PODCAST DE TIM BENIYORK EN BENIDORM

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By TIM BENIYORKTechnology
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PODCAST DE TIM BENIYORK EN BENIDORM episodes

  • EL BANG LA NUEVA TECNOLOGIA
    B(it) + Á(tomo) + N(eurona) + G(en)= ¡Bang!
    Dec. 23rd, 2016
    La convergencia tecnológica. Uno de los ejemplos más celebrados de este desarrollo multidisciplinar son los nanorobots que, inyectados en el flujo sanguíneo, pueden llegar a combatir tumores cancerígenos, un ejemplo de cómo la nanotecnología y la biología confluyen dando lugar a resultados no imaginados antes. “Estas tecnologías surgen cuando se pasa el tiempo en el que la física, la química y la biología funcionaban por separado y empiezan a ir juntas. Esa unión es posible gracias a la nanotecnología, ya que todas aquellas ciencias están trabajando en el ámbito de lo muy pequeño”, dice Jordi Aguiló, catedrático de Arquitectura y Tecnología de Computadoras de la Universidad Autónoma de Barcelona y director del programa de Bioingeniería en el Ciber-Bbn. “Además, ayudan las herramientas de cálculo cada vez más potentes”, remacha Aguiló que es, además, autor de varios estudios sobre tecnologías convergentes.
    En 2002 la Fundación Nacional para la Ciencia estadounidense (NSF por sus siglas en inglés) observaba en su estudio Converging technologies for improving human perfomance (Tecnologías convergentes para mejorar la actuación humana) la combinación de disciplinas como la nanotecnología, la biotecnología, las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) o las ciencias cognitivas. Dos años más tarde, en Converging Technologies. Shaping the future of european societies (Tecnologías convergentes. Dando forma al futuro de las sociedades europeas), la Comisión Europea incidía en el mismo fenómeno. “Si estas diferentes tecnologías han creado por sí solas oportunidades y, a la vez, polémica, la creciente convergencia de estas disciplinas en el futuro se espera que produzca nuevos avances tecnológicos que impondrán retos no sólo a los investigadores, sino también a los responsables políticos y la sociedad en su conjunto”, informa la Comisión.
    A este entramado multidisciplinar se le ha bautizado con diferentes acrónimos: NBIC (de nano, bio, info y cogno) y el llamativo BANG (de bit, átomo, neurona y gen). “Hay que hacer notar que la convergencia no significa superponer diferentes tecnologías que se vayan alcanzando, sino pensar ese avance como un todo”, dice Aguiló, “por eso son comunes los equipos multidisciplinares”. En su propia actividad el investigador aplica estas tecnologías a desórdenes mentales como, por ejemplo, cómo medir objetivamente el estrés o la depresión, o comprender el alzhéimer).
    “Hoy vemos absurdo conectar una cafetera a Internet, pero dentro de diez años puede que nos preguntemos cómo podíamos vivir sin eso
    Javier Hidalgo, Fundación La Caixa
    Se pueden mover objetos con la mente, sin magia ni poderes sobrenaturales. El fenómeno se puede ver en Tecnorrevolución, la exposición producida por la Obra Social La Caixa (ahora está en Zaragoza, a partir de marzo se podrá ver en Valencia y luego en Sevilla) que explica de forma didáctica la convergencia tecnológica y algunas de sus aplicaciones. “Estas ciencias trabajan de manera colaborativa y entran en un estado de avance sin precedentes”, dice Javier Hidalgo, responsable de divulgación y exposiciones de la Fundación La Caixa. La tecnología Mindball es la que permite mover cosas como por telequinesis: detecta la ondas cerebrales y, si uno se concentra lo suficiente, puede mover una pequeña bola. Los ejemplos de esta colaboración interdisciplinar también se ven en la vida cotidiana: aspiradoras autónomas, cosmética con nanopartículas, aplicaciones biotecnológicas en la industria alimentaria o continuos avances en el ámbito de la información y la comunicación. El futuro es difícil de predecir. “A día de hoy vemos absurdo conectar una cafetera a Internet, pero dentro de diez años puede que nos preguntemos cómo podíamos haber vivido sin eso antes”, opina Hidalgo.
    Que viene la Singularidad
    Gordon E. Moore, cofundador de Intel, fue una de las primeras personas que reparó en la forma en la que la tecnología evoluciona y formuló una pauta para explicarla. Según una ley empírica conocida como Ley de Moore, propuesta en 1965, el número de transistores en un microprocesador se duplica aproximadamente cada dos años, es decir, la capacidad de computación crece de forma exponencial. Además de más potente, la tecnología es cada vez más barata. Desde entonces, su predicción se viene cumpliendo con cierta exactitud y mide el acelerón tecnológico en el que vivimos inmersos, donde el silicio coloniza todos los ámbitos de la existencia.
    Más allá de todo esto, el polémico concepto de Singularidad Tecnológica (ST), defendido principalmente por el ingeniero de Google Ray Kurzweil, trata de predecir hacia donde converge este desarrollo tecnológico. Kurzweil defiende una Ley de los Rendimientos Acelerados, que viene a ser una generalización de la Ley de Moore a todas las tecnologías (Moore solo hablaba de circuitos integrados). En virtud de esta ley, la constante aceleración de la potencia tecnológica y la integración de las diferentes ramas llevarán a un punto de ruptura en la historia de la humanidad, cuando la inteligencia artificial supere a la humana. Kurzweil estima que eso ocurrirá no demasiado tarde: en el año 2045.
    Es imposible predecir qué ocurrirá después de la Singularidad Tecnológica, aunque se abre un interesante abanico de posibilidades. El movimiento transhumanista, por ejemplo, celebra la aceleración tecnológica y el acercamiento de la Singularidad como un modo de mejorar las capacidades humanas, acabar con la enfermedad y alargar la vida ostensiblemente. “Usada sabiamente, la tecnología puede propiciar un futuro de superinteligencia, superlongevidad y superfelicidad”, dice el fundador de la organización transhumanista Humanity Plus, David Pearce. La evolución humana habrá acabado y comenzará la poshumanidad. Quizás seremos ciborgs o, quién sabe, tal vez el ser humano podrá convertirse en conciencia pura y vivir en una unidad USB. Las máquinas inteligentes podrían autorreplicarse, ser conscientes y suponer el siguiente paso evolutivo. Parece ciencia ficción, pero son hipótesis que los futuristas consideran plausibles.
    B(it) + Á(tomo) + N(eurona) + G(en)= ¡Bang! ampliar foto
    BLEND Getty
    Aquí y ahora ya se trabaja, especulaciones futuristas aparte, en el aprovechamiento de estas exponencialidades tecnológicas; es el caso de Singularity University (SU, la Universidad de la Singularidad), sita en Silicon Valley. No se trata de una universidad oficial, ni se ocupa en estudiar el concepto de Singularidad. Se trata de una institución académica, patrocinada por empresas como Google o Nasa, y dirigida por Kurzweil, cuyo fin es “preparar a la humanidad para el acelerado cambio tecnológico”, según reza su lema.
    “Su misión declarada es formar a líderes que apliquen las tecnologías exponenciales para afrontar los retos a los que se enfrenta la humanidad, con un claro enfoque económico y empresarial”, explica Luis Rey, director del capítulo de Sevilla, pionero en España, de este organismo. Ya existen unas 50 subsedes de la SU por todo el planeta. En España, además, se encuentran en Madrid, Barcelona Bilbao, y todas se dedican a divulgar esta ideas. Cada año viajan a California un grupo emprendedores, líderes e investigadores de todo el orbe, cuidadosamente seleccionados, para desarrollar sus proyectos. “La idea es que cada proyecto mejore la vida de mil millones de personas en diez años”, afirma Rey.
    Películas como Her o series como Westworld o Black Mirror dibujan posibles futuros distópicos
    “Según la idea de Singularidad, en 2025 un ordenador tendrá la capacidad de cálculo de un cerebro y en 2045 la de toda la humanidad. Será el momento en el que la naturaleza biológica y tecnológica serán indistinguibles”, dice Rey. Como ejemplo de esta convergencia entre biología y tecnología, Rey pone el ejemplo de la primera célula con genoma artificial, creada por Craig Venter, gurú de la biología sintética, en 2010. Su genoma había sido totalmente creado en un laboratorio. En el camino hacia nuevos estadios de la humanidad están otros hitos como la inteligencia artificial Watson, de IBM, que responde preguntas en lenguaje natural y derrota a humanos en concursos televisivos de preguntas y respuestas, el método de edición genética CRISPR, que puede modificar el ADN de forma fácil y barata previniendo así enfermedades o permitiendo diseñar características corporales, o, sin ir más lejos, los chips subcutáneos o wearables como las Google Glasses que pueden mejorar el rendimiento de nuestro cuerpo (de alguna manera, los smartphones ya son casi una parte más, tecnológica, de nuestro organismo). El cine echa el ojo al futuro, como en la película Her, de Spike Jonze, donde existen inteligencias artificiales de las que los humanos pueden enamorarse, o en el mundo de la popular serie Westworld, ideado por el fallecido Michael Crichton (autor de Parque Jurásico y pionero del tecno thriller), donde los androides son casi indistinguibles de las personas de carne y hueso. Para todo tipo de vertientes distópicas, los episodios de Black Mirror.
    Distopías singulares
    “En todo lo relacionado con la interfase biofísica, piel, ojos, nariz, miembros, no hay problema: es posible la conexión de la tecnología con el organismo”, explica Ulises Cortés, investigador en Inteligencia Artificial de la Universidad Politécnica de Cataluña, “sin embargo, integrar memoria con memoria, por ejemplo, guardar la organización mental en un microchip, es todavía ciencia ficción”.
    Entre los críticos a la idea de Singularidad se encuentran voces como la de Paul Allen, cofundador de Microsoft, que en su artículo La singularidad no está cerca, expone que, si esta efectivamente se produce, aún queda mucho tiempo para que suceda. Según Allen, para llegar a esos niveles necesitaríamos un conocimiento del funcionamiento del cerebro que aún no poseemos, o crear un nuevo tipo de cerebro de la nada. Lo llama el “freno de la complejidad”. El propio Gordon E. Moore (creador de la Ley de Moore) contempla que su ley deje de funcionar entre 2017 y 2022, y el desarrollo tecnológico se vaya frenando. Por otro lado, los filósofos futuristas Vicent C. Müller y Nick Bostrom realizaron en 2013 una encuesta entre expertos en Inteligencia Artificial que arrojó que hay una probabilidad del 50% de desarrollar una superinteligencia artificial en los años 40 de este siglo, que sube a 90% si consideramos el año 2075.
    Existen otras objeciones: “Si la Singularidad realmente ocurre podría darse una sociedad dividida en la que solo los más ricos pudieran acceder a los avances tecnológicos y mejorar su cuerpo”, explica José Ramón Vázquez, doctor en Ciencias Físicas por la Universidad Complutense de Madrid y escritor de ciencia ficción, en un ejemplo que puede recordar a la película Elysium, de Neil Blomkamp, que describe un futuro tecnológico en el que los poderosos se independizan de la Tierra en un satélite artificial. “Lo decía el escritor William Gibson: el futuro ya está aquí, solo que desigualmente distribuido. Muchos piensan en estos grandes avances tecnológicos de forma utópica pero tenemos que tener en cuenta que, por el momento, lo que ya vemos es que pueden acabar con los puestos de trabajo”.
    VÍDEO. PRODIGITALES: Entrevista con Albert Cortina sobre el transhumanismo. pulsa en la foto
    VÍDEO. PRODIGITALES: Entrevista con Albert Cortina sobre el transhumanismo. EPV
    Hay quien reivindica posturas humanistas frente a un posible futuro de posthumanidad. “Nos están anunciando que nuestra especie está a punto de evolucionar artificialmente y convertirse en algo diferente de lo que era. Ante eso nosotros proponemos una visión humanista avanzada, porque lo que nos estamos jugando es un cambio radical en la esencia del ser humano”, dice Albert Cortina, abogado y urbanista, coautor, junto con Miquel-Àngel Serra de la trilogía de libros ¿Humanos o posthumanos? (Fragmenta), Humanidad infinita (Eiunsa) y Singulares (Eiunsa). Cree que, simultáneamente al salto tecnológico, habría que ahondar en los aspectos fundamentales de la esencia humana, como la conciencia o los potenciales humanos aún no explorados. “Apostamos por una Singularidad Humana”, dice Cortina, “existen varios panoramas de futuro, pero si no tenemos en cuenta ciertos principios y valores, uno de esos escenarios puede ser el de una humanidad robotizada, alienada, completamente manipulable y sometida por la tecnología. Creemos que en esta etapa evolutiva, las humanidades deberían coliderar el progreso científico y tecnológico”.
    El célebre físico Stephen Hawking, que ya ha utilizado de hecho ampliamente la tecnología para mejorar su condición corporal, también alertó en 2014 sobre los peligros de un desarrollo exagerado de la Inteligencia Artificial: “Una versión más elaborada de la IA podría decidir rediseñarse por cuenta propia e incluso llegar a un nivel superior. El desarrollo de una completa IA podría traducirse en el fin de la raza humana”.
    “Es normal que aparezcan voces discrepantes dado los cambios tan radicales que esta hipótesis conlleva”, concluye Luis Rey, “tal vez no estemos preparados para asumir esa perspectiva, pero la iremos integrando en nuestra vida cotidiana. Cuando empezó el ferrocarril había quien decía que aquellas velocidades eran incompatibles con la vida humana”.
    22 min
  • EL-ORIGEN-DE-LAS-TRADICIONES-DE-LAS-DOCE-UVAS-Y-EL-ROSCON-DE-REYES
    ¿Por qué comemos uvas en Nochevieja y roscón en Reyes?
    Dec. 29th, 2016
    Si en la primera entrega los protagonistas fueron el pavo, el aguinaldo navideño, las comidas regionales –muchas de ellas prácticamente desaparecidas por obra y gracia de los globalizados langostinos y foie con tostaditas– y los menús viejunos de verdad, hoy nos centramos en la segunda parte de las fiestas. Pasen y vean por qué comemos doce uvas en fin de año y de dónde viene el tradicional roscón de Reyes.
    Nochevieja y las doce uvas
    Acercándose el 31 de diciembre aparecen como setas en periódicos, televisiones y blogs las historias que cuentan por qué comemos doce uvas en Nochevieja. Si tú también piensas que en 1909 hubo un excedente de producción de uvas y que los españoles empezamos a tragarlas a lo tonto al son de las campanadas, vives engañado. Pero no sufras, los medios de comunicación tampoco suelen tener ni idea y replican como loros ese mito que, a base de repetición y copia-pega, se ha incrustado ya en el imaginario popular.
    Sobre el origen real de la tradición de las uvas escribí un largo artículo el año pasado, del que resumiré aquí lo más importante para que podáis cortarle a vuestro cuñado cuando empiece con lo del excedente. La primera referencia escrita a las uvas de Nochevieja que he encontrado (La Iberia, 1 de enero de 1893) dice —mencionando a un medio de la competencia— “No sabemos si El Estandarte habrá seguido la costumbre de comer las uvas a? las doce de la noche en punto de ayer, para preparar la felicidad del año nuevo”. Es decir, que en las navidades de 1892 comer uvas ya era una costumbre al menos en Madrid.
    Al año siguiente los periódicos de la capital hablaban de “la imperecedera costumbre de comer las uvas al oír sonar la primera campanada de las doce” ('El Correo Militar', 2 de enero de 1894) y también de que “hasta hace pocos an?os eran muy contadas las personas que comi?an uvas el 31 de Diciembre al sonar la primera campanada de las doce de la noche. Hoy se ha generalizado esta pra?ctica salvadora, y en cuanto las manecillas del relo? sen?alan las doce, comienza el consumo de uvas ma?s o? menos lozanas. Es cosa indiscutible, segu?n algunos autores. Las uvas, comidas con fe la u?ltima noche del an?o viejo, proporcionan la felicidad durante el an?o nuevo“ ('El Imparcial', 1 de enero de 1894). No se aclaraban ni entonces, porque como vemos unos decían que era algo nuevo, otros que antiguo, los de más acá aseguraban que las uvas eran sólo tres simbolizando alegría, salud y dinero, mientras que los de allá comentaban que era una costumbre imitada de los franceses y que había que comer un racimo entero.
    Pocos años más tarde, El Imparcial del 31 de diciembre de 1897 menciona en un artículo llamado 'Las uvas milagrosas' dos cosas importantes: que ya las uvas eran 12 y que eran tan baratas que se las podía permitir cualquiera. Para poner de moda las uvas no hizo falta una supercosecha sino un cambio de costumbres. Lo que se hacía normalmente en Nochevieja (entonces llamada Día del Año, Víspera de Año Nuevo o del Año Saliente) era quedarse en casa, rezar con recogimiento y si acaso montar un teatrillo familiar jugando a los estrechos y leyendo "motes para damas y galanes", unas obritas de teatro humorísticas que se representaban entre amigos.
    El fiestón grande de las Navidades, al menos en Madrid, era la noche de Reyes. Los lugareños salían de farra a engañar a algún asturiano o gallego recién llegado a la ciudad y le hacían creer que los Reyes Magos eran de verdad. Como los gamusinos pero con alcohol, vaya. Debido al desfase y a las diversas tropelías que ocurrían esa noche, en 1882 el Ayuntamiento empezó a cobrar cinco pesetas (una barbaridad para la época) a todos los que quisieran ir de parranda por las calles madrileñas. De modo que los chulapos se quedaron sin jarana hasta que decidieron adoptar la moda de las uvas de una manera festiva y popular: comiéndolas delante del reloj de Gobernación de la Puerta del Sol. El mismo reloj que ahora vemos durante la retransmisión de las campanadas, colocado en 1866.
    En 1903 se habla por primera vez en prensa de la fiesta con uvas de la Puerta del Sol, y en 1905 el gentío que acudía era tan grande que se cerraron las calles adyacentes, causando quejas de vecinos indignados por semejante "fiesta salvaje, propia de ignorantes y gente vulgar". La tradición de las 12 uvas fue vista durante mucho tiempo como algo pagano, supersticioso y contrario a los hábitos decentes. El 1 de enero de 1915 el periódico 'El País' contaba que la moda de las 12 uvas había comenzado a finales del siglo pasado entre las familias aristocráticas e imitadoras, en la intimidad del hogar o del reservado de un restaurante. Lamentaba la conversión de esa fiesta familiar en una “callejera, ruidosa, grosera y acarnavalada” en la que las mujeres no estaban a salvo de los tocamientos de los desconocidos que atestaban la Puerta del Sol.
    Sea como fuere, la moda de las uvas se extendió por toda España a principios del siglo XX, y aún hoy seguimos todos tragando uvas al son del mismo reloj.
    El roscón de Reyes es francés
    Aunque la receta del roscón tal y como lo conocemos hoy es bastante moderna, tenemos que remontarnos a la antigüedad para descubrir el origen del haba o sorpresa. Igual que la fiesta de Navidad, la de Epifanía se ubicó en el calendario cerca de las antiguas saturnales romanas, esas en las que se alteraban las normas sociales y los esclavos eran servidos por sus amos. Durante esas festividades se repartían unos pasteles redondos de frutos secos, que evolucionaron después en unos panes o bollos (siempre circulares) en los que se introducía un haba. El afortunado que encontraba el haba en su porción de pastel era elegido rey de la fiesta y reinaba por un día.
    Durante la Edad Media la Iglesia intentó acabar con la fiesta de los locos, otro jolgorio invernal de origen pagano en el que se elegía a suertes un rey de los tontos u obispo de mofa. Estas antiguas prácticas han perdurado de algún modo en dos elementos de nuestra Navidad actual: las bromas del Día de los Inocentes y la sorpresa del roscón del Día de Reyes. Julio Caro Baroja señala en su obra Los Vascos (1972) que el rey de la faba es mencionado en varios documentos navarros del siglo XIV, pero al parecer la costumbre se perdió después, o no llegó a extenderse en toda España, porque a mediados del XIX el mismísimo Madrid no sabía lo que era el haba ni el roscón. El día de Epifanía se tomaban distintos postres como el dulce de Reyes Magos, una especie de flan hecho con compota de manzanas y huevos.
    En los primeros días de enero de 1848 varios periódicos de la capital recogían una información que hablaba de “los usos y costumbres de diferentes países de Europa” según los cuales “suelen reunirse varias familias o amigos con objeto de comer un gran bizcocho que llaman torta de Reyes. Se introduce una almendra en dicha torta, y aquel a quien le toca se llama rey […] y paga una comida o merienda a todos los concurrentes”. En los años siguientes el pastel de Reyes se fue introduciendo en las fiestas de la élite y ya en 1887, el periódico La Época decía que la “torta de Reyes” iba ganando prosélitos en nuestro país.
    El 6 de enero de 1889, el mismo medio ampliaba la información dando alguna pista sobre el origen del roscón: “La torta de Reyes, indjspensable en Francia, ha tomado carta de naturaleza también en nuestras costumbres, de tal modo, que seria interminable la lista que pudiéramos formar de las casas en donde se comerán esta noche los ricos gâteaux des rois, cuyas escondidas habas designarán como reyes de la fiesta á los felices mortales á quienes la suerte otorgue la fortuna de su posesión”. Y pasa a contar cómo el gâteau des rois francés (“pastel de reyes”, no confundir con la galette de rois), una especie de pan dulce en forma de rosco, era tan popular en el país vecino que había sido capaz de sobrevivir a la Revolución.
    El 4 de nivoso del año tercero de la República –lo que viene siendo el 24 de diciembre de 1792–, el alcalde de París Nicolas Chambon prohibió la elaboración y venta de roscones por ser antirrevolucionarios. Creía que los pasteleros que osaran hacer semejante dulce no tenían más que intenciones liberticidas, mientras que los compradores sin duda debían de querer conservar la supersticiosa costumbre de la fiesta de los Reyes en nombre de los déspotas absolutistas. Los revolucionarios mezclaban churras con merinas y a Melchor con Luis XIV, pero la verdad es que el pobre roscón tuvo que recibir durante unos años el nombre de gâteau des sans-culottes.
    Felipe V (1683-1746), primer Borbón español y nieto de Luis XIV, trajo consigo la costumbre de celebrar la Epifanía igual que en su país de origen, roscón incluido. No debió de trascender más allá de los muros de palacio, porque mucho después tuvo que ser la pastelería La Mallorquina la que trajera en torno a 1868 a un pastelero francés para “lanzar al consumo, por primera vez en España, de los famosos gateaux” (El Fígaro, 6 de enero de 1919). Esta afirmación coincide con las fechas de las primeras citas que hemos visto de la torta de Reyes, así que la vamos a dar por buena.
    En un largo artículo dedicado al roscón, el diario Fígaro cuenta cómo “en Madrid cada año la fabricación aumenta. Y poco a poco la costumbre se extiende a las provincias, donde a la vuelta de unos años seguro que se habrá aclimatado. De todos los dulces que en los hogares se saborean, ninguno tan familiar como el roscón de Reyes. Contribuye a ello la costumbre […] del obsequio de los fabricantes, cuyos regalos van siendo más importantes cada vez, desde la sencilla haba o el diminuto muñeco de porcelana hasta la moneda de oro triunfal”. Prosigue el texto citando a varias de las pastelerías que hacían roscón en 1919, como la primigenia La Mallorquina, la confitería Prast (hogar del Ratoncito Pérez), La Suiza, La Villa Mouriscot o Viena Capellanes, que vendió ese año unos 65.000 roscones a un precio de entre 1 y 5 pesetas.
    Se suele asumir que el bolo do rei portugués, muy similar al roscón de Reyes, es de origen español, pero igual que el nuestro es de padre galo: comenzó a hacerse alrededor de 1870 en la pastelería lisboeta Confeitaria Nacional con una receta traída de Francia. En 1900 aparecía ya la receta en El Arte Culinario de Adolfo Solichón, antiguo repostero de la Casa Real, y se hacía igual que ahora, con harina, huevos, azúcar, levadura, leche, ron, agua de azahar, mantequilla y corteza de limón y naranja, adornado por encima con azúcar y calabaza confitada. 116 años después, seguimos sin comernos las frutas escarchadas, pero que a nadie se le ocurra quitarlas: la tradición es la tradición.
    http://elcomidista.elpais.com/elcomidista/2016/12/22/articulo/1482404021_411019.html
    20 min
  • CUANDO LLEGUES A AMAR UN POEMA DE RUBEN DARIO
    Si encuentras alguna vez alguien que pueda explicar el amor con menos palabras, me avisas.
    Por algo le llamaban el príncipe de la lengua castellana, quizas pudieramos decir que era el rey, porque maravilla con su poder de sintesis y su prosa. Bellísimo!!!
    Cuando llegues a amar...
    Cuando llegues a amar, si no has amado,
    sabrás que en este mundo
    es el dolor más grande y más profundo
    ser a un tiempo feliz y desgraciado.
    Corolario: el amor es un abismo
    de luz y sombra, poesía y prosa,
    y en donde se hace la más cara cosa
    que es reír y llorar a un tiempo mismo.
    Lo peor, lo más terrible,
    es que vivir sin él es imposible.
    2 min
  • A ROOSEVELT POEMA DE ROBEN DARIO PARA CHRIS Y NARUTO YANNICK
    ¡Es con voz de la Biblia, o verso de Walt Whitman,
    que habría que llegar hasta ti, Cazador!
    Primitivo y moderno, sencillo y complicado,
    con un algo de Washington y cuatro de Nemrod.
    Eres los Estados Unidos,
    eres el futuro invasor
    de la América ingenua que tiene sangre indígena,
    que aún reza a Jesucristo y aún habla en español.
    Eres soberbio y fuerte ejemplar de tu raza;
    eres culto, eres hábil; te opones a Tolstoy.
    Y domando caballos, o asesinando tigres,
    eres un Alejandro-Nabucodonosor.
    (Eres un profesor de energía,
    como dicen los locos de hoy.)
    Crees que la vida es incendio,
    que el progreso es erupción;
    en donde pones la bala
    el porvenir pones.
    No.
    Los Estados Unidos son potentes y grandes.
    Cuando ellos se estremecen hay un hondo temblor
    que pasa por las vértebras enormes de los Andes.
    Si clamáis, se oye como el rugir del león.
    Ya Hugo a Grant le dijo: «Las estrellas son vuestras».
    (Apenas brilla, alzándose, el argentino sol
    y la estrella chilena se levanta...) Sois ricos.
    Juntáis al culto de Hércules el culto de Mammón;
    y alumbrando el camino de la fácil conquista,
    la Libertad levanta su antorcha en Nueva York.
    Mas la América nuestra, que tenía poetas
    desde los viejos tiempos de Netzahualcoyotl,
    que ha guardado las huellas de los pies del gran Baco,
    que el alfabeto pánico en un tiempo aprendió;
    que consultó los astros, que conoció la Atlántida,
    cuyo nombre nos llega resonando en Platón,
    que desde los remotos momentos de su vida
    vive de luz, de fuego, de perfume, de amor,
    la América del gran Moctezuma, del Inca,
    la América fragante de Cristóbal Colón,
    la América católica, la América española,
    la América en que dijo el noble Guatemoc:
    «Yo no estoy en un lecho de rosas»; esa América
    que tiembla de huracanes y que vive de Amor,
    hombres de ojos sajones y alma bárbara, vive.
    Y sueña. Y ama, y vibra; y es la hija del Sol.
    Tened cuidado. ¡Vive la América española!
    Hay mil cachorros sueltos del León Español.
    Se necesitaría, Roosevelt, ser Dios mismo,
    el Riflero terrible y el fuerte Cazador,
    para poder tenernos en vuestras férreas garras.
    Y, pues contáis con todo, falta una cosa: ¡Dios!
    5 min
  • CARTA A MIS ALUMNOS SUSPENDIDOS DE PABLO POO GALLARDO
    Carta para mis alumnos suspensos
    By Pablo Poó Gallardo
    Espero que estés fastidiado por haber suspendido. Si te da igual es una mala, muy mala señal.
    Siempre me preguntas lo mismo: "¿Para qué quiero estudiar si yo voy a trabajar en el campo?" o "¿Para qué quiero estudiar Lengua si voy a ser peluquera?". No sabes nada de la vida; y no lo sabes porque lo tienes todo. A pesar de que en casa no entra mucho dinero, nunca te ha faltado de nada, porque tienes unos padres que se parten el lomo por ti para que, precisamente, nada te falte: tienes tu móvil, tus sudaderas un tanto horteras, te pagan tus botellones, tus videoconsolas. De puta madre todo.
    Pero la vida no tiene nada que ver con la burbuja utópica en la que os envolvemos durante toda la ESO. La vida es una putada; y no te espera, no te comprende y no te hace recuperaciones. ¿Crees que cuando vayas a echar una beca fuera de plazo te van a aceptar la solicitud? Aquí puedes traer la autorización para una excursión cuando te salga del alma, hasta te la cogemos en la misma puerta del bus: pobrecito, no se vaya a traumatizar. ¿Crees que si no llegas a la nota media del ciclo que quieres estudiar vas a entrar por tu cara bonita? No, te vas a quedar en tu casa y te vas a comer tu título de secundaria con patatas.
    La vida no es la ESO, desconfía de todos aquellos que quieren que seas feliz entre los 12 y los 16. Cuando seas mayor de edad les vas a importar un pimiento: "Hicimos todo lo que pudimos, adaptamos las asignaturas que no aprobaba, firmamos compromisos educativos por su mal comportamiento, le hicimos rellenar cuatrocientas doce fichas de reflexión... no entiendo qué pudo pasar". Pasó que menos prepararos para la vida, hacen con vosotros de todo; y luego, en tu ciclo, cuando te pongan un examen de más de dos temas, no vas a tener genitales de aprobarlo. No porque seas tonto, sino porque no te hemos enseñado a estudiar, ni a esforzarte, ni a pensar. Y dejarás el ciclo y volverás a tu casa con un papel que pone que has terminado la ESO y que ya me contarás para qué te sirve. Pero los que quisieron hacerte feliz hasta los 16, hicieron todo lo que pudieron, no vayas a pedirles cuentas. Estarán liados con otra generación.
    A mí me importas de verdad porque nuestra relación no se acaba cuando cumplas dieciséis, yo he firmado contigo un contrato de por vida.
    ¿Qué clase de contrato vas a firmar, si no te enteras de lo que pone en los textos que leemos en clase? Cuando te des cuenta, y eso con suerte de que te contraten, habrás estampado tu firma sobre un sueldo de mierda o sobre una jornada laboral eterna. Y si no haces lo que te dicen y como te lo dicen, a la calle. No eres especial, hay treinta más como tú deseando coger ese hipotético puesto de trabajo. Hipotético significa supuesto. Supuesto, imaginado.
    No te hace falta el Romanticismo para trabajar en el campo, tampoco para coger rulos, pero sí para saber que, hace doscientos años, unos cuantos tuvieron el valor suficiente para hacerles frente a las normas de una sociedad que creían injusta, con la que no se sentían identificados. Y tú, que no tienes referentes culturales, que leemos cualquier texto y, en cada línea, hay tres palabras que no entiendes porque es la primera vez que las escuchas, pensarás que hay cosas imposibles porque, simplemente, mientras rellenabas fichas de reflexión, nadie te enseñó que, antes que vuestra merced, varias generaciones ya lo habían conseguido.
    Cuando te hablen desde el atril, aplaudirás como un idiota, te creerás sus monsergas; y todo porque no tienes sentido crítico. Porque nos tienen tan ocupados con la burocracia y con las nuevas triquiñuelas de cada ley educativa que nos imponen para aprobaros por la cara que ya no os enseñamos a pensar. Te echarás piedras sobre tu propio tejado sin darte cuenta, pero luego irás al bar y, en la barra, repetirás lo que quieren que repitas y, entre tus chapucillas y el paro, irás tirando.
    Que no, que la vida no es como la ESO. Que estudiar asignaturas distintas te sirve para ampliar tu cultura y, con ella, tu mente. Parece mentira pero, en las mentes abiertas, es más difícil entrar. Una mente simple se conquista fácilmente, solo tiene una puerta. No puedes terminar una maratón si nunca has entrenado, por mucha capacidad física que tengas. No puedes terminar un ciclo o un bachillerato si antes no has adquirido un método y un hábito de esfuerzo y estudio.
    Siéntete mal por no haber aprobado, piensa que tu futuro depende en gran parte de lo que hagas ahora. Y, a partir de enero, vas a venir aquí a dejarte la piel: vas a dejar de dormir en clase y pensar que no puedes solo porque no lo intentas; vas a demostrar que no necesitas que te bajemos el nivel, porque sabes que tienes capacidad de sobra. A partir de enero me vas a entregar todo lo que te pida y como te lo pida, porque si no, pequeño, estás perdido. No ahora, seguramente te sacarás el título. Lo sabes tú y lo sé yo.
    Pero a mí me importas de verdad porque nuestra relación no se acaba cuando cumplas dieciséis, yo he firmado contigo un contrato de por vida.
    8 min
  • LAS NOTICIAS PSEUDOCIENTIFICAS DEL AÑO
    Noticias pseudocientíficas que nos han hecho enfadar (y también reír) este año. Noticias de Tecnología
    Dec. 28th, 2016
    Las pseudociencias muestran cada año su cara más ridícula en los medios, pero también la más peligrosa. En ocasiones dan pie a situaciones absurdas que dan ganas de reír y a veces despiertan nuestro enfado al ver cómo personas inocentes ponen en juego su vida —e incluso la pierden— mientras otros se forran a su costa. La publicación 'Real Clear Science' recoge las 'mejores peores' historias que han pululado por la red los doce meses anteriores, que en Teknautas condimentamos con nuestra propia selección.
    1. La NASA cambia los signos del zodiaco
    ¿Es que no tiene la NASA nada mejor que hacer que entrometerse en la astrología? Algunos parecen pensar que no, y por eso esta noticia circuló por internet con ganas en el mes de septiembre. "La NASA acaba de arruinar nuestras vidas. Por primera vez en 3.000 años han decidido actualizar los signos del zodiaco, lo que significa que la mayoría de nosotros está a punto de sufrir una crisis de identidad total", decía Erin Nichole en The Zoe Report.
    La verdad es que la NASA sí tiene cosas mejores que hacer que enredar la astrología. Por ejemplo, mirar al cielo y comprobar que las constelaciones están en una posición distinta a la que estaban hace 3.000 años, cuando los babilonios determinaron las 12 constelaciones que hoy conocemos. El motivo es que el eje sobre el que rota la Tierra se mueve poco a poco, y por tanto también lo hace la imagen del cielo que tenemos desde su superficie. A la agencia espacial se le ocurrió contar esto mismo en una página divulgativa pensada para niños, añadiendo que si las constelaciones cambiaban, técnicamente los signos del zodiaco lo habían hecho también.
    El 'cuping' no da resultados, sólo grimilla. (EFE)
    El 'cuping' no da resultados, sólo grimilla. (EFE)
    2. Las pseudoterapias de los olímpicos
    Es difícil explicar este tema mejor de lo que lo hizo el periodista científico Antonio Villarreal con esta frase: "Hubo una época en que los grandes atletas del mundo, teniendo a su disposición los mejores tratamientos médicos que el dinero puede pagar, acababan cayendo en los brazos de la superchería y la pseudociencia para tratar sus lesiones. Esa época es siempre". Lo pudimos comprobar una vez más este verano cuando Michael Phelps se sumergió en la piscina con el cuerpo lleno de moratones redondos.
    Era culpa del 'cuping' o ventositerapia, consistente en aplicar succión en la piel para activar la circulación del Qì, una suerte de energía vital clave en la medicina tradicional china. Esto se sumaba a otras terapias con eficacia dudosa (y por supuesto no demostrada científicamente) como las 'k-tapes' o vendajes neuromusculares, los baños de hielo, las tiras nasales o las pulseras Power Balance. Estos grandes deportistas no sufrirán repercusiones especialmente graves por someterse a estas terapias sin fundamento, pero su ejemplo hace que se difundan entre aquellos que sí podrían dejarse la salud (o al menos el dinero) en prácticas dudosas. Como resumía nuestro compañero Alfredo Pascual en este titular: estrellas del deporte, desastres para la ciencia.
    3. El documental antivacunas de Andrew Wakefield
    El nombre de Andrew Wakefield pasará a la historia como el de uno de los médicos más irresponsables de la historia: este cirujano e investigador inglés publicó un estudio fraudulento en 1998 que dio pie y fuerza al bulo que relaciona las vacunas con el autismo. Aunque la investigación que realizó, con intereses económicos personales de por medio, ha sido totalmente refutada, la idea de que las vacunas son peligrosas caló y aun hay quien la defiende y por ello se opone a la vacunación.
    En abril se estrenaba en EEUU el documental 'Vaxxed: From Cover-Up to Catastrophe' (Vacunado: del encubrimiento a la catástrofe), dirigido por Wakefield en el que el ahora exmédico quería destapar cómo las autoridades sanitarias han ocultado el hecho de que la vacuna de la triple vírica causa autismo. La película, llena de manipulaciones y datos sesgados y puestos en duda por la comunidad científica, recibió también malas críticas por los expertos en cine.
    4. La homeopatía en las universidades
    En este caso la noticia fue motivo de celebración. En el mes de abril, la Universidad de Barcelona anunciaba el fin de su máster en homeopatía, que impartía desde 2004, a causa de las críticas internas surgidas desde la Facultad de Medicina de la misma universidad que señalaban la falta de base científica de esta pseudoterapia.
    Sin embargo, como ya recordamos en este artículo, la homeopatía y otras terapias cuya eficacia no ha sido probada científicamente forman parte de la oferta académica en muchas universidades públicas (y privadas) en nuestro país. Que la Universidad de Barcelona decidiese eliminar la homeopatía de sus aulas fue un paso adelante y un ejemplo, pero quedan muchos más por dar. Esperamos que 2017 sea un año todavía mejor en la lucha contra las supercherías.
    Belle Gibson
    Belle Gibson
    5. La bloguera anticáncer acusada de estafa
    Belle Gibson llevaba años predicando en su blog cómo una vida sana y una alimentación natural le habían servido para superar un cáncer cerebral terminal diagnosticado en 2009. Se ponía a sí misma como ejemplo de que sus consejos funcionaban. Gracias a su visibilidad en las redes sociales, puso en marcha varias campañas de recogida de fondos para distintas ONGs y familias otros enfermos con cáncer. Hasta que tuvo que reconocer públicamente que se lo había inventado absolutamente todo, incluidas sus obras de caridad.
    En primavera de 2015 el chiringuito comenzó a tambalearse cuando una donación de 300.000 dólares nunca fue recibida. Poco después, a causa de sus apariciones públicas, varios periodistas comenzaron a preguntarse qué médicos habían tratado y seguido su supuesta recuperación milagrosa, en qué hospitales y por qué sus síntomas y demás no encajaban en el historia que decía haber sufrido. Finalmente, reconoció que todo era mentira y la oficina de defensa de los consumidores de Australia anunció acciones legales por conducta inmoral y publicidad engañosa.
    Nadia junto a sus padres
    Nadia junto a sus padres
    6. Nadia
    Una historia que reunía los ingredientes para hacer saltar todas las alarmas: inexactitudes en fechas, extrañas operaciones para modificar genes, un investigador de fama internacional desconocido... y hasta un científico escondido en una cueva de Afganistán como en la película de 'Iron Man'. Poco nuevo se puede añadir a un escándalo que ya ha dado la vuelta por todas las teles y medios de España.
    Lo peor de este caso, que injustamente lleva el nombre de una de sus víctimas, es la pérdida de confianza que puede provocar que otras causas se queden sin su justo apoyo. En Teknautas redactamos una pequeña guía para colaborar con otras enfermedades sin cura, recordando que la Sanidad española cubre los tratamientos y que, ante la duda, lo mejor es atacar el problema de raíz apoyando la investigación.
    7. Acupuntura en la Seguridad Social
    "Fui a la Seguridad Social con dolor en un hombro y me pincharon la oreja". Así comenzaba la historia de nuestro compañero Alfredo Pascual en la que se revelaba que varios hospitales andaluces estaban recetando terapias pseudocientíficas a sus pacientes. Todo ello sin ofrecer alternativa real ni informar de que la ciencia ha demostrado en numerosas ocasiones su ineficacia. Y financiado con dinero público.
    La acupuntura no funciona en absoluto, pero es una de las pseudociencias más defendidas, en ocasiones por gente que rechaza otras como la homeopatía, bajo el clásico "a mí me funciona". El motivo es que en ocasiones utiliza métodos de eficacia demostrada como la punción seca o la estimulación cutánea, todo bajo una pátina 'new age' repleta de canales de chakra y de energía mágica.
    8. La modelo de 'Playboy' muerta por ir al quiropráctico
    Katie May moría a comienzos de año por culpa de un derrame cerebral. La modelo de 34 años había visitado a un quiropráctico poco antes de su fallecimiento. La quiropráctica es un tratamiento alternativo que no sólo no ha probado su eficacia, sino que tampoco ha demostrado su seguridad. Consiste en la manipulación de la columna vertebral y otras articulaciones con unas consecuencias que van desde leves a fatales. Pagar a alguien para que te haga crujir las cervicales nunca es buena idea.
    El análisis forense confirmó los peores temores: la manipulación del cuello hecha por el quiropráctico le provocó un desgarro fatal en una arteria. Otra muerte por culpa de las pseudociencias. Los tratamientos quiroprácticos son reconocidos en muchos países como EEUU e Italia, pero España de momento no contempla estas prácticas como una profesión sanitaria.
    (Foto: Reuters)
    (Foto: Reuters)
    9. La victoria de Trump
    ¿Recuerdan a Wakefield? El exmédico del punto 3 cuyo estudio fraudulento desató la peligrosa moda antivacuna. Pues Donald Trump se reunió con él en agosto, cuando todavía era candidato, causando el pánico entre los defensores de la ciencia. La alarma no es infundada si tenemos en cuenta que el político ya ha asegurado en alguna ocasión que cree que puede existir alguna relación entre el autismo y las vacunas.
    Este episodio no es el único que une a Trump a las pseudociencias. El presidente electo ha repetido en muchas ocasiones su 'escepticismo' acerca del cambio climático, poniendo sobre las cuerdas el histórico acuerdo de París. Todavía peor si tenemos en cuenta que los nombres que suenan para su gabinente son reconocidos negacionistas climáticos y creacionistas.
    10. La manifestación contra los 'sistemas quitalluvia', cancelada por la lluvia
    Una asociación "contra la manipulación climática" tuvo que cancelar su marcha para denunciar los denominados "sistemas quitalluvia"... por culpa de la lluvia. El secretario de la organización que lucha contra los 'chemtrails' no se mostró sorprendido, pues sospechaba que dichos métodos podrían ser utilizados durante la manifestación para impedirla. En cierto modo acertó.
    En Teknautas hemos dedicado varios artículos a explicar el mito de las estelas de aviones que se ven en el cielo y sus supuestos fines oscuros. Al final, la mejor prueba es que el premio de 1.000 euros ofrecido por un ingeniero valenciano a quien demuestre su existencia siga desierto.
    17 min
  • Estrellas del deporte y estrellados para la ciencia artÍculo
    Estrellas del deporte, desastres para la ciencia. Noticias de Juegos Olímpicos
    Aug. 14th, 2016
    Hubo una época en que los grandes atletas del mundo, teniendo a su disposición los mejores tratamientos que el dinero puede pagar, acababan cayendo en los brazos de la superchería y la pseudociencia para tratar sus lesiones. Esa época es siempre.
    La frase no es mía, sino de mi compañero Antonio Villarreal, de El Español, y no puede resumir mejor la actitud de los deportistas de elite. En su afán por mejorar sus marcas, por crecer ese 1% que marca la diferencia con los rivales, los deportistas a menudo recurren a terapias sin respaldo científico y, lo que es peor, ejercen como prescriptores de las pseudociencias a nivel mundial.
    El último caso que hemos visto es el de el nadador-leyenda Michael Phelps con el cupping, materializado en una serie de moretones redondos que han llamado la atención del planeta. Se trata de una técnica derivada de la acupuntura que se vale de unos vasos con los que hacen ventosa sobre la piel y, presuntamente, se favorece la circulación del Qí. El Qí, o flujo de energía vital, es uno de esos conceptos abstrusos que utilizan las pseudociencias para darse fuste sin necesidad de más explicaciones.
    No es que le acaben de bajar de la cruz, es cupping (Reuters)
    No es que le acaben de bajar de la cruz, es cupping (Reuters)
    Los estudios más prestigiosos sobre el cupping advierten que la literatura científica sobre el tratamiento publicada desde 1992 es de poca calidad y que no deben llevar a conclusiones. Según los últimos resultados, la técnica se revela útil como paliativo del dolor cuando se combina con otros tratamientos y siempre en casos de afecciones muy concretas, como el herpes zóster o la parálisis facial. También se detalla en las investigaciones, y este es uno de los puntos clave de las terapias pseudocientíficas, que el cupping no posee efectos adversos a reseñar. Los promotores de estos tratamientos siempre se cuidan de que, si no pueden demostrar los beneficios de su técnica, que al menos les mantenga alejados de los tribunales.
    El cupping es un caso especial en tanto que se trata del repunte de una técnica centenaria que no precisa material ni personal especializado. Los vasos pueden adquirirse por 30 euros en Amazon y cualquiera puede aplicarlos (en la selección norteamericana los nadadores lo hacen entre ellos, sin aparente supervisión médica). Lo normal es que detrás de la pseudociencia esté la empresa que fabrica el producto y una red de fisioterapeutas y entrenadores que promocionan su aplicación al más alto nivel. Como sucede con los médicos y las farmacéuticas, es casi imposible distinguir a los profesionales convencidos de las virtudes de un producto de aquellos que han sido persuadidos con comisiones o regalos.
    Vendajes más estéticos que funcionales
    El caso de las cintas K-Tape -o vendaje neuromuscular, esas tiras de colores que lucen muchos atletas- es sintomático. Patentadas en la década de los 70 por un laboratorio japonés, durante tres décadas los intentos por introducir el producto en el mercado tuvieron un éxito modesto. El 'boom' llegaría en los Juegos Olímpicos de 2008 gracias una maniobra de marketing ambiciosa que repartió 50.000 tiras de cinta entre los 58 países participantes en el evento. En 2012 se institucionalizó su empleo en alta competición y hoy, aunque se encuentra en retroceso, todavía puede verse en recintos deportivos.
    Perder el oremus, versión neuromuscular (Reuters)
    Perder el oremus, versión neuromuscular (Reuters)
    La publicidad del vendaje neuromuscular argumenta que, al ser tiras elásticas capaces de estirarse hasta un 140% de su tamaño original, sirven para contener al músculo y prevenir hiperextensiones. Durante un tiempo llegó a sostener que el color de los vendajes era clave, ya que los colores claros, al acumular menos calor de la luz solar, servían para enfríar el músculo y, las oscuras, justo al revés, pero las referencias se han ido eliminando en favor de una versión puramente estética.
    Los estudios sobre el vendaje neuromuscular admiten que la cinta adhesiva es capaz de separar la piel del músculo, lo que conseguiría un leve de beneficio de oxigenación "nunca superior a un masaje suave". El único estudio aleatorizado doble ciego (PDF) -ni los pacientes ni los investigadores saben quiénes utilizan las cintas verdaderas y quiénes pertenecen al grupo de control- que existe fue publicado en el Journal of Orthopaedic and Sports Physical Therapy fue incapaz de encontrar una mejora significativa en la disminución del dolor en tendinitis y pinzamientos. En los pacientes sanos concluyen que simplemente no tiene efecto. Los expertos advierten, por último, que las tiras no suplen el reposo necesario para que los atletas se recuperen de lesiones y que, "si se colocan las tiras sobre zonas lesionadas no tratadas, el resultado será dolor".
    El dominguero perfecto: medias de compresión, K-tapes despegadas y un monitor en cada muñeca
    El dominguero perfecto: medias de compresión, K-tapes despegadas y un monitor en cada muñeca
    Las K-Tape añaden a la fórmula pseudocientífica imperante (ni perjuicio ni beneficio) un componente estético que dispara su interés y, por tanto, valor comercial. Algo semejante sucede con las medias de compresión, cuyo uso se ha popularizado en los últimos cinco años, especialmente entre los corredores de largas distancias. Una terapia que se practica desde hace décadas en pacientes con problemas de circulación sanguínea se convirtió en una forma de mejorar el rendimiento deportivo de la noche a la mañana; bastaron una serie de estudios dirigidos y unos diseños basados en la velocidad para empezar a venderlas como churros.
    No obstante, las investigaciones independientes continúan apuntando hacia lo que ya sabíamos: que las medias tienen sentido como medida de recuperación, pues disminuyen los niveles de lactato acumulados en el músculo, favorecen la circulación y reducen el dolor después del ejercicio. No existen evidencias de que su uso en competición mejore el rendimiento deportivo. "Como medida de prevención del daño muscular, lo apropiado sería utilizarlas los días antes de una competición o después de un entrenamiento intenso", explican los investigadores.
    "Los deportistas no tienen ningún criterio; igual que se enconmiendan a Dios antes de competir se ponen una tira en el músculo, y los fisios también se dejan llevar, ambos funcionan por modas", dice Rubén Tovar, fisioterapeuta especialista en terapia manual. Tovar es uno de los pocos profesionales que ha levantado la voz públicamente contra las pseudociencias que operan en su sector: "No existe una regulación que pare los pies a estas empresas. Los colegios profesionales deberían asumir este papel [informar de la consistencia científica de las nuevas terapias], pero prefieren no molestar a ninguno de los colegiados y mirar para otro lado", denuncia. ¿Hay presión de las marcas a los fisioterapeutas para empujar determinados tratamientos? "Por supuesto, pero no insisten tanto en los productos como en aparatología y formación, que supongo les aportan mayores beneficios", concluye Tovar.
    Los productos sin evidencias sólidas no siempre son efímeros en el mercado. Algunos, como las bebidas isotónicas, los batidos de recuperación o las zapatillas adaptadas, han sido incapaces de demostrar lo que la publicidad promete de ellos. Un macroestudio realizado en 2012 intentó revisar la literatura científica detrás de 104 de estos productos y se encontró con el vacío. El 97,3% de los estudios financiados por las marcas para respaldar sus bebidas fue calificado como "inaceptable" por los investigadores por diversos motivos, entre ellos muestras de nueve personas o investigaciones en las que informa a los sujetos de lo que están bebiendo. Y lo que es aún peor: el 52% de los productos no aportó ningún tipo de documento que avale sus promesas comerciales, lo que significa que los fabricantes, o bien ocultan las pruebas de laboratorio, o bien ni se han preocupado en comprobar si lo que dicen es cierto.
    El grupo de trabajo tampoco pudo demostrar que el uso de zapatillas adaptadas al tipo de pisada fuesen capaces de prevenir lesiones. "Con los datos en la mano, consideramos que es virtualmente imposible para el público hacer una elección razonada entre estos productos", explican los investigadores.
    Por el camino quedan ingenios como la pulsera Power Balance, con ese holograma milagrero que convenció a Cristiano Ronaldo, o las tiras nasales para favorecer la respiración que ha recuperado Neymar en los últimos años, para recordarnos que la época en la que los deportistas caían en manos de la superstición teniendo la ciencia a su servicio es siempre.
    15 min
  • LA CARIDAD PUEDE SER UNA ESTAFA. EL CUENTO DE NADIA
    El cuento de Navidad llegó este año un poco antes de tiempo. En un plató de televisión apareció el papá de Nadia para contar a la respetable audiencia que su hija padecía una enfermedad grave y que necesitaba la ayuda de la gente. Se dio por descontado que la sanidad pública no era remedio para la dolencia de la niña. El cuento empezó a llenarse de lugares lejanos. De Houston a Afganistán, de Finlandia a Brasil, el padre iba como un desesperado errante en busca de la luz. Pero hacía falta dinero para sostener el sueño. Ya se sabe que el dinero lo soluciona todo.
    El corazón tierno de la caridad abrió sus redes. Periodistas, cantantes y reinas de la telebasura llenaron las redes de mensajes. La gente entró en sus cuentas bancarias con el corazón en la mano y en cuatro días se recaudaron 150.000 euros. Todo buen cuento de Navidad merece un final feliz. Aquí disfrutábamos del esfuerzo recompensado del papá y de la ternura caritativa de la gente capaz de hacer posible que un brujo le devolviera a la niña la salud en una cueva de oriente.
    Y de pronto la sospecha convertida en saber arruinó la alegría prenavideña. Si los gobiernos trabajan tanto en favor del analfabetismo, si las televisiones se empeñan tanto en convertir la meditación en una sopa de instintos, es porque el saber suele comportarse como un aguafiestas ante los guionistas oficiales del poder. En cuanto alguien se tomó la molestia de informarse, resultó que la niña no tenía esa enfermedad y que el padre era un consumado estafador. Ayudado por la sociedad del espectáculo, había recaudado casi un millón de euros a cuenta de la caridad. Apareció la cucaracha dentro del mantecado.
    La lectura oficial enseguida buscó una postura políticamente correcta. El estafador era un sinvergüenza que había hecho un gran daño a la solidaridad y a las campañas de caridad popular, tan necesarias en el mundo de hoy. Como a mí no me gusta comer cucarachas, me niego también a aceptar este mantecado, porque el bicho sigue dentro.
    La gran estafa es la caridad. Los grandes estafadores no son los papás de Nadia que hay por el mundo, sino todos los que están sustituyendo los derechos sociales y la sanidad pública por la caridad. No es que tú tengas derecho a un buen hospital, a un buen trato en la frontera, a un trabajo, es que yo soy bueno durante los cinco minutos que hacen falta para dar una limosna.
    Los que verdaderamente han dedicado su vida al trabajo social no aceptan que se confunda su militancia con la caridad.
    Dicho esto, conviene sacarle algunas puntas más a la historia de Nadia y su papá. Creo que a partir de aquí podemos esbozar una teoría sobre el Estado. Empecemos por asumir que el poder somos todos. Si hay caridad no es por nuestro buen corazón, sino porque a mucha gente no le importa votar y apoyar a partidos que destruyen los amparos públicos y convierten la sanidad en un negocio. Sospechemos después de los nuevos ídolos, esos grandes futbolistas que regalan juguetes el día de Reyes en los hospitales y luego defraudan millones en su declaración de impuestos. Y acabemos por comprender la caradura del pensamiento neoliberal, ese que domina Europa. No es que el Estado deba ser débil para darle protagonismo a la sociedad civil; es que es débil en el cuidado de los ciudadanos, pero muy fuerte cuando se trata de rescatar las pérdidas de los bancos y los constructores de autopistas. El Estado es hoy una propiedad privada de los ricos. Si en la Contrarreforma se llenaron de pensamiento medieval los espacios públicos de la nueva burguesía (honor, linaje, sangre, la vida es sueño, Calderón de la Barca), con el neoliberalismo se han llenado los Estados del bienestar europeos de avaricia capitalista. Quizá no se trata de acabar con los espacios, sino de limpiarlos por dentro.
    Pensemos que las novedades pueden transformarse en un medio para renovar los códigos clasistas de siempre: por ejemplo la caridad, tan apreciada por las damas decimonónicas en las novelas de Galdós. Y pensemos para acabar que la historia del papá de Nadia refleja de forma notable el estado de las cadenas de televisión y de los grandes medios. Trabajan para llevar la gran mentira a nuestros corazones.
    Merece la pena convertir el cuento navideño de Nadia y su papá en una fábula protagonizada por animales.
    8 min
  • DESAHUCIADOS POR EL SUEÑO ECOLOGISTA
    Desahuciados por el sueño ecologista
    By Antonio Martínez Ron|Dec. 27th, 2016
    En la primavera de 2003 alrededor de 8.000 personas de la región de Kuno, en la India, fueron expulsadas de sus hogares y trasladadas a los límites de una nueva reserva donde albergar a seis leones asiáticos importados. “Incluso los hombres lloraron aquel día", recuerda el jefe de la comunidad. "¿Es justo hacer esto a 1.600 familias por unos cuantos leones?”. Su caso es uno de los muchos desahucios colectivos en el país, donde se calcula que otras 100.000 familias han sido víctimas de una reubicación forzosa solo para 'salvar' a los tigres. Y es uno más entre las decenas de expulsiones y reubicaciones de comunidades humanas en nombre de la conservación de la naturaleza y el bien del planeta.
    “Las organizaciones conservacionistas están ejerciendo un nuevo tipo de colonialismo”
    La idea de conservar la naturaleza creando "áreas libres de humanos" nació a finales del siglo XIX con el impulso de John Muir y otros pioneros de la conservación en EE.UU., y se materializó por primera vez en el parque de Yosemite, en California, de donde se expulsó a las tribus indígenas que lo habitaban para salvaguardar el entorno. Las principales organizaciones conservacionistas nacieron abrazadas a esta idea, al tiempo que muchos países copiaron el modelo y crearon reservas naturales de las que expulsaron a sus habitantes primigenios. Así sucedió con los masáis, a quienes las autoridades sacaron masivamente de sus tierras para crear los parques de Ngorongoro, Sererengeti o Amboseli, los pigmeos Batwa, expulsados de sus bosques para proteger a los gorilas, o los bosquimanos del Kalahari, expulsados por el gobierno de Bostwana de una región que casualmente es rica en diamantes. Una historia que comienza con hombres armados que meten a la gente en furgonetas y se los llevan forzosamente a vivir a otra región y que, por sorprendente que parezca, se sigue repitiendo en nuestros días.
    El racismo, la actividad maderera y el conservacionismo amenazan a los pigmeos.
    "Yo esto lo he visto en África y está sucediendo en todo el mundo, también en Asia", explica Fiona Watson, directora del Departamento de Investigación y Campañas de Survival International, ONG que lleva años denunciando que estos abusos tienen lugar con la complicidad de las grandes organizaciones de conservación de la naturaleza, como WWF (Fondo Mundial para la Naturaleza) o Conservation International. "Es un escándalo, que las propias ONG estén expulsando a la gente, que son los dueños de la tierra", asegura. "WWF es muy agresiva y en los últimos 20 años ha trabajado con los gobiernos para echar a los pigmeos de sus bosques y conservar a las especies", señala. En su opinión, estas organizaciones están ejerciendo un nuevo tipo de colonialismo: llegan de los países industrializados para hacer y deshacer sin tener en cuenta a la población local. "Recuerdo el caso de una ONG holandesa de conservación que firmó un contrato con el gobierno de Etiopía que le daba poderes increíbles como poder llevar armas, detener a los indígenas o mandarles a la cárcel si los encontraban matando un antílope", explica a Next. "En el contrato vimos que la ONG tenía poderes que corresponden al Estado para crear un área de conservación a costa de los indígenas".
    Una idea equivocada de la naturaleza
    Desde que se inició la idea de los santuarios de la naturaleza libres de hombres se han creado en el mundo unos 6.000 parques nacionales y 100.000 áreas protegidas, el equivalente a un 13 por ciento de la superficie de la Tierra. Como explica Mark Dowie en su libro "Conservation refugees" (Refugiados de las conservación), la idea está asentada sobre un concepto erróneo de la naturaleza, que ignora que los seres humanos llevan habitando todos los rincones del mundo desde hace miles de años y modelando los ecosistemas, a veces para bien. En 1964 esta idea quedó plasmada en la propia Ley de la Naturaleza de EE.UU., que definió los espacios naturales como “un área en la que la tierra y los seres vivos no han sido perturbados por el hombre, y donde el propio hombre es un visitante que no se queda”. Esta filosofía ha permitido echar a los Ogiek y a los pigmeos de sus territorios en África, a los Karen en Tailandia y a los Adevasis en la India sin plantearse problemas morales y bajo acusaciones falsas o absurdas. El gobierno de Uganda expulsó a los pigmeos Batwa de sus bosques acusándoles falsamente de matar a los gorilas, cuando ellos nunca matarían a los que llaman “monos con caras humanas”, y los baigas han sido expulsados en India en nombre de la conservación de tigres cuando no cazan este animal que para ellos es “su hermano pequeño”. En ocasiones los engaños son flagrantes, como en el caso de la ONG holandesa APF, que en 2005 reunió a un grupo de ancianos Mursi, en Etiopía, y les convenció para que estamparan sus huellas dactilares en un documento que resultó ser el permiso de cesión de sus tierras y que ellos no sabían leer.
    Esta mujer baka contó a Survival International que guardas forestales la atacaron con gas pimienta
    La principal denuncia de Survival internacional contra las ONG conservacionistas (llamadas BINGO por sus siglas en inglés, Big International NGOs) es que financian a los ‘ecoguardias’ que vigilan las zonas protegidas y detienen y maltratan a los indígenas que encuentran en la zona. En Camerún, denuncian, los indígenas bakas son víctimas de las patrullas financiadas por WWF. Estos guardas arrestan y golpean a los pigmeos a los que los acusan de “furtivos” porque cazan para alimentar a sus familias. “Cuando vinieron a golpearme aquí, en mi hogar, mi esposa y yo estábamos durmiendo”, relata un hombre baka. “Los mangos caen en el bosque y tenemos miedo de ir a recogerlos. ¿A dónde se supone que iremos? ¿Dónde se supone que nos quedaremos? Si nos aíslan del bosque, ¿a dónde podemos ir?”, relata otro miembro de la comunidad.
    Cuando se le pregunta sobre el tema, WWF echa balones fuera. "Hay que recordar que la responsabilidad legal de estos temas es de los gobiernos, defendemos los derechos humanos de los baka y de cualquier otro grupo", asegura Frederick Kwame Kumah, director de WWF en África. En su opinión, es posible que algún guarda forestal haya cometido excesos, pero la vigilancia corresponde a las autoridades de Camerún, no a WWF. Además, insiste, en la mayoría de los casos Survival no ha dado ningún detalle de lo que denuncia, así que no pueden defenderse. Respecto al tema de fondo, Kwame sostiene que la conservación de la fauna es un bien común. "En ningún sitio la gente puede ir por ahí disparando animales sin una licencia", explica a Next. "No hay ninguna comunidad que se pueda imponer a los derechos de otros, incluida la caza de animales. Si una comunidad quiere matar a todos los animales no podemos permitirlo porque esos animales no son suyos, sino patrimonio de la humanidad".
    Es irónico que la sociedad industrializada, que ha destruido su entorno, acuda ahora a dar lecciones
    Según el responsable de WWF, sus campañas intentan concienciar a las comunidades baka de las consecuencias que tiene cazar a los animales y agotar los recursos. "Cuando les explicas que los recursos no son ilimitados lo entienden, hay que aprender a manejar eso entre todos", sentencia con cierto tono paternalista. Lo llamativo es que la fauna y los bosques que se quieren conservar solo han sobrevivido en las zonas del planeta donde las comunidades indígenas han vivido durante miles de años sin agotar los recursos. Para Fiona Watson, es irónico que la sociedad industrializada, que ha destruido su entorno inmediato, acuda ahora a los territorios indígenas a dar lecciones. "Cuando nos trasladamos a estas selvas hace más de doscientos años, Bangkok era solo una pequeña aldea rodeada de abundante vegetación", explicaba un miembro de la tribu de los Karen, expulsados del santuario de Thung Yai, en Tailandia, para recalcar la contradicción. "Después de todos estos años, nosotros los Karen hemos protegido nuestros bosques por respeto a nuestros ancestros y a nuestros hijos. Puede que si hubiéramos cortado los bosques, destruido la tierra y construido una gran ciudad como Bangkok no estaríamos condenados ahora a una posible expulsión".
    La soberbia paternalista alcanza a veces límites insultantes. En Botsuana, donde el Tribunal Supremo dictaminó que los bosquimanos tenían derecho a vivir y a cazar en su tierra, la Reserva de Caza del Kalahari Central, el gobierno no solo ignora la sentencia, sino que considera a los indígenas una especie de raza inferior. “Tenemos la obligación de integrar a los bosquimanos en la modernidad”, aseguraba James Kilo, representante del gobierno en New Xade, la reserva donde trasladaron a la fuerza a miles de bosquimanos. “¿Cómo podemos seguir teniendo criaturas de la edad de piedra en la era de los ordenadores?”.
    “Yo pongo a los tigres por delante. Como especie no deben ser sacrificados en el altar de los errores humanos”
    Además del racismo paternalista también está ampliamente extendida la idea de que los seres humanos somos una plaga y que debemos poner la naturaleza como bien superior. William Cronon, por ejemplo, habla de la “enfermedad humana” que “ha infectado la Tierra”. Kent Redford, de la Wildlife Conservation Society, asegura sobre los indígenas que “puede que hablen en nombre de su visión del bosque, pero no hablan en nombre del bosque que queremos conservar” y John Terborgh propone la creación de un ejército que proteja la naturaleza de los hombres. En ocasiones las afirmaciones son aún más contundentes, como Holmes Rolston, de la Universidad de Colorado. “Yo pongo a los tigres por delante”, escribió en 1998, “y apruebo moralmente las políticas actuales, basada en que los tigres, como especie, no deben ser sacrificados en el altar de los errores humanos”.
    Un modelo fracasado
    El problema, sin embargo, no es solo que se esté poniendo a los animales por delante de los seres humanos, sino que se pone a unos humanos (los occidentales) por encima de otros (los indígenas locales). Así lo demuestra el hecho de que mientras se prohíbe la caza de subsistencia a los grupos expulsados de los parques naturales, se expenden licencias para visitantes extranjeros que pueden cazar a placer esos mismos animales en peligro, como elefantes, leones o rinocerontes. El director de Survival, Stephen Corry, pone como ejemplo lo que está sucediendo en Kanha, en India. “Miles de turistas transitan por el parque en ruidosos vehículos, provocando un gran bullicio en su ansiedad por sacar fotos a los asediados tigres”, asegura. “Mientras, las comunidades baigas que durante generaciones han gestionado cuidadosamente el hábitat de los tigres están siendo aniquiladas a causa de las expulsiones forzosas”.
    En India, los turistas sí pueden acceder a las tierras expoliadas para ver a los tigres
    Los datos, además, indican que la estrategia no funciona, y que las especies siguen disminuyendo en número a pesar de la política de expulsiones, mientras que en la zona donde los indígenas conviven con los animales estos tienen menos problemas. “Los datos no muestran que el tigre aumenta su número sin los indígenas, al contrario, donde hay indígenas hay más tigres, no tiene sentido echarlos desde el punto de vista de la conservación”, insiste Watson. Lo relevante, como recalca Mark Dowie en su libro, es que todas estas ideas se han mostrado equivocadas a la hora de salvar la biodiversidad, que retrocede a ojos vista en todos los ecosistemas. Algunas voces, incluso, acusan a organizaciones como WWF, que reciben dinero de las grandes multinacionales que contaminan el planeta, de estar actuando como cómplices de estos abusos. “El modelo de conservación recreativa inspirado por Yosemite ha fracasado a la hora de proteger la diversidad biológica”, escribe Dowie. “Si de verdad queremos que la gente viva en armonía con la naturaleza, la historia está demostrando que lo más estúpido que podemos hacer es expulsarlos de ella”.
    En un discurso ante el Parlamento sueco en Estocolmo, el representante de las tribus del Kalahari, Roy Sesana, se quejaba de que su gente terminaba en situaciones de marginalidad o alcoholismo cuando los llevaban a aldeas nuevas, fuera de su territorio, con la supuesta intención de “civilizarlos”. “¿Qué clase de desarrollo es ese en el que la gente vive vidas más cortas que antes? Ahora enferman de sida. Nuestros hijos son agredidos en los colegios y no quieren ir. Algunos se prostituyen. No se les permite cazar. Se pelean porque están aburridos y se emborrachan. Están empezando a suicidarse. Nunca hemos visto algo así. Duele decir esto. ¿Es esto desarrollo?”, se preguntó. “Nuestra intención es presentar a los indígenas como gente, no como especies exóticas a ser preservadas”, concluye Fiona Watson. “Ni son buenos ni malos, es gente como tú y yo, que viven de manera diferente pero es tan válida como nuestro modo de vivir. Y ellos saben vivir de forma sostenible, mucho más que nosotros”. Las palabras finales de Sesana lo reflejan mejor: “No somos primitivos”, aseguró ante los parlamentarios suecos. “Vivimos de una manera diferente a la vuestra, pero no vivimos exactamente como lo hicieron nuestros abuelos, como vosotros tampoco. ¿Fueron vuestros antepasados primitivos? No lo creo. Nosotros respetamos a nuestros antepasados. Queremos a nuestros hijos. Esto es igual para todas las personas”.
    http://www.vozpopuli.com/next/Desahuciados-sueno-ecologista_0_982702865.html
    23 min
  • POSVERDAD QUE SI, ARTICULO DE ALEX GRIJELMO
    Columna | Posverdad que sí
    Dec. 24th, 2016
    El diccionario Oxford declaró post-truth como palabra del año 2016. Y a partir de ahí, periodistas y políticos han empezado a usarla en español a cierra ojos, traducida como “posverdad”.
    La era posverdad designa este tiempo de falsedades del que tanto se ha beneficiado Donald Trump, entre otros. Ya no importan la verdad demostrable ni la noticia cierta, sino la activación de emociones y de reacciones inmediatas, para lo cual se aprovecha la abundancia de canales que carecen de verificadores. Como escribió en un magnífico artículo la directora de The Guardian, Katharine Viner, “la nueva medida de valor para demasiados medios es la viralidad, en vez de la verdad o la calidad”. El objetivo de muchos de ellos consiste en satisfacer los impulsos más primarios de los lectores aun a costa de abdicar de los principios éticos.
    La teoría posverdad señala que cuando los pinchazos en las noticias demuestran que al público le interesan los detalles de los suicidios, o las falsas y alarmantes amenazas de bomba (como ocurrió en París tras los atentados de 2015), o dónde están ubicados los controles de alcoholemia, se satisfacen esos antojos a pesar de que ello produzca fenómenos de imitación o se alienten consecuencias perjudiciales para todos. En esta era posverdad se han transfigurado también en recomendables la banalización informativa y el engaño del público con titulares ambiguos, usados como cebo.
    El prefijo post- (abreviado en pos-) puede denotar una situación ya superada, pero no necesariamente desaparecida. Así, al mencionar “la era posindustrial” no se pretende señalar que no existan industrias, sino que ese sector dejó de ejercer su papel fundamental. De igual modo, era posverdad no significa que la verdad se haya evaporado, sino que ha dejado de ser prioritaria.
    Ahora bien, el diccionario inglés registra post-truth como adjetivo: “Política posverdad”, “campaña posverdad”. Pero en español se ha empezado a usar como sustantivo: “confundidos por la posverdad”, “un ejercicio de posverdad”.
    Post- o pos- pueden preceder a un sustantivo (“posguerra”), a un adjetivo (“posbélico”) o a un verbo (“posponer”). Cuando se anteponen a un sustantivo suelen señalar un periodo posterior a una acción (“cuidados posparto”) o a un tiempo histórico (“el posfranquismo”); o significar la época que sigue al auge de un movimiento cultural o político (“el posmodernismo”). Sin embargo, “verdad” no es una acción, ni un tiempo histórico, ni un movimiento cultural. Y tal vez por eso a mucha gente (merced a su intuición de la lengua) le chirría que a esta palabra se le peguen por delante pos- o post-.
    Pero además de esa duda gramatical, podemos preguntarnos sobre todo si “posverdad” no formará parte de lo que la propia palabra denuncia, si no estará desplazando a vocablos más indignantes, como “mentira”, “estafa”, “bulo”, “falsedad”…
    El engaño siempre existió, sí, pero antes todos decían luchar contra él. Ahora, por el contrario, se empieza a cultivar como una buena técnica profesional el revoltijo de trampas de lenguaje basadas en el sensacionalismo, los sobrentendidos, la insinuación, la alusión, la presuposición, los eufemismos. Y si se trata de definir ese paquete, lo de “posverdad” suena realmente a broma. Porque puede que estemos llamando “era de la posverdad” a la “era de la manipulación”.
    http://elpais.com/elpais/2016/12/23/opinion/1482487201_515458.html?id_externo_rsoc=FB_CM_OP
    7 min

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