el plutonio 239. Con estas y otras evidencias geológicas, el grupo de trabajo tiene una propuesta muy sólida que parece que será aprobada en breve.
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    En cuanto a la utilidad científica, además de la propiamente geológica, la nueva época tendría conexiones con otros campos. Es el caso, por ejemplo, de la climatología: las concentraciones atmosféricas de CO2 y metano comenzaron a incrementarse hacia 1850 y sobre todo a partir de 1950, fenómeno que va asociado a la caída en la captura de carbono 13 en los árboles y en los fósiles calcáreos. La temperatura media del planeta ha subido de 0.6o a 0.9oC desde 1900 superando la variabilidad del los últimos 1400 años del Holoceno. El nivel del mar has subido 3.2 ± 0.4 mm/año entre 1993 y 2010 también superando las tasas del Holoceno. Además, asistimos también a pronunciados cambios biológicos, con tasas de extinción muy superiores a las normales desde 1500 e incrementándose aún más a partir del siglo XIX (sobre esto, es muy recomendable el libro "La sexta extinción", de Elizabeth Kolbert, premio Pulitzer 2015), y con alteraciones muy importantes de los ecosistemas debido a invasiones de especies de otros muy lejanos y a la agricultura y la pesca. Todo ello por no hablar de la aparición de nuevos microorganismos originados por el hombre, como por ejemplo las bacterias resistentes a los antibióticos.
    Por tanto, el grupo de trabajo propone que se defina el Antropoceno como una época nueva del Cuaternario, a partir de un año que todavía estaría por fijar, probablemente en torno a 1950 por diversos motivos (se pueden ver varias propuestas alternativas aquí). Sin embargo, el grupo hace una observación muy importante (la traducción es mía):
    "La formalización [del Antropoceno] es una cuestión compleja porque, al contrario que subdivisiones anteriores del tiempo geológico, la utilidad potencial de un Antropoceno formal tendrá impacto mucho más allá de la comunidad geológica. También expresa la forma en la que la humanidad está provocando cambios rápidos y extendidos en el sistema Tierra que persistirán en distintos grados y que podrían intensificarse en el futuro."
    Es decir, el Antropoceno, si la UICG lo aprueba finalmente como parece, no es sólo una época, sino una llamada de atención: desde hace uno o dos siglos estamos transformando radicalmente la Tierra, y no nos hemos parado a pensar en ello ni mucho menos en las consecuencias que esos cambios pueden tener. Aparte de mi mantra habitual del cambio climático (qué estupendo septiembre hemos tenido, ¿no?) y de cosas bastante preocupantes como la que he mencionado de las superbacterias malvadas, nuestra acción sobre el planeta tiene muchas más facetas, y tenemos que entenderla como un todo y dejar de adoptar la actitud del avestruz (o peor aún, la de los políticos de derecha que luchan contra la ciencia porque no confirma lo que creen, o la de los izquierda que creen cualquier seudociencia antes que a la ciencia propiamente dicha). Si queremos que finalmente llegue la era de Acuario (pero por favor, sin unicornios rosas; y flores, las justas) necesitamos primero reconocer y luego entender el Antropoceno, porque si la fuerza que ha dado lugar a esta nueva época somos nosotros, nosotros también podemos decidir hacia dónde va el Antropoceno, el primer período geológico que no ha surgido de la evolución natural de la Tierra (véase por ejemplo The Economist pidiendo acción contra las superbacterias). La alternativa es sentarse a esperar que el equivalente al asteroide que acabó con el Mesozoico, con los dinosaurios y con la mayoría de especies vivientes entonces en la Tierra, haga lo propio con nosotros.
    10 min
  • EL-ADVERSARIO-DE-DONALD-TRUMP-ES-LA-RESISTENCIA-CIVIL. LOS COLORES EN EL VIENTO...
    Análisis | Trump ya tiene adversario: la resistencia civil
    Jan. 22nd, 2017
    América está dividida, pero no dormida. En el primer día de mandato de Donald John Trump, las calles de Washington se llenaron como pocas veces de todo aquello que el nuevo presidente ha apartado a manotazos de su camino. La Marcha de las Mujeres, una manifestación en principio dirigida contra el machismo ideológico del magnate, se elevó muy por encima de sus objetivos iniciales y rompió sus propias expectativas. Bajo un cielo encapotado, en una ciudad abrumada, se vivió un estallido valiente y civil. Una ola pacífica que le recordó al 45 presidente de Estados Unidos que habrá ganado las elecciones, pero aún no el respeto de su pueblo.
    Washington ha asistido sin saberlo a una revolución. El viernes, el magnate alcanzó con un discurso populista y oscuro la cima del mundo. Veinticuatro horas después, las rectilíneas avenidas de la capital del imperio vieron surgir su anverso: la resistencia ciudadana. La esperanza o quizá el sueño de que no todo se ha perdido le dan aliento. En juego están los derechos de las mujeres, pero también de los inmigrantes, de las minorías y de avances sociales como el Obamacare.
    Quizá por eso emergió este sábado aquello que nunca aflora en los discursos de Trump: la pluralidad. Hubo hombres que se manifestaban por las mujeres, blancos por los negros; antiguos combatientes que rechazaban el rearme, empresarios que no renunciaban a la solidaridad; estadounidenses que defendían a mexicanos... El país más plural, aquel que no votó por el republicano, dio una lección al mundo. “Es un aviso. Aquí estamos hoy, y aquí seguiremos; Trump debe saber que no puede hacer lo que quiera”, decía Kate Wilson, jubilada negra. Una más entre cientos de miles.
    A diferencia de la investidura, que congregó al corazón blanco y rural de Estados Unidos, el sábado se vio una nación de colores diversos. El rosa, símbolo de la manifestación, dio paso a un arco iris que devolvió un cierto optimismo a una sociedad desgarrada por unas elecciones que ganó quien menos votos obtuvo. “Somos un país mucho más plural que Trump”, afirmaba Sherrill, abogada que acudió a la protesta con su hija y sus dos sobrinas. "¡Los inmigrantes hicieron a América grande!", coreaban a su lado.
    Trump no es Estados Unidos. Representa sólo una parte. Eso quedó claro en la marcha. Mientras el republicano asistía a un oficio religioso en la catedral de Washington, afuera dio comienzo una tormenta que difícilmente amainará si el presidente persiste en sus amenazas. Trump ha dividido a su propia nación. Como hacía en los reality shows, ha segregado a los ganadores de los perdedores. A los primeros le ha prometido el cielo, a los segundos los ha relegado al olvido. Pero no callarán.
    La marcha revela que millones de estadounidenses no se quedarán de brazos cruzados. Otras naciones, como México, posiblemente no hallen la fuerza para enfrentarse a la apisonadora populista del magnate. Tendrán que sufrir la humillación de sentirse bajo la bota de Trump y buscar una salida negociada. Pero en su propio país, el republicano ya tiene rival. Habrá de enfrentarse a una inmensa masa de descontentos. A amplios grupos sociales, cultos y altamente tecnificados, que van a luchar por sus derechos.
    Muchos analistas estadounidenses recordaron este sábado las legendarias protestas contra Vietnam. Quizá no sea la comparación más exacta, pero habla del inmenso peso de este movimiento civil. Cuál será su extensión es un misterio. Con Trump nada es previsible. Todo ocurre antes de tiempo. El vértigo es su fuerte. Pero ese mismo fenómeno ha empezado a ocurrir hoy al otro lado del espejo. No todo está dicho. En Estados Unidos hay quien va a dar la batalla. Son muchos y saben contra quién ir. Trump tiene un nuevo adversario.
    9 min
  • HERBA LIE EL TIMO DE LA ESTAFA PIRAMIDAL
    SI EL NEGOCIO ES UN ENGAÑO ¿¿NO CREEN QUE LOS PRODUCTOS PODRIAN SER IGUAL?? SI SUPUESTAMENTE HERBALIFE ES EL MEJOR PRODUCTO ¿POR QUE HERBALIFE PROHIBE A SUS DISTRIBUIDORES QUE LO EXHIBAN EN FARMACIAS, VITRINAS, GIMNASIOS, TIENDAS o SUPERMERCADOS? SI SUPUESTAMENTE HERBALIFE ES EL MEJOR PRODUCTO ¿Por qué LOS DISTRIBUIDORES ESTAN PROHIBIDOS DE PONER EN SUS ANUNCIOS DE PERIODICOS O VOLANTES LA MARCA HERBALIFE? SI SUS PRODUCTOS CURAN TODO……¿PORQUE EN SUS CATALOGOS DE HERBALIFE DICE: ESTE PRODUCTO NO TIENE EL OBJETIVO DE CURAR, NI PREVENIR, NI TRATAR NADA? SI SUPUESTAMENTE LOS PRODUCTOS HERBALIFE PREVIENEN EL CÁNCER, EL ENVEJECIMIENTO, LA DIABETES, LOS INFARTOS Y MUCHAS ENFERMEDADES MAS….¿POR QUE NO HACEN CAMPAÑA PUBLICITARIA EN TV O RADIO?…..¿Por qué MANTENERLO EN SECRETO? SI SUS PRODUCTOS SON BUENOS……¿PORQUE NO DAN GARANTÍAS? RESPUESTA: TALVES LOS PRODUCTOS NO SON BUENOS Y ES PURA FARSA QUE CURAN DICHAS ENFERMEDADES…ES POR ESO QUE LO MANTIENEN OCULTO.
    Una persona poco relacionada con el ámbito de los grandes engaños, suele tener por lo general como imagen de secta al típico gurú barbudo –estilo Osho o Ravi Shankar- rodeado de sus adeptos con largas túnicas aislados en alguna comunidad. Pero no, no siempre es así. Los expertos en sectas como el psicólogo Miguel Perlado y el activista anti-sectas Pablo Salum, ya vienen advirtiendo hace rato que las sectas ya no son necesariamente como eran antes. Los líderes de sectas ya no prefieren usar largas barbas y ropa extravagante, sino pulcros trajes y corbata. Estas ahora se camuflan bajo etiquetas como “grupos de coaching”, “cursos de metafísica”, “cursos de gnosticismo” o incluso como “grandes negocios” en “productos saludables”. Ejemplo de estos últimos son estafas piramidales como Herbalife, Amway y Zrii (empresa de suplementos multivitamínicos fundada por el reconocido charlatán Deepak Chopra). Es curiosa la complementación de tipos modernos de sectas en los grupos de coaching explícitamente relacionados con Herbalife (como para hacer el lavado y control mental más efectivo).
    Si bien todas las estafas multinivel poseen cierto grado de sectarismo, me interesa enfocarme más en el caso del mencionado Herbalife, por ser una de las más conocidas (es vendida en más de 80 países), aunque muchos de los puntos que trataré a continuación son casi igual de aplicables para el resto de estas empresas.
    Estafa multinivel
    piramodedineroHerbalife es lo que se conoce como una estafa piramidal o marketing multinivel. Se llama así a un tipo de timo económico en donde los participantes deben “captar” nuevos clientes y vendedores con el objetivo de que los nuevos participantes generen beneficios a los participantes originales. Esto funciona mientras exista una cantidad suficiente de nuevos participantes. Cuando la población de posibles participantes se satura, los beneficios de los participantes originales disminuyen y muchos terminan sin ningún beneficio tras haber financiado las ganancias de los primeros.
    Por lo general, las estafas piramidales recurren a las mismas técnicas que las sectas para funcionar, ya que de otro modo no conseguirían captar tantos nuevos clientes y posibles vendedores. Estas técnicas son bien conocidas por los psicólogos, entre estas están el “bombardeo” de carisma, el culto a la personalidad del creador (en el caso de Herbalife, es Mark R. Hughes, en el de la cienciología, Ron Hubbard), constante bombardeo de información positiva en cursos y reuniones (con falacias y mentiras, obvio), la creación de un ambiente de “comunidad” para apelar a nuestro sentimiento de pertenencia, etc. Pero hablaré específicamente del sectarismo en otro apartado.
    Este tipo de sistema es ilegal en muchos países incluyendo Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Canadá, Noruega, Japón, China, España, etc. Básicamente, Herbalife es ilegal, pero posee tanto poder que evitan al máximo ser prohibidos. Tengamos en cuenta que es una empresa multimillonaria. En el 2013 llegaron a facturar 4.800 millones de dólares, con ingresos netos de 527 millones de dólares. En el 2015 ocupó el tercer lugar entre las empresas multinivel (llamadas eufemísticamente por ellos mismos “network marketing”) que más ingresos poseen (lista encabezada por Amway, con $10.800 millones de ingresos, y en segundo lugar Avon, con $8.900 millones). En el año 2014 Herbalife logró ingresos de 5.000 millones de dólares. Y que quede bien claro, estos ingresos no son distribuidos por igual entre todos los vendedores (que sumaban más de 3,7 millones de personas en el 2013), sino que se los quedan en su mayoría, por la estructura de la estafa, los de la “casta” más alta. El resto de los vendedores no solo no logran grandes ingresos, sino que hasta llegan a perder grandes sumas de dinero. Lynn Hamilton, ex supervisora de Herbalife, reconoce haber perdido cerca de 25 mil dólares en 10 meses.
    Gloria Godoy, activista en La Coalición para Acabar con Herbalife -que posee actualmente más de 500 miembros en Los Ángeles-, afirma que la compañía la estafó con 7 mil dólares que le hizo invertir bajo la promesa de que triplicaría esta suma en ganancias. Este tipo de pérdida es la más común, ya que por lo general Herbalife aconseja invertir dinero para comenzar con la venta, dinero que nadie garantiza recuperar. Godoy no solo fue estafada económicamente, sino que se encuentra con graves problemas de salud debido al producto (la diagnosticaron “hígado graso” a ella y a sus hijos que también consumían Herbalife). Gloria advierte: “No arriesguen su vida ingiriendo píldoras milagrosas, malteadas o tés que pueden acabar con su salud (…) Los doctores me dijeron, ‘señora usted se está matando y está matando a su familia con todos estos productos”. Otra activista de la misma coalición, Laura Padilla, advierte que Herbalife “nos ha vendido la promesa de realizar el sueño americano y nos han dejado en la ruina y enfermos”.
    Buena parte de los abundantes ingresos de la compañía se invierten en abogados que presionan para que Herbalife no se considere legalmente lo que es, un esquema piramidal que incluso (como veremos con detalle más adelante) presenta riesgos para la salud. Aun así, fue por suerte exitosamente prohibido en Bélgica.
    Las investigaciones legales a Herbalife son constantes. Entre los años 2013 y 2014 Herbalife fue investigada tanto por el FBI (tal como pasó con la cienciología y con igual resultado), cómo por la Fiscalía de New York y la Comisión Federal de Comercio, el ente regulador de las empresas en Estados Unidos, investigación que fue liderada por Bill Ackman (quien calculó que más del 90% de las ganancias de los distribuidores provenían del reclutamiento). Estas investigaciones al parecer no fueron muy lejos (apenas hicieron perder a Herbalife algo de dinero en acciones), a pesar de que la misma compañía haya admitido en un comunicado al ente regulador del mercado estadounidense lo siguiente: “Estamos sujetos al riesgo de que, en uno o más mercados, nuestro programa de marketing en red pueda ser considerado incompatible con la ley o regulación aplicable".
    En el 2008 Herbalife fue investigada por el Ministerio de Sanidad y Consumo de España, ya que entre el 2003 y el 2007 se reportaron 9 casos de toxicidad hepática relacionados con sus productos. Ya en 1986 (apenas 6 años luego de su fundación), Herbalife accedió a pagar US$ 850.000 para cerrar una demanda civil en California, luego de ser acusada por dar falsos argumentos médicos en sus promociones. Y en 1987, una investigación de etiquetado de la FDA también llevó a que Herbalife dejara de vender unos analgésicos.
    En Colombia se logró al menos, mediante una ley de regulación prohibir que los vendedores tengan cláusula de permanencia o de exclusividad, que abusen en los contratos, que no haya claridad en la forma de pago, y que no haya transparencia sobre los productos, también se limitaron ciertas formas de remuneración y se exigió que la empresa tenga locales abiertos al público. También en Colombia, el Invima (ente parte del Ministerio de Salud colombiano) dictó esta sentencia:
    La comisión Revisora se ratifica en que los productos como Herbalife y Shaklee que contienen mezclas de vitaminas, y/o minerales y/o extractos de plantas, deben registrarse como medicamentos, por cuanto contienen principios activos factibles de modificar el metabolismo celular, de interactuar con procesos enzimáticos endógenos y de modificar la homeóstasis de los sistemas regulatorios del organismo, todo lo cual conlleva no sólo a posibles respuestas terapéuticas sino a evidentes riesgos de reacciones secundarias.
    Sin dudas lo ideal sería que los Estados sigan el ejemplo belga y Herbalife sea completamente prohibida en todos los países, ya que razones sobran.
    Un atentado al hígado
    Gran parte de los ingresos de Amway y Herbalife se deben a los suplementos vitamínicos (Herbalife además de estos llega a comercializar hasta productos para el cabello). La literatura científica disponible en la actualidad es bien clara: los multivitamínicos no sirven para nada, e incluso pueden aumentar el riesgo de cáncer. Tanto así que una review del Annals of Internal Medicine se titula: "Ya es suficiente, ¡deje de gastar dinero en suplementos vitamínicos y minerales!". Esto se debe a que al menos que uno posea cierta patología, en una dieta equilibrada se adquieren todas las vitaminas y minerales necesarios.
    Además de garantizar mejor salud debido a los suplementación vitamínica, cosa que la ciencia demuestra como un peligroso engaño, Herbalife promete milagros para adelgazar. Lo genial es el tipo de engaño de correlación coincidente que utilizan. Ya que recomiendan reemplazar comidas por estos –asquerosos, según cuentan- batidos. Por lo que, de ser cierto que sus clientes adelgazan, no sería cierto que se deba a los “mágicos” batidos, sino simplemente al evidente hecho de que no están comiendo. Y creo que está de más aclarar los problemas de salud que puede traer no comer. Si uno quiere adelgazar saludable y eficazmente no debe buscar dietas y productos “milagros” que por lo que bien se sabe, todos son un fraude. Si uno quiere adelgazar debe comer bien, hacer mucho ejercicio y dejar de ser susceptible a promesas fantasiosas que encubren engaños oportunistas.
    Es importante resaltar, que gran parte de las víctimas que esta cruel empresa tiene disponible para captar, son personas que se encuentran vulnerables por su situación corporal. Del mismo modo que los charlatanes se aprovechan de los vulnerables que, por ejemplo, padecen cáncer y se encuentran desesperados, Herbalife se aprovecha de los que se encuentran vulnerables por su peso. De esta forma es mucho más fácil no solo hacer que consuman el producto, sino hacer que se vuelvan lo suficientemente sectarios como para beneficiar a la casta alta que lucra más cuanto más miembros recluten en la secta.
    Higado-Graso-500x350Pero lo peor no es que Herbalife sea inútil, sino que sus productos son peligrosos. En varios países se registraron
    casos de hepatitis relacionados con estos. En el año 2004, en Israel, 4 casos de hepatitis motivaron una investigación en los hospitales del país que concluyó que 12 pacientes con lesiones hepáticas estaban vinculados con el consumo de Herbalife. En Suiza, 10 casos de intoxicación hepática inspiraron una investigación que rebeló que todos los pacientes eran consumidores del producto (uno de estos requirió trasplante de hígado). En España, 52 casos de hepatotoxicidad hicieron que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios emitiera una alerta sobre el peligro del consumo de productos de Herbalife.
    En el año 2009 en Argentina, una mujer demandó a Herbalife atribuyéndole la culpa a sus productos de reacciones alérgicas e insuficiencias respiratorias. En el mismo año un argentino en estado grave de intoxicación hepática fue nombrado “el primer caso de hepatitis indudablemente asociado a los productos de Herbalife”. Estos escándalos –y muchos otros- hicieron que cada vez salgan a la luz nuevos estudios que relacionen el consumo de estos productos con problemas en el hígado(este, este y este, para dar unos ejemplos). Hoy la evidencia científica es clara, Herbalife es un atentado al hígado y una pérdida de dinero. Tan malos son los resultados de sus productos que en un estudio de encuesta sobre valoraciones de dietas y centros dedicados al adelgazamiento, Herbalife se llevó el peor de los puntajes.
    Secta y religión laica
    Herbalife cumple con todos los requisitos para ser considerada una secta. Posee sus líderes carismáticos a los que todos admiran (Mark Hughes, que jamás terminó el colegio, tuvo varios juicios y murió debido a su alcoholismo -bonito gurú), se escudan constantemente bajo falacias de autoridad (como decir que Luis Ignarro, premio Nobel de Medicina avala el producto, cuando bien conocido es el “Síndrome Nobel”, el curioso hecho de que varios nobeles avalen pseudociencias) y falacias ad populum (como ser “miles de clientes felices consumen nuestro producto”), hacen reuniones donde hablan maravillas de la empresa y utilizan técnicas de persuasión similares a las iglesias, se cuidan de dar una imagen de felicidad, prolijidad y fraternidad absoluta, te prometen grandes beneficios que no cumplen (como hacerse millonario, feliz, adelgazar o tener poder), utilizan trabajo semi-esclavo, etc. En internet se pueden encontrar fácilmente varios testimonios de ex miembros que afirman convencidos que operan como secta.
    En esta religión laica, el Dios Todo-Poderoso es el producto, y el Mesías su Creador. Los miembros de Herbalife tratarán de convencerte a toda costa de las propiedades mágicas de los productos de su compañía, de que esta cambiará tu vida, de que los “mejores” profesionales de la salud recomiendan sus productos, de que si lo criticas estas influenciado por fuerzas malignas y hasta pueden llegar a amenazarte (como me pasó a mi). Los mismos adeptos se encuentran –por lo general- atrapados en un ciego fanatismo, llenan sus autos de calcomanías con el logotipo, utilizan pines, remeras, e intentan convencerte de que te unas a toda costa. Hasta llegan a ir puerta en puerta a ofrecer que te unas a ellos como buenos testigos de Jehová. Aunque pueda parecer gracioso el hecho de que una religión laica gire en torno a una marca de multivitamínicos, en verdad es bastante triste, basta ver la salud mental de sus adeptos (Miguel Perlado, psicólogo experto en sectas, afirma que cada vez más profesionales de la salud relacionados a las sectas tienen como pacientes a ex miembros de Herbalife) y como están ciegamente convencidos de que Herbalife puede cambiar el mundo. Cuando como mucho, lo único que tiene para ofrecernos es una patada al hígado y una buena perdida de dinero.
    23 min

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