Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

By Padre Juan Diego Ruiz Arango.Religion & Spirituality
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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia. episodes

  • Reflexión martes 18 de marzo de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Is 1,10.16-20
    Aprendan a hacer el bien, busquen la justicia
    Lectura del libro de Isaías.
    OIGAN la palabra del Señor,
    príncipes de Sodoma,
    escucha la enseñanza de nuestro Dios,
    pueblo de Gomorra.
    «Lávense, purifíquense, aparten de mi vista
    sus malas acciones.
    Dejen de hacer el mal,
    aprendan a hacer el bien.
    Busquen la justicia,
    socorran al oprimido,
    protejan el derecho del huérfano,
    defiendan a la viuda.
    Vengan entonces, y discutiremos
    -dice el Señor-.
    Aunque sus pecados sean como escarlata,
    quedarán blancos como nieve;
    aunque sean rojos como púrpura,
    quedarán como lana.
    Si saben obedecer,
    comerán de los frutos de la tierra;
    si rehúsan y se rebelan,
    los devorará la espada
    -ha hablado la boca del Señor-».
    Palabra del Dios.
    Salmo
    Sal 50(49),8-9.16bc-17. 21 y 23 (R. cf. 14)
    R. Al que sigue buen cmaino
    le haré ver la salvación de Dios.
    V. No te reprocho tus sacrificios,
    pues siempre están tus holocaustos ante mí.
    Pero no aceptaré un becerro de tu casa,
    ni un cabrito de tus rebaños. R.
    V. ¿Por qué recitas mis preceptos
    y tienes siempre en la boca mi alianza,
    tú que detestas mi enseñanza
    y te echas a la espalda mis mandatos? R.
    V. Esto haces, ¿y me voy a callar?
    ¿Crees que soy como tú?
    Te acusaré, te lo echaré en cara.
    El que me ofrece acción de gracias,
    ese me honra;
    al que sigue buen camino
    le haré ver la salvación de Dios. R.
    Aclamación
    V. Aparten de ustedes todos sus delitos -dice el Señor-, renueven su corazón y su espíritu.
    Evangelio
    Mt 23,1-12
    Ellos dicen, pero no hacen
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo
    EN aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a los discípulos, diciendo:
    «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: hagan y cumplan todo lo que les digan; pero no hagan lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no hacen.
    Atan cargas pesadas y se las cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar.
    Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y agrandan las orlas del manto; les gustan primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias en las plazas y que la gente los llame "rabbí".
    Ustedes, en cambio, no se dejen llamar "rabbí", porque uno solo es su maestro y todos ustedes son hermanos.
    Y no llamen padre de ustedes a nadie en la tierra, porque uno solo es su Padre, el del cielo.
    No se dejen llamar maestros, porque uno solo es su maestro, el Mesías.
    El primero entre ustedes será su servidor.
    El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión lunes 17 de marzo de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Dn 9,4b-10
    Hemos pecado, hemos cometido crímenes
    Lectura de la profecía de Daniel
    ¡AY, mi Señor, Dios grande y terrible, que guarda la alianza y es leal con los que lo aman y cumplen sus mandamientos!
    Hemos pecado, hemos cometido crímenes y delitos, nos hemos rebelado apartándonos de tus mandatos y preceptos.
    No hicimos caso a tus siervos los profetas, que hablaban en tu nombre a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros padres y a todo el pueblo de la tierra. Tú, mi Señor, tienes razón y a nosotros nos abruma la vergüenza, tal como sucede hoy a los hombres de Judá, a los habitantes de Jerusalén y a todo Israel, a los de cerca y a los de lejos, en todos los países por donde los dispersaste a causa de los delitos que cometieron contra ti.
    Señor, nos abruma la vergüenza: a nuestros reyes, príncipes y padres, porque hemos pecado contra ti.
    Pero, mi Señor, nuestro Dios, es compasivo y perdona, aunque nos hemos rebelado contra él, No obedecimos la voz del Señor, nuestro Dios, siguiendo las normas que nos daba por medio de sus siervos, los profetas.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 79(78),8.9.11.13 (R. cf. 103[102],10a)
    R. Señor, no nos trates como merecen nuestros pecados.
    V. No recuerdes contra nosotros las culpas de nuestros padres;
    que tu compasión nos alcance pronto,
    pues estamos agotados. R.
    V. Socórrenos, Dios, Salvador nuestro,
    por el honor de tu nombre;
    líbranos y perdona nuestros pecados
    a causa de tu nombre. R.
    V. Llegue a tu presencia el gemido del cautivo:
    con tu brazo poderoso, salva a los condenados a muerte. R.
    V. Nosotros, pueblo tuyo, ovejas de tu rebaño,
    te daremos gracias siempre,
    cantaremos tus alabanzas de generación en generación. R.
    Aclamación
    V. Tus palabras, Señor, son espíritu y vida; tú tienes palabras de vida eterna.
    Evangelio
    Lc 6,36-38
    Perdonen, y serán perdonados
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Sean misericordiosos como su Padre es misericordioso; no juzguen, y no serán juzgados; no condenen, y no serán condenados; perdonen, y serán perdonados; den, y se les dará: les verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante, pues con la medida con que midan se les medirá a ustedes».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión Domingo 16 de marzo de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Gn 15,5-12.17-18
    Lectura del libro del Génesis
    EN aquellos días, Dios sacó a Abrán y le dijo: «Mira al cielo, y cuenta las estrellas, si puedes contarlas». Y añadió: «Así será tu descendencia». Abrán creyó al Señor y se le contó como justicia. Después le dijo: «Yo soy el Señor que te saqué de Ur de los caldeos, para darte en posesión esta tierra». Él replicó: «Señor Dios, ¿cómo sabré que voy a poseerla?». Respondió el Señor: «Tráeme una novilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón». Él los trajo y los cortó por el medio, colocando cada mitad frente a la otra, pero no descuartizó las aves. Los buitres bajaban a los cadáveres y Abrán los espantaba. Cuando iba a ponerse el sol, un sueño profundo invadió a Abrán y un terror intenso y oscuro cayó sobre él. El sol se puso y vino la oscuridad; una humareda de horno y una antorcha ardiendo pasaban entre los miembros descuartizados. Aquel día el Señor concertó alianza con Abrán en estos términos: «A tu descendencia le daré esta tierra, desde el río de Egipto al gran río Éufrates»
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 27(26),1.7-8. 9abc.13-14 (R. 1a)
    R. El Señor es mi luz y mi salvación.
    V. El Señor es mi luz y mi salvación,
    ¿a quién temeré?
    El Señor es la defensa de mi vida,
    ¿quién me hará temblar? R.
    V. Escúchame, Señor,
    que te llamo;
    ten piedad, respóndeme.
    Oigo en mi corazón:
    «Busquen mi rostro.»
    Tu rostro buscaré, Señor. R.
    V. No me escondas tu rostro.
    No rechaces con ira a tu siervo,
    que tú eres mi auxilio;
    no me deseches. R.
    V. Espero gozar de la dicha del Señor
    en el país de la vida.
    Espera en el Señor, sé valiente,
    ten ánimo, espera en el Señor. R.
    Segunda lectura
    Flp 3,17-4,1 (forma larga)
    Lectura de la Carta del apóstol San Pablo a los Filipenses
    HERMANOS:
    Sean imitadores míos y fíjense en los que andan según el modelo que tienen en nosotros. Porque —como les decía muchas veces, y ahora lo repito con lágrimas en los ojos— hay muchos que andan como enemigos de la cruz de Cristo: su paradero es la perdición; su Dios, el vientre; su gloria, sus vergüenzas; solo aspiran a cosas terrenas. Nosotros, en cambio, somos ciudadanos del cielo, de donde aguardamos un Salvador: el Señor Jesucristo. Él transformará nuestro cuerpo humilde, según el modelo de su cuerpo glorioso, con esa energía que posee para sometérselo todo. Así, pues, hermanos míos queridos y añorados, mi alegría y mi corona, manténganse así, en el Señor, queridos.
    Palabra de Dios
    Evangelio
    Lc 9,28b-36
    Lectura del santo Evangelio según San Lucas
    EN aquel tiempo, tomó Jesús a Pedro, a Juan y a Santiago y subió a lo alto del monte para orar. Y, mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió y sus vestidos brillaban de resplandor. De repente, dos hombres conversaban con él: eran Moisés y Elías, que, apareciendo con gloria, hablaban de su éxodo, que él iba a consumar en Jerusalén. Pedro y sus compañeros se caían de sueño, pero se espabilaron y vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él. Mientras estos se alejaban de él, dijo Pedro a Jesús: «Maestro, ¡qué bueno es que estemos aquí! Haremos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». No sabía lo que decía. Todavía estaba diciendo esto, cuando llegó una nube que los cubrió con su sombra. Se llenaron de temor al entrar en la nube. Y una voz desde la nube decía: «Este es mi Hijo, el Elegido, escúchenlo». Después de oírse la voz, se encontró Jesús solo. Ellos guardaron silencio y, por aquellos días, no contaron a nadie nada de lo que habían visto.
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión sábado 15 de marzo de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Dt 26,16-19
    Serás el pueblo santo del Señor, tu Dios
    Lectura del libro del Deuteronomio.
    MOISÉS habló al pueblo, diciendo:
    «Hoy el Señor, tu Dios, te manda que cumplas estos mandatos y decretos. Acátalos y cúmplelos con todo tu corazón y con toda tu alma.
    Hoy has elegido al Señor para que él sea tu Dios y tú vayas por sus caminos, observes sus mandatos, preceptos y decretos, y escuches su voz. Y el Señor te ha elegido para que seas su propio pueblo, como te prometió, y observes todos sus preceptos.
    Él te elevará en gloria, nombre y esplendor, por encima de todas las naciones que ha hecho, y serás el pueblo santo del Señor, tu Dios, como prometió».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 119(118),1-2.4-5. 7-8 (R. cf. 33)
    R. Dichoso el que camina en la ley del Señor.
    V. Dichoso el que, con vida intachable,
    camina en la ley del Señor;
    dichoso el que, guardando sus preceptos,
    lo busca de todo corazón. R.
    V. Tú promulgas tus mandatos
    para que se observen exactamente.
    Ojalá esté firme mi camino,
    para cumplir tus decretos. R.
    V. Te alabaré con sincero corazón
    cuando aprenda tus justos mandamientos.
    Quiero guardar tus decretos exactamente,
    tú no me abandones. R.
    Aclamación
    V. Ahora es el tiempo favorable, ahora es el día de la salvación.
    Evangelio
    Mt 5,43-48
    Sean perfectos como su Padre celestial
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Han oído que dijo: "Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo".
    Pero yo les digo: amen a sus enemigos y recen por los que los persiguen, para que ustedes sean hijos de su Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.
    Porque, si aman a los que los aman, ¿qué premio tendrán? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludan solo a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión viernes 14 de marzo de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Ez 18,21-28
    ¿Acaso quiero yo la muerte del malvado, y no que se convierta de su conducta y viva?
    Lectura de la profecía de Ezequiel.
    ESTO dice el Señor Dios:
    «Si el malvado se convierte de todos los pecados cometidos y observa todos mis preceptos, practica el derecho y la justicia, ciertamente vivirá y no morirá. No se tendrán en cuenta los delitos cometidos; por la justicia que ha practicado, vivirá. ¿Acaso quiero yo la muerte del malvado -oráculo del Señor Dios-, y no que se convierta de su conducta y viva?
    Si el inocente se aparta de su inocencia y comete maldades, como las acciones detestables del malvado, ¿acaso podrá vivir? No se tendrán en cuenta sus obras justas. Por el mal que hizo y por el pecado cometido, morirá.
    Si el inocente se aparta de su inocencia y comete maldades, como las acciones detestables del malvado, ¿acaso podrá vivir? No se tendrán en cuenta sus obras justas. Por el mal que hizo y por el pecado cometido, morirá.
    Ustedes insisten: ``No es justo el proceder del Señor``. Escucha, casa de Israel: ¿Es injusto mi proceder?¿No es más bien su proceder el que es injusto?
    Cuando el inocente se aparta de su inocencia, comete la maldad y muere, muere por la maldad que cometió. Y cuando el malvado se convierte de la maldad que hizo y practica el derecho y la justicia, él salva su propia vida.
    Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 130(129),1-2.3-4.5-6ab.6c-8 (R. 3)
    R. Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir?
    V. Desde lo hondo a ti grito, Señor;
    Señor, escucha mi voz;
    estén tus oídos atentos
    a la voz de mi súplica. R.
    V. Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
    ¿quién podrá resistir?
    Pero de ti procede el perdón,
    y así infundes temor. R.
    V. Mi alma espera en el Señor,
    espera en su palabra;
    mi alma aguarda al Señor,
    más que el centinela la aurora.
    Aguarde Israel al Señor,
    como el centinela la aurora. R.
    V. Porque del Señor viene la misericordia,
    la redención copiosa;
    y él redimirá a Israel
    de todos sus delitos. R.
    Aclamación
    V. Aparten de ustedes todos sus delitos -dice el Señor-, renueven su corazón y su espíritu.
    Evangelio
    Mt 5, 20-26
    Vete primero a reconciliarte con tu hermano
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entrarán en el reino de los cielos.
    Han oído que se dijo a los antiguos: "No matarás", y el que mate será reo de juicio. Pero yo les digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano "imbécil", tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama "necio", merece la condena de la "gehenna" del fuego.
    Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda.
    Con el que te pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras van todavía de camino, no sea que te entregue al juez y el juez al guardia, y te metan en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión jueves 13 de marzo de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Est 4,17n.p-r.aa-bb.gg-hh
    No tengo mas defensor que tú.
    Lectura del libro de Ester.
    EN aquellos días, la reina Ester, presa de un temor mortal, se refugió en el Señor.
    Y se postró en tierra con sus doncellas desde la mañana a la tarde, diciendo:
    «¡Bendito seas, Dios de Abrahán, Dios de Isaac y Dios de Jacob! Ven en mi ayuda, que estoy sola y no tengo otro socorro fuera de ti, Señor, porque me acecha un gran peligro.
    Yo he escuchado en los libros de mis antepasados, Señor, que tú libras siempre a los que cumplen tu voluntad. Ahora, Señor, Dios mío, ayúdame, que estoy sola y no tengo a nadie fuera de ti. Ahora, ven en mi ayuda, pues estoy huérfana, y pon en mis labios una palabra oportuna delante del león, y hazme grata a sus ojos. Cambia su corazón para que aborrezca al que nos ataca, para su ruina y la de cuantos están de acuerdo con él.
    Líbranos de la mano de nuestros enemigos, cambia nuestro luto en gozo y nuestros sufrimientos en salvación».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 138(137),1-2a.2bc-3.7cd y 8bc (R. 3a)
    R. Cuando te invoqué, me escuchaste, Señor.
    V. Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
    porque escuchaste las palabras de mi boca;
    delante de los ángeles tañeré para ti;
    me postraré hacia tu santuario. R.
    V. Daré gracias a tu nombre:
    por tu misericordia y tu lealtad,
    porque tu promesa supera tu fama.
    Cuando te invoqué, me escuchaste,
    acreciste el valor en mi alma. R.
    V. Tu derecha me salva.
    El Señor completará sus favores conmigo.
    Señor, tu misericordia es eterna,
    no abandones la obra de tus manos. R.
    Aclamación
    V. Oh, Dios, crea en mí un corazón puro; y devuélveme la alegría de tu salvación.
    Evangelio
    Mt 7,7-12
    Todo el que pide recibe
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.
    Si a alguno de ustedes le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden!
    Así, pues, todo lo que quieran que los demás hagan con ustedes, háganlo ustedes con ellos; pues esta es la Ley y los Profetas».
    Palabra de Señor.
    7 min
  • Reflexión miércoles 12 de marzo de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Jon 3,1-10
    Los ninivitas habían abandonado el mal camino
    Lectura de la profecía de Jonás.
    EL Señor dirigió la palabra a Jonás:
    «Ponte en marcha y vea la gran ciudad de Nínive; allí les anunciarás el mensaje que yo te comunicaré».
    Jonás se puso en marcha hacia Nínive, siguiendo la orden del Señor. Nínive era una ciudad inmensa; hacían falta tres días para recorrerla. Jonás empezó a recorrer la ciudad el primer día, proclamando:
    «Dentro de cuarenta días, Nínive será arrasada».
    Los ninivitas creyeron en Dios, proclamaron un ayuno y se vistieron con rudo sayal, desde el más importante al menor.
    La noticia llegó a oídos del rey de Nínive, que se levantó de su trono, se despojó del manto real, se cubrió con rudo sayal y se sentó sobre el polvo. Después ordenó proclamar en Nínive este anuncio de parte del rey y de sus ministros:
    «Que hombres y animales, ganado mayor y menor no coman nada; que no pasten ni beban agua. Que hombres y animales se cubran con rudo sayal e invoquen a Dios con ardor. Que cada cual se convierta de su mal camino y abandone la violencia. ¡Quién sabe si Dios cambiará y se compadecerá, se arrepentirá de su violenta ira y no nos destruirá!».
    Vio Dios su comportamiento, cómo habían abandonado el mal camino, y se arrepintió de la desgracia que había determinado enviarles. Así que no la ejecutó.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 51(50),3-4.12-13. 18-19 (R. cf. 5a)
    R. Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias.
    V. Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
    por tu inmensa compasión borra mi culpa;
    lava del todo mi delito,
    limpia mi pecado. R.
    V. Oh, Dios, crea en mí un corazón puro,
    renuévame por dentro con espíritu firme.
    No me arrojes lejos de tu rostro,
    no me quites tu santo espíritu. R.
    V. Los sacrificios no te satisfacen:
    si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
    El sacrificio agradable a Dios
    es un espíritu quebrantado;
    un corazón quebrantado y humillado,
    tú, oh, Dios, tú no lo desprecias. R.
    Aclamación
    V. Ahora -dice el Señor-, conviértanse a mí de todo corazón, porque soy compasivo y misericordioso.
    Evangelio
    Lc 11,29-32
    A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás.
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se puso a decirles:
    «Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás.
    Pues como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación. La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.
    Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás y aquí hay uno que es más que Jonás».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión martes 11 de marzo de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Is 55,10-11
    Mi palabra cumplirá mi deseo
    Lectura del libro de Isaías.
    ESTO dice el Señor: «Como bajan la lluvia y la nieve desde el cielo, y no vuelven allá sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar,
    para que dé semilla al sembrador y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que cumplirá mi deseo
    y llevará a cabo mi encargo».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 34(33),4-5.6-7.16-17. 18-19 (R. cf. Mt 8,8)
    R. Dios libra a los justos de sus angustias.
    V. Proclamen conmigo la grandeza del Señor,
    ensalcemos juntos su nombre.
    Yo consulté al Señor, y me respondió,
    me libró de todas mis ansias. R.
    V. Contémplenlo, y quedarán radiantes,
    su rostro no se avergonzará.
    El afligido invocó al Señor,
    él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R.
    V. Los ojos del Señor miran a los justos,
    sus oídos escuchan sus gritos;
    pero el Señor se enfrenta con los malhechores,
    para borrar de la tierra su memoria. R.
    V. Cuando uno grita, el Señor lo escucha
    y lo libra de sus angustias;
    el Señor está cerca de los atribulados,
    salva a los abatidos. R.
    Aclamación
    V. No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
    Evangelio
    Mt 6,7-15
    Ustedes oren así
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando recen, no usen muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No sean como ellos, pues su Padre sabe lo que les hace falta antes de que lo pidan. Ustedes oren así: "Padre nuestro que estás en el cielo,
    santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día,
    perdona nuestras ofensas, cómo también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal".
    Porque si perdonan a los hombres sus ofensas, también a ustedes los perdonará su Padre celestial, pero si no perdonan a los hombres, tampoco su Padre perdonará sus ofensas».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión lunes 10 de marzo de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Lv 19,1-2.11-18
    Juzga con justicia a tu prójimo
    Lectura del libro del Levítico
    EL Señor habló a Moisés: «Di a la comunidad de los hijos de Israel: "Sean santos, porque yo, el Señor, su Dios, soy santo.
    No robarán ni defraudarán ni se engañarán unos a otros. No jurarán en falso por mi nombre, profanando el nombre de tu Dios. Yo soy el Señor.
    No darán sentencias injustas. No serás parcial ni por favorecer al pobre ni por honrar el rico. Juzga con justicia a tu prójimo.
    No andarás difamando a tu gente, ni declararás en falso contra la vida de tu prójimo. Yo soy el Señor. No odiarás de corazón a tu hermano, pero reprenderás a tu prójimo, para que no cargues tú con su pecado. No te vengarás de los hijos de tu pueblo ni les guardarás rencor, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor".
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 19(18),8.9.10. 15 (R. cf. Jn 6,63c)
    R. Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.
    V. La ley del Señor es perfecta
    y es descanso del alma;
    el precepto del Señor es fiel
    e instruye a los ignorantes. R.
    V. Los mandatos del Señor son rectos
    y alegran el corazón;
    la norma del Señor es límpida
    y da luz a los ojos. R.
    V. El temor del Señor es puro
    y eternamente estable;
    los mandamientos del Señor son verdaderos
    y enteramente justos. R.
    V. Que te agraden las palabras de mi boca,
    y llegue a tu presencia el meditar de mi corazón,
    Señor, Roca mía, Redentor mío. R.
    Aclamación
    V. Ahora es el tiempo favorable, ahora es el día de la salvación.
    Evangelio
    Mt 25,31-46
    Cada vez que lo hicieron con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicieron.
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria y serán reunidas ante él todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su derecha: "Vengan ustedes, benditos de mi Padre; hereden el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo.
    Porque tuve hambre y me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber, fui forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, en la cárcel y vinieron a verme". Entonces los justos contestarán: "Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?".
    Y el rey les dirá: "En verdad les digo que cada vez que lo hicieron con uno de estos, mis hermanos mas pequeños, conmigo lo hicieron".
    Entonces dirá a los de su izquierda: "Apártense de mí, malditos, vayan al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me dieron de comer, tuve sed y no me dieron de beber, fui forastero y no me hospedaron, estuve desnudo y no me vistieron, enfermo y en la cárcel y no me visitaron". Entonces también estos contestarán: "Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?". Él les replicará: "En verdad les digo: lo que no hicieron con uno de estos, los más pequeños, tampoco lo hicieron conmigo".
    Y estos irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión Domingo 9 de marzo de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Dt 26,4-10
    Profesión de fe del pueblo elegido
    Lectura del libro del Deuteronomio
    MOISÉS habló al pueblo, diciendo: «El sacerdote tomará de tu mano la cesta y la pondrá ante el altar del Señor, tu Dios. Entonces tomarás la palabra y dirás ante el Señor, tu Dios: “Mi padre fue un arameo errante, que bajó a Egipto, y se estableció allí como emigrante, con pocas personas, pero allí se convirtió en un pueblo grande, fuerte y numeroso. Los egipcios nos maltrataron, nos oprimieron y nos impusieron una dura esclavitud. Entonces clamamos al Señor, Dios de nuestros padres, y el Señor escuchó nuestros gritos, miró nuestra indefensión, nuestra angustia y nuestra opresión. El Señor nos sacó de Egipto con mano fuerte y brazo extendido, en medio de gran terror, con signos y prodigios, y nos trajo a este lugar, y nos dio esta tierra, una tierra que mana leche y miel. Por eso, ahora traigo aquí las primicias de los frutos del suelo que tú, Señor, me has dado”. Los pondrás ante el Señor, tu Dios, y te postrarás en presencia del Señor, tu Dios.»
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 91(90),1-2.10-11. 12-13.14-15
    R. Quédate conmigo, Señor, en la tribulación.
    V. Tu que habitas al amparo del Altísimo,
    que vives a la sombra del Omnipotente,
    di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
    Dios mío, confió en ti.» R.
    V. No se acercará la desgracia,
    ni la plaga llegará hasta tu tienda,
    porque a sus ángeles ha dado órdenes
    para que te guarden en tus caminos. R.
    V. Te llevarán en sus palmas
    para que tu pie no tropiece en la piedra;
    caminarás sobre áspides y víboras,
    pisotearás leones y dragones. R.
    V. «Se puso junto a mí: lo libraré;
    lo protegeré porque conoce mi nombre,
    me invocará y lo escucharé.
    Con él estaré en la tribulación,
    lo defenderé, lo glorificaré.» R.
    Segunda lectura
    Rm 10,8-13
    Profesión de fe del que cree en Cristo
    Lectura de la carta del apóstol San Pablo a los Romanos
    HERMANOS:
    ¿Qué es lo que dice?
    «La palabra está cerca de ti: la tienes en los labios y en el corazón. Se refiere a la palabra de la fe que anunciamos. Porque, si profesas con tus labios que Jesús es Señor, y crees con tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvo. Pues con el corazón se cree para alcanzar la justicia, y con los labios se profesa para alcanzar la salvación. Pues dice la Escritura: Nadie que crea en él quedará confundido. En efecto, no hay distinción entre judío y griego, porque uno mismo es el Señor de todos, generoso con todos los que lo invocan, pues todo el que invoque el nombre del Señor será salvo.»
    Palabra de Dios.
    Evangelio
    Lc 4,1-13
    El Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado.
    Lectura del santo Evangelio según San Lucas
    EN aquel tiempo, Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y el Espíritu lo fue llevando durante cuarenta días por el desierto, mientras era tentado por el diablo. En todos aquellos días estuvo sin comer y, al final, sintió hambre. Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan». Jesús le contestó: «Está escrito: “No solo de pan vive el hombre”». Después, llevándole a lo alto, el diablo le mostró en un instante todos los reinos del mundo y le dijo: «Te daré el poder y la gloria de todo eso, porque a mí me ha sido dado, y yo lo doy a quien quiero. Si tú te arrodillas delante de mí, todo será tuyo». Respondiendo Jesús, le dijo: «Está escrito: “Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto”». Entonces lo llevó a Jerusalén y lo puso en el alero del templo y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, porque está escrito: “Ha dado órdenes a sus ángeles acerca de ti, para que te cuiden”, y también: “Te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece contra ninguna piedra”». Respondiendo Jesús, le dijo: «Está escrito: “No tentarás al Señor, tu Dios”». Acabada toda tentación, el demonio se marchó hasta otra ocasión.
    Palabra del Señor.
    6 min

About Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

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Reflexiones diarias de las lecturas por parte del presbítero Juan Diego Ruiz Arango.