Ya no es extraño que los medios de comunicación del mundo entero registren la ocurrencia de una masacre, ejecutada por uno o más pistoleros que disparan contra personas indefensas, o mediante explosivos atados al cuerpo de terroristas suicidas. París, Bruselas, Miami, Bangladesh, Turquía, Irak..., los escenarios más recientes del crimen. Lo último: en Dallas, cuatro francotiradores disparan contra policías: mueren cinco y hay seis heridos graves. Uno de los atacantes murió y al parecer hay capturados.