LOS ROBOTS QUE NOS RODEAN DEL TESLABOT AL AMECA
Ameca es un robot con un acabado realista.
Puede reaccionar a nuestras interacciones.
Es un ejemplo de los robots que nos rodean.
El potencial de estas máquinas es enorme.
Veámoslo.
Muchos creen que este delfín es de verdad.
En cambio, se trata de un robot.
De una réplica que busca liberar a los delfines.
Este robot sustituiría a los delfines en los parques marinos.
Miles de delfines viven los parques marinos.
Sirven para recaudar una parte del dinero que se invierte en su conservación.
Un robot ya empieza a ocupar su lugar en el show.
Y el público no nota la diferencia.
Los robots también ayudan con las tareas del reciclaje.
Clasifican los distintos tipos de vertidos y los depositan en su contenedor correspondiente.
Estas máquinas también operan en las compras online.
Pueden manejar pesadas cajas.
Y hasta son capaces de bailar.
Sus manos mecánicas ya están en las cadenas de las fábricas de alimentación.
Es difícil competir con un trabajador que resiste 24 horas al día.
La empresa Amazon está automatizando muchos de los procesos en la compañía.
Para que los pedidos no paren de llegar a tiempo.
Amazon espera crear prototipos de robots que nos lleven el pedido hasta casa.
La prensión de los robots se ha vuelto muy precisa.
Y sus movimientos se han vuelto más naturales.
La inteligencia artificial entrena a estos robots para que superen sus límites.
Mediante simulaciones, los robots aprenden a sortear obstáculos y otras habilidades.
Incluso, han llegado a resolver el complicado juego del cubo de Rubrik.
Resolver el cubo de 55 x 55 requiere de miles de horas de simulaciones por inteligencia artificial.
Esta máquina aprendió a devolver los golpes de ping pong en tan sólo 90 minutos.
La forma de moverse de las arañas y otros animales inspiraron el logotipo de este robot.
El modelo Evtol puede aterrizar en lugares de difícil acceso.
Para transportar alimentos y medicinas en zonas rurales de África.
Otros robots tienen varias funciones:
Pueden caminar y volar.
Los nuevos diseños ya van en camino.
Como este, que puede acelerar tan rápido como un coche.
Caminar como un perro y ponerse derecho como un humano.
A parte de transportar cosas.
Los coches autónomos se están perfeccionando.
Su programa de inteligencia artificial les entrena para identificar la nieve o un fuerte viento durante la ruta.
Los humanos nos solemos centrar en una zona.
Pero estos visores automáticos lo analizan todo desde diferentes ángulos.
Por eso los magos nos engañan con sus trucos.
Porque juegan con nuestra atención.
Y la desvían hacia donde les interesa.
Los personajes virtuales cada vez adquieren tintes más realistas.
Como este del actor Keanu Reeves.
¿Cuál es el auténtico?
En 35 años hemos pasado de ver esto a esto otro.
La compañía Tesla y muchas otras andan detrás del procesador más potente que exista.
La empresa de Elon Musk anunció la creación de su Tesla Bot.
Según ellos, servirá para eliminar a los humanos de la carga del trabajo aburrido y repetitivo.
Su pantalla les servirá como cara.
Y podrán reflejar información o su estado de ánimo.
La brecha entre ricos y pobres aumenta.
Y la mano de obra de algunos trabajos podría ser reemplazada por robots.
Llegará la revolución de los robots personales.
Musk comenta que el Tesla Bot está diseñado para que desarrolle su propia personalidad.
Según sea su entorno.
La tasa de natalidad ha bajado en muchos lugares del planeta.
Japón ya está pensando en soluciones para crear suficiente mano de obra joven o robotizada que se haga cargo de su población envejecida.
En este país, algunos ya tienen citas con robots.
Sus algoritmos aprenden de los gustos de sus clientes.
Y existen galerías que crean arte mediante inteligencia artificial.
De nuevo, Ameca es un robot que simboliza todos estos avances.
Su capacidad para rastrear nuestros movimientos es asombrosa.
Sus expresiones son del todo naturales y realistas.
Los músculos artificiales seguirán proporcionando rangos de movimiento más humanos.
Esta prótesis de antebrazo de tan sólo 7 kg puede levantar hasta 26 kg.
Funciona mediante presión hidráulica.
El rostro humano cuenta con 42 músculos faciales.
La inteligencia artificial ya es capaz de imitar muchas de nuestras expresiones.
Este experimento con un robot dentro de una jaula de guepardos fue curioso.
Se hizo para ver si los robots eran capaces de controlar a los guepardos en una situación peligrosa.
En resumen, de los robots programados para una sola tarea hemos pasado a los personales.
Aquellos que son capaces de aprender de nuestros gustos y necesidades para adaptarse a su entorno.
Muchos creen que la verdadera revolución no está en los robots.
Sino en la inteligencia artificial que los controlará.
Esta evolución afectará a todos los campos de nuestra vida.
El trabajo, las relaciones sociales, la economía…
La salud, como con esta empresa que está mejorando las prótesis para las personas que han perdido un antebrazo.
La impresión en 3D ayudará a reducir los costes.
Estos son algunos de los robots que nos rodean.
Hasta la vista, baby.