Colombia obtuvo ocho medallas en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, que -dicho sea de paso- presentaron en general un balance positivo, pese a las dificultades políticas y económicas del Brasil.
Ocho medallas que, debemos repetirlo, se lograron gracias al esfuerzo, la constancia, el valor y la capacidad de nuestros deportistas, no al Estado, que carece de una política en la materia. Que no apoya el deporte. Que, en vez de incrementar, recorta las partidas presupuestales para el efecto.