Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

By Padre Juan Diego Ruiz Arango.Religion & Spirituality
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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia. episodes

  • Reflexión sábado 7 de septiembre de 2024.
    Primera lectura
    1Co 4,6b-15
    Pasamos hambre y sed y falta de ropa.
    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.
    HERMANOS:
    Aprendan de Apolo y de mí a jugar limpio y no se engrían el uno contra el otro. A ver, ¿ quién te hace tan importante? ¿Tienes algo que no hayas recibido? Y, si lo has recibido, ¿a qué tanto orgullo, como si nadie te lo hubiera dado?
    Ya tienen todo lo que ansiaban, ya son ricos, han conseguido un reino sin nosotros. ¿Qué más quisiera yo? Así reinaríamos juntos. Por lo que veo, a nosotros , los apóstoles, Dios nos coloca los últimos; como condenados a muerte, dados en espectáculo público para ángeles y hombres. Nosotros unos locos por Cristo, ustedes sensatos en Cristo; nosotros débiles, ustedes fuertes; ustedes célebres, nosotros despreciados; hasta ahora pasamos hambre y sed y falta de ropa; recibimos bofetadas, no tenemos domicilio, nos agotamos trabajando con nuestras propias manos; nos insultan y les deseamos bendiciones ; nos perseguían y aguantamos; nos calumnian y respondemos con buenos modos; nos tratan como a la basura del mundo, el desecho de la humanidad; y así hasta el día de hoy.
    No les escribo esto apra avergonzarlos, sino para amonestarlos. Porque los quiero como a hijos; ahora que están en Cristo tendrán mil tutores, pero padres no tienen muchos; por medio del Evangelio soy yo quien los ha engendrado para Cristo Jesús.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 145(144),17-18.19-20.21 (R. 18a)
    R. Cerca está el Señor de los que lo invocan.
    V. El Señor es justo en todos sus caminos,
    es bondadoso en todas sus acciones.
    Cerca estpa el Señor de los que lo invocan,
    de los que lo invocan sinceramente. R.
    V. Satisface los deseos de los que le temen,
    escucha sus gritos, y los salva.
    El Señor guarda a los que lo aman,
    pero destruye a los malvados. R.
    V. Pronuncie mi boca la alabanza del Señor,
    todo viviente bendiga su santo nombre
    por siempre jamás. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Yo soy el camino, la verdad y la vida - dice el Señor-; nadie va al Padre sinno por mí. R.
    Evangelio
    Lc 6,1-5.
    ¿Por qué hacen en sábado lo que no está permitido?
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    UN sábado, iba Jesús caminando por medio de un sembrado y sus discípulos arrancaban y comían espigas, frotándolas con las manos.
    Unos fariseos dijeron:
    «¿Por qué hacen en sábado lo que no está permitido?».
    Respondiendo Jesús, les dijo:
    «¿No han leído lo que hizo David, cuando él y sus compañeros sintieron hambre?
    Entró en la casa de Dios, y tomando los panes de la proposición, que solo está permitido comer a los sacerdotes, comió él y dio a los que estaban con él».
    Y les decía:
    «El Hijo del hombre es señor del sábado».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión viernes 6 de septiembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    1Co 4,1-5
    El Señor pondrá al descubierto los designios del corazón.
    Lectua de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.
    HERMANOS:
    Que la gente solo vea en nosotros servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Ahora, lo que se busca en los administradores es que sean fieles. Para mí lo de menos es que ustedes me pidan cuentas o un tribunal humano; ni siquiera yo me pido cuentas. La conciencia, es verdad, no me remuerde; pero tampoco por eso quedo absuelto: mi juez es el Señor.
    Así, pues, no juzguen antes de tiempo, dejen que venga el Señor. Él iluminará lo que esconden las tinieblas y pondrá al descubierto los designios del corazón; entonces cada uno recibirá de Dios lo que merece.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 37(36),3-4.5-6.27-28.39-40 (R. 39a)
    R. El Señor es quien salva a los justos.
    V. Confía en el Señor y haz el bien:
    habitarás tu tierra y reposarás en ella en fidelidad;
    sea el Señor tu delicia,
    y él te dará lo que pide tu corazón. R.
    V. Encomienda tu camino al Señor,
    confía en él y él actuará:
    hará tu justicia como el amanecer,
    tu derecho como el mediodía. R.
    V. Apártate del mal y haz el bien,
    y siempre tendrás una casa;
    porque el Señor ama la justicia
    y no abandona a sus fieles.
    Los inicuos son exterminados,
    la estirpe de los malvados se extinguirá. R.
    V. El Señor es quien salva a los justos,
    él es su alcázar en el peligro;
    el Señor los protege y los libra,
    los mlibra de los malvados y los salva
    porque se acogen a él. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Yo soy la luz del mundo -dice el Señor-;
    el que me sigue tendrá la luz de la vida. R.
    Evangelio
    Lc 5,33-39.
    Les arrebatarán al esposo, entonces ayunarán.
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, los fariseos y los escribas dijeron a Jesús:
    «Los discípulos de Juan ayunan a menudo y oran, y los de los fariseos también; en cambio, los tuyos, a comer y a beber».
    Jesús les dijo:
    «¿Acaso pueden hacer ayunar a los invitados a la boda mientras el esposo está con ellos? Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, entonces ayunarán en aquellos días».
    Les dijo también una parábola:
    «Nadie recorta una pieza de un manto nuevo para ponérsela a un manto viejo; porque, si lo hace, el nuevo se rompe y al viejo no le cuadra la pieza del nuevo.
    Nadie echa vino nuevo en odres viejos: porque, si lo hace, el vino nuevo reventará los odres y se derramará, y los odres se estropearán.
    A vino nuevo, odres nuevos.
    Nadie que cate vino añejo quiere del nuevo, pues dirá: ´´El añejo es mejor´´».
    Palabra del Señor.
    10 min
  • Reflexión jueves 5 de septiembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    1Co 3,18-23
    Todo es de ustedes, ustedes de Cristo y Cristo de Dios
    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.
    HERMANOS:
    Que nadie se engañe. Si alguno de ustedes se cree sabio en este mundo, que se haga neciopara llegar a ser sabio.
    Porque la sabiduría se este mundo es necedad ante Dios, como está escrito: «Él caza a los sabios en su astucia». Y también: «El Señor penetra los pensamientos de los sabios y conoce que son vanos».
    Así, pues, que nadie se gloríe en los hombres, pues todo es de ustedes: Pablo, Apolo, Cefas, el mundo, la vida, la muerte, lo presente, lo futuro. Todo es de ustedes, ustedes de Cristo y Cristo de Dios.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 24(23),1-2.3-4ab.5-6 (R. 1a)
    R. Del Señor es la tierra y cuanto la llena.
    V. Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
    el orbe y todos sus habitantes:
    él la fundo sobre los mares,
    él la afianzó sobre los ríos. R.
    V. ¿Quién puede subir al monte del Señor?
    ¿Quién puede estar en el recinto sacro?
    El hombre de manos inocentes y puro corazón
    que no confía en los ídolos. R.
    V. Ese recibirá la bendición del Señor,
    le hará justicia el Dios de salvación.
    Esta es la generación que busca al Señor,
    que busca tu rostro, Dios de Jacob. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Vengan en pos de mí -dice el Señor-, y los haré pescadores de hombres. R.
    Evangelio
    Lc 5,1-11
    Dejándolo todo lo siguieron
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, la gente se agolpaba en torno a Jesús para oír la palabra de Dios. Estando él de pie junto al lago de Genesaret, vio dos barcas que estaban en la orilla; los pescadores, que habían desembarcado, estaban lavando sus redes.
    Subiendo a una de las barcas, que era la de Simón, le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.
    Cuando acabó de hablar, dijo a Simón:
    «Rema mar adentro, y echen sus redes para la pesca».
    Respondió Simón y dijo:
    «Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos recogido nada; pero , por tu palabra, echaré las redes».
    Y, puestos a la obra, hicieron una redada tan grande de peces que las redes comenzaban a reventarse. Entonces hicieron señas a los compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Vinieron y llenaron las dos barcas, hasta el punto de que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se eschó a los pies de Jesús diciendo:
    «Señor, apártate de mi, que soy un hombre pecador».
    Y es que el estupor se había apoderado de él y de los que estaban con él, por la redada de peces que habían recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
    Y Jesús dijo a Simón:
    «No temas, desde ahora serás pescador de hombres».
    Entonces sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión miércoles 4 de septiembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    1Co 3,1-9
    Nosotros somos colaboradores de Dios y ustedes, campo de Dios, edificio de Dios.
    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.
    HERMANOS, no pude hablarles como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Por eso, en vez de alimento sólido, les di a beber leche, pues todavía no estaban para más. Aunque tampoco lo están ahora, pues siguen siendo carnales. En efecto, mientras haya entre ustedes envidias y contiendas, ¿no es que siguen siendo carnales y se comportan al modo humano? Pues si uno dice «yo soy de Pablo» y otro, «yo de Apolo», ¿no se comportan al modo humano?
    En definitiva, ¿qué es Apolo y qué es Pablo? Servidores a través de los cuales ustedes accedieron a la fe, y cada uno de ellos como el Señor le dio a entender. Yo planté, Apolo regó, pero fue Dios quien hizo crecer; de modo que, ni el que planta es nada, ni tampoco el que riega; sino Dios, que hace crecer. El que planta y el que riega son una misma cosa, si bien cada uno recibirá el salario según lo que haya trabajado. Nosotros somos colaboradores de Dios y ustedes, campo de Dios, edificio de Dios.
    Palabra de DIos.
    Salmo
    Sal 33(32),12-13.14-15.20-21 (R.12b)
    R. Dichoso el pueblo que Dios se escogió como heredad.
    V. Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
    el pueblo que él se escogió como heredad.
    El Señor mira desde el cielo,
    se fija en todos los hombres. R.
    V. Desde su morada observa
    a todos los habitantes de la tierra:
    él modeló cada corazón,
    y comprende todas sus acciones. R.
    V. Nosotros esperamos en el Señor:
    él es nuestro auxilio y escudo
    con él se alegra nuestro corazón,
    en su santo nombre confiamos. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. El Señor me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad. R.
    Evangelio
    Lc 4,38-44.
    Es necesario que evangelice también a las otras ciudades, pues para esto he sido enviado.
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, entró en la casa de Simón.
    La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le rogaron por ella.
    Él, inclínándose sobre ella, increpó a la fiebre, y se le pasó; ella, levantándose enseguida, se puso a servirles.
    Al ponerse el sol, todos cuantos tenían enfermos con diversas dolencias se los llevaban, y él imponiendo las manos sobre cada uno, los iba curando.
    De muchos de ellos salían también demonios, que gritaban y decían:
    «Tú eres el Hijo de Dios».
    Los increpaba y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Mesías.
    Al hacerse de día, salió y se fue a un lugar desierto.
    La gente lo andaba buscando y, llegando donde estaba, intentaban retenerlo para que no se separara de ellos.
    Pero él les dijo:
    «Es necesario que proclame el reino de Dios también a las otras ciudades, pues para esto he sido enviado».
    Y predicaba en las sinagogas de Judea.
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión martes 3 de septiembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    1Co 2, 10b-16
    El hombre natural no capta lo que es propio del Espíritu de Dios; en cambio, el hombre espiritual lo juzga todo.
    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.
    HERMANOS
    El Espíritu lo sondea todo, incluso lo profundo de Dios.
    Pues, ¿quién conoce lo íntimo del hombre, sino el espíritu del hombre, que está dentro de él? Del mismo modo, lo íntimo de Dios lo conoce solo el Espíritu de Dios.
    Pero nosotros hemos recibido un Espíritu que no es el del mundo; es el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos los dones que de Dios recibimos.
    Cuando explicamos verdades espirituales a hombres de espíritu, no las exponemos en el lenguaje que enseña el saber humano, sino en el que enseña el Espíritu. Pues el hombre natural no capta lo que es propio del Espíritu de Dios, le parece una necedad; no es capaz de percibirlo, porque solo se puede juzgar con el criterio del Espíritu. En cambio, el hombre espiritual lo juzga todo, mientras que él no está sujeto al juicio de nadie.
    «¿Quién ha conocido la mente del Señor para poder instruirlo?». Pues bien, nosotros tenemos la mente de Cristo.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 145(144),8-9.10-11.12-13ab.13cd-14 (R. 17a)
    R. El Señor es justo en todos sus caminos.
    V. El Señor es clemente y misericordioso,
    lento a la cólera y rico en piedad;
    el Señor es bueno con todos,
    es cariñoso con todas sus criaturas. R.
    V. Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
    que te bendigan tus fieles.
    Que proclamen la gloria de tu reinado,
    que hablen de tus hazañas. R.
    V. Explicando tus hazañas a los hombres,
    la gloria y majestad de tu reinado.
    Tu reinado es un reinado perpetuo,
    tu gobierno va de edad en edad. R.
    V. El Señor es fiel a sus palabras,
    bondadoso en todas sus acciones.
    El señor sostiene a los que van a caer,
    endereza a los que ya se doblan. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R.
    Evangelio
    Lc 4,31-37
    Sé quién eres: el Santo de Dios
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas
    EN aquel tiempo, Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y los sábados les enseñaba.
    Se quedaban asombrados de su enseñanza, porque su palabra estaba llena de autoridad.
    Había en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu de demonio inmundo y se puso a gritar con fuerte voz:
    «¡Basta! ¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios».
    Pero Jesús le increpó diciendo:
    «¡Cállate y sal de él!».
    Entonces el demonio, tirando al hombre por tierra en medio de la gente, salio sin hacerle daño.
    Quedaron todos asombrados y comentaban entre sí:
    «¿Qué clase de palabra es esta? Pues dá ordenes con autoridad y poder a los espíritus inmundos, y salen».
    Y su fama se difundía por todos los lugares de la comarca.
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión lunes 2 de septiembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    1Co 2, 1-5
    Les anuncié el misterio de Cristo crucificado
    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
    YO, hermanos, cuando vine a ustedes a anunciarles el misterio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre ustedes me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y este crucificado. También yo me presenté a ustedes débil y temblando de miedo; mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu, para que su fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 119(118), 97.98.99. 100.101.102 (R. 97a)
    R. ¡Cuánto amo tu voluntad, Señor!
    V. ¡Cuánto amo tu ley!:
    todo el día la estoy meditando. R.
    V. Tu mandato me hace más sabio
    que mis enemigos,
    siempre me acompaña. R.
    V. Soy más docto que todos mis maestros,
    porque medito tus preceptos. R.
    V. Soy más sagaz que los ancianos,
    porque cumplo tus mandatos. R.
    V. Aparto mi pie de toda senda mala,
    para guardar tu palabra. R.
    V. No me aparto de tus mandamientos,
    porque tú me has instruido. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. El Espíritu del Señor está sobre mí; me ha enviado a evangelizar a los pobres.R.
    Evangelio
    Lc 4, 16-30
    Me ha enviado a evangelizar a los pobres … Ningún profeta es aceptado en su pueblo.
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, Jesús fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el rollo del profeta Isaías y, deserrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito:
    «El Espíritu del Señor está sobre mí,
    porque él me ha ungido.
    Me ha enviado a evangelizar a los pobres,
    a proclamar a los cautivos la libertad,
    y a los ciegos, la vista;
    a poner en libertad a los oprimidos;
    a proclamar el año de gracia del Señor».
    Y, enrrollando el rollo y devolviéndolo al que lo ayudaba, se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos clavados en él.
    Y él comenzó a decirles:
    «Hoy se ha cumplido esta Escritura que acaban de oír».
    Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de su boca.
    Y decían:
    «¿No es este el hijo de José?».
    Pero Jesús les dijo:
    «Sin duda me dirán aquel refrán: "Médico, cúrate a ti mismo", haz también aquí, en tu pueblo, lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaún».
    Y añadió:
    «En verdad les digo que ningún profeta es aceptado en su pueblo. Puedo asegurarles que en Israel había muchas viudas en los días de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías sino a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, sin embargo, ninguno de ellos fue curado sino Naamán, el sirio».
    Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo echaron del pueblo y lo llevaron hasta un precipicio del monte sobre el que estaba edificado su pueblo, con intención de despeñarlo.
    Pero Jesús se abrió paso entre ellos y seguía su camino.
    Palabra del Señor.
    10 min
  • Reflexión Domingo 1º de septiembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Dt 4,1-2.6-8
    No añadan nada a lo que yo les mando… observarán los preceptos del Señor
    Lectura del libro del Deuteronomio.
    MOISES habló al pueblo, diciendo:
    «Ahora, Israel, escucha los mandatos y decretos que yo les enseño para que, cumpliéndolos, vivan y entren a tomar posesión de la tierra que el Señor, Dios de sus padres, les va a dar.
    No añadan nada a lo que yo les mando ni supriman nada; observarán los preceptos del Señor, su Dios, que yo les mando hoy.
    Obsérvenlos y cúmplanlos, pues esa es la sabiduría y la inteligencia de ustedes a los ojos de los pueblos, los cuales, cuando tengan noticia de todos estos mandatos, dirán:
    "Ciertamente es un pueblo sabio e inteligente esta gran nación"
    Porque ¿dónde hay una nación tan grande que tenga unos dioses tan cercanos como el Señor, nuestro Dios, siempre que lo invocamos?
    Y ¿dónde hay otra nación tan grande que tenga unos mandatos y decretos tan justos como toda esta ley que yo les propongo hoy?».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 15(14),2-3a.3bc-4ab.5 (R. 1a)
    R. Señor, ¿Quién puede hospedarse en tu tienda?
    V. El que procede honradamente
    y practica la justicia,
    el que tiene intenciones leales
    y no calumnia con su lengua. R.
    V. El que no hace mal a su prójimo
    ni difama al vecino.
    El que considera despreciable al impío
    y honra a los que temen al Señor. R.
    V. El que no presta dinero a usura
    Ni acepta soborno contra el inocente.
    El que así obra nunca fallará. R.
    Segunda lectura
    St 1,17-18.21b-22.27
    Pongan en práctica la palabra
    Lectura de la carta del apóstol Santiago.
    MIS queridos hermanos:
    Todo buen regalo y todo don perfecto viene de arriba, procede del Padre de las luces, en el cual no hay ni alteración ni sombra de mutación.
    Por propia iniciativa nos engendró con la palabra de la verdad, para que seamos como una primicia de sus criaturas. Acojan con docilidad palabra, que ha sido injertada en ustedes y es capaz de salvar sus vidas.
    Pongan en práctica la palabra y no se contenten con oírla, engañándose a ustedes mismos.
    La religiosidad auténtica e intachable a los ojos de Dios Padre es esta: atender a huérfanos y viudas en su aflicción y mantenerse incontaminado del mundo.
    Palabra de Dios
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Por propia iniciativa el Padre nos engendró con la palabra de la verdad
    para que seamos como una primicia de sus criaturas. R
    Evangelio
    Mc 7,1-8.14-15. 21-23
    Dejan a un lado el mandamiento de Dios para aferrarse a la tradición de los hombres
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    EN aquel tiempo, se reunieron junto a Jesús los fariseos y algunos escribas venidos de Jerusalén; y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Pues los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y al volver de la plaza no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas).
    Y los fariseos y los escribas le preguntaron:
    «¿Por qué no caminan tus discípulos según las tradiciones de los mayores y comen el pan con manos impuras?»
    Él les contestó:
    «Bien profetizó Isaías de ustedes, hipócritas, como está escrito:
    "Este pueblo me honra con los labios,
    pero su corazón está lejos de mí.
    El culto que me dan está vacío,
    porque la doctrina que enseñan
    son preceptos humanos".
    Dejan a un lado el mandamiento de Dios para aferrarse a la tradición de los hombres».
    Llamó Jesús de nuevo a la gente y les dijo:
    «Escuchen y entiendan todos: nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre.
    Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los pensamientos perversos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, malicias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro»
    Palabra del Señor.
    10 min
  • Reflexión sábado 31 de agosto de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    1Co 1, 26-31
    Lo débil del mundo lo ha escogido Dios
    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.
    FÍJENSE en su asamblea, hermanos: no hay en ella muchos sabios en lo humano, ni muchos poderosos, ni muchos aristócratas; sino que, lo necio del mundo lo ha escogido Dios para humillar a los sabios, y lo débil del mundo lo ha escogido Dios para humillar lo poderoso.
    Aún más, ha escogido la gente baja del mundo, lo despreciable, lo que no cuenta, para anular a lo que cuenta, de modo que nadie pueda gloriarse en presencia del Señor.
    A él se debe que ustedes estén en Cristo Jesús, el cual se ha hecho para nosotros sabiduría de parte de Dios, justicia, santificación y redención.
    Y así -como está escrito-: «el que se gloríe, que se gloríe en el Señor».
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 33(32),12-13.18-19.20-21 (R. 12)
    R. Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.
    V. Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
    el pueblo que él se escogió como heredad.
    El Señor mira desde el cielo,
    se fija en todos los hombres. R.
    V. Los ojos del Señor están puestos en quien le teme,
    en los que esperan su misericordia,
    para librar sus vidas de la muerte
    y reanimarlos en tiempo de hambre. R.
    V. Nosotros esperamos en el Señor:
    él es nuestro auxilio y escudo;
    con él se alegra nuestro corazón,
    en su santo nombre confiamos. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Les doy un mandamiento nuevo -dice el Señor-: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado. R.
    Evangelio
    Mt 25,14-30
    Como has sido fiel en lo poco, entra en el gozo de tu señor.
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
    «Un hombre, al irse de viaje, llamó a sus siervos y los dejó al cargo de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó.
    El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos.
    En cambio, el que recibió uno fue a hacer un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor.
    Al cabo de mucho tiempo viene el señor de aquellos siervos y se pone a ajustar las cuentas con ellos.
    Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco diciendo:
    "Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco".
    Su señor le dijo:
    "Bien, siervo bueno y fiel; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor".
    Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo:
    "Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos".
    Su señor le dijo:
    "¡Bien, siervo bueno y fiel!; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor".
    Se acercó también el que había recibido un talento y dijo:
    "Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces, tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra, aquí tienes lo tuyo".
    El señor le respondió:
    "Eres un siervo negligente y holgazán. ¿Conque sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo?
    Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. Quítenle el talento y dénselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene , se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese siervo inútil échenlo fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes"».
    Palabra del Señor.
    10 min
  • Reflexión viernes 30 de agosto de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    1Co 1,17-25
    Predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los hombres; pero para los llamados es sabiduría de Dios
    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.
    HERMANOS
    No me envió Cristo a bautizar, sino a anunciar el Evangelio, y no con sabiduría de palabras, para no hacer ineficaz la cruz de Cristo.
    Pues el mensaje de la cruz es necedad para los que se pierden; pero para los que se salvan, para nosotros, es fuerza de Dios.
    Pues está escrito:
    «Destruiré la sabiduría de los sabios, frustraré la sagacidad de los sagaces».
    ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está es docto? ¿Dónde está el sofista de este tiempo? ¿No ha convertido Dios en necedad la sabiduría del mundo?
    Y puesto que, en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios por el camino de la sabiduría, quiso Dios valerse de la necedad de la predicación para salvar a los que creen.
    Pues los judíos exigen signos, los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles; pero para los llamados -judíos o griegos-, un Cristo que es fuerza de Dios.
    Pues lo necio de Dios es más sabio que los hombres; y lo débil del mundo es más fuerte que los hombres.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 33(32),1-2.4-5.10-11 (R. 5b)
    R. La misericordia del Señor llena la tierra.
    V. Aclamen, justos, al Señor,
    que merece la alabanza de los buenos.
    Den gracias al Señor con la cítara,
    toquen en su honor el arpa de diez cuerdas. R.
    V. La palabra del Señor es sincera,
    y todas sus acciones son leales;
    él ama la justicia y el derecho,
    y su misericordia llena la tierra. R.
    V. El Señor deshace los planes de las naciones,
    frustra los proyectos de los pueblos;
    pero el plan del Señor subsiste por siempre;
    los proyectos de su corazón, de edad en edad. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Estén despiertos en todo tiempo, pidiendo mantenerse en pie ante el Hijo del hombre. R.
    Evangelio
    Mt 25,1-13.
    ¡Que llega el esposo, salgan a su encuentro!
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
    «El reino de los cielos se parece a diez vírgenes que tomaron sus lámparas y salieron al encuentro del esposo.
    Cinco de ellas eran necias y cinco prudentes.
    Las necias, al tomar las lámparas, no se proveyeron de aceite; en cambio, las prudentes se llevaron alcuzas de aceite con lámparas.
    El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron.
    A medianoche se oyó una voz:
    "¡Que llega el esposo, salgan a su encuentro!".
    Entonces se despertaron todas aquellas vírgenes y se pusieron a preparar sus lámparas.
    Y las necias dijeron a las prudentes:
    "Dennos de su aceite, que se nos apagan las lámapras".
    Pero las prudentes contestaron:
    "Por si acaso no hay bastante para ustedes y nosotras,
    mejor es que vayan a la tienda y se lo compren".
    Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta.
    Más tarde llegaron también las otras vírgenes, diciendo:
    "Señor, señor, ábrenos".
    Pero él respondió:
    "En verdad les digo que no las conozco".
    Por tanto, velen, porque no saben el día ni la hora».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión jueves 29 de agosto de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Jr 1, 17-19
    Diles lo que yo te mando. No les tengas miedo
    Lectura del libro de Jeremías
    En aquellos días, recibí esta palabra del Señor:
    «Cíñete los lomos,
    ponte en pie y diles lo que yo te mando.
    No les tengas miedo,
    que si no, yo te meteré miedo de ellos.
    Mira; yo te convierto hoy en plaza fuerte,
    en columna de hierro, en muralla de bronce,
    frente a todo el país:
    frente a los reyes y príncipes de Judá,
    frente a los sacerdotes y la gente del campo.
    Lucharán contra ti, pero no te podrán,
    porque yo estoy contigo para librarte».
    Oráculo del Señor.
    Palabra de Dios.
    Salmo 70, 1-2. 3-4a. 5-6ab. 15ab y 17 (R.: 15a)
    R. Mi boca contará tu auxilio.
    V. A ti, Señor, me acojo:
    no quede yo derrotado para siempre;
    tú que eres justo, líbrame y ponme a salvo,
    inclina a mí tu oído, y sálvame. R.
    V. Sé tú mi roca de refugio,
    el alcázar donde me salve,
    porque mi peña y mi alcázar eres tú,
    Dios mío, líbrame de la mano perversa. R.
    V. Porque tú, Dios mío, fuiste mi esperanza
    y mi confianza, Señor, desde mi juventud.
    En el vientre materno ya me apoyaba en ti,
    en el seno tú me sostenías. R.
    V. Mi boca contará tu auxilio,
    y todo el día tu salvación.
    Dios mío, me instruiste desde mi juventud,
    y hasta hoy relato tus maravillas. R.
    Evangelio
    Mc 6, 17-29
    Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos
    EN aquel tiempo, Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel, encadenado.
    El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano.
    Herodías aborrecía a Juan y quería quitarlo de en medio; no acababa de conseguirlo, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo defendía. Cuando lo escuchaba, quedaba desconcertado, y lo escuchaba con gusto.
    La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea.
    La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven:
    «Pídeme lo que quieras, que te lo doy».
    Y le juró:
    «Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino».
    Ella salió a preguntarle a su madre:
    «¿Qué le pido?».
    La madre le contestó:
    «La cabeza de Juan, el Bautista».
    Entró ella en seguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió:
    «Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista».
    El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y los convidados, no quiso desairarla. En seguida le mandó a un verdugo que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre.
    Al enterarse sus discípulos, fueron a recoger el cadáver y lo enterraron.
    Palabra del Señor.
    9 min

About Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

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Reflexiones diarias de las lecturas por parte del presbítero Juan Diego Ruiz Arango.