Qué bueno que lo hice – El ingrediente secreto (Parte 3)
A nadie le gusta estar equivocado. A nadie le gusta que le digan qué hacer. Pero insistir en que siempre tienes la razón, no es la clave para tener un buen matrimonio. Los grandes matrimonios están construidos sobre la humildad, sobre la voluntad de someterse uno a otro y someterse a Dios. Pero, ¿cómo se hace eso? Todo comienza con la oración.
Qué bueno que lo hice – El ingrediente secreto (Parte 3)
A nadie le gusta estar equivocado. A nadie le gusta que le digan qué hacer. Pero insistir en que siempre tienes la razón, no es la clave para tener un buen matrimonio. Los grandes matrimonios están construidos sobre la humildad, sobre la voluntad de someterse uno a otro y someterse a Dios. Pero, ¿cómo se hace eso? Todo comienza con la oración.