OPINION DE DE PABLO, JONY VIALE Y CARLOS PAGNI.
Es comprensible que el presidente de la Nación hable de pandemia y no de cuarentena, porque si un peluquero se está fundiendo por la pandemia, la culpa es de Dios, mientras que si se está fundiendo porque el Gobierno no le permite abrir el local, la culpa es de las autoridades. Lo que no resulta comprensible es la cantidad de periodistas y analistas que usan el mismo enfoque.
Es una estupidez negar la existencia de la pandemia, pero la toma de decisiones de cada uno de nosotros depende de la cuarentena. En las próximas horas, Alberto Ángel Fernández tiene que adoptar decisiones particularmente difíciles, porque los datos sanitarios no permiten ninguna flexibilización general, pero -luego de más de un centenar de días de cuarentena- la presión económica, social y anímica resulta insoportable.
Si yo fuera infectólogo, sobre la base del número de infectados y fallecidos hoy le hablaría al Presidente con más dureza que hace un par de meses. El drama actual es que, desde los puntos de vista político, social y económico, esto es menos asimilable que en abril pasado, cuando había más equipos y personal de terapia intensiva disponibles.
Se continuará flexibilizando por derecha y por izquierda. Dentro de este panorama complicado, ayudaría que los funcionarios dejaran de exigir pedir autorización para todo y que cada uno de nosotros actuara con responsabilidad, sin tener que volver a insistir en la necesidad de usar barbijo, alcohol en gel y guardar la distancia física.
En la plaza informal, el dólar blue parece "despertarse" de la letanía, y mostraba un repentino avance de $1 este jueves, para alcanzar los $128 para la venta, según un relevamiento en cuevas del Microcentro.
El billete paralelo se encamina a cortar, de este modo, una racha de ocho jornadas consecutivas sin variaciones
El dólar CCL y el MEP subieron hasta $11,50 en lo que va del mes (la brecha cerró cerca del 60%)
A pesar de la suba, la brecha con el dólar mayorista se mantiene por debajo del 80%, en niveles del 79,2% luego de alcanzar un pico de 104% a mediados de mayo.
La última vez que el blue cerró con una variación diferente al día previo fue el pasado viernes 3 de julio, cuando bajó $2 hasta los actuales $127.
Desde que inició la cuarentena, el blue acumula un alza de 49,7% o $42,50 (desde los $85,50 del 20 de marzo), producto, entre otras causas, de mayores restricciones, no sólo en el Mercado Único y Libre de Cambios, si no también en las operatorias de dólar "contado con liqui", y dólar Bolsa o MEP.
También tiene su influencia en la cotización paralela la incertidumbre que genera el desplome de la economía a causa de la pandemia del coronavirus, y las medidas para mitigarla, junto a la cautela por la resolución de la reestructuración de la deuda soberana en dólares bajo ley extranjera.