Los jóvenes que se incorporan al campo tienen una formación académica más elevada que la media de su generación. Es una de las conclusiones del estudio de investigación,”Agro-millennials. Perfil de los nuevos agricultores/as y ganaderos/as del siglo XXI”, elaborado por Juventudes Agrarias de COAG y a Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y de Montes de la Universidad de Córdoba
Casi 4 de cada 10 tienen titulación universitaria y el 65%, como mínimo, bachiller o FP superior. El 87% considera que la agricultura es un trabajo estable a largo plazo y manifiestan un nivel de satisfacción muy alto por el desempeño diario de su actividad profesional.
La excesiva burocracia y el acceso a la tierra son los principales frenos para la incorporación al sector agrario.
El campo necesitará 200.000 agricultores en los próximos años para garantizar el relevo generacional.