La Corte Suprema de los Estados Unidos abolió el pasado viernes día 24 de junio la ley que protege el derecho al aborto, que estaba vigente desde 1973. Se trata de una decisión histórica que permitirá a cada estado decidir si mantiene o prohíbe el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo. Es decir, el fallo del Tribunal Supremo señala que la Constitución "no otorga" el derecho. A partir de esta decisión se han desencadenado las reacciones y la indignación