Un nuevo estudio publicado en Psychology of Sport and Exercise revela que hacer ejercicio aeróbico moderado, como andar en bicicleta tres veces por semana, no solo mejora el estado de ánimo, sino también la capacidad de percibir lo que sucede dentro del cuerpo, lo que se conoce como interocepción. Esta habilidad, a veces llamada el “octavo sentido”, permite sentir señales internas como los latidos del corazón, la respiración o el hambre, y está estrechamente relacionada con la regulación emocional.