Recayente

Recayente

By Pista GalgodromoArts
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Recayente episodes

  • Grecia
    Estaba montado en el avión, era de noche, los motores rumiaban a medio despertar en las alas antes de elevarse con todas nuestros pensamientos, y con todo el olor a los conservadores de comida. Mariana fue a despedirme, no esperaba que fuera, pero llegó al último momento. Lo nuestro fue una buena idea que no funcionó, aún así llegó; todos tienen derecho a sentir remordimiento y despedir lo que no fue.
    Iba a Grecia, tratando de entender cómo se perdía la vida.
    9 min
  • Muriel
    Muriel era delgada, de cabello negro y corto, tenía los ojos verdes.
    La conocí en una playa poco habitada, su sonrisa era pequeña y difícil de olvidar.
    Muriel caminaba desnuda, la arena pegada en su brazo y hombro mientras el mar acariciaba sus tobillos. Yo caminaba vestido, pantalón de mezclilla y playera negra, dos mundos diferentes camino a ser impactados.
    El vientre de Muriel se marcaba suavemente, el pequeño ombligo mediaba entre la locura y la sed de 34 grados centígrados.
    7 min
  • El Regreso del Hijo del Diablo
    Escribo esto después de haber estado con una mujer en la cama, una buena mujer, una especie de espíritu desbocado entre las sábanas.
    Habíamos bebido vino y la plática había estado bien, las risas se habían impregnado en las paredes, blancas, salpicadas de anécdotas.
    Una buena mujer, el cuerpo liso y abultado en fronteras, como roble invadido por nudos.
    Estábamos los dos y terminamos en la cama, ella sonreía y yo regresaba a la normalidad.
    6 min
  • Isabel (II)
    Isabel me siguió hasta el fin del mundo, justo donde termina la tierra y empieza el mar.
    Llegó vestida de manera sencilla, con la voz cargada de emoción; yo, por mi parte, era más hijo de puta que en cualquier otra ocasión.
    Fui por ella, la abracé y no la besé en los labios; que es lo que ella quería; aguardé el momento.
    6 min
  • Isabel (I)
    Una amiga me presentó a Isabel
    que era bonita como muñeca
    y su sonrisa era blanca
    y sus ojos eran tan inocentes
    que daba miedo entrar.
    Nos quedamos de ver en una cafetería
    que era lo más cercano a su casa
    en los días de diciembre.
    Ella no había puesto árbol de navidad,
    así que tomé una hoja de papel
    y dibujé uno para ella.
    –Toma, le dije, –Ahora tienes un árbol para tu casa.
    6 min
  • Morir varias veces
    Estaba en la carretera,
    un día,
    como tantos,
    iba con una chica en el automóvil,
    en la carretea,
    regresando o yendo, no recuerdo si era antes o después de acostarme para descansar de una relación fallida, no lo recuerdo, el departamento era pequeño, y las persianas eran verdes y las luces del farol se colaban en forma de líneas sobre la cama.
    5 min
  • La ida de Vanessa
    Al poco tiempo se fue Vanessa,
    con su hija,
    sus muebles,
    su aroma amargo
    y se fue el último momento de mi infancia
    con la mujer que necesitaba amar.
    Así que no tenía mucho de nuevo,
    estaban las botellas de vino tinto que mezclaba con refresco de cola,
    y la música que me acompañaba.
    6 min
  • La llegada de Vanessa
    Una noche me llamó Vanessa.
    Vanessa era una linda chica que había conocido en la secundaria
    y era la chica mas bella de esa escuela,
    o quizá la segunda,
    la otra era Julieta
    y tenía pecas en el pecho
    y en la espalda
    y era pelirroja,
    así que las paredes del salón estaban continuamente encendidas
    y los adolescentes comenzábamos a sentir el ardor entre las piernas por aquellas dos mujeres.
    7 min
  • Marcelinda y el Huracán
    Habían anunciado que el huracán entraría en la tarde del miércoles, así que todas las ventanas estaban tapeadas. Años antes la mitad de las casas habían sido arrasadas y casi todo se había perdido. Incluso, 9 meses después del paso del huracán aquel, nacieron varios niños… supongo que no perdieron el tiempo en aquel encierro de pánico y amor.
    En fin, estábamos esperando este nuevo huracán, había ido a comprar provisiones, las tiendas de autoservicio estaban vacías, o saqueras, que no hay mucha diferencia.
    10 min
  • María a toda Velocidad
    Me tocó preparar el estudio de grabación para María, no recuerdo la causa ni recuerdo el año, mucho menos el mes, tampoco conocía a María, pero llegó al estudio e hicimos algunas pruebas de locución. Era fantástica. Se le escapaba la vida en risas; la clase de chica que tiene prisa por hacer todo, además, era muy bonita. El cabello castaño andaba aquí y allá, en su espalda o en su frente y tenía la plática desbocada; era una chica simpática.
    Pensé que se iba a quedar con el trabajo, encajaba bien con todos los que estábamos en ese momento en la estación. A mi me había gustado, quizá por viva o por diferente.
    7 min

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En la decadencia de este personaje se encuentra su virtud.