PODCAST DE TIM BENIYORK EN BENIDORM

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By TIM BENIYORKTechnology
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PODCAST DE TIM BENIYORK EN BENIDORM episodes

  • LA-CIA-URI-GELLER-Y-LOS-PODERES-PARANORMALES-INEXISTENTES
    Uri Geller no engañó a la CIA con sus trucos
    By Luis Alfonso Gámez|Jan. 21st, 2017
    La CIA ha colgado en su web documentos sobre los proyectos de investigación psíquica militar desclasificados en 1995, que desde entonces podían consultarse en los Archivos Nacionales en Washington, sobre los que se han publicado varios libros en las últimas décadas y que demuestran que Uri Geller y otros charlatanes nunca demostraron científicamente ante los militares estadounidenses tener ningún poder paranormal. Si ha leído o escuchado en algún medio lo contrario, lo siento, pero no es verdad. Geller nunca convenció a la CIA de sus poderes, como dijo ayer La Sexta, por ejemplo.
    A principios de los años 70, los parapsicólogos Harold Puthoff y Russell Targ sometieron a una serie de pruebas a Uri Geller en el Instituto de Investigación de Stanford (SRI), en Menlo Park (California), para comprobar si poseía el don de la telepatía. La iniciativa formaba parte de un programa del Pentágono para el desarrollo de los poderes paranormales con fines militares: soñaban con espías capaces de viajar mentalmente hasta instalaciones enemigas, capaces de manipular a distancia la mente del enemigo y hasta de inutilizar equipos militares, incluidas naves espaciales. EE UU temía que la Unión Soviética ganara la carrera de la guerra psíquica porque Moscú se había volcado en la investigación paranormal tras enterarse del experimento telepático del Nautilus de 1959, que en realidad nunca ocurrió y fue un invento de Jacques Bergier.
    Según explicaron Puthoff y Targ en octubre de 1974 en la revista Nature, en los experimentos con Geller, éste estaba en una habitación cerrada, alguien hacía un dibujo -había varios métodos azarosos para determinar qué se dibujaba- y el israelí tenía que replicarlo mediante telepatía. Los investigadores aseguraban que había acertado en siete de trece ocasiones -algo extraordinario-, y una resultó especialmente llamativa: el objetivo era un racimo de uvas y dibujó uno con el número exacto de frutos, veinticuatro. Aunque Geller hizo las delicias de Puthoff y Targ doblando cucharas, éstos no lo consideraron prueba de nada porque no habían establecido unos mínimos mecanismos de control.
    Controles insuficientes
    Opinión que tenía los responsables del ARPA sobre Uri Geller y los parapsicólogos Puthoff y Targ, según un informe del SRI.Ante el aparente éxito telepático de Geller, el teniente coronel Austin Kibler, psicólogo y director de Investigación Conductual de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa (ARPA) de EE UU, pidió a su colega Ray Hyman, de la Universidad de Oregón, que examinara el trabajo los dos parapsicólogos, que habían llegado a escribir en un informe preliminar que había quedado demostrada la habilidad paranormal del sujeto. Sin embargo, tras haber visto al dotado en acción, Kibler tenía “serias dudas de que sus logros fueran más allá de los propios de un mago” y estaba “muy preocupado porque el sesgo de Puthoff y Targ a favor de la obtención de resultados minara su objetividad en el diseño de los procedimientos de control adecuados”, como así fue. Hyman concluyó que las medidas de control habían sido insuficientes y que Geller era “un completo fraude”, y Puthoff y Targ perdieron su contrato con el Pentágono.
    Aunque habían asegurado que, durante las pruebas telepáticas, Geller estaba aislado en una habitación, no era así. El cuarto tenía una ventana transparente a la estancia desde la que se entraba y, a unos 80 centímetros de altura, un agujero relleno con gasa por el que podían meterse y sacarse cosas. El israelí podía ver y ser visto, escuchar lo que se decía al otro lado de la puerta y hasta recibir papeles. Además, entre los asistentes a los experimentos “contaba con dos cómplices en las personas de Shipi y Hannah Shtrang, a los que habían entrenado en Israel para que le transmitieran información durante las pruebas. Jean Mayo, devota de Geller, también estaba presente”, indica en su libro Fraudes paranormales (1980) el ilusionista James Randi, que desenmascaró al psíquico en los años 70. Esos compinches podían hacer gestos que Geller viera sobre lo que tenía que dibujar, y hay constancia de que, al menos en una ocasión, Mayo tarareó el tema principal de la película 2001: una odisea del espacio cuando Targ pidió que se incluyera una nave espacial en el dibujo que su amigo tenía que adivinar.
    Dos décadas después y vista la falta de resultados a favor de la existencia de los poderes psiquicos, la CIA pidió un informe sobre la visión remota -en la que se habían centrado las investigaciones- a los Institutos Estadounidenses para la Investigación (AIR), una organización científica independiente. Los expertos dictaminaron que no estaba justificado seguir financiando unos trabajos que ya habían costado 20 millones de dólares al contribuyente y no habían demostrado nada. La CIA suspendió el programa en 1995 y desclasificó inmediatamente toda la documentación sobre él, que desde hace veinte años puede consultarse en los Archivos Nacionales, en Washington, y ahora la agencia de espionaje ha colgado en su web.
    Sin embargo, ¿qué han dicho muchos medios españoles? Los que yo he leído y visto, que los documentos del programa Stargate, como se llamó la iniciativa, veían ahora la luz por primera vez y que Geller asombró en su día la CIA. Rigor mortis.
    http://magonia.com/2017/01/21/uri-geller-no-engano-a-la-cia-con-sus-trucos/
    11 min
  • LAS DIETAS SIN SENTIDETOX
    El sinsentido de las dietas 'detox'
    Jan. 18th, 2017
    Como todos los años, y a pesar del propósito de enmienda, es posible que este año te hayas vuelto a pasar un pelín de nada con el vino, las raciones de pavo trufado, el marisco y los polvorones. A lo mejor tampoco les hiciste ascos al cava y a las copichuelas tras cada banquete, comida familiar o cena con amigos, mientras por otro lado dedicabas un poco de atención a turrones y roscones para que no se sintieran desplazados. La intención era buena, pero es posible que haya tenido como consecuencia algún kilo de más, sensación de pesadez y mala gana. Si, corroído por los remordimientos, crees que lo que ahora toca es hacer penitencia y mortificarte para expiar tus culpas dejándote una pasta, deberías leer antes estas líneas.
    La (falsa) solución
    Superado –al menos hasta cierto punto– el tema de la dieta exprés, un concepto relativamente nuevo acecha a nuestro distraído sentido común desde hace un tiempo, presentándose como una idílica solución frente a la pecaminosa realidad dietética: tu cuerpo está intoxicado con tanto azúcar, grasa y alcohol, y lo que corresponde ahora es hacer un tratamiento depurativo o detox. El planteamiento, a pesar de sonar lógico, no solo es simplista sino además erróneo: existe la posibilidad de que con tanto detox, en lugar de mejorar tu pronóstico de salud lo empeores.
    La realidad
    Tal y como cuenta Edzard Ernst, profesor emérito de medicina en la Universidad de Exeter y autor de un edificante blog de crítica a la magufería médica y científica, actualmente coexisten dos tesis para definir el concepto "desintoxicación": una es respetable y la otra no. La respetable se refiere al tratamiento médico de aquellas personas con algún tipo de adicción a las drogas, alcohol, etc. El otro concepto es el que mantienen secuestrado algunos empresarios, curanderos y charlatanes, con la intención de vender un tratamiento falso que supuestamente libera de toxinas el cuerpo de los que –se supone, de nuevo– las han acumulado.
    Si el nivel de toxinas se elevara por encima de un valor que el cuerpo no pudiera eliminar, lo más probable es que se falleciera en un periodo de tiempo más o menos corto, y que se necesitara intervención médica urgente. En un cuerpo sano, los riñones, el hígado, la piel e incluso los pulmones mantienen el cuerpo desintoxicado simplemente mientras hablamos. No existe el modo de mejorar algo que ya funciona correctamente en un organismo sano, y desde luego los famosos tratamientos detox tampoco lo consiguen.
    Con este razonable planteamiento no es de extrañar que el profesor Ernst se exprese con meridiana claridad al afirmar lo siguiente: “Cualquier persona que en este terreno promocione un tratamiento de desintoxicación se está beneficiando de una alegación que es falsa y, por definición, se trata de un sinvergüenza”. El bueno de Ernst no es el único ni mucho menos que hace este tipo de advertencias acerca del universo detox: la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard mantiene una opinión bastante similar.
    Los famosos batidos detox
    No creo que a estas alturas de la película descubra nada a nadie si digo que, dentro del arsenal supuestamente depurativo, destaca un elemento sobre todos los demás. Me refiero a los famosos batidos detox, a base de vegetales a los que se les pueden añadir otros ingredientes más o menos exóticos. En realidad se trata de auténticos misiles teledirigidos, con un marketing diseñado para hacer añicos el dique de nuestra racionalidad. En los últimos años hemos asistido a un espectacular crecimiento de negociantes que, sin el menor rubor y a cambio de una desorbitada cantidad de dinero –créeme: no hay nada que justifique que un batido ecológico de espinacas, apio, manzana, pepino, té verde y guaraná cueste 25 euros– nos ofrecen depurarnos en un breve lapso de tiempo y de este modo resetear nuestro metabolismo hasta los niveles de un recién nacido… y ya de paso perder unos kilos, descansar mejor y sentirnos más vigorosos.
    Curiosamente la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), acaba de identificar un riesgo emergente en el uso habitual de este tipo de batidos vegetales. En este informe se revelan 18 riesgos potenciales derivados del uso que hacemos los europeos de los alimentos, y en concreto el número 14 se refiere al pernicioso exceso de ácido oxálico al que es extremadamente sencillo acceder a partir del uso de los conocidos como green smoothies (o batidos verdes).
    En este otro informe se dan toda clase de explicaciones respecto a este hecho, poniendo de relieve que –usando los datos de Alemania–, una sola ración de 250 ml de estos batidos excede con holgura la ingesta diaria recomendada de ácido oxálico. Al mismo tiempo este informe aporta datos sobre el importante aumento de casos diagnosticados de litiasis renal (piedras en el riñón) entre 2005 y 2013 en la población alemana. El informe atribuye parte de este hecho al exceso en el consumo de vegetales crudos (típico de los batidos detox) ricos en ácido oxálico, ya que en este formato se consume –sin ser muy consciente, además– una cantidad de vegetales bastante superior a la que tomaríamos, por ejemplo, en un plato de ensalada. Más allá de las implicaciones del ácido oxálico, el informe identifica cuatro riesgos sobre la salud derivados de un exceso en el consumo de vegetales crudos que tradicionalmente se consumían cocinados (es preciso recordar que el cocinado de los vegetales reduce el contenido de ácido oxálico entre un 30 a 87%). Esos riesgos serían: primero, incremento de la litiasis renal; segundo, desmineralización y deficiencia de calcio y hierro; tercero, exceso en la ingesta de nitratos, y cuarto, contaminación microbiana en el marco de una deficiente conservación. Resumiendo: una maravilla, oiga.
    De lo ridículo a lo peligroso
    Es bien sabido que las modas hay que seguir cebándolas de tiempo en tiempo con novedosos y maravillosos ítems para seguir haciendo caja a costa de los incautos. Un ejemplo es la más reciente aparición de batidos detox con carbón activado, en los que el característico color verde radioactivo de estos productos da paso al negro tinta de chipirón. Algún espabilado, sabiendo del uso del carbón activado en el ámbito sanitario –concretamente en los tratamientos conocidos como “lavado de estómago”–, habrá pensado que sería estupendo asociar lo detox con algo que recuerde a eso, y de paso aporte a su producto esa tonalidad tan especial.
    Lo que no sé es si saben que añadiendo este ingrediente evitan que el organismo haga acopio de la mayor parte de los nutrientes del batido original (o sí, pero les trae sin cuidado). Pero no creáis que eso es todo: es posible dar todavía otra vuelta de tuerca al tema: por aquello de hacerlos más nutritivos, adelgazantes y superinmunológicos hay quien propone enriquecerlos con semen. Aquí tienes el enlace. Sobran los comentarios.
    Por si aún queda alguna duda, te recomiendo echar un ojo a la realidad y contrastar dónde ha llevado a algunos esta moda. Uno de los últimos casos conocidos es el de una mujer británica a la que un tratamiento detox –a base de mandangas vegetales varias y mucha agua– llevó al borde la muerte, recuperándose in extremis tras ingresar de urgencia y permanecer unos cuantos días hospitalizada. Así nos lo cuenta la BBC en un artículo, en el que además se ponen de relieve las advertencias de diversos profesionales e instituciones sanitarias respecto a estos absurdos tratamientos. Menos suerte tuvo hace años otra mujer, británica también, que acabó con daños cerebrales permanentes tras seguir las indicaciones de una nutricionista e iniciar un régimen detox basado principalmente en la ingesta de cantidades masivas de agua y la reducción de sal.
    Las opciones
    En esencia son tres:
    Si alguien tiene la sospecha de estar intoxicado de verdad debe ponerse en contacto lo antes posible con el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses (teléfono para emergencias: 91 562 04 20) o que se acerque a su centro sanitario más cercano.
    Si lo que le pasa a ese alguien es que le sobran unos kilos o los remordimientos de las tropelías dietéticas de las pasadas navidades no le dejan dormir, le sugiero que se deje de memeces y se ponga en serio a mejorar su estilo dietético de por vida. Aparcar los cubatas, las raciones familiares de mayonesa y el picoteo de chucherías y sustituirlas por una dieta más razonable ayudarán a que se sienta mejor. Pero no porque se esté desintoxicando de nada, sino porque ese estilo dietético será mejor que el anterior.
    Por último, si lo que sucede es que estamos ante la típica personalidad fashion-victim, amante del riesgo y con más cartera que sentido común… entonces sí, lo recomendable sin lugar a dudas en estos casos es un buen plan semanal detox a razón de 259€/semana (incluye carbón activado, por supuesto). Lo ideal en estas circunstancias es repetir el tratamiento semanal cada 15 días. Eso, y hacer un donativo mensual de 500€ a La Iglesia del Séptimo Buen Rollo Comidister, que también es mano de santo.
    15 min
  • LOS MUSEOS DE LA LOCURA
    Gustav Mesmer buscaba respuestas a muchas preguntas que no encontraba a ras del suelo. Se pasó gran parte de su vida dibujando alas, escribiendo sueños e inventando todo tipo de máquinas para volar sin motor que tiempo más tarde serían admiradas por investigadores en aerodinámica y alabadas por los teóricos del arte bruto y marginal.
    Incomprendido por la mayoría, Gustav Mesmer se pasó media vida encerrado en un psiquiátrico. Nadie tenía la solución a sus preguntas, quizás nadie era capaz de comprenderlas, y en lugar de escucharle prefirieron llamarle loco y apartarle de la sociedad.
    Como muchos, como tantos, la ‘locura’ se convirtió en la excusa de la incomprensión. Una parte de su obra, que incluye dibujos, poemas, textos y toda clase de inventos para volar, se puede ver estos días en el museo Dr. Guislain de la ciudad belga de Gante. El museo está alojado en el primer psiquiátrico de Bélgica (1857) y debe su nombre al doctor Joseph Guislain, el primer psiquiatra oficial de los Países Bajos y uno de los primeros en exigir un trato más humano para los pacientes con enfermedades mentales.
    gustav mesmer
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    A principios de los 80, años antes de que el museo abriese sus puertas, existía cierta resistencia a mostrar al público los métodos, herramientas y terapias que los profesionales del centro habían empleado para atender a los enfermos mentales. «La vergüenza que sentían era tan fuerte que su propia historia parecía estar llena de tabús», explican desde el museo.
    Con su apertura, en 1986, sus directores querían contribuir al debate sobre la psiquiatría con la idea de que la locura o los desórdenes psiquiátricos nunca han sido conceptos meramente médicos, sino que se apoyan sobre estructuras ideológicas y socioculturales muy fuertes. Posiciones que finalmente determinan la actitud con la que la sociedad entiende las enfermedades mentales.
    Para Gustav Mesmer el error fue lanzar sus preguntas en el lugar equivocado. Con 26 años y tras un intento fallido de convertirse en monje, Mesmer irrumpió un día en una ceremonia católica en su ciudad natal, Altshausen, planteando a los feligreses sus dudas sobre el rito y advirtiéndoles de que lo que les daban para beber en la comunión en realidad no era la sangre de Cristo.
    Gustav estaba convencido y así lo soltó: «todo esto es un fraude». Horrorizados, los fieles le forzaron a salir de la iglesia y le trasladaron a casa de sus padres. Unos días más tarde, el médico les explicaría que aquella salida de tono de Gustav era un claro signo de enfermedad mental y que existía el peligro de que agrediese a alguien. Finalmente, fue ingresado en la casa mental de Bad Schussenried y diagnosticado con esquizofrenia paranoide.
    Durante meses, escribió cartas a sus padres pidiendo su apoyo para salir del psiquiátrico. «Sólo quería tener una vida normal y ganar el dinero suficiente para vivir con una mujer», escribiría más tarde en Gustav Mesmer.
    Suplicó libertad de todas las maneras posibles, pero ya nadie le tomaba en serio y sólo se reían ante su deseo de normalidad. Resignado con la realidad del encierro, en 1932, según explica una nota médica del centro, empezó a dibujar aparatos para volar y también a construirlos con madera.
    Dibujaba bocetos, los pintaba, dedicaba tiempo a sus versos y hasta escribió una biografía con un título muy explícito: De uno que pasó la mitad de su vida en un monasterio y la otra mitad en un psiquiátrico. Muchos años después, en 1964, fue finalmente puesto en libertad al ser trasladado a un hogar para ancianos en Buttenhausen.
    No dejó de construir alas y de probarlas por los valles de su región donde se ganó el cariño y la fama entre sus vecinos —y pronto de todo el país— bajo el sobrenombre de Ícaro de Lautertal. Ícaro es el nombre del personaje mitológico que junto a su padre Dédalo construyó unas alas con las que ambos lograron volar y huir de la isla de Creta.
    gustav mesmer
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    Desde la propia estructura del edificio del museo hasta las exposiciones permanentes y temporales que alberga, el Dr. Guislain pretende mantener en el aire la cuestión sobre lo que es normal y lo que no lo es a través de una revisión de la psiquiatría. «A lo largo de la historia la sociedad se ha enfrentado con la locura a través de una mezcla de magia y religión, dominación y cuidado, supervisión y ciencia. Todo lo que se ha considerando fuera de la razón ha sido castigado, consagrado, cuidado o curado», explican desde el museo.
    Locura, maldición y pecado han ido muchas veces de la mano y de ahí la obsesión en muchos periodos de nuestra historia por defenderse de los ‘locos’ en lugar de tratar de atenderlos. La epilepsia, por ejemplo, ha sido confundida con frecuencia con la posesión, desde la cultura faraónica egipcia, pasando por la Edad Media y hasta nuestros días.
    La revolución médica desarrollada por la civilización griega trajo consigo muchos avances a la atención de las enfermedades mentales. Platón ya había subrayado la importancia de la entrevista clínica como herramienta diagnóstica y en muchos casos terapéutica, y la escuela sofista llegaría a diseñar un método de tratamiento de la melancolía basado en el relato de vivencias.
    A principios del Renacimiento comienzan a revisarse conceptos en todos los ámbitos. También el lugar desde el que se había observado la locura. El cuadro de El Bosco Extracción de la piedra de la locura, que ahora descansa en el Museo del Prado, tenía aparentemente la intención de ser una crítica contra los que creían estar en posesión del saber pero que, al final, eran más ignorantes que aquellos a los que pretendían sanar de su presunta locura.
    Durante la Edad Media (y hasta mucho más adelante) se creía que la causa de la locura era una pequeña piedra localizada en el cerebro, creencia que llevó a terribles lobotomías que a menudo terminaron en muerte del paciente.
    gustav mesmer
    En su exposición permanente, el museo recorre también la época en la que comienzan a triunfar las ideas de la psiquiatría científica moderna, la psicofarmacología y la genética psiquiátrica con terapias que muchas veces dejan secuelas en el cuerpo y la mente de los pacientes.
    Empiezan a florecer las instituciones psiquiátricas y la vida de miles de personas desaparece del conjunto social. Se les somete al aislamiento que, además, permite una experimentación sin restricciones. En Alemania, esta tendencia conduciría a unas condiciones que permitirán justificar el brutal exterminio de los humanos considerados inservibles durante el Holocausto. El propio Gustav Mesmer sobrevivió a la cámara de gas porque alguien creyó que su arte con los inventos podía ser de utilidad.
    Avanzaban las formas en que los psiquiatras manejaban la locura mientras la vida de los «locos» permanecía suspendida en la oscuridad. Cuando el Centro Psiquiátrico Willard, en el Estado de Nueva York, cerró su puertas en 1995, los trabajadores descubrieron cientos de maletas en el ático de uno de los edificios.
    Muchas de ellas parecían no haberse abierto durante décadas, quizás desde que los residentes del edificio las posaron al llegar. Escondían ropa, vajilla, fotos, artilugios, recuerdos. Hablaban de la vida antes del encierro. Cuando Peter Stastny, profesor de psiquiatría y documentalista supo de la existencia de las maletas, él y un grupo de trabajadores y artistas se dedicó durante años a seguir la pista de algunas de las historias, visitando sus tumbas, leyendo sus cartas, analizando su historial médico…
    Gradualmente fueron construyendo un imagen de la vida de los residentes que junto con fotografías de los objetos y del psiquiátrico acabaría constituyendo la exposición Maletas perdidas, vidas deconstruidas, que recorrió distintos museos de Estados Unidos hace unos años.
    gustav mesmer
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    Mucho antes hubo otros que también se ocuparon de rescatar un trozo de esa vida encerrada en los psiquiátricos. Motivado por entender los secretos de la mente, en 1922, el psiquiatra e historiador alemán Hans Prinzhorn publicó un libro en el que había reunido alrededor de 5.000 obras artísticas elaboradas por pacientes psiquiátricos.
    El libro inspiraría mas tarde a muchos otros artistas, como Jean Dubuffet, que en 1945 acuñaría el termino «arte bruto»: al arte creado por gentes ajenas al mundo artístico, y al mundo en general, sin una formación académica. El museo Dr. Guislain reúne también en su colección permanente una gran cantidad de estas obras.
    Con esa intención revisionista y con la idea de indagar en la comprensión de la mente, han abierto sus puertas otros museos de psiquiatría en distintas partes del mundo, como el Glore Psychiatric Museum en Kansas, el Bethlem Museo de la Mente (que también se asienta sobre la estructura de otro hospital psiquiátrico, el primero en Reino Unido), el Museo del Hospital Psiquiátrico de Aarhus en Dinamarca, el Museo de la Inconsciencia en Brasil o el Museo de la Mente en Roma.
    gustav mesmer
    Su existencia no sería posible hoy si muchos años antes no hubieran escuchado por fin a los propios pacientes y a sus familiares reclamando sus derechos como personas, algo que finalmente provocaría cambios en la legislación y el cierre de muchas de estas instituciones en la década de los 60.
    Comienzan a buscarse entonces maneras de tratar de reintegrar a las personas que durante tanto tiempo habían sido apartadas del resto. Por primera vez en mucho tiempo, ‘locura’ y ‘cordura’ no sólo ocupan el mismo espacio sino que sus fronteras cada vez son menos claras.
    En una entrevista a Gustav Mesmer, alguien le preguntó si había conseguido volar con alguna de sus invenciones, a lo que contestó que una vez se había elevado a 50 metros pero que, lamentablemente, no había ningún testigo. Importa poco si Gustav voló o no alguna vez, tan sólo era un hombre buscando respuestas.
    15 min
  • ETICA Y RELIGION EN LA ESCUELA
    Educación: Ética y religión en la escuela. Noticias de Educación
    Jan. 17th, 2017
    Hace unos días, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo, sentenció que el derecho de los niños a gozar de una escolarización completa que permita la integración social prima sobre las prácticas religiosas. Creo que lo importante es el principio, más que su aplicación a un caso ligeramente estrambótico: la asistencia de una alumna musulmana a clase mixta de natación. ¿Y cuál es ese principio que me parece trascendental? La prelación en el ámbito público de los principios éticos sobre las normas morales religiosas. Es un debate de extraordinaria importancia para la convivencia de las culturas, que está planteado en todo el mundo, que se encona en vez de disolverse, y que en España surgió —y volverá a surgir— al tratar el tema de la enseñanza religiosa en las aulas.
    Las personas religiosas consideran que la última fuente de la moral es su religión, y, por lo tanto, rechazan que una ética laica esté por encima de ella. En general, incluso desconfían de que esa ética sea posible. Se repite una y otra vez una bobada dicha por un genio literario, Fiodor Dostoievski: ”Si Dios no existe, todo está permitido”. Cuando las religiones se sienten atacadas —como puede ser en el caso sentenciado en Estrasburgo—, los ciudadanos afectados suelen apelar al “derecho a la libertad religiosa” o al de “libertad de conciencia”. Suelen olvidar que esas son normas éticas laicas, no religiosas.
    El islam era teológicamente liberal. Dos hechos cambiaron su rumbo: el aplastamiento de los mu’tazilíes y el final de la iytihad
    Las religiones, en especial las monoteístas judaísmo, cristianismo, islamismo—, han sido siempre reacias a defender la libertad religiosa, y si han alcanzado el poder político lo han utilizado para imponer sus ideas. Basta comprobar las interminables guerras de religión. El Imperio romano persigue a los cristianos, que por boca de Tertuliano (s. III) se defienden: “Tanto por la ley humana como por la ley natural, cada hombre es libre de adorar a quien quiera”. En el año 313, el emperador Constantino reconoce legalmente a los cristianos, y un siglo después la Iglesia había llegado a aceptar el uso de la coacción punitiva contra los heterodoxos. Son entonces los paganos los que defienden la libertad de conciencia. El protestantismo ofrece un caso patéticamente claro. Lutero se rebela contra la Iglesia de Roma, y blande la libertad de conciencia como arma devastadora, pero unos años después se olvida de sus principios y pide a los príncipes que usen la espada contra los católicos. Melanchton enseñó que había que terminar con las sectas con penas de muerte, y Lutero lo ratificó.
    El ejemplo musulmán
    Un proceso parecido experimentó el islam. En sus comienzos, la religión musulmana era teológicamente liberal. Por eso no admitió una iglesia institucionalizada. Pero dos acontecimientos cambiaron su rumbo: el aplastamiento de los mu’tazilíes, y el final de la 'iytihad'. Los mu’tazilíes defendían una interpretación racional del Corán. Pensaban, como pensó nuestro Averroes siglos más tarde, que “si hay una contradicción entre el resultado de una demostración racional y el sentido aparente del texto sagrado, este debe ser interpretado para que no haya contradicción”.
    La libertad religiosa es un producto de la Ilustración, que sirvió para purificar la religión de algunos excesos
    El racionalismo de Averroes fue condenado —no solo por sus correligionarios, sino también por las autoridades católicas—, de la misma manera que en el año 846 lo habían sido los mu’tazilíes. El segundo acontecimiento sucedió a mediados del siglo XIII, cuando los ulemas decidieron que se cerraba “la puerta de la 'iytihad”, es decir, del esfuerzo por la reflexión. A partir de ese momento, los teólogos y filósofos musulmanes debían limitarse a repetir lo ya dicho.
    De dónde parte la libertad religiosa
    El derecho a la libertad religiosa es un producto de la Ilustración, que no fue un movimiento antirreligioso, sino que sirvió para purificar la religión de algunos excesos. Como saben los historiadores, la Ilustración surgió de una cultura cristiana. No ha habido nunca una defensa más poderosa de las religiones que la ejercida por la 'Declaración de los derechos humanos', que es una declaración laica. Por eso, me parece absolutamente imprescindible para la paz el reconocimiento de un marco ético, por ejemplo, el concretado en la declaración de los derechos humanos. Si alguna vez se emprende seriamente la elaboración de un pacto educativo, cosa que cada vez veo más lejana, espero que los defensores de la educación religiosa se den cuenta de que lo mejor que pueden hacer en beneficio de ella es ayudar a implantar una educación ética poderosa.
    Ha habido tantas morales como culturas: pagana, cristiana, budista, confuciana, musulmana, nazi, soviética, etcétera
    En términos telegráficos, explicaré lo que significa el término 'ética'. Todas las sociedades han tenido que establecer sistema normativos, a los que llamamos 'morales'. En la mayoría de los casos, derivaban de las religiones. Ha habido tantas morales como culturas: pagana, cristiana, budista, confuciana, musulmana, nazi, soviética, etc. Todas ellas intentan resolver problemas inevitables de la convivencia. Los problemas son universales, pero las soluciones son culturales. Eso permite comparar las soluciones, evaluarlas, criticarlas, seleccionarlas. Llamamos 'ética' al conjunto de las mejores soluciones que la inteligencia humana ha inventado para resolver una serie de conflictos y alcanzar una serie de expectativas. No se trata, pues, de sustituir una fe por otra.
    Sorprendentemente, Santo Tomás de Aquino, el autor que influyó más en la formulación de la moral teológica cristiana, defendió que la “ley natural” era un 'opus rationis', una obra de la razón. En fin, creo que ya me he excedido en lo que da de sí un artículo de periódico. El tema es tan decisivo para el futuro, que me parecería prometedor que este artículo generara un debate serio. Los que leen esta sección saben con qué perseverancia intento que un foro como este sirva de espacio de reflexión, del que emerja una 'inteligencia compartida'. Este asunto, que despierta emociones profundas, debe ser tratado como decían lo antiguos: 'Sine ira et studio', sin furia y con información.
    11 min
  • CUANDO-EL-ESTADO-SE-ALIA-CON-LA-VIOLENCIA-DE-GENERO-EL-CASO-DE-RUSIA
    Lo que está sucediendo en estos momentos en Rusia testimonia cómo las conquistas sociales y, en particular, las de las mujeres se cimentan sobre terrenos arenosos que pueden ser socavados de la noche a la mañana. A iniciativa de dos diputadas y de dos senadoras del partido de Vladimir Putin, Rusia Unida, se está tramitando en el Parlamento un cambio legislativo terrorífico: se trata de que la agresión en el ámbito familiar y, en particular a la mujer, sale de la vía penal y sólo será objeto de una multa administrativa de 500 euros y 15 días de trabajos comunitarios. Solo si, en el plazo de un año, el agresor vuelve a maltratar a la mujer podrá procesársele por vía penal y, en este caso, la justicia no actuará de oficio, sino que la propia víctima debe acudir ella misma a los tribunales y reunir todas las pruebas del maltrato recibido.
    Con esta reforma se pretende que la justicia no "invada" el ámbito doméstico, según declaraciones de Putin. De manera que, ya de entrada, la óptica que preside la propuesta es la de que la violencia de género es un acto privado, un asunto de la vida personal, que no compete regular y perseguir desde el ámbito político. También, como asunto individual se comprende la vía judicial que pueda emprender la propia víctima una vez haya sido objeto de agresión por segunda vez en el plazo de un año. Todo ello deja inermes a las víctimas frente al agresor y frente a la institución. La desprotección es así absoluta y, sobre todo, la medida es disuasoria para que las mujeres denuncien a sus maltratadores.
    Dar vía libre a que una mujer pueda ser agredida siquiera una vez con total impunidad es ya de por sí una manifestación de la aberrante percepción de lo poco que vale una vida femenina. Pero pretender además que, si la víctima no se resigna y denuncia a su agresor una segunda vez, tiene que enfrentarse con sus solas fuerzas a toda la maquinaria judicial no es sino alargar el maltrato por vía institucional. Pretender incluso que esta denuncia sólo entre por la vía penal si se produce por segunda vez en el plazo de un año, permite suponer que el agresor estaría legitimado para ejercer su violencia impunemente una vez cada año por un módico precio.
    Que pueda siquiera plantearse seriamente una modificación como esta no es, desde luego, un asunto nada trivial: testimonia la voluntad política de invisibilizar la violencia contra las mujeres y convertirla en una práctica "normalizada". No estamos ante opiniones peregrinas de individuos particulares, que manifiestan sus despropósitos para negar la violencia de género o para minimizarla. No: estamos ante una decisión de Estado, que tiene traducción en la vida jurídica y en la responsabilidad política para dedicar recursos y esfuerzos a atajar la violencia contra las mujeres. Se pone todo el peso de la prueba sobre la mujer agredida, y no sobre el agresor, y es aquella la que tiene que demostrar que la agresión ha existido y hacerlo una vez que se ha repetido.
    Si no fuera por la enorme trascendencia que tiene que, a estas alturas, pueda legislarse en este sentido, parecería que estamos ante un chiste de mal gusto. Pero lo cierto es que esta injuriosa iniciativa está en trámite en el Parlamento ruso y que esa contundente realidad nos tiene que poner en alerta. En alerta sobre lo fácil que resulta que se dé una reacción en las conquistas para las mujeres. En alerta sobre el imaginario político que sigue considerando la violencia de género como una práctica "normalizada" de la vida privada. En alerta sobre cómo se puede volver a dejar a las víctimas de violencia desamparadas y desprotegidas por las instituciones. En alerta, en fin, sobre las muchas formas en las que se traduce todavía hoy una desigualdad sexual en la que se cimenta no un delito, sino un "derecho de propiedad": el tan ancestral imaginario de "la maté –o para el caso, la pegué– porque era mía".
    Salga adelante o no esta aberrante modificación de la ley en Rusia –que tiene visos de que sí–, el simple hecho de que se pueda ni siquiera proponer algo así trasciende las fronteras de ese país y tiene que causar una conmoción generalizada. Debería ser objeto de denuncia y de impugnación por los gobiernos europeos y los organismos internacionales. Porque ese rearme violento ataca de plano todas las políticas de igualdad y, cuando viene de un Estado y sus leyes, los convierte en cómplices de los crímenes de violencia contra las mujeres.
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  • LA-DEGENEROCRACIA-LA-DEMOCRACIA-DEGENERADA
    La idea de las formas políticas corruptas proviene de Aristóteles. A las formas políticas puras, es decir, la monarquía (gobierno de uno), la aristocracia (de una élite) y la democracia (del pueblo), el clásico griego oponía las formas corruptas como degradación de las puras: tiranía, oligarquía y demagogia, respectivamente. Hoy en día, aunque la realidad ha cambiado mucho, nuestras democracias contemporáneas pueden degenerar, entre otras formas corruptas, en partitocracia y en populismo, no muy alejadas de las ideas de oligarquía y demagogia de las que hablaba Aristóteles.
    La democracia hoy, en su esencia, sigue siendo, efectivamente, el gobierno del pueblo. Ahora bien, la democracia no es una finalidad sino un simple instrumento, el más adecuado, la mejor forma de gobernar un Estado, o la peor a excepción de todas las demás, como irónicamente dijo, al parecer, Winston Churchill. Porque, recordemos, la finalidad de todo Estado —de toda estructura política, también las supraestatales (como la UE) y las infraestatales (como las CC AA y municipios)— es asegurar la libertad y la igualdad de todos los ciudadanos mediante la garantía de los derechos civiles, políticos y sociales que figuran en los textos constitucionales. Es decir, la democracia determina el sujeto del poder político y los límites para ejercerlo, no su objetivo, que es la “igual libertad” de todos. La democracia es, por tanto, una simple técnica, un instrumento, para alcanzar este objetivo.
    Ese instrumento está basado en tres grandes principios que son requisito indispensable para su buen funcionamiento: la representación política, la división de poderes y el pluralismo. Si alguno falla, el instrumento no sirve, la democracia queda inutilizada para la finalidad que se propone.
    La representación política significa que los ciudadanos, mediante elecciones y por un tiempo limitado, otorgan a determinadas personas, de forma directa o indirecta, el poder político. La división de poderes consiste, sustancialmente, en que el poder no está concentrado sino que las diversas funciones del Estado son ejercidas por órganos distintos, los cuales, además, se controlan mutuamente. El pluralismo presupone que en la sociedad coexisten diversos intereses, valores e ideas que deben ser reconocidos y protegidos porque son un valor en sí mismos, dado que en todo sistema democrático la discrepancia y la contraposición de opiniones son la fuente previa a toda decisión política y un requisito necesario para que resulte acertada. Un reflejo imprescindible del principio pluralista son los partidos políticos que, a nuestros efectos, adquieren una especial relevancia.
    Representación, división de poderes y pluralismo son, por tanto, los principios indispensables que configuran a las democracias. Pues bien, la partitocracia y el populismo, desde ángulos distintos, vulneran algunos de estos principios y, por esta razón, desnaturalizan la idea de democracia, la corrompen y la pervierten. En apariencia las formas son democráticas, en su funcionamiento el Estado deja de serlo porque el objetivo de la “igual libertad” a la que antes nos referíamos no puede alcanzarse, dado que el instrumento es defectuoso y no sirve para la finalidad pretendida.
    Cuando los partidos copan la Administración pública, ponen la sociedad a su servicio
    La partitocracia desvirtúa la división de poderes porque los concentra en los grandes partidos mayoritarios e impide la función de control entre los distintos órganos estatales. Como hemos visto, los partidos políticos son un efecto inevitable del principio pluralista. Hoy la democracia es una democracia de partidos, no de individuos aislados. Pero esta legítima democracia de partidos se convierte en partitocracia cuando uno o varios de entre de ellos, desde luego los más importantes, se ponen de acuerdo para ejercer un poder trasversal que se apodera de los distintos órganos del Estado e impide la posibilidad de controlarse mutuamente. La garantía para el buen funcionamiento democrático que supone la división de poderes queda desactivada. Falla un principio esencial de la democracia.
    Una primera consecuencia es que la Administración pública no cumple con el mandato constitucional de servir a los intereses generales si los partidos copan, mediante los cargos de confianza que designan, la dirección de los órganos de la Administración, arrinconando así a los funcionarios que ocupan sus plazas en virtud de los principios constitucionales de mérito y capacidad. Esta Administración es la que debe conceder permisos y subvenciones a las empresas, asociaciones y particulares, entre ellos otorga las licencias a los medios de comunicación audiovisual. Así, pone la sociedad a su servicio en lugar de estar ellos al servicio de la sociedad.
    Si añadimos que son estos mismos partidos quienes designan a los miembros de órganos constitucionales (Tribunal Constitucional, Consejo General del Poder Judicial, Defensor del Pueblo, Tribunal de Cuentas) y a los órganos reguladores (Banco de España, Mercado de la Competencia, Consejos de RTV, etcétera), que por su naturaleza deben ser independientes, se ve claro que los poderes tienen un amplio campo para ser ejercidos sin frenos ni contrapesos, sin controles. El principio de división de poderes se vulnera y todo el edificio del Estado democrático de derecho queda seriamente dañado.
    La solución no es la de los populistas, que cambian de forma sustancial el sistema en su conjunto
    Los populismos suelen surgir como reacción frente a las partitocracias y, a veces, acaban destruyendo a la democracia misma al sustituir los principios de representación política, división de poderes y pluralismo por sus contrarios: consultas directas a los ciudadanos, concentración de poderes y partido único o liderazgos carismáticos.
    De entrada, dividen a la sociedad en dos partes, las élites y el pueblo. Pero a condición de que sólo es el pueblo quien está legitimado para gobernar y la mejor forma de hacerlo es la consulta directa, sin mediar representación alguna. De ahí que la buena democracia sea la llamada democracia participativa, aunque los participantes sean una pequeña fracción del pueblo. De ahí la importancia que se da a las manifestaciones callejeras, consultas y referendos, considerados como la expresión de la voluntad del pueblo auténtico. Al final, es el líder máximo (siempre bueno, justo y honrado) quien tiene capacidad para interpretar esta voluntad. Los populismos suelen derivar en dictaduras, de uno u otro signo.
    La partitocracia es una forma corrupta de democracia porque vulnera el principio de división de poderes y desvirtúa todos los demás. Pero la solución no es el populismo, que arrasa con todos los principios democráticos y cambia de forma sustancial el sistema en su conjunto. La solución está en la regeneración democrática de las instituciones mediante una reforma que haga respetar los principios: una buena democracia representativa, una verdadera división de poderes y un respeto al pluralismo. Frente a las formas degeneradas y corruptas, las soluciones regeneradoras y reformistas.
    Francesc de Carreras es profesor de Derecho Constitucional.
    http://elpais.com/elpais/2017/01/13/opinion/1484326163_315003.html
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  • -QUERIDA-TRISTEZA-ACEPTALA
    Resulta que buscando yo en las tendencias en Google descubro que entre las más populares del 2017 está la siguiente: ¿qué hacer cuando estás triste? Es la segunda más buscada.
    Parece que a la felicidad, falible y casquivana, le debemos ciega obediencia, pero no nos podemos permitir estar tristes. Amamos por felicidad, porque el amor nos trae alegría. Pero recordemos que el amor se va y nos queda la tristeza. Felicidad no deja de ser una puta cualquiera, mientras que Tristeza es una compañera bastante más fiel y confiable, que siempre va a estar ahí, a nuestro lado.
    ¿Qué hacer cuando estás triste?
    La tristeza no nos trae tanto mal como otros le atribuyen. Al fin y al cabo, ¿cuántos buenos poemas le debemos a la felicidad? Los grandes poemas se escriben en soledad y tristeza. Cuando estamos felices y enamorados no escribimos nada. Bastante ocupados estamos follando y mirándonos embobados en los ojos de nuestro amor.
    Vivimos en un espejismo colectivo en el que la felicidad es una obligación, un deber que nos han impuesto como marcado a fuego. En el que la felicidad es una tiranía. Una dictadora que nos gobierna ayudada de sus lacayos serviles: el éxito, la frivolidad, la eterna juventud, el consumo. Nos ofrecen de todo para lograrla: antidepresivos, cursillos, libros, yoga, vitaminas, dietas détox, ejercicios de respiración. Felicidad a golpe de talonario. Tristeza medicalizada.
    La felicidad es una dictadora que nos gobierna ayudada de sus lacayos serviles: el éxito, la frivolidad, la eterna juventud, el consumo
    "Vamos, deja esa cara", nos dicen. Porque esa cara es el rostro de la tristeza. Y nadie quiere mirarlo a los ojos.
    Si hay palabra con mala prensa, absurda y vergonzante, esa es Tristeza, palabra paria, un dudoso privilegio que comparte con 'culpa', 'pesimismo' o 'angustia'. No hay sitio para los que tenemos el mal gusto de llorar escuchando canciones o de pasear solos por los parques en invierno. Ser infeliz es ser disidente.
    Yo estoy triste muchas veces. Tristérrima. Por todos los amores que me han dejado y engañado. Por los que se aprovecharon de mí. Por los amigos, familiares y perros que se murieron. (Sí, por supuesto, echo de menos a mis perros y les quise más que a muchos humanos). Así que si me preguntan: "¿Qué puedo hacer para dejar de estar triste?". Lo único que puedo decir es: "No puedes hacer nada". Todos estamos tristes muchas veces. Es parte de la vida. Es lo que te hace humano. Solo los psicópatas y los narcisistas no se entristecen nunca y esa tiranía impuesta del "sonríe, hoy puede ser un gran día" es una auténtica putada si resulta que en este gran día que podría ser hoy te ha dejado tu pareja o se te ha muerto alguien querido o estás enfermo.
    Los que se han dado en llamar 'pensamientos positivos' intentan suscitar emociones no reales ni espontáneas, impresiones generadas por reflexiones enlatadas, en un intento de sepultar las emociones reales que el conflicto que sufrimos provoca, sin permitirnos entender la causa última de dicho sufrimiento. Ante un problema la respuesta no es repetir "soy feliz", lo razonable es aceptar las sensaciones que nos produce, propias del ser humano. La tristeza, la angustia, per se, no son una enfermedad: hay que sentirlas, no pensarlas, perderles el miedo.
    Parece ser que, hoy en día, la meta a la que todos debemos aspirar es a perseguir la felicidad. Pero esta búsqueda puede volverse contra ti y traerte todo lo contrario; soledad y depresión. Intenta salir un día de casa a ser feliz por narices, que probablemente conseguirás todo lo contrario.
    Así, la búsqueda de la felicidad está asociada, paradójicamente, a todo lo contrario: a la frustración. Lo mejor que podemos hacer para ser felices es no hacer nada por ello. Y si resulta que un día estás triste, aceptarlo, sin más. Aceptar que la vida no es un camino constante de felicidad narcotizada.
    Juro que quisiera estar de acuerdo con los gurús de los libros de autoayuda y con su ley fiada al becerro de oro. Que quisiera vibrar a su ritmo, al compás plácido y armónico de sus corazones. Que quisiera como ellos aceptar con armonía y una sonrisa los abandonos, los engaños, las traiciones, los reveses de la vida.
    Quiero ver si escribiendo lo que escribo tiranizan también mi corazón: me jacto de estar triste y lo proclamo sin temer a sus sanciones o desdenes. Arrastro resignada la excomunión civil del renegado Y sé que creo escándalo. Y que me arriesgo a la exclusión social.
    Pero tan profundo siento el cisma en mi cabeza que no puedo sino –absoluta señora de lo que siento– reconocer que a veces lloro por las noches.
    Y alzarme en triunfo o sucumbir del todo.
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  • Viernes y trece el origen y la maldicion de los templarios
    La aversión al número 13 está fuertemente arraigada en la cultura occidental. En la Última Cena había trece personas (doce apóstoles y Jesús), siendo Judas el traidor, el número 13. En el Apocalipsis, el capítulo 13 corresponde al anticristo y a la bestia. A su vez, la Cábala –una disciplina de pensamiento esotérico relacionada con el judaísmo– enumera a 13 espíritus malignos; al igual que las leyendas nórdicas, donde Loki, el dios de las travesuras, aparece en ocasiones citado como el invitado número 13. Por su parte, el viernes según la tradición cristiana es el día que Jesucristo de Nazaret fue crucificado. Además, algunos estudiosos de la Biblia creen que Eva tentó a Adán con la fruta prohibida un viernes y que Abel fue asesinado por su hermano Caín el quinto día de la semana. Cabe recordar que los siete días de la semana –establecidos en función del tiempo en el que transcurre un ciclo lunar– son definidos por las religiones judeo-cristianas y musulmanas como el tiempo que tardó Dios en crear los cielos y la tierra, y todo lo que hay en ellos.
    El viernes, considerado por las razones anteriores un día aciago por la tradición cristiana, coincide entre 1 y 3 veces por año con el número de la mala suerte, el 13, dando lugar a la fecha más «maldita», de la que cine y literatura han dado buena cuenta. No en vano, el miedo por los viernes 13 tiene su epicentro histórico en una fecha que quedó marcada por el misterio y la traición: el viernes 13 de octubre de 1307. En la madrugada de este día, el Rey francés Felipe IV inició una brutal persecución contra la Orden de los Caballeros Templarios que provocó el arresto masivo de sus miembros.
    Felipe IV persuadió al Papa Clemente V para que iniciase un proceso contra los templarios acusándolos de sacrilegio a la cruz, herejía, sodomía y adoración a ídolos paganos a través de la práctica de ritos heréticos. Especialmente humillante –bajo el prisma de la época– era la acusación de practicar actos homosexuales entre los caballeros de la Orden del Temple, que vivían a medio camino entre la austeridad de un monje y las exigencias de un guerrero. No obstante, se trataban de falsedades sin base alguna para ocultar las verdaderas causas de carácter económico. El Rey de Francia –donde los templarios vertebraban la mayor parte de la influencia y el patrimonio adquiridos durante las Cruzadas– coaligado con el papado y los dominicos ambicionaban acabar con la poderosa y acaudalada orden militar, convertida en el principal prestamista de la Corona francesa y de otros países europeos.
    Las calumnias se convierten en acusaciones
    Clemente V, pese a ser francés y antiguo arzobispo de Burdeos, mostró inicialmente su oposición a la guerra que Felipe IV pretendía desencadenar contra los templarios, puesto que necesitaba de su ayuda militar para iniciar una nueva cruzada en la zona de Palestina. Sin embargo, la negativa del último gran maestre, Jacques de Molay al proyecto Rex Bellator –impulsado por la Corona de Aragón para fusionar todas las órdenes militares bajo un único rey soltero o viudo– predispuso al Papa en contra de la Orden.
    En 1307, Jacobo de Molay, secundando los deseos papales de Cruzada, llegó a Francia para reclutar tropas y abastecerse de vituallas. A su paso por el país escuchó las calumnias propagadas contra su Orden por el Monarca francés. Para ello se sirvió de las acusaciones de Esquieu de Floyran, un espía al que Jaime II de Aragón había expulsado de su corte por verter falsedades contra los templarios pero que fue recibido con los brazos abiertos por el Rey galo, deseoso de provocar su caída a cualquier precio.
    Ofendido por la campañade desprestigio contra la Orden del Temple, Jacobo de Molay acudió ante el Papa solicitando un examen formal para desacreditar las burdas calumnias. Accedió Clemente V a sus deseos y así se lo comunicó al Monarca francés por carta del 24 de agosto de 1307. Pero Felipe IV, quien había intentado entrar sin éxito entre las filas templarías cuando se quedó viudo, no estaba dispuesto a dilatar el asunto y cerró el puño sobre su presa. Aconsejado por su ministro Guillermo de Nogaret, Felipe IV despachó correos a todos los lugares de su reino con órdenes estrictas de que nadie los abriera hasta la noche previa a la operación: el jueves, 12 de octubre de 1307. Los pliegos ordenaban la captura de todos los templarios y la requisa de sus bienes.
    El 12 de octubre de 1307, a la salida de los funerales de la condesa de Valois, el maestre Molay y su séquito fueron arrestados y encarcelados. Y durante la madrugada del viernes 13, la mayoría de los templarios franceses fueron apresados y sus bienes confiscados bajo pretexto de la Inquisición. La resistencia militar fue mínima a causa de la avanzada edad de los guerreros que permanecían en Francia. Los jóvenes se encontraban preparando la inminente cruzada en la base de Chipre.
    Para mitigar el escándalo, el Rey publicó un manifiesto donde involucraba al Papa en la decisión. Cuando Clemente V se enteró de la detención, reprendió al Monarca y envió dos cardenales, Berenguer de Frédol y Esteban de Suisy, para reclamar las personas y bienes de los encausados. Tras pactar con el Papa las condiciones del proceso, Felipe IV consiguió la facultad de juzgar a los miembros franceses de la Orden del Temple y administrar la mayoría de sus bienes. No obstante, el proceso fue del todo irregular. Sin ir más lejos, los templarios habían de ser juzgados con respecto al Derecho canónico y no por la justicia ordinaria de Francia. Asimismo, Guillermo de Nogaret –mano ejecutora del Rey– estuvo bajo la excomunión formal de la Iglesia desde el principio hasta el fin de los procesos.
    Una amenaza, que resultó ser una profecía
    Por medio de la tortura, la Inquisición obtuvo las declaraciones que deseaba, incluso del Gran Maestre, pero estas confesiones fueron revocadas por la mayoría de los acusados posteriormente. Mientras el Papa tomaba una decisión definitiva sobre la Orden y el futuro del Gran Maestre y el resto de cargos superiores, un goteo de templarios fue pasando por la hoguera en medio de un sinfín de irregularidades y el recelo del pueblo llano. En 1314, Jacobo de Molay, Godofredo de Charney, maestre en Normandía, Hugo de Peraud, visitador de Francia, y Godofredo de Goneville, maestre de Aquitania, fueron condenados a cadena perpetua, gracias a la interferencia del Papa y de importantes nobles europeos. No en vano, encima de un patíbulo alzado delante de Notre-Dame, donde se les comunicó la pena, los máximos representantes de la orden renegaron de sus confesiones: «¡Nos consideramos culpables, pero no de los delitos que se nos imputan, sino de nuestra cobardía al haber cometido la infamia de traicionar al Temple por salvar nuestras miserables vidas!». El desafío de los líderes templarios, rompiendo lo pactado, les condenó a muerte.
    Aquel mismo día, se alzó una enorme pira en un islote del Sena, denominado Isla de los Judíos, donde los cuatro dirigentes fueron llevados a la hoguera. Según se cuenta entre el mito y la realidad, antes de ser consumido por las llamas, Jacobo de Molay se dirigió a los hombres que habían perpetrado la caída de los templarios: «Dios conoce que se nos ha traído al umbral de la muerte con gran injusticia. No tardará en venir una inmensa calamidad para aquellos que nos han condenado sin respetar la auténtica justicia. Dios se encargará de tomar represalias por nuestra muerte. Yo pereceré con esta seguridad». Fuera real la frase o un adorno literario añadido posteriormente por los cronistas, la verdad es que antes de un año fallecieron tanto Felipe IV como Clemente V.
    En el resto de Europa, la persecución templaria no fue tan violenta y sus miembros fueron absueltos en la mayor parte de los casos. Sus bienes, no en vano, fueron repartidos entre la nobleza o integrados en otras órdenes militares como la de los Hospitalarios.
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  • EL EXORCISTA LA VERDADERA HISTORIA
    Vade retro, Satanás
    By Luis Alfonso Gámez|Mar. 6th, 2005
    Walter H. Halloran, en 1972.El último sacerdote vivo implicado en los hechos en los que se basó William Peter Blatty para su novela El exorcista murió el 1 de marzo de 2005 en Wisconsin, Estados Unidos. Se llamaba Walter H. Halloran, tenía 83 años y era jesuita. En 1949, cuando estaba en el seminario, auxilió al padre William Bowdern en lo que años después, gracias al cine, se convirtió en el más famoso combate de un hombre con el Maligno.
    “El exorcista es un fenómeno cultural contemporáneo”, sostiene el escritor estadounidense Mark Opsasnick, que a finales de los años 90 se sumergió en la historia para desentrañar lo que había de realidad en ella. La novela llegó a las librerías en 1971 y fue un éxito de ventas. Dos años después, William Friedkin trasladó el duelo entre los padres Merrin y Karras y Satanás a la pantalla grande. La truculencia de varias escenas -la cabeza de la joven poseída girando locamente, su rostro plagado de llagas, los vómitos…- echó a algunos espectadores de las salas de proyección, donde hubo más de un ataque de histeria. Lo más sobrecogedor, no obstante, era que la historia de la pequeña Regan estaba basada en hechos reales.
    El comienzo
    Blatty aseguraba que El exorcista se había inspirado en una noticia que había leído en 1949, cuando estudiaba Literatura Inglesa en la Universidad de Georgetown. La había publicado The Washington Post y estaba protagonizada por un adolescente de 14 años de un barrio humilde de Mount Rainier (Maryland), al que unos sacerdotes católicos habían liberado de Satanás. Uno de los religiosos había llevado un diario de los hechos, al que el novelista tuvo acceso.
    Escena de la película 'El exorcista'.El poseído -identificado como Roland Doe (Rolando Nadie) para respetar su intimidad- fue objeto de un exorcismo oficiado por el padre Albert Hughes en el Hospital Universitario de Georgetown. Pero este primer ritual no dio el resultado deseado. Cuando el cura recitaba plegarias para expulsar al Diablo, el joven le hirió en un brazo con un muelle del colchón. El sacerdote sufrió una crisis nerviosa y, poco después, murió. El exorcismo definitivo corrió a cargo del padre Bowdern y se celebró en el Hospital de los Hermanos Alexianos, en San Luis. Los sacerdotes Raymond Bishop, autor del diario, y Walter H. Halloran asistieron al exorcista mientras el adolescente, muy violento, gritaba, maldecía y blasfemaba.
    Entre octubre de 1997 y octubre de 1998, Mark Opsasnick se propuso averiguar si la historia real difería de la popular en aspectos claves, además del sexo y la edad del protagonista: el chico de 14 años que en El exorcista era una chica de 12. Pasó “cientos de horas charlando con los vecinos más viejos de Mount Rainier”, y llegó a hablar con Halloran y con el menor, aunque no reveló su identidad. Los resultados de la investigación vieron la luz en Strange Magazine, una revista estadounidense, y una versión resumida se publicó en la británica Fortean Times.
    La realidad
    Lo primero que constató Opsasnick es que la historia había ocurrido en Maryland, pero no en Mount Rainier, sino en Garden City, en el seno de una familia luterana de origen alemán que tenía un hijo de 14 años, al que él llama Rob Doe. Los fenómenos extraños comenzaron pocos días después de que en la casa empezaran a jugar con la güija, la tabla con el alfabeto usada por los espiritistas parta contactar con el Más Allá.
    El 18 de enero de 1949 se empezó a oír ruido de arañazos en el cuarto del joven, donde la cama se movía y los objetos salían disparados por los aires. El adolescente creía estar poseído. Nueve días después, moría de esclerosis múltiple a los 54 años tía Tilly, la mujer que había iniciado a la familia en el espiritismo. A partir de ese momento, la madre de Rob no tuvo muy claro si detrás de la posesión de su hijo estaba el Diablo o la pariente fallecida. Preocupados, los padres mandaron al niño a pasar una noche con un pastor evangelista, que acabó llamando a un médico que recetó fenobarbital -un sedante- a toda la familia.
    A finales de febrero y principios de marzo, Rob permaneció ingresado tres días en el Hospital Universitario de Georgetown, pero allí nadie le exorcizó. El, según la leyenda, infortunado padre Hughes intentó bautizarle, aunque no tuvo éxito. Y no hubo una agresión ni el cura murió poco después: falleció en octubre de 1980 después de una larga vida en activo. El padre Bowdern y sus ayudantes entraron en escena el 9 de marzo y el exorcismo se practicó en abril. Nada en él se pareció a lo contado por Blatty.
    Aparecieron estigmas sin significado en el cuerpo del poseído; pero no puede descartarse que se autolesionara. Ni el joven habló otras lenguas que el inglés, ni cambió su tono de voz, ni hizo gala de una fuerza extraordinaria, según reconoció el padre Halloran en 1997 a Opsasnick, quien está convencido de que Rob no estaba endemoniado, sino que sufría “de algo que la moderna psiquiatría podía haber diagnosticado correctamente”. “La creencia en las posesiones florece en épocas y lugares donde impera la ignorancia sobre las enfermedades mentales”, indica el investigador Joe Nickell, para quien Satanás ha ido retrocediendo según ha avanzado la psiquiatría. De hecho, el Maligno sólo posee a quienes creen en él.
    El tirón del “basado en hechos reales”
    William Peter Blatty fue uno de los pioneros en aprovechar la leyenda “basado en hechos reales” para atraer la atención del público. Nadie duda de que parte del éxito del El exorcista radicó en lo sobrecogedor que resultaba para el público que en lo plasmado en el libro y en lo vivido en la pantalla por Linda Blair hubiera algo de realidad. El gancho funcionó y pronto fue aprovechado por otros escritores y productores cinematográficos. Así, un año después del estreno de El exorcista, los productores de La matanza de Texas utilizaron el mismo reclamo. Falso, claro.
    El código Da Vinci, de Dan Brown, es un ejemplo de novela de éxito inspirada en una realidad inventada o tergiversada. Y Juan José Benítez publicitó durante años su saga Caballo de Troya, en la que unos astronautas viajan en el tiempo hasta la época de Jesús, como basada en unos documentos secretos del Ejército de Estados Unidos. Inexistentes, por supuesto.
    La película
    El exorcista (EE UU, 1973).
    Director: William Friedkin.
    Guionista: William Peter Blatty, que adaptó su novela de 1971 del mismo título.
    Protagonistas: Ellen Burstyn (Chris MacNeil), Max von Sydow (padre Merrin), Jason Miller (padre Damien Karras) y Linda Blair (Regan MacNeil).
    Estreno: 26 de diciembre de 1973.
    Premios: Oscar al mejor guión adaptado y al mejor sonido (estuvo nominada en diez categorías).
    Publicado originalmente en el diario El Correo.
    http://magonia.com/2005/03/06/vade-retro-satanas/
    16 min
  • Los peligros del auge del populismo internacional
    HRW ve en populistas como Trump la mayor amenaza a la democracia
    Jan. 12th, 2017
    No es casualidad que HRW eligiera Washington, por primera vez en una década, como la ciudad desde donde presentar su informe anual sobre la situación de los derechos humanos en el mundo. Cada año, lo hace desde un lugar que considera representativo de los problemas de los que alerta. En una semana, por las calles de la capital estadounidense desfilará, antes de instalarse por cuatro años el nuevo presidente, Donald Trump, al que la organización señala como uno de los principales peligros de la nueva ola de populismo que asola la región que, hasta ahora, era un bastión de los derechos humanos.
    “Trump mina muchos de los estándares básicos de decencia que son esenciales para la democracia”, denunció el director ejecutivo de HRW, Kenneth Roth, al presentar el informe. “Si prevalecen las voces de la intolerancia, el mundo corre peligro de entrar en una era oscura”, advirtió.
    Y las señales de alarma son muchas, según Roth.
    “Trump y varios políticos en Europa —Marine Le Pen en Francia, Geert Wilders en Holanda— intentan llegar al poder apelando al racismo, la xenofobia, la misoginia y el nativismo. Y pretenden que el público acepte violaciones de derechos humanos, argumentando que supuestamente son necesarias para asegurar empleos, evitar cambios culturales o prevenir ataques terroristas”, dijo Roth. Mientras el responsable de HRW hablaba en Washington, Le Pen, líder del Frente Nacional de Francia, entraba precisamente en la Torre Trump de Nueva York donde el presidente electo ultima sus preparativos antes de instalarse en la Casa Blanca.
    El problema de la estrategia de estos políticos, señala el informe, es que “cuando los populistas tratan los derechos como un obstáculo a lo que ellos entienden como la voluntad de la mayoría, es solo cuestión de tiempo antes de que comiencen a enfrentar a quienes no están de acuerdo con su agenda”. En este ambiente, "la verdad se convierte frecuentemente en una víctima".
    Son “estas pretensiones de mayoritarismo sin límites y las embestidas a los frenos y contrapesos que limitan el poder gubernamental” las que, considera HRW, “son quizás el mayor peligro que hoy amenaza el futuro de la democracia en Occidente”.
    El diagnóstico de HRW es una llamada de atención. Expone que en los países occidentales, muchas personas se sienten excluidas por la creciente desigualdad, incómodas ante cada vez más diversidad étnica y religiosa, y atemorizadas por los episodios de terrorismo, de modo que empiezan a pensar que los Gobiernos no están atendiendo las preocupaciones de la población. "Un segmento cada vez más amplio del público considera que los derechos protegen solamente a esas 'otras' personas, en vez de a ellas mismas, y por eso creen que son prescindibles. Los populistas sugieren que si la mayoría desea limitar los derechos de refugiados, migrantes o minorías, entonces deberían ser libres de hacerlo", explica.
    "Nos olvidamos —por nuestra cuenta y riesgo— de los demagogos del pasado: los fascistas, comunistas y otros de su clase que argumentaban conocer más que los demás qué era lo que convenía a la mayoría, pero terminaron aplastando al individuo", advierte HRW.
    El documento lamenta que los propios líderes mundiales parecen haber perdido la confianza en los valores de los derechos humanos y están haciendo poco para frenar el avance del populismo. Señala que solo la canciller alemana Angela Merkel, el primer ministro canadiense Justin Trudeau y el presidente de EE UU Barack Obama han hecho una defensa firme. Por el contrario, lamenta, la primera ministra británica, Theresa May, denunció a los abogados que cuestionaron las torturas cometidas por las Fuerzas Armadas en Irak, y el presidente francés, François Hollande, propuso una iniciativa en el marco de su política antiterrorista para quitar la nacionalidad francesa a quien tuviera otra, aunque luego se retractó.
    A Donald Trump, la organización lo pone como la materialización de la política de la intolerancia y del riesgo de pasar por encima de los derechos humanos, como en el caso de los métodos de tortura. "Declaró que estaba dispuesto a ordenar que se aplicaran torturas 'si ese es el deseo del pueblo estadounidense'. Aparentemente, él sería el privilegiado intérprete de ese deseo, al tiempo que desestimaría las leyes y los tratados que prohíben infligir tal brutalidad", subraya.
    Compara el autoritarismo de Trump con la manera en que Vladímir Putin dirige Rusia, Xi Jinping lo hace en China, así como otros autócratas con tendencias represivas, como Nicolás Maduro al frente de la revolución bolivariana en Venezuela.
    La organización reclama que los líderes mundiales denuncien con más fuerza que la demostrada hasta ahora estos populismos y derivas poco democráticas. Pero esta es tarea también de una población que no debe bajar la guardia, sostiene.
    “El mejor antídoto (al populismo) es que la gente exija una política basada en la verdad y la democracia”, afirmó Roth. En esta época, “todos tenemos la obligación de buscar la verdad frente aquellos que prefieren una era de posverdad. Todos tenemos el deber de defender los valores básicos de los derechos humanos”.
    En su análisis de 20 países y la Unión Europea, Human Rights Watch afirma que “Siria representa, quizás, la amenaza más letal a los estándares de derechos humanos”, debido a que no se ha respetado la regla más elemental de la guerra, que es no atacar a la población civil.
    La ONG critica que “cuando se trata de Siria, Occidente continúa principalmente enfocado en ISIS (Estado Islámico, por sus siglas en inglés)”, pero en realidad las fuerzas del presidente Bachar el Asad y sus aliados rusos han causado el 90% de las muertes de civiles, según fuentes locales. Lamenta que el Gobierno de Obama no haya presionado a Rusia para que no se sumara a la estrategia de El Asad y que su sucesor, Trump, parece decidido a enfocarse solo en atacar al ISIS e incluso propone unirse a Putin y el régimen sirio en ese esfuerzo.
    12 min

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