AVENTURAS EN EL DINOPARQUE
El martes 29 de noviembre del 2022 visitaremos el Dinoparque.
Pero, antes, vamos a conocer la historia de los dinosaurios.
Este sería un resumen sobre cómo fue la vida de estos animales del pasado.
Fueron unos seres prehistóricos que reunían estas características:
Eran reptiles de la era Mesozoica, es decir, vivieron desde 245 a 66 millones de años.
No estuvieron solos, en ese tiempo había insectos, anfibios o mamíferos.
Vivían en la tierra.
No se incluyen a los que habitaban en el agua, como el mosasaurio o el plesiosaurio.
Estos dos fueron reptiles nadadores pero no eran dinosaurios.
La definición de dinosaurio también excluye a los que podían volar, como el pterosaurio.
Los dinosaurios tenían vértebras y una columna bien definida.
Caminaban con sus patas directamente debajo, como lo hacen los pájaros.
Fueron grandes caminantes y corredores y, por eso, aguantaron tanto tiempo.
Como curiosidad, tenían dos orificios detrás de los ojos.
Esto aligeraba sus cráneos y daba unión a sus músculos faciales.
Las últimas investigaciones sugieren que los dinosaurios tuvieron plumas.
Incluso, se han conservado en los restos hallados de un Dromeosaurio.
Las plumas no servían para que volasen, sino que les ayudaban a regular su temperatura corporal, les servía de camuflaje o para mantener el equilibrio cuando corrían.
Se cree que el dinosaurio más grande de todos fue el Argentinosaurus, que se descubrió en 1987 en Argentina.
Midió unos 40m de altura y pesó cerca de 100 toneladas.
La palabra dinosaurio proviene del griego ‘Deinos’, por un lado, y significa ‘temiblemente grande’.
Por otra parte, ‘Sauros’ quiere decir ‘reptil o lagarto’.
Todo lo que sabemos de estas criaturas tan interesantes se lo debemos a sus restos fósiles.
Por suerte, se han conservado hasta nuestros días en determinadas condiciones.
Generalmente, se han encontrado en rocas sedimentarias.
Sabemos que fueron los seres dominantes del Mesozoico, aunque sólo hemos hallado una pequeña parte de la gran variedad que existió.
Como dije, vivieron en un período que abarca desde los 252 a los 66 millones de años.
Sus antepasados fueron los dinosauriomorfos del Triásico.
Los dinosaurios lo tuvieron difícil para sobrevivir, ya que se enfrentaron a una dura competencia: la de los arcosaurios.
Los arcosaurios son los antepasados de los cocodrilos.
Y gobernaron la tierra, mucho antes, durante decenas de millones de años.
La tierra comenzó a cambiar por las erupciones volcánicas.
Esto permitió que los dinosaurios pudieran crecer y llegar a ser los nuevos amos del planeta en el Jurásico.
Además, aparecieron las primeras plantas con flores.
El dominio de los dinosaurios continuó mientras Pangea se expandía, dando lugar a una distribución de los continentes parecida a la actual.
Los más conocidos fueron el Tyranosaurus Rex, el Velociraptor, el Spinosaurus y el Triceratops.
Los expertos creen que las aves modernas evolucionaron de los dinosaurios.
Antiguamente, pensaron que los ‘dragones’ que vemos en las películas o en los cuentos, fueron, en realidad, dinosaurios.
Sus restos les hicieron pensar que pertenecían a estos seres alados.
Hoy, es casi imposible que los dinosaurios pudiesen vivir.
El clima y la geología son muy diferentes a los que existían en su época, hace millones de años atrás.
Ellos progresaron en unas condiciones cálidas y húmedas.
Su alimentación fue a base de cícadas, ginkgos y coníferas, que ya no abundan tanto en los ecosistemas actuales.
Así que los dinosaurios herbívoros no tendrían suficiente comida para existir, y ellos son la base de la alimentación para los carnívoros, que tampoco podrían sobrevivir de esta manera.
El T-Rex es el que más veces ha aparecido en las películas.
Medía unos 13 metros de alto, con unos dientes afilados como navajas.
Pesó alrededor de 8 toneladas.
El Triceratops tampoco falta en el cine.
Comía plantas y usaba sus tres cuernos para hacerle frente al Tyranosaurus.
¿Dónde vivieron los dinosaurios?
Ya comenté que Pangea agrupaba el territorio de los cinco continentes unidos.
A medida que se fueron separando, surgieron diferentes ecosistemas.
Y cada especie se tuvo que adaptar al lugar que le tocó.
Habitaron en llanuras, donde habían muchos helechos y otras plantas prehistóricas.
Este fue el lugar preferido de los herbívoros.
También residieron en los humedales, en aquellos bosques con árboles frondosos.
Donde la vegetación crecía a la vera de un pantano o un río.
Bosques pantanosos, lagunas, islas, costas y hasta en ciertos desiertos tuvieron que vivir.
Los paleontólogos son los especialistas en estudiar los esqueletos y huesos de estos seres del pasado.
En general, los carnívoros como el tiranosaurio, poseía dientes afilados, curvados hacia atrás y bastante largos.
Así aferraban a su presa.
Los herbívoros, en cambio, tenían cuernos o crestas en la cabeza, en muchos casos.
Los dinosaurios tuvieron entre tres y cinco dedos funcionales en sus extremidades delanteras o traseras.
Un dato curioso es que los fémures de algunos de ellos, están entre los huesos más grandes que hay.
Son los más enormes de toda la historia biológica de la tierra.
Todos poseían colas diferentes en flexibilidad, largo y forma.
Su postura fue erguida, con piernas perpendiculares a su cuerpo, lo que los diferencia de los reptiles.
Eran ovíparos, ponían huevos.
Otro enigma es que no sabemos, realmente, de qué color fueron.
Las serpientes, tortugas y lagartos modernos tienen colores monótonos para poder camuflarse de sus depredadores.
Pero hace 100 millones de años, los que mandaban eran los dinosaurios.
Y estos pudieron haber exhibido hasta colores llamativos.
Incluso, en la cabeza de algunas especies pudieron mostrar tonos brillantes.
Sus plumas pudieron haber sido de colores tan chillones como el de ciertas aves tropicales del presente.
Cada especie contó con una hembra y un macho que se podían aparear, tras lo cual, ponían huevos de dónde salían sus descendientes.
Y respiraban oxígeno para poder vivir.
Ahora veamos cómo fue su estilo de vida.
La mayoría de los dinosaurios eran lentos, sobre todo, los herbívoros.
Pasaban gran parte del día comiendo.
Era su gran interés, para sobrevivir.
Cuando no cazaban, comían o dormían, se comunicaban entre ellos.
Se llamaban mediante aullidos, gritos o sonidos diferentes.
Unos cuantos, cazaban de noche.
Las huellas que se han conservado de ellos durante millones de años se llaman icnitas.
Después de marcar su paso por un terreno intermedio, la huella quedó expuesta al sol.
Luego, normalmente, se cubrieron con una capa de ceniza.
Gracias a este proceso, se preservaron por millones de años.
Otro rastro que nos dejaron fueron restos de sus caparazones y escudos.
Para finalizar, os proponemos algunos detalles interesantes de su existencia.
Algunos herbívoros ingerían hasta una tonelada de alimentos al día.
Equivalente a comer una pila de vegetales del tamaño de un autobús.
Pensamos que eran gigantescos, pero muchos fueron tan grandes como una persona o pequeños.
Gracias Lucía, por tu colaboración.
De nada, Tim, nos vemos en la próxima aventura.
Espero que disfrutéis de vuestro paso por el Dino parque.
Una ventana al apasionante mundo de estos animales sorprendentes.
El ser humano lleva en la tierra unos 2,5 millones de años, mientras que los dinosaurios duraron hasta los 160 millones de años.
Es decir, 64 veces más que nosotros.
A ver si nuestro planeta resiste nuestro estilo de vida.
Hasta la próxima Aitanasaurios.