La Cumbre Ibérica, que hoy se celebra en la localidad lusa de Viana Do Castelo, supone una nueva oportunidad para que los gobiernos de España y Portugal adquieran un compromiso para recuperar la conexión ferroviaria directa entre Madrid y Lisboa por Extremadura. El trayecto actual requiere de dos transbordos y el tiempo de viaje supera las 9 horas.
Antonio García Salas, coordinador del Corredor Sudoeste Ibérico en Red, asegura que el ese servicio tendría una gran demanda, teniendo en cuenta que cada día más de 4.000 personas vuelan entre las dos capitales ibéricas, y supondría "una presión" para acelerar las inversiones en la alta velocidad. "No es lo mismo que se queden tirados en el camino unos extremeñitos a que en una línea internacional ocurra esto", señala.
García Salas espera que en el año 2026 esté electrificada la conexión Lisboa-Madrid. Al menos dos empresa privadas están interesadas en operar esa línea.