Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

By Padre Juan Diego Ruiz Arango.Religion & Spirituality
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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia. episodes

  • Reflexión sábado 8 de marzo de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Is 58,9b-14
    Cuando ofrezcas al hambriento de lo tuyo, brillará tu luz en las tinieblas
    Lectura del libro de Isaías
    ESTO dice el Señor: «Cuando alejes de ti la opresión, el dedo acusador y la calumnia, cuando ofrezcas al hambriento de lo tuyo y sacies el alma afligida,
    brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad como el mediodía. El Señor te guiará siempre, hartará tu alma en tierra abrasada, dará vigor a tus huesos.
    Serás un huerto bien regado, un manantial de aguas que no engañan. Tu gente reconstruirá las ruinas antiguas, volverás a levantar los cimientos de otros tiempos; te llamarán "reparador de brechas", "restaurador de senderos", para hacer habitable el país. Si detienes tus pasos el sábado,
    para no hacer negocios en mi día santo, y llamas al sábado "mi delicia" y lo consagras a la gloria del Señor; si lo honras, evitando viajes,
    dejando de hacer tus negocios y de discutir asuntos, entonces encontrarás tu delicia en el Señor.
    Te conduciré sobre las alturas del país y gozarás del patrimonio de Jacob, tu padre.
    Ha hablado la boca del Señor».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 86(85),1-2.3-4.5-6 (R. 11a)
    R. Enséñame, Señor, tu camino, para que siga tu verdad.
    V. Inclina tu oído, Señor, escúchame,
    que soy un pobre desamparado;
    protege mi vida, que soy un fiel tuyo;
    salva, Dios mío, a tu siervo, que confía en ti. R.
    V. Piedad de mí, Señor,
    que a ti te estoy llamando todo el día;
    alegra el alma de tu siervo,
    pues levanto mi alma hacia ti, Señor. R.
    V. Porque tú, Señor, eres bueno y clemente,
    rico en misericordia con los que te invocan.
    Señor, escucha mi oración,
    atiende a la voz de mi súplica. R.
    Aclamación
    V. No me complazco en la muerte del malvado -dice el Señor-, sino en que se convierta y viva.
    Evangelio
    Lc 5,27-32
    No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan.
    Lectura del santo Evangelio según San Lucas.
    EN aquel tiempo, vio Jesús a un publicano llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme». Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su honor un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un gran número de publicanos y otros. Y murmuraban los fariseos y sus escribas diciendo a los discípulos de Jesús: «¿Cómo es que comen y beben con publicanos y pecadores?». Jesús les respondió: «No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión viernes 7 de marzo de 2025.
    Primera lectura
    Is 58,1-9a
    Este es el ayuno que yo quiero
    Lectura del libro de Isaías
    ESTO dice el Señor Dios: «Grita a pleno pulmón, no te contengas; alza la voz como una trompeta, denuncia a mi pueblo sus delitos, a la casa de Jacob sus pecados. Consultan mi oráculo a diario, desean conocer mi voluntad. Como si fuera un pueblo que practica la justicia y no descuida el mandato de su Dios, me piden sentencias justas, quieren acercase a Dios. "¿Para qué ayunar, si no haces caso; mortificarnos, si no te enteras?" En realidad, el día de ayuno hacen sus negocios y apremian a sus servidores; ayunan para querellas y litigios, y hieren con furibundos puñetazos. No ayunen de este modo,
    si quieren que se oiga su voz en el cielo. ¿Es ese el ayuno que deseo en el día de la penitencia: inclinar la cabeza como un junco, acostarse sobre saco y ceniza? ¿A eso llaman ayuno, día agradable al Señor? Este es el ayuno que yo quiero: soltar las cadenas injustas, desatar las correas del yugo, liberar a los oprimidos, quebrar todos los yugos, partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, cubrir a quien va desnudo y no desentenderte de los tuyos.
    Entonces surgirá tu luz como la aurora, enseguida se curarán tus heridas, ante ti marchará la justicia, detrás de ti la gloria del Señor. Entonces clamarás al Señor y te responderá; pedirás ayuda y te dirá: "Aquí estoy"».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 51(50),3-4.5-6a.18-19 (R. cf. 19b)
    R. Un corazón quebrantado y humillado,
    oh, Dios, tú no lo desprecias.
    V. Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
    por tu inmensa compasión borra mi culpa;
    lava del todo mi delito,
    limpia mi pecado. R.
    V. Pues yo reconozco mi culpa,
    tengo siempre presente mi pecado.
    Contra ti, contra ti solo pequé,
    cometí la maldad en tu presencia. R.
    V. Los sacrificios no te satisfacen:
    si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
    El sacrificio agradable a Dios
    es un espíritu quebrantado;
    un corazón quebrantado y humillado,
    tú, oh, Dios, tú no lo desprecias. R.
    Aclamación
    V. Busquen el bien, no el mal, y vivirán; y el Señor estará con ustedes.
    Evangelio
    Mt 9,14-15
    Cuando les sea arrebatado el esposo, entonces ayunarán.
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, los discípulos de Juan se le acercan a Jesús, preguntándole:
    «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio tus discípulos no ayunan?».
    Jesús les dijo: «¿Es que pueden guardar luto los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión jueves 6 de marzo de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Dt 30,15-20
    Mira: yo les propongo hoy bendición y maldición
    Lectura del libro del Deuteronomio.
    MOISÉS habló al pueblo, diciendo:
    «Mira: hoy pongo delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal. Pues yo te mando hoy amar al Señor, tu Dios, seguir sus caminos, observar sus preceptos, mandatos y decretos, y así vivirás y crecerás y el Señor, tu Dios, te bendecirá en la tierra donde vas a entrar para poseerla.
    Pero, si tu corazón se aparta y no escuchas, si te dejas arrastrar y te postras ante otros dioses y les sirves, yo les declaro hoy que morirán sin remedio; no dudarán mucho en la tierra adonde tú vas a entrar para tomarla en posesión una vez pasado el Jordán.
    Hoy cito como testigos contra ustedes al cielo y a la tierra. Pongo delante de ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Elige la vida, para que vivan tú y tú descendencia, amando al Señor, tu Dios, escuchando su voz, adhiriéndote a él, pues él es tu vida y tus muchos años en la tierra que juró dar a tus padres, Abrahán, Isaac y Jacob».
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 1,1-2.3.4+6 (R. 119[118],29)
    R. Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor.
    V. Dichoso el hombre
    que no sigue el consejo de los impíos,
    ni entra por la senda de los pecadores,
    ni se sienta en la reunión de los cínicos;
    sino que su gozo es la ley del Señor,
    y medita su ley día y noche. R.
    V. Será como un árbol
    plantado al borde de la acequia:
    da fruto a su tiempo
    y no se marchitan sus hojas;
    y cuanto emprende tiene buen fin. R.
    V. No así los impíos, no así;
    serán paja que arrebata el viento.
    Porque el Señor protege el camino de los justos,
    pero el camino de los impíos acaba mal. R.
    Aclamación
    V. Conviértanse -dice el Señor-, porque está cerca el reino de los cielos.
    Evangelio
    Lc 9,22-25
    El que pierda su vida por mi causa la salvará
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día». Entonces decía a todos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz cada día y me siga. Pues el que quiere salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se arruina a sí mismo?».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión miércoles 5 de marzo de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Jl 2,12-18
    Rasguen sus corazones, no sus vestidos
    Lectura de la profecía de Joel.
    AHORA -oráculo del Señor-, conviértanse a mí de todo corazón, con ayunos, llantos y lamentos; rasguen sus corazones, no sus vestidos, y conviértanse al Señor su Dios, un Dios compasivo y misericordioso, lento a la cólera y rico en amor, que se arrepiente del castigo. ¡Quién sabe si cambiará y se arrepentirá dejando tras de sí la bendición, ofrenda y libación para el Señor, su Dios! Toquen la trompeta en Sion, proclamen un ayuno santo,
    convoquen a la asamblea, reúnan a la gente, santifiquen a la comunidad, llamen a los ancianos; congreguen a los muchachos y a los niños de pecho; salga el esposo de la alcoba y la esposa del tálamo. Entre el atrio y el altar lloren los sacerdotes, servidores del Señor, y digan: «Ten compasión de tu pueblo, Señor; no entregues tu heredad al oprobio ni a las burlas de los pueblos». ¿Por qué van a decir las gentes: «Dónde está su Dios»? Entonces se encendió el celo de Dios por su tierra y perdonó a su pueblo.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 51(50),3-4.5-6a.12-13.14 y 17 (R. cf. 3a)
    R. Misericordia, Señor, hemos pecado.
    V. Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
    por tu inmensa compasión borra mi culpa;
    lava del todo mi delito,
    limpia mi pecado. R.
    V. Pues yo reconozco mi culpa,
    tengo siempre presente mi pecado.
    Contra ti, contra ti solo pequé,
    cometí la maldad en tu presencia. R.
    V. Oh, Dios, crea en mí un corazón puro,
    renuévame por dentro con espíritu firme.
    No me arrojes lejos de tu rostro,
    no me quites tu santo espíritu. R.
    V. Devuélveme la alegría de tu salvación,
    afiánzame con espíritu generoso.
    Señor, me abrirás los labios,
    y mi boca proclamará tu alabanza. R.
    Segunda lectura
    2Co 5,20 - 6,2
    Reconcíliense con Dios: ahora es tiempo favorable
    Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios.
    HERMANOS:
    Actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo exhortara por medio de nosotros. En nombre de Cristo les pedimos que se reconcilien con Dios. Al que no conocía el pecado, lo hizo pecado en favor nuestro, para que nosotros llegáramos a ser justicia de Dios en él. Y como cooperadores suyos, los exhortamos a no echar en saco roto la gracia de Dios. Pues dice: «En el tiempo favorable te escuché, en el día de la salvación te ayudé».
    Pues miren: ahora es el tiempo favorable, ahora es el día de la salvación.
    Palabra de Dios.
    Aclamación
    V. No endurezcan hoy su corazón, escuchen la voz del Señor.
    Evangelio
    Mt 6,1-6. 16-18
    Tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Cuiden de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendrán recompensa de su Padre celestial.
    Por tanto, cuando hagas limosna, no mandes tocar la trompeta ante ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles para ser honrados por la gente; en verdad les digo que ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando oren, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vean los hombres. En verdad les digo que ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo recompensará. Cuando ayunen, no pongan cara triste, como los hipócritas que desfiguran sus rostros para hacer ver a los hombres que ayunan. En verdad les digo que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no los hombres, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión martes 4 de marzo de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Sir 35,1-15
    Quien guarda los mandamientos ofrece sacrificios de comunión
    Lectura del libro del Eclesiástico.
    QUIEN observa la ley multiplica las ofrendas, quien guarda los mandamientos ofrece sacrificios de comunión. Quien devuelve un favor hace una ofrenda de flor de harina, quien da limosna ofrece sacrificios de alabanza. Apartarse del mal es complacer al Señor, un sacrificio de expiación es apartarse de la injusticia. No te presentes ante el Señor con las manos vacías, pues esto es lo que prescriben los mandamientos. La ofrenda del justo enriquece el altar, su perfume sube hasta el Altísimo. El sacrificio del justo es aceptable, su memorial no se olvidará. Glorifica al Señor con generosidad, y no escatimes las primicias de tus manos.
    Cuando hagas tus ofrendas, pon cara alegre y paga los diezmos de buena gana. Da al Altísimo como él te ha dado a ti, con generosidad, según tus posibilidades. Porque el Señor sabe recompensar y te devolverá siete veces más. No trates de sobornar al Señor, porque no lo aceptará; no te apoyes en sacrificio injusto. Porque el Señor es juez, y para él no cuenta el prestigio de las personas.
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 50(49),5-6.7-8.14 y 23 (R. 23b)
    R. Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.
    V. «Congréguenme a mis fieles,
    que sellaron mi pacto con un sacrificio».
    Proclame el cielo su justicia;
    Dios en persona va a juzgar. R.
    V. «Escucha, pueblo mío, voy a hablarte;
    Israel, voy a dar testimonio contra ti;
    -yo soy Dios, tu Dios-,
    No te reprocho tus sacrificios,
    pues siempre están tus holocaustos ante mi». R.
    V. Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza,
    cumple tus votos al Altísimo.
    «El que me ofrece acción de gracias,
    ese me honra;
    al que sigue buen camino
    le haré ver la salvación de Dios». R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del reino a los pequeños. R.
    Evangelio
    Mc 10,28-31
    Recibirán en este tiempo cien veces más, con persecuciones, y en la edad futura, vida eterna
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    EN aquel tiempo, Pedro se puso a decir a Jesús: «Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido». Jesús dijo:
    «En verdad les digo que no hay nadie que haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, que no reciba ahora, en este tiempo, cien veces más-casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones- y en la edad futura, vida eterna. Muchos primeros serán últimos, y muchos últimos primeros».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión lunes 3 de marzo de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Sir 17,20-28
    Vuélvete al Altísimo y reconoce los juicios de Dios
    Lectura del libro del Eclesiástico.
    A los que se arrepienten Dios les permite volver, y consuela a los que han perdido la esperanza, y los hace partícipes de la suerte de los justos. Retorna al Señor y abandona el pecado, reza ante su rostro y elimina los obstáculos. Vuélvete al Altísimo y apártate de la injusticia y detesta con toda el alma la abominación. Reconoce los justos juicios de Dios, permanece en la suerte que te ha asignado y en la oración al Dios altísimo. En el abismo ¿quién alabará al Altísimo como lo hacen los vivos y quienes le dan gracias? Para el muerto, como quien no existe, desaparece la alabanza, solo el que está vivo y sano alaba al Señor.
    ¿Qué grande es la misericordia del Señor y su perdón para los que retornan a él!
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 32(31),1-2.5.6.7 (R. 11a)
    R. Alégrense, justos, y gocen con el Señor.
    V. Dichoso el que está absuelto de su culpa,
    a quien le han sepultado su pecado;
    dichoso el hombre a quien el Señor no le apunta el delito
    y en cuyo espíritu no hay engaño. R.
    V. Había pecado, lo reconocí,
    no te encubrí mi delito;
    propuse: «Confesaré al Señor mi culpa»,
    y tú perdonaste mi culpa y mi pecado. R.
    V. Por eso, que todo fiel te suplique
    en el momento de la desgracia:
    la crecida de las aguas caudalosas
    no lo alcanzará. R.
    V. Tú eres mi refugio,
    me libras del peligro,
    me rodeas de cantos de liberación. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre para enriqueceros con su pobreza. R.
    Evangelio
    Mc 10,17-27
    Vende lo que tienes y sígueme
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    EN aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló ante él y le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?». Jesús le contestó: «¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre». Él replicó: «Maestro, todo eso lo he cumplido desde mi juventud». Jesús se quedó mirándolo, lo amó y le dijo: «Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dáselo a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego ven y sígueme».
    A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó triste porque era muy rico. Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos:
    «¡Qué difícil les será entrar en el reino de Dios a los que tienen riquezas!». Los discípulos quedaron sorprendidos de estas palabras. Pero Jesús añadió: «Hijos, ¡qué difícil es entrar en el reino de Dios! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios». Ellos se espantaron y comentaban: «Entonces, ¿quién puede salvarse?».
    Jesús se les quedó mirando y les dijo: «Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo».
    Palabra del Señor.
    6 min
  • Reflexión Domingo 2 de marzo de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Sir 27, 4-7
    Antes de oírlo discurrir, no alabes a nadie
    Lectura del libro Eclesiástico
    Cuando se agita la criba, quedan los desechos; así, cuando la persona habla, se descubren sus defectos. El horno prueba las vasijas del alfarero, y la persona es probada en su conversación. El fruto revela el cultivo del árbol, así la palabra revela el corazón de la persona. No elogies a nadie antes de oírlo hablar, porque ahí es donde se prueba una persona.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 92(91), 2-3.13-14.15-16 (R. 146,2a)
    R. Es bueno darte gracias, Señor.
    V. Es bueno dar gracias al Señor,
    y tocar para tu nombre, oh Altísimo,
    proclamar por la mañana tu misericordia
    y de noche tu fidelidad. R.
    V. El justo crecerá como una palmera
    y se alzará como un cedro del Líbano:
    plantado en la casa del Señor,
    crecerá en los atrios de nuestro Dios. R.
    V. En la vejez seguirá dando fruto
    y estará lozano y frondoso,
    para proclamar que el Señor es justo,
    mi Roca, en quien no existe la maldad. R.
    Segunda lectura
    1Co 15, 54-58
    Nos da la victoria por medio de Jesucristo
    Lectura de la Primera Carta del apóstol San Pablo a los Corintios
    HERMANOS:
    CUANDO esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: «La muerte ha sido absorbida en la victoria. ¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está, muerte, tu aguijón?». El aguijón de la muerte es el pecado, y la fuerza del pecado, la ley. ¡Gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo! De modo que, hermanos míos queridos, manténganse firmes e inconmovibles. Entréguense siempre sin reservas a la obra del Señor, convencidos de que su esfuerzo no será vano en el Señor.
    Palabra de Dios.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Ustedes brillan como lumbreras del mundo, manteniendo firme la Palabra de la vida. R.
    Evangelio
    Lc 6, 39-45
    De lo que rebosa el corazón habla la boca
    Lectura del santo Evangelio según San Lucas
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos una parábola: «¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo? No está el discípulo sobre su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será como su maestro. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Hermano, déjame que te saque la mota del ojo”, sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu hermano. Pues no hay árbol bueno que dé fruto malo, ni árbol malo que dé fruto bueno; por ello, cada árbol se conoce por su fruto; porque no se recogen higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos. El hombre bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque de lo que rebosa el corazón habla la boca».
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión sábado 1º de marzo de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Sir 17,1-13
    Dios hizo al hombre a su propia imagen
    Lectura del libro del Eclesiástico
    ​EL Señor creó al ser humano de la tierra, y a ella lo hará volver de nuevo. Concedió a los humanos días contados y un tiempo fijo, y les dio autoridad sobre cuanto hay en la tierra​.​ Los revistió de una fuerza como la suya y los hizo a su propia imagen.
    Hizo que todo ser viviente los temiese, para que dominaran sobre fieras y aves​.​ Discernimiento, lengua y ojos, oídos y corazón les dio para pensar. Los llenó de ciencia y entendimiento, y les enseñó el bien y el mal. Puso su mirada en sus corazones​,​
    para mostrarles la grandeza de sus obras​, ​y les concedió gloriarse por siempre de sus maravillas. Por eso alabarán su santo nombre, para contar la grandeza de sus obras. Puso delante de ellos la ciencia, y les dejó en herencia una ley de vida.
    Estableció con ellos una alianza eterna, y les enseñó sus decretos. Sus ojos vieron la grandeza de su gloria y sus oídos oyeron su voz gloriosa. ​Les dijo: «Guárdense de toda iniquidad», y les dio a cada uno preceptos acerca del prójimo. La conducta humana está siempre ante Dios​,​ no puede ocultarse a sus ojos.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 103(102),13-14.15-16.17-18a (R. cf. 17)
    ​R. La misericordia del Señor dura por siempre, para aquellos que le temen.
    V. Como un padre siente ternura por sus hijos,
    siente el Señor ternura por los que le temen;
    porque él conoce nuestra masa,
    se acuerda de que somos barro.​ R.
    ​
    V. Los días del hombre duran lo que la hierba,
    florecen como flor del campo,
    que el viento la roza, y ya no existe,
    su terreno no volverá a verla. R​.
    ​
    V. Pero la misericordia del Señor
    dura desde siempre y por siempre,
    para aquellos que le temen;
    su justicia pasa de hijos a nietos:
    para los que guardan la alianza. ​R.​
    Aclamación
    R. ​Aleluya, aleluya, aleluya.
    V.​ Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del reino a los pequeños. R.
    Evangelio
    Mc 10,13-16
    ​Quien no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    ​EN aquel tiempo, le acercaban a Jesús niños para que los tocara, pero los discípulos los regañaban. Al verlo, Jesús se enfadó y les dijo: «Dejen que los niños se acerquen a mí: no se lo impidan, pues de los que son como ellos es el reino de Dios. En verdad les digo que quien no reciba el reino de Dios como un​ niño, no entrará en él»​.​ Y tomándolos en brazos los bendecía imponiéndoles las​ manos​.
    ​
    Palabra del Señor​.
    9 min
  • Reflexión viernes 28 de febrero de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Sir 6,5-17
    Un amigo fiel no tiene precio
    Lectura del libro del Eclesiástico.
    UNA palabra amable multiplica los amigos y aleja a los enemigos, y la lengua afable multiplica los saludos. Sean muchos los que estén en paz contigo, pero tus confidentes, solo uno entre mil. Si haces un amigo, ponlo a prueba, y no tengas prisa en confiarte a él. Porque hay amigos de ocasión, que no resisten en el día de la desgracia. Hay amigos que se convierten en enemigo, y te avergüenzan descubriendo tus litigios. Hay amigos que comparten tu mesa y no resisten en el día de la desgracia.
    Cuando las cosas van bien, es como otro tú, e incluso habla libremente con tus familiares. Pero si eres humillado, se pone contra ti y se esconde de tu presencia. Apártate de tus enemigos y sé cauto incluso con tus amigos. Un amigo fiel es un refugio seguro, y quien lo encuentra ha encontrado un tesoro. Un amigo fiel no tiene precio y su valor es incalculable. Un amigo fiel es medicina de vida, y los que temen al Señor lo encontrarán. El que teme al Señor afianza su amistad porque, según sea él, así será su amigo.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 119(118),12.16.18.27.34.35 (R. 35a)
    R. Guíame, Señor, por la senda de tus mandatos.
    V. Bendito eres, Señor,
    enséñame tus decretos. R.
    V. Tus decretos son mi delicia,
    no olvidaré tus palabras. R.
    V. Ábreme los ojos, y contemplaré
    las maravillas de tu ley. R.
    V. Instrúyeme en el camino de tus mandatos,
    y meditaré tus maravillas. R.
    V. Enséñame a cumplir tu ley
    y a guardarla de todo corazón. R.
    V. Guíame por la senda de tus mandatos,
    porque ella es mi gozo. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Tu palabra, Señor, es verdad; santificanos en la verdad. R.
    Evangelio
    Mc 10,1-12
    Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    EN aquel tiempo, Jesús se marchó a Judea y a Transjordania; otra vez se le fue reuniendo gente por el camino y según su costumbre les enseñaba. Acercándose unos fariseos, le preguntaban para ponerlo a prueba: «¿Le es lícito al hombre repudiar a su mujer?». Él les replicó: «¿Qué les ha mandado Moisés?». Contestaron: «Moisés permitió escribir el acta de divorcio y repudiarla». Jesús les dijo: «Por la dureza de su corazón dejó escrito Moisés este precepto. Pero al principio de la creación Dios los creó hombre y mujer. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne.
    De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre». En casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre lo mismo. Él les dijo: «Si uno repudia a su mujer y se casa con otra, comete
    adulterio contra la primera. Y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión jueves 27 de febrero de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango
    Primera lectura
    Sir 5,1-10
    No tardes en convertirte al Señor
    Lectura del libro del Eclesiástico.
    NO confíes en tus riquezas, ni digas: «Con esto me basta». No sigas tu instinto y tu fuerza, secundando las pasiones de tu corazón. Y no digas: «¿Quién puede dominarme?», o bien: «¿Quién logrará someterme por lo que he hecho?», porque el Señor ciertamente te castigará. No digas: «He pecado, y ¿qué me ha pasado?», porque el Señor sabe esperar. Del perdón no te sientas tan seguro, mientras acumulas pecado tras pecado. Y no digas: «Es grande su compasión, me perdonará mis muchos pecados»,
    porque él tiene compasión y cólera, y su ira recae sobre los malvados. No tardes en convertirte al Señor ni lo dejes de un día para otro, porque de repente la ira del Señor se enciende, y el día del castigo perecerás. No confíes en riquezas injustas,
    porque de nada te servirán el día de la desgracia.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 1,1-2.3.4 y 6 (R. Sal 40[39],5a)
    R. Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor.
    V. Dichoso el hombre
    que no sigue el consejo de los impíos,
    ni entra por la senda de los pecadores
    ni se sienta en la reunión de los cínicos;
    sino que su gozo es la ley del Señor,
    y medita su ley día y noche. R.
    V. Será como un árbol
    plantado al borde de la acequia:
    da fruto a su tiempo
    y no se marchitan sus hojas;
    y cuanto emprende tiene buen fin. R.
    V. No así los impíos, no así
    serán paja que arrebata el viento.
    Porque el Señor protege el camino de los justos,
    pero el camino de los impíos acaba mal. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Acojan la palabra de Dios, no como palabra humana, sino, cual es en verdad, como palabra de Dios. R.
    Evangelio
    Mc 9,41-50
    Más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos a la "gehenna"
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El que les dé a beber un vaso de agua porque son de Cristo, en verdad les digo que no se quedará sin recompensa. El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu mano te induce a pecar, córtatela: más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos a la "gehenna", al fuego que no se apaga. Y, si tu pie te induce a pecar, córtatelo: más te vale entrar cojo en la vida, que ser echado con los dos pies a la "gehenna". Y, si tu ojo te induce a pecar, sácatelo: más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser echado con los dos ojos a la "gehenna", donde el gusano no muere y el fuego no se apaga.
    Todos serán salados a fuego. Buena es la sal; pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? Tengan sal entre ustedes y vivan en paz unos con otros».
    Palabra del Señor.
    7 min

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