“Advierte que el silencio viene de tu corazón y no de estar callado. El silencio llega del corazón y no de ninguna serie de condiciones externas. Vivir en un estado de silencio no significa no hablar nunca, ni dejar de participar en nada, o no hacer ninguna cosa, sino simplemente no estar agitado por dentro ni mantener una constante cháchara interior. Si hay un verdadero silencio en ti, sea cual sea la situación en que te encuentres, siempre disfrutarás de la deliciosa espaciosidad del silencio. La práctica del silencio consiste en aprender a encontrarlo en medio de las actividades cotidianas”.