VISITA AL MARQ HÉROES DEL COLISEO JUEVES 14 DE ABRIL DEL 2022
Hoy Jueves 14 de abril…
Visitamos la exposición Gladiadores, héroes del Coliseo…en el Marq.
El mayor espectáculo de Roma era mucho más que los combates.
Había cacerías, ejecuciones, apuestas, saltimbanquis, repartos de comida.
El público se lo pasaba a lo grande.
Hasta el 16 de octubre se presentan estas 140 piezas que sirven de testimonio a la historia de estos luchadores.
Gracias a la aportación de varios museos Italianos.
A lo largo y ancho de sus salas disfrutamos de instalaciones interactivas, reproducciones a tamaño real de gladiadores y sus armaduras.
De los cascos originales, que pesaban hasta 5kg.
Fueron descubiertos en excavaciones en Pompeya.
O de frescos y relieves traídos desde Italia.
Comienza nuestro recorrido con la guía.
Bienvenidos al Circo Máximo de Roma.
Pan y circo.
Miles de gladiadores pisaron el enorme anfiteatro.
Dieron la vuelta al ruedo, con su manto color púrpura, su corona de laurel…
Y algunos se llevaron la palma de la victoria.
También una bandeja de plata donde iban poniendo las monedas y regalos que les daban desde las gradas.
Fueron el entretenimiento favorito de los romanos.
Como el fútbol lo es ahora.
El Coliseo de Roma es uno de los monumentos más visitados del mundo.
Era conocido como el Anfiteatro Flavio.
Revestido de mármol y tan alto como un edificio de 12 pisos.
Lo empezó a construir el emperador Vespasiano en el año 70 y lo concluyó su hijo Tito, una década después.
80 filas de gradas, capiteles y figuras decorativas de bronce.
La entrada se inscribía en hueso.
El Coliseo tenía palcos para los ricos y poderosos.
Los niveles más altos estaban reservados para los plebeyos.
Y los asientos más cercanos a la arena, eran para las clases altas.
Un día en el Coliseo daba para mucho.
El espectáculo se iniciaba por la mañana.
Mientras los Gladiadores aguardaban su turno…
Las cacerías, venationes, calentaban a la audiencia.
Se soltaban jabalís, toros, ciervos…leones.
A continuación, salían los cazadores.
Iba a pie o a caballo con sus perros.
El sonido de las trompas y cuernos animaba la función.
Imaginad la infraestructura que necesitaron para transportar: tigres, osos y elefantes hasta allí.
Las fieras no comían los días anteriores a su salida.
Los animales luchaban unos contra otros o contra un Venatio.
El show duraba hasta mediodía.
Se usó un sofisticado sistema de trampillas y poleas operadas por esclavos para subir a los animales.
Más abajo, había un laberinto de pasillos, habitaciones y jaulas.
El emperador Tito llegó a sacrificar a 9.000 animales.
La exposición nos muestra las pintadas que se hacían en los muros del Coliseo.
Con representaciones de los gladiadores y de las Venatio.
Como resultado, el hipopótamo fue erradicado del Nilo.
Julio Cesar mostró al público la primera jirafa en la arena.
Los asistentes aprovechaban para comer sin dejar sus localidades.
La plebe pedía la carne de los leones y leopardos.
O las tripas de los osos.
No podían perderse la siguiente actuación.
Siguen los Ludi Meridiani, los juegos de mediodía.
Comenzaron siendo un juego con malabaristas y saltimbanquis para entretener al público.
Aunque terminaban con ejecuciones a condenados a muerte.
Los ataban de manos a un poste.
El mensaje era claro: esto es lo que les sucede a los malos ciudadanos.
Al final, terminaban siendo devorados por algún animal salvaje hambriento.
Por la tarde, llegaba el plato fuerte.
El combate de gladiadores.
En latín se llamaba munus, significa deber.
Su origen estaba en los funerales de los etruscos.
Donde se creía que la sangre del combatiente vencido favorecía al espíritu del finado en la otra vida.
Esta muestra de valentía y espíritu reflejaba las virtudes que el fallecido demostró en vida.
El Imperio Romano convirtió este acto fúnebre en un gran espectáculo de masas.
La sociedad era muy jerarquizada.
Augusto llegó a organizar ocho eventos durante su mandato.
Donde empleó una media de 1.250 gladiadores y 135 animales.
El récord lo estableció Trajano.
Nada más y nada menos que 123 días de combates.
Esta exhibición sirve para desmitificar la imagen de los gladiadores que vemos en el cine, las novelas o en algunos video juegos.
La mayoría de los gladiadores fueron esclavos.
Prisioneros de guerra que combatían a muerte.
Criminales a muerte…
Aunque existían los Autoracti, hombres libres que querían probar suerte en la arena.
Por combate podían ganar lo mismo que un legionario raso del ejército en un año.
Roma era un imperio que vivía de la guerra.
El lugar de entrenamiento de los gladiadores fue el ludus.
Su profesión se situaba en lo más bajo del escalafón social, junto con los actores.
Su testimonio no era considerado válido en un juicio.
Contrariamente a lo que nos muestran, la mayor parte de las veces, los combates no acababan con la muerte de un luchador.
La razón fue que era muy caro entrenar, alimentar y cuidar a un gladiador.
El espectáculo buscó lograr combates equilibrados.
La norma era enfrentar a un gladiador ligero con uno pesado.
Primero venía el Probatio Armorum, donde estos medían sus fuerzas con armas de madera.
Luego, les daban las armas de verdad.
La ventaja del primero era su rapidez, ya que su rival tenía que moverse con unos 20 kilos de más con todo lo que llevaba.
Por ejemplo, Thrax contra Murmillo, Retiarius contra Secutor, etc.
Dos árbitros vigilaban que se cumplieran las reglas.
El combate duraba lo que tardase en rendirse uno de ellos.
Normalmente, tras 15 minutos.
Se alimentaban de cebada en forma de gachas para ingerir hidratos.
Tenían médicos para tratar sus lesiones.
Galeno fue el más famoso de la antigüedad.
Y empezó su carrera cuidando de gladiadores.
Los gladiadores entraban por la Porta Triumphalis, situada en uno de los lados mayores del Colieo.
El vencedor saldrá por ahí también.
El perdedor dejará el Coliseo por la puerta de enfrente, la Libitinensis.
En honor a Libitina, la diosa de la muerte.
Cuando terminaba un combate, se organizaban juegos de malabares o saltimbanquis.
Mientras se reponía la arena manchada por otra nueva.
Incluso, se organizaron auténticas batallas.
Donde participaban numerosos gladiadores, las Gregatim.
En escenarios que recrearon batallas legendarias del pasado.
Al público se le repartía comida, se sorteaban regalos y se realizaban apuestas durante los combates.
El Coliseo solía cubrirse con un toldo.
Si hacía mucho calor, se regaba a los asistentes con agua perfumada.
Para disimular el mal olor que emanaba de la arena.
Otro mito que cae en esta exposición.
Los gladiadores solo peleaban unas pocas veces al año.
El resto del tiempo lo pasaban entrenando.
Solían vivir una media de 30 años.
Y su carrera en la arena duraba de 3 a 5 años.
Si ganaban, al cabo de ese tiempo, podían llegar a ser liberados.
Cada tipo de gladiador recibió un entrenamiento especializado.
Según su armadura, armas o técnica de lucha.
Los Thrax iban armados con una daga curva y un escudo redondo.
Los Samnis portaban una espada corta y un escudo.
Mientras que los Murmillos llevaron un casco con una cresta en forma de pez, un escudo redondeado y una espada.
Los reciarios eran los que peleaban con red y tridente.
Había categorías más extrañas.
Existieron las Gladiatrix.
Gladiadoras que lucharon en la arena.
Los Paegniarius se enfrentaron a animales armados solo con un látigo.
En tanto que los andábatas, luchaban con los ojos vendados.
El premio consistía en una hoja de palma y una suma en efectivo.
Y el premio final era el de ganarse su libertad.
Esto ocurría cuando el gladiador recibía una espada de madera.
Marco Atilio, Cómodo o Espartaco son algunos de esos nombres que fueron adorados como héroes del Coliseo.
Los juegos acababan de noche.
Se encendían las antorchas.
El público abandonaba el anfiteatro siguiendo el turno de cada clase social.
Durante la noche, los esclavos limpiaban la arena y sacaban la basura.
Y lo preparaban todo para el día siguiente.
El último espectáculo registrado en este gran anfiteatro fue una venatio del año 523.
Las deudas y la decadencia del Imperio o la llegada del Cristianismo, acabaron con esta tradición.
Y este sería nuestro resumen de la exhibición que vimos en el Marq.
No te la pierdas.