Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

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By Padre Juan Diego Ruiz Arango.Religion & Spirituality
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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia. episodes

  • Reflexión miércoles 28 de agosto de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    2Ts 3,6-10.16-18
    Si alguno no quiere trabajar, que no coma.
    Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses.
    EN nombre del Señor Jesucristo, les mandamos, hermanos, que se aparten de todo hermano que lleve una vida desordenada y no conforme con la tradición que recibió de nosotros.
    Ya saben ustedes cómo tienen que imitar nuestro ejemplo:
    No vivimos entre ustedes sin trabajar, no comimos de balde el pan de nadie, sino que con cansancio y fatiga, día y noche, trabajamos a fin de no ser una carga para ninguno de ustedes. No porque no tuviéramos derecho, sino para darles en nosotros un modelo que imitar.
    Además, cuando estábamos entre ustedes, les mandábamos que si alguno no quiere trabajar, que no coma.
    Que el mismo Señor de la paz les dé la paz siempre y en todo lugar. El Señor esté con todos ustedes.
    El saludo va de mi mano, Pablo; esta es la contraseña en toda carta; esta es mi letra.
    La gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con todos ustedes.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 128(127), 1-2.4-5 (R. cf. 1a)
    R. Dichosos los que temen al Señor.
    V. Dichoso el que teme al Señor
    y sigue sus caminos.
    Comerás del fruto de tu trabajo,
    serás dichoso, te irá bien. R.
    V. Que el Señor te bendiga desde Sión,
    que veas la prosperidad de Jerusalén
    todos los días de tu vida. R.
    V. Esta es la bendición del hombre
    que teme al Señor.
    Que el Señor te bendiga desde Sión,
    que veas la properidad de Jerusalén
    todos los días de tu vida. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Quien guarda la Palabra de Cristo, ciertamente el amor de Dios ha llegado en él a su plenitud. R.
    Evangelio
    Mt 23, 27-32
    Son hijos de los que asesinaron a los profetas.
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, Jesús dijo:
    «¡Ay de ustedes, escribas y fariseos que se parecen a los sepulcros blanqueados! Por fuera tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de podredumbre, lo mismo ustedes: por fuera parecen justos, pero por dentro están repletos de hipocresía y crueldad.
    ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que edifican sepulcros a los profetas y ornamentan los mausoleos de los justos, diciendo: "Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas"! Con esto atestiguan en su contra, que son hijos de los que asesinaron a los profetas.
    Colmen también ustedes la medida de sus padres!».
    Palabra del Señor
    8 min
  • Reflexión martes 27 de agosto de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    2Ts 2, 1-3a. 14-17
    Conserven las tradiciones que han aprendido.
    Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses.
    LES rogamos, hermanos, a propósito de la venida de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra reunión con él, que no pierdan fácilemente la cabeza ni se alarmen por alguna revelación, rumor o supuesta carta nuestra, como si el día del Señor estuviera encima. Que nadie en modo alguno los engañe.
    Dios los llamó por medio de nuestro Evangelio para que lleguen a adquirir la gloria de nuestro Señor Jesucristo.
    Así, pues, hermanos, manténganse firmes y conserven las tradiciones que han aprendido de nosotros, de viva voz o por carta.
    Que el mismo Señor nuestro, Jesucristo, y Dios, nuestro Padre, que nos ha amado y nos ha regalado un consuelo eterno y una esperanza dichosa, consuele sus corazones y les dé fuerza para toda clase de palabras y obras buenas.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 95, 10.11-12a.12b-13 (R. 13ab)
    R. Llega el Señor a regir tierra.
    V. Digan a los pueblos: «El Señor es rey:
    él afianzó el orbe, y no se moverá;
    él gobierna a los pueblos rectamente». R.
    V. Alégrese el cielo, goce la tierra,
    retumbe el mar y cuanto lo llena;
    vitoreen los campos y cuanto hay en ellos. R.
    V. Aclamen los árboles del bosque,
    delante del Señor, que ya llega,
    ya llega a regir la tierra:
    regirá el orbe con justicia
    y los pueblos con fidelidad. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. La palabra de Dios es viva y eficaz; juzga los deseos e intenciones del corazón. R.
    Evangelio
    Mt 23, 23-26
    Esto es lo que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello.
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, Jesús dijo:
    «¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que pagan el diezmo de la menta, del anís y del comino, y descuidan lo más grave de la ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad!
    Esto es lo que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello.
    ¡Guías ciegos, que filtran el mosquito y se tragan el camello! !Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que limpian por fuera la copa y el plato, mientras por dentro están rebosando de robo y desenfreno! ¡Fariseo ciego!, limpia primero la copa por dentro y así quedará limpia también por fuera».
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión lunes 26 de agosto de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    2Ts 1,1-5.11b-12
    El nombre del Señor será glorificado en ustedes y ustedes en él.
    Comienzo de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses.
    PABLO, Silvano y Timoteo a la Iglesia de los Tesalonicenses en Dios, nuestro Padre, y en el Señor Jesucristo.
    A ustedes gracia y paz de parte de Dios Padre y del Señor Jesucristo.
    Debemos dar continuas gracias a Dios por ustedes, hermanos, como es justo, pues su fe crece vigorosamente y sigue aumentando el amor mutuo de todos y cada uno de ustedes.
    Esto hace que nos mostremos orgullosos de ustedes ante las Iglesias de Dios por su paciencia y su fe en medio de todas las persecuciones y tribulaciones que están soportando.
    Así se pone de manifiesto el justo juicio divino, de manera que lleguen a ser dignos del reino de Dios, por el cual padecen.
    Nuestro Dios los haga dignos de la vocación y con su poder lleve a término todo propósito de hacer el bien y la tarea de la fe. De este modo, el nombre de nuestro Señor Jesús será glorificado en ustedes y en él, según la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 96(95),1-2a.2b-3.4-5 (R. 3)
    R. Cuenten las maravillas del Señor a todas las naciones.
    V. Canten al Señor un cántico nuevo,
    canten al Señor, toda la tierra;
    canten al Señor, bendigan su nombre. R.
    V. Proclamen día tras día su victoria.
    Cuenten a los pueblos su gloria,
    sus maravillas a todas las naciones. R.
    V. Porque es grande el Señor,
    y muy digno de alabanza,
    más temible que todos los dioses.
    Pues los dioses de los gentiles no son nada,
    mientras que el Señor ha hecho el cielo. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Mis ovejas escuchan mi voz -dice el Señor-, y yo las conozco, y ellas me siguen. R.
    Evangelio
    Mt 23,13-22.
    ¡Ay de ustedes, guías ciegos!
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, Jesús dijo:
    «¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que cierran a los hombres el reino de los cielos! Ni entran ustedes, ni dejan entrar a los que quieren.
    ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que viajan por tierra y mar para ganar un prosélito, y cuando lo consiguen, lo hacen digno de la "gehenna" el doble que ustedes!
    ¡Ay de ustedes, guías ciegos, que dicen: "Jurar por el templo no obliga, jurar por el oro del templo sí obliga"! ¡Necios y ciegos! ¿Qué es más, el oro o el templo que consagra el oro?
    O también: "Jurar por el altar no obliga, jurar por la ofrenda que está en el altar sí obliga". ¡Ciegos! ¿Qué es más la ofrenda o el altar que consagra la ofrenda? Quien jura por el altar, jura por él y por cuanto hay sobre él; quien jura por el templo, jura por él y por quien habita en él; y quien jura por el cielo, jura por el trono de Dios y también por el que está sentado en él».
    Palabra del Señor
    8 min
  • Reflexión Domingo 25 de agosto de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Jos 24,1-2a.15-17.18b
    Lectura del libro de Josué.
    EN aquellos días, Josué reunió todas las tribus de Israel en Siquén y llamó a los ancianos de Israel, a los jefes, a los jueces y a los magistrados. Y se presentaron ante Dios.
    Josué dijo a todo el pueblo:
    «Si les resulta duro servir al Señor, elijan hoy a quién quieren servir: si a los dioses a los que sirvieron sus padres al otro lado del Río, o a los dioses de los amorreos, en cuyo país habitan; que yo y mi casa serviremos al Señor».
    El pueblo respondió:
    «¡Lejos de nosotros abandonar al Señor para ir a servir a otros dioses! Porque el Señor nuestro Dios es quien nos sacó, a nosotros y a nuestros padres, de Egipto, de la casa de la esclavitud; y quien hizo ante nuestros ojos aquellos grandes prodigios y nos guardó en todo nuestro peregrinar y en entre todos lo pueblos por los que atravesamos.
    También nosotros serviremos al Señor, ¡porque él es nuestro Dios!».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 34(33),2-3.16-17.18-19.20-21.22-23 (R. cf. 9a)
    R. Gusten y vean qué bueno es el Señor.
    V. Bendigo al Señor en todo momento,
    su alabanza está siempre en mi boca;
    mi alma se gloría en el Señor:
    que los humildes lo escuchen y se alegren. R.
    V. Los ojos del Señor miran a los justos,
    sus oídos escuchan sus gritos;
    pero el Señor se enfrenta con los malhechores,
    para borrar de la tierra su memoria. R.
    V. Cuando uno grita, el Señor lo escucha
    y lo libra de sus angustias;
    el Señor está cerca de los atribulados,
    salva a los abatidos. R.
    V. Aunque el justo sufra muchos males,
    de todos lo libra el Señor;
    él cuida de todos sus huesos,
    y ni uno solo se quebrará. R.
    V. La maldad da muerte al malvado,
    los que odian al justo serán castigados.
    El Señor redime a sus siervos,
    no será castigado quien se acoge a él. R.
    Segunda lectura
    Ef 5,21-32
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios.
    HERMANOS:
    Sean sumisos unos a otros en el temor de Cristo: las mujeres, a sus maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, como Cristo es cabeza de la Iglesia; él, que es el salvador del cuerpo. Como la Iglesia se somete a Cristo, así también las mujeres a sus maridos en todo.
    Maridos, amen a sus mujeres como Cristo amó a su Iglesia:
    Él se entregó a sí mismo por ella, para consagrarla, purificándola con el baño de agua y la palabra, y para presentársela gloriosa, sin mancha ni arruga ni nada semejante, sino santa e inmaculada. Así deben también los maridos amar a sus mujeres, como cuerpos suyos que son.
    Amar a su mujer es amarse a sí mismo. Pues nadie jamás ha odiado su propia carne, sino que le da alimento y calor, como Cristo hace con la Iglesia, porque somos miembros de su cuerpo.
    «Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne».
    Este es un gran misterio; y yo lo refiere a Cristo y a la Iglesia.
    Palabra de Dios.
    Aclamación.
    Tus palabras, Señor, son espíritu y vida; tú tienes palabras de vida eterna.
    Evangelio
    Jn 6,60-69
    Lectura del santo Evangelio según san Juan.
    EN aquel tiempo, muchos de los discípulos de Jesús dijeron:
    «Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?».
    Sabiendo Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo:
    «¿Esto los escandaliza?, ¿y si vieran al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El Espíritu es quien da vida;
    la carne no sirve para nada. Las palabras que les he dicho son espíritu y vida. Y, con todo, hay algunos de entre ustedes que no creen».
    Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar.
    Y dijo:
    «Por eso les he dicho que nadie puede venir a mí si el Padre no se lo concede».
    Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él.
    Entonces Jesús les dijo a los Doce:
    «¿También ustedes quieren marcharse?».
    Simón Pedro le contestó:
    «Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios».
    Palabra del Señor.
    10 min
  • Reflexión sábado 24 de agosto de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Ap 21, 9b-14
    Doce basamentos que llevaban doce nombres: los nombres de los apóstoles del Cordero
    Lectura del libro del Apocalipsis
    El ángel me habló así:
    «Mira, te mostraré la novia, la esposa del Cordero». Y me llevó en espíritu a un monte grande y elevado, y me mostró la ciudad santa de Jerusalén que descendía del cielo, de parte de Dios, y tenía la gloria de Dios; su resplandor era semejante a una piedra muy preciosa, como piedra de jaspe cristalino. Tenía una muralla grande y elevada, tenía doce puertas y sobre las puertas doce ángeles y nombres grabados que son las doce tribus de Israel. Al oriente tres puertas, al norte tres puertas, al sur tres puertas, al poniente tres puertas, y la muralla de la ciudad tenía doce cimientos y sobre ellos los nombres de los doce apóstoles del Cordero.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Salmo 144, 10-11. 12-13ab. 17-18 (R.: cf. 12)
    R. Que tus fieles, Señor, proclamen la gloria de tu reinado.
    V. Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
    que te bendigan tus fieles;
    que proclamen la gloria de tu reinado,
    que hablen de tus hazañas. R.
    V. Explicando tus hazañas a los hombres,
    la gloria y majestad de tu reinado.
    Tu reinado es un reinado perpetuo,
    tu gobierno va de edad en edad. R.
    V. El Señor es justo en todos sus caminos,
    es bondadoso en todas sus acciones;
    cerca está el Señor de los que lo invocan,
    de los que lo invocan sinceramente. R.
    Aclamación
    Aleluya Jn 1, 49b
    Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.
    Evangelio
    Jn 1, 45-51
    Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño
    Lectura del santo Evangelio según san Juan
    En aquel tiempo, Felipe encuentra a Natanael y le dice: «Aquel de quien escribieron Moisés en la ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret». Natanael le replicó: «¿De Nazaret puede salir algo bueno?». Felipe le contestó: «Ven y verás». Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: «Ahí tienen a un israelita de verdad, en quien no hay engaño». Natanael le contesta: «¿De qué me conoces?». Jesús le responde: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi». Natanael respondió: «Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel». Jesús le contestó: «¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores». Y le añadió: «En verdad, en verdad les digo: verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión viernes 23 de agosto de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    1Co 7, 25-35
    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
    Hermanos:
    Acerca de los célibes no tengo precepto del Señor, pero doy mi parecer como alguien que, por la misericordia del Señor, es fiel. Considero que, por la angustia que apremia, es bueno para un hombre quedarse así. ¿Estás unido a una mujer? No busques la separación. ¿Estás libre de mujer? No busques mujer; pero, si te casas, no pecas; y, si una soltera se casa, tampoco peca. Aunque estos tales sufrirán la tribulación de la carne; y yo quiero ahorrársela. Digo esto, hermanos, que el momento es apremiante. Queda como solución que los que tienen mujer vivan como si no la tuvieran; los que lloran, como si no lloraran; los que están alegres, como si no se alegraran; los que compran, como si no poseyeran; los que negocian en el mundo, como si no disfrutaran de él: porque la representación de este mundo se termina. Quiero que se ahorren preocupaciones: el no casado se preocupa de los asuntos del Señor, buscando contentar al Señor; en cambio, el casado se preocupa de los asuntos del mundo, buscando contentar a su mujer, y anda dividido. También la mujer sin marido y la soltera se preocupan de los asuntos del Señor, de ser santa en cuerpo y alma; en cambio, la casada se preocupa de los asuntos del mundo, buscando contentar a su marido. Les digo todo esto para su bien; no para ponerles una trampa, sino para inducirlos a una cosa noble y al trato con el Señor sin preocupaciones.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal, 44, 11-12. 14-15. 16-17 (R.: cf. Mt 25, 6b)
    R. Llega el Esposo; salid a recibir a Cristo, el Señor.
    V. Escucha, hija, mira: inclina el oído,
    olvida tu pueblo y la casa paterna;
    prendado está el rey de tu belleza:
    póstrate ante él, que él es tu señor. R.
    V. Ya entra la princesa, bellísima,
    vestida de perlas y brocado;
    la llevan ante el rey, con séquito de vírgenes,
    la siguen sus compañeras. R.
    V. Las traen entre alegría y alborozo,
    van entrando en el palacio real.
    «A cambio de tus padres tendrás hijos,
    que nombrarás príncipes por toda la tierra». R.
    Aclamación
    Jn 15, 9b. 5b
    Permaneced en mi amor —dice el Señor—;
    el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante.
    Evangelio
    Mt 19, 3-12
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo
    En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: «¿Es lícito a un hombre repudiar a su mujer por cualquier motivo?». Él les respondió: «¿No han leído que el Creador, en el principio, los creó hombre y mujer, y dijo: “Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne”? De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre». Ellos insistieron: «¿Y por qué mandó Moisés darle acta de divorcio y repudiarla?». Él les contestó: «Por la dureza de su corazón les permitió Moisés repudiar a sus mujeres; pero, al principio, no era así. Pero yo les digo que, si uno repudia a su mujer –no hablo de unión ilegítima– y se casa con otra, comete adulterio». Los discípulos le replicaron: «Si esa es la situación del hombre con la mujer, no trae cuenta casarse». Pero él les dijo: «No todos entienden esto, solo los que han recibido ese don. Hay eunucos que salieron así del vientre de su madre, a otros los hicieron los hombres, y hay quienes se hacen eunucos ellos mismos por el reino de los cielos. El que pueda entender, entienda».
    Palabra del Señor.
    10 min
  • Reflexión jueves 22 de agosto de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Un hijo se nos ha dado
    Lectura del libro de Isaías
    El pueblo que caminaba en tinieblas
    vio una luz grande;
    habitaban tierra de sombras,
    y una luz les brilló.
    Acreciste la alegría,
    aumentaste el gozo;
    se gozan en tu presencia,
    como gozan al segar,
    como se alegran
    al repartirse el botín.
    Porque la vara del opresor,
    y el yugo de su carga,
    el bastón de su hombro,
    los quebrantaste como el día de Madián.
    Porque un niño nos ha nacido,
    un hijo se nos ha dado:
    lleva a hombros el principado,
    y es su nombre:
    «Maravilla de Consejero,
    Dios guerrero,
    Padre perpetuo,
    Príncipe de la paz».
    Para dilatar el principado,
    con una paz sin límites,
    sobre el trono de David
    y sobre su reino.
    Para sostenerlo y consolidarlo
    con la justicia y el derecho,
    desde ahora y por siempre.
    El celo del Señor de los ejércitos lo realizará.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 51(50),12-13.14-15.18-19 (R. Ez 36,25)
    R. Derramaré sobre ustedes un agua pura
    que los purificará de todas sus inmundicias.
    V. Oh, Dios, crea en mí un corazón puro,
    renuévame por dentro con espíritu firme.
    No me arrojes lejos de tu rostro,
    no me quites tu santo espíritu. R.
    V. Devuélveme la alegría de tu salvación,
    afiánzame con espíritu generoso.
    Enseñaré a los malvados tus caminos,
    los pecadores volverán a ti. R.
    V. Los sacrificios no te satisfacen:
    si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
    El sacrificio agradable a Dios
    es un espíritu quebrantado;
    un corazón quebrantado y humillado,
    tú, oh, Dios, tú no lo desprecias. R.
    O bien:
    R. Bendito sea el nombre del Señor,
    ahora y por siempre.
    O bien:
    R. Aleluya.
    V. Alabad, siervos del Señor,
    alabad el nombre del Señor.
    Bendito sea el nombre del Señor,
    ahora y por siempre. R.
    V. De la salida del sol hasta su ocaso,
    alabado sea el nombre del Señor.
    El Señor se eleva sobre todos los pueblos,
    su gloria sobre los cielos. R.
    V. ¿Quién como el Señor, Dios nuestro,
    que se eleva en su trono
    y se abaja para mirar
    al cielo y a la tierra? R.
    V. Levanta del polvo al desvalido,
    alza de la basura al pobre,
    para sentarlo con los príncipes,
    los príncipes de su pueblo. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. No endurezcan hoy su corazón; escuchen la voz del Señor. R.
    O bien:
    Aleluya Lc 1, 28
    Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo; bendita tú eres entre las mujeres.
    Lc 1, 26-38
    Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas
    En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
    El ángel, entrando en su presencia, dijo:
    —«Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».
    Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél.
    El ángel le dijo:
    —«No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin».
    Y María dijo al ángel:
    —«¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?».
    El ángel le contestó:
    —«El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios.
    Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible».
    María contestó:
    —«Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra».
    Y la dejó el ángel.
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión miércoles 21 de agosto de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Ez 34,1-11
    Lectura de la profecía de Ezequiel.
    ME fue dirigida esta palabra del Señor:
    «Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel, y diles:
    "¡Pastores!, esto dice el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos! ¿No deben los pastores apacentar las ovejas?
    Se comen las partes mejores, se visten con su lana; matan las más gordas, pero no apacientan el rebaño. No han robustecido a las débiles, ni curado a la enferma, ni vendado a la herida; no han recogido a la descarriada, ni buscado a la que se había perdido, sino que con fuerza y violencia las han dominado.
    Sin pastor, se dispersaron para ser devoradas por las fieras del campo. Se dispersó mi rebaño y anda errante por montes y altos cerros; por todos los rincones del país se dispersó mi rebaño y no hay quien lo siga ni lo busque .
    Por eso, pastores, escuchen la palabra del Señor: ¡por mi vida! -oráculo del Señor Dios-; porque mi rebaño ha sido expuesto al pillaje, y a ser devorado por las fieras del campo por falta de pastor, porque mis pastores no cuidaron mi rebaño, y se apacentaron a sí mismos pero no apacentaron mi rebaño, por eso, pastores, escuchen la palabra del Señor:
    Esto dice el Señor Dios: Me voy a enfrentar con los pastores: les reclamaré mi rebaño, dejarán de apacentar el rebaño, y ya no podrán apacentarse a sí mismos. Libraré mi rebaño de sus fauces, para que no les sirva de alimento"».
    Porque esto dice el Señor Dios:
    «Yo mismo buscaré mi rebaño y lo cuidaré».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 23(22),1-3a.3b-4. 5.6 (R. 1)
    R. El Señor es mi pastor, nada me falta.
    V. El Señor es mi pastor, nada me falta:
    en verdes praderas me hace recostar;
    me conduce hacia fuentes tranquilas
    y repara mis fuerzas. R.
    V. Me guía por el sendero justo,
    por el honor de su nombre.
    Aunque camine por cañadas oscuras,
    nada temo, porque tú vas conmigo:
    tu vara y tu cayado me sosiegan. R.
    V. Preparas una mesa ante mí,
    enfrente de mis enemigos;
    me unges la cabeza con perfume,
    y mi copa rebosa. R.
    V. Tu bondad y tu misericordia me acompañan
    todos los días de mi vida,
    y habitaré en la casa del Señor
    por años sin término. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. La palabra de Dios es viva y eficaz; juzga los deseos e intenciones del corazón. R
    Evangelio
    Mt 20,1-16.
    ¿Vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
    «El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña.
    Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña.
    Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo y les dijo:
    "Vayan también ustedes a mi viña y les pagaré lo debido".
    Ellos fueron.
    Salió de nuevo hacia
    mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo.
    Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: "¿Cómo es que están aquí el día entero sin trabajar?".
    Le respondieron:
    "Nadie nos ha contratrado".
    Él les dijo:
    "Vayan también ustedes a mi viña".
    Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz:
    "Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros".
    Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno.
    Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Al recibirlo se pusieron a protestar contra el amo:
    "Estos últimos han trabajado solo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno".
    Él replicó a uno de ellos:
    "Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?".
    Así, los últimos serán primeros y los primeros, últimos».
    Palabra del Señor
    9 min
  • Reflexión martes 20 de agosto de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Ez 28,1-10
    Eres hombre, y no dios; pusiste tu corazón como el corazón de Dios
    Lectura de la profecía de Ezequiel.
    ME fue dirigida esta palabra del Señor:
    «Hijo de hombre, di al príncipe de Tiro: Esto dice el Señor Dios:
    Se enalteció tu corazón y dijiste:
    "Soy un dios
    y estoy sentado en el trono de los dioses en el corazón del mar".
    Tú que eres hombre, y no dios,
    pusiste tu corazón como el corazón de Dios.
    Te dijiste: "¡Si eres más sabio que Daniel,
    ningún enigma se te resiste!
    Con tu sabiduría e inteligencia
    te has hecho una fortuna;
    acumulaste tesoros de oro y plata".
    Con tu gran habilidad para el comercio
    acrecentaste tu fortuna;
    y por tu fortuna te llenaste de presunción.
    Por ello, así dice el Señor Dios:
    "Por haber puesto tu corazón como el corazón de Dios, por eso haré venir contra ti extranjeros,
    los más feroces entre los pueblos.
    Desenvainarán sus espadas
    contra tu brillante sabiduría,
    y profanarán tu belleza.
    Te hundirán en la fosa
    y perecerás de muerte violenta
    en el corazón del mar.
    ¿Podrás seguir diciendo delante de tus verdugos:
    'Soy un dios'? Serás un hombre, y no un dios,
    en una mano de los que te apuñalen.
    Morirás con muerte de incircunciso,
    a mano de gentes extrañas.
    Porque lo he dicho yo"
    -oráculo del Señor- ».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal Dt 32,26-27ab.27cd-28.30.35cd-36ab (R. 39c)
    R. Yo doy la muerte y la vida.
    V. Me dije: «Los aniquilaría,
    y borraría su memoria entre los hombres».
    Si no temiese las burlas del enemigo,
    y la mala interpretación del adversario. R.
    V. No sea que digan: «Nuestra mano ha vencido,
    no es el Señor quien ha hecho todo esto».
    Porque es gente que ha perdido el juicio,
    y que carece de inteligencia. R.
    V. ¿Cómo puede uno perseguir a mil,
    y dos poner en fuga a diez mil,
    si no fuera porque los ha vendido su Roca
    y el Señor los ha entregado?. R.
    V. El día de su ruina se acerca,
    y se precipita su destino .
    El Señor hará justicia a su pueblo,
    y tendrá piedad de sus siervos. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre para enriquecerlos con su pobreza. R.
    Evangelio
    Mt 19,23-30
    Más fácil le es a un camello entrar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de los cielos
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
    «En verdad les digo que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Lo repito: más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que aun rico entrar en el reino de los cielos».
    Al oírlo, los discípulos dijeron espantados:
    «Entonces, ¿quién puede salvarse?».
    Jesús se les quedó mirando y les dijo:
    «Es imposible para los hombres, pero Dios lo puede todo».
    Entonces dijo Pedro a Jesús:
    «Ya ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?».
    Jesús les dijo:
    «En verdad les digo: cuando llegue la renovación y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, también ustedes, los que me han seguido, se sentarán en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.
    Todo el que por mí deja casa, hermanos, o hermanas, padre o madre, hijos o tierras, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna.
    Pero muchos primeros serán últimos y muchos últimos primeros».
    Palabra del Señor
    8 min
  • Reflexión lunes 19 de agosto de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Ez 24, 15-24
    Ezequiel les servirá de señal: harán lo mismo que él ha hecho.
    Lectura de la profecía de Ezequiel
    ME fue dirigida esta palabra del Señor:
    «Hijo de hombre, voy a arrebatarte repentinamente el encanto de tus ojos; pero tú no entonces una lamentación, no hagas duelo, no llores, no derrames lágrimas. Suspira en silencio, no hagas ningún rito fúnebre. Ponte el turbante y cálzate las sandalias; no te cubras la barba ni comas el pan del duelo».
    Yo había hablado a la gente por la mañana, y por la tarde murió mi mujer. Al día siguiente hice lo que se me había ordenado. Entonces me dijo la gente:
    «¿Quieres explicarnos qué significa lo que estás haciendo?».
    Les respondí:
    «He recibido esta palabra del Señor:
    "Di a la casa de Israel: Esto dice el Señor Dios: 'Voy a profanar mi santuario, el baluarte del que están orgullosos, encanto de sus ojos, esperanza de su vida. Los hijos e hijas que dejaron en Jerusalén caerán a espada.
    Entonces harán lo que yo he hecho: no se cubrirán la barba ni comerán el pan del duelo; seguirán con el turbante en la cabeza y las sandalias en los pies; no entonarán una lamentación ni llorarán; se consumirán por sus culpas y gemirán unos con otros. Ezequiel les servirá de señal: harán lo mismo que él ha hecho.
    Y, cuando suceda, comprenderán que yo soy el Señor Dios'"».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal Dt 32, 18-19.20.21 (R. 18a)
    R. Despreciaste al Dios que te engendró.
    V. Despreciaste a la Roca que te engendró,
    y olvidaste al Dios que te dio a luz.
    Lo vio el Señor, e irritado
    rechazó a sus hijos e hijas. R.
    V. Y dijo: «Les ocultaré mi rostro,
    y veré cuál es su suerte,
    porque son una generación pervertida,
    unos hijos desleales». R.
    V. «Me han dado celos con un dios que no es dios,
    me han irritado con sus ídolos vacíos;
    pues yo les daré celos con un pueblo que no es pueblo,
    con una nación insensata los irritaré». R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. R.
    Evangelio
    Mt 19, 16-22
    Si quieres ser perfecto, vende tus bienes, así tendrás un tesoro en el cielo
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo
    EN aquel tiempo, se acercó uno a Jesús y le preguntó:
    «Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna?».
    Jesús le contestó:
    «¿Por qué me preguntas qué es bueno? Uno solo es Bueno. Mira, si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos»
    Él le preguntó:
    «¿Cuáles?».
    Jesús le contestó:
    «No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo».
    El joven le dijo:
    «Todo eso lo he cumplido. ¿Qué me falta?».
    Jesús le contestó:
    «Si quieres ser perfecto, anda, vende tus bienes, da el dinero a los pobres -así tendrás un tesoro en el cielo- y luego ven y sígueme».
    Al oír esto, el jóven se fue triste, porque era muy rico.
    Palabra del Señor
    8 min

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Reflexiones diarias de las lecturas por parte del presbítero Juan Diego Ruiz Arango.