ALGUNOS INTERFACES CEREBRO MÁQUINA
COMO LA MECANOGRAFÍA DE MANOS LIBRES
Facebook desarrolla un sistema para escribir directamente con solo pensar.
En este vídeo veremos algunos dispositivos neurotecnológicos que ya están en marcha.
Las interfaces cerebro-ordenador son tecnologías que establecen comunicación directa entre el cerebro y una máquina externa.
Las interfaces registran la actividad neuronal.
Pueden ser eléctricas, ópticas, magnéticas o incluso, acústicas.
Las hay de dos tipos: invasivas y no invasivas.
Las invasivas requieren de neurocirugía.
Se insertan dentro del cerebro, y se comunican con el exterior a través de cables o de manera inalámbrica.
Por el contrario, los nos invasivos se colocan encima del cráneo.
Como si fuesen una especie de gorra o diadema.
Las interfaces pueden descifrar la actividad cognitiva.
Y permitir su manipulación selectiva.
Esto es, cambiar las percepciones sensoriales, la memoria y los comportamientos.
En un principio, se pensaron para pacientes con parálisis u otras discapacidades.
Ahora podrían llegar a sustituir a los teléfonos inteligentes.
La conexión sería más inmedianta, el ancho de banda sería mayor, y no necesitaríamos usar los dedos o los ojos.
La agencia de investigación del departamento de defensa de Estados Unidos ya tiene varias iniciativas en marcha.
La Darpa financió la fabricación de un chip de silicio ultrafino y flexible.
Mide dos centímetros cuadrados.
Tiene un millón de electrodos de registro neuronal y 100.000 de estimulación.
Este chip inalámbrico está diseñado como prótesis para invidentes.
Conecta su corteza visual a una cámara.
El chip está actualmente en fase de pruebas.
Pronto pasará a pacientes humanos.
Darpa también impulsa la creación de un microscopio.
Será capaz de visualizar un millón de neuronas.
Simultáneamente estimulará mil de ellas con una exactitud máxima.
Por último, Darpa invirtió en neurogranos.
Unos minúsculos dispositivos inalámbricos capaces de interactuar con neuronas individuales.
La compañía Neuralink de Elon Musk busca dotar al cerebro de inteligencia artificial.
Aumentar la capacidad cognitiva de los humanos.
Además cuenta con su propio robot de neurocirugía.
Que puede insertar electrodos en el cerebro con una precisión extrema.
Incluso tiene su propio chip de 4x5 milímetros.
Se puede implantar en la corteza cerebral.
Y sería capaz de leer y escribir datos cerebrales.
En breve, probará esta tecnología en humanos.
Kernel es el nombre de una compañía de neurociencia.
La fundó el multimillonario de Silicon Valley Bryan Johnson.
En mayo de 2020 lanzó una tecnología llamada neurociencia de servicio, Naas.
Consta de un software y una especie de casco de menos de menos de 1,5 kilos.
Está cubierto de 48 módulos.
Kernel quiere proporcionar un software portátil.
Que no necesite conectarse a equipos grandes.
Iota es una empresa creada por el investigador español José Carmena junto a Michel Iota.
Han desarrollado el polvo neuronal.
Se activa usando un haz de ultrasonido.
Este pasa entre los electrodos.
Y un lector recoge los datos de zonas específicas del sistema nervioso periférico.
Facebook está desarrollando el proyecto pensamiento a texto.
Es una interface no invasiva.
Permitiría la mecanografía de manos libres.
El algoritmo descifra la palabra que quieres escribir y la muestra directamente en la pantalla.
Pronto decodificará nuestros pensamientos y los convertirá en texto a una velocidad sin precedentes.
En último término también es interesante el proyecto de Thomas Reardon.
Se trata del antiguo creador del Internet Explorer.
Ha desarrollado una pulsera que conecta a las personas con avatares digitales en un ordenador.
La pulsera tiene chips para detectar las descargas de los nervios de los brazos.
Cuando su portador se mueve, las neuronas que causan el movimiento son registradas y se transmiten a un ordenador.
El avatar digital en la pantalla refleja el gesto que hace.
Y estos serían algunos de los avances más innovadores en cuanto a interfaces entre cerebro y máquinas.