Estados Unidos atraviesa una creciente tensión social y política. ¿Se trata de violencia aislada o los brotes de enfrentamientos raciales, ideológicos y armados son señales de una futura guerra civil? Algunos expertos advierten que la polarización extrema y la proliferación de grupos armados podrían escalar hacia un conflicto interno de mayor envergadura.
Mientras tanto, en el plano internacional, la guerra ha tomado otra forma: los drones. Pequeños, baratos y letales, han revolucionado el campo de batalla. La invasión rusa a Ucrania impulsó su uso, y su reciente incursión en Polonia expuso vulnerabilidades en la defensa europea. En respuesta, la Unión Europea trabaja en un ambicioso “muro de drones” para proteger su espacio aéreo.
Estas armas redefinen la estrategia militar global. Su bajo costo y alta efectividad plantean una pregunta clave: ¿serán los drones el futuro dominante en los conflictos bélicos, desplazando a los sistemas tradicionales?