Estamos ante un nuevo poema en el que el juego con el lenguaje, con las palabras, a través de la enumeración verbal, de los reflexivos, tiene la capacidad no solamente de crear un poema, sino también para transmitir las sensaciones y sentimientos del poeta. No estamos sólo ante un listado o acumulación, estamos ante la creación de un poema que lleva implícito un mensaje.
Para empezar, los cuatro primeros versos nos hablan de los sentidos. Así, el primer verso refleja el sentido de la vista y nos muestra una situación espacial y sensorial. Ambos protagonistas están en un lugar concreto y hay una atracción muy importante. En el segundo verso aparece el tacto, el contacto físico que da paso a un tercer verso.