Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

By Padre Juan Diego Ruiz Arango.Religion & Spirituality
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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia. episodes

  • Reflexión lunes 29 de julio de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Jr 13, 1-11
    El pueblo será como ese cinturón que ya no sirve para nada
    Lectura del libro de Jeremías.
    ESTO, me dijo el Señor:
    «Ve, cómprate un cinturón de lino y rodéate con él la cintura; pero no lo metas en agua».
    Me compré el cinturón, según ,e lo mandó el Señor, y me lo ceñí.
    El Señor me dirigió la palabra por segunda vez:
    «Toma el cinturón que has comprado y que llevas ceñido;
    ponte en marcha hacia el rio Éufrates y lo escondes allí, entre las hendiduras de las piedras».
    Fui y lo escondí en el Éufrates, según me había el Señor.
    Tiempo después me dijo el Señor:
    «Vete al río Éufrates y recoge el cinturón que te mandé esconder allí».
    Fui al Éufrates, cavé y recogí el cinturón del sitio donde lo había escondido: estaba estropeado, no servía para nada.
    Entonces el Señor me habló así:
    «Esto dice el Señor: Del mismo modo consumiré la soberbia de Judá, la gran soberbia de Jerusalén. Este pueblo malvado que se niega a escuchar mis palabras, que se comportan con corazón obstinado y sigue a dioses extranjeros, para rendirles culto y adorarlos, será como ese cinturón que no sirve para nada.
    Porque del mismo modo que se ajusta el cinturón a la cintura del hombre, así hice yo que se ajustaran a mí la casa de Judá y la casa de Israel -oráculo del Señor- para que fueran mi pueblo, mi fama, mi alabanza y mi honor. Pero no me escucharon».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal Dt 32, 18-19.20.21 (R. 18a)
    R. Despreciaste al Dios que te engendro.
    V. Despreciaste al Dios que te engendro,
    y olvidaste al Dios que te dio a luz.
    Lo vio el Señor, e irritado
    rechazó a sus hijos e hijas. R.
    V. Y dijo: «Les ocultaré mi rostro,
    y veré cuál es su suerte,
    porque son una generación pervertida,
    unos hijos desleales». R.
    V. «Me han dado celos con un dios que no es dios,
    me han irritado con sus ídolos vacíos;
    pues yo les daré celos con un pueblo que no es pueblo
    con una nación insensata los irritaré». R.
    Evangelio
    Mt 13, 31-35
    El grano de mostaza se hace un árbol hasta el punto de que los pájaros del cielo anidan en sus ramas
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo
    EN aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola al gentío:
    «El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que toma y siembra en su campo; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace árbol hasta el punto de que vienen los pájaros del cielo a anidar en sus ramas».
    Les dijo otra parábola:
    «El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, hasta que todo fermenta».
    Jesús dijo todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les hablaba nada, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta:
    «Abriré mi boca diciendo parábolas;
    anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo».
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión Domingo 28 de julio de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    2R 4,42-44
    Comerán y sobrará
    Lectura del segundo libro de los Reyes.
    EN aquellos días, acaeció que un hombre de Baal Salisá vino trayendo al hombre de Dios primicias de pan, veinte panes de cebada y grano fresco en espiga. Dijo Eliseo:
    «Dáselo a la gente y que coman».
    Su servidor respondió:
    «¿Cómo voy a poner esto delante de cien hombres?».
    Y él mandó:
    «Dáselo a la gente y que coman, porque así dice el Señor: "Comerán y sobrará"».
    Y lo puso ante ellos, comieron y aún sobró, conforme a la palabra del Señor.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 145 (144),10-11.15-16.17-18 (R. cf. Mt 6,11)
    R. Abres tú la mano, Señor, y nos sacias.
    V. Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
    que te bendigan tus fieles.
    Que proclamen la gloria de tu reinado,
    que hablen de tus hazañas. R.
    V. Los ojos de todos te están aguardando,
    tú les das la comida a su tiempo;
    abres tú la mano,
    y sacias de favores a todo viviente. R.
    V. El Señor es justo en todos sus caminos,
    es bondadoso en todas sus acciones.
    Cerca está el Señor de los que lo invocan,
    de los que lo invocan sinceramente. R.
    Segunda lectura
    Ef 4,1-6
    Un solo cuerpo, un Señor, una fe, un bautismo
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios.
    HERMANOS:
    Yo, el prisionero por el Señor, les ruego que caminen como pide la vocación a la que han sido convocados. Sean siempre humildes y amables, sean comprensivos, sobrellévense mutuamente con amor, esforzándose en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz. Un solo cuerpo y solo Espíritu con el vínculo de la paz. Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la esperanza de la vocación a la que han sido convocados. Un Señor, una fe, un bautismo. Un Dios, Padre de todos, que está sobre todos, actúa por medio de todos y está en todos.
    Palabra de Dios.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Un gran Profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R.
    Evangelio
    Jn 6,1-15
    Repartió a los que estaban sentados todo lo que quisieran
    EN aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del mar de Galilea, o del Tiberíades. Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos.
    Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos.
    Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos y, al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe:
    «¿Con qué compraremos panes para que coman estos?».
    Lo decía para probarlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer. Felipe le contestó:
    «Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo».
    Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice:
    «Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; ¿qué es eso para tantos?».
    Jesús dijo:
    «Digan a la gente que se siente en el suelo».
    Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; solo los hombres eran unos cinco mil.
    Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado.
    Cuando se saciaron, dice a sus discípulos:
    «Recojan los pedazos que han sobrado; que nada se pierda».
    Los recogieron y llenaron doce canastos con los pedazos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido. La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía:
    «Este es verdaderamente el Profeta que va a venir al mundo».
    Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña él solo.
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión sábado 27 de julio de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Jr 7,1-11
    ¿Creen que es una cueva de bandidos el templo dedicado a mi nombre?
    Lectura del libro de Jeremías.
    PALABRA que el Señor dirigió a Jeremías:
    «Ponte a la puerta del templo y proclama allí lo siguiente:
    ¡Escucha, Judá, la palabra del Señor, los que entran por esas puertas para adorar al Señor!.
    Así dice el Señor del universo, Dios de Israel: ´´Enmienden su conducta y sus acciones, y habitaré con ustedes el este lugar. No se crean seguros con palabras engañosas, repitiendo: ´Es el templo del Señor, el templo del Señor, es el templo del Señor`.
    Si enmiendan su conducta y sus acciones, si juzgan rectamente entre un hombre y su prójimo, si no explotan al forastero, al huérfano y a la viuda, si no derraman sangre inocente en este lugar, si no siguen a dioses extranjeros, para su mal, entonces habitaré con ustedes en este lugar, en la tierra que di a sus padres, desde hace tanto tiempo y para siempre.
    Miren: Ustedes se fían de palabras engañosas que no sirven de nada. ¿De modo que roban, matan, adulteran, juran en falso, queman incienso a Baal, siguen a dioses extranjeros y desconocidos, y después entran a presentarse ante mí en este templo, dedicado a mi nombre, y se dicen: ´Estamos salvos`, para seguir cometiendo esas abominaciones? ¿Creen que es una cueva de bandidos este templo dedicado a mi nombre? Atención, que yo lo he visto``» -oráculo del Señor-.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 84(83),3.4.5-6a+8a.11 (R. 2)
    R. ¡Qué deseables son tus moradas,
    Señor del universo!
    V. Mi alma se consume y anhela
    los atrios del Señor,
    mi corazón y mi carne
    se alegran por el Dios vivo. R.
    V. Hasta el gorrión ha encontrado una casa;
    la golondrina, un nido
    donde colocar sus polluelos,
    Rey mío y Dios Mío. R.
    V. Dichosos los que viven en tu casa,
    Alabándote siempre.
    Dichosos el que encuentra en ti su fuerza.
    Caminan de baluarte en baluarte. R.
    V. Vale más un día en tus atrios
    que mil en mi casa,
    y prefiero el umbral de la cada de Dios
    a vivir con los malvados. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Acojan con docilidad la palabra, que ha sido injertada en ustedes y es capaz de salvar sus vidas. R.
    Evangelio
    Mt 13,24-30
    Déjenlos crecer juntos hasta la siega
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola al gentío:
    «El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras los hombres dormían, un enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaban a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo:
    ´´Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?``.
    Él les dijo:
    ´´Un enemigo lo ha hecho``.
    Los criados le preguntan:
    ´´¿Quieres que vayamos a arrancarla?``.
    Pero él les respondió:
    ´´No, que al recoger la cizaña pueden arrancar también el trigo. Déjenlos crecer juntos hasta la siega y cuando llegue la siega diré a los segadores: arranquen primero la cizaña y átenla en gavillas para quemarla, y el trigo almacénenlo en mi granero``»
    Palabra del Señor.
    10 min
  • Reflexión viernes 26 de julio de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Jr 3, 14-17
    Les daré pastores, según mi corazón; y todas las naciones se incorporarán a Jerusalén
    Lectura del libro de Jeremías
    VUELVAN, hijos apóstatas -oráculo del Señor-, que yo soy su dueño, Los iré reuniendo a uno de cada ciudad, a dos de cada tribu, y los traeré a Sion. Les daré pastores, según mi corazón, que los apacienten con ciencia y experiencia.
    Se multiplicarán y crecerán en el país. Y en aquellos días -oráculo del Señor- ya no se recordará ni se mencionará; nadie le echará de menos, ni se volverá a construir otra.
    En aquel tiempo llamarán a Jerusalén «Trono del Señor».
    Todas las naciones se incorporarán a ella en el nombre de «El Señor que está en Jerusalén», y ya no se dejarán guiar por su corazón perverso y obstinado.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal Jr 31, 10.11-12ab.13 (R. cf. 10d)
    R. El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño.
    V. Escuchen, pueblos, la palabra del Señor,
    anúncienla en las islas remotas:
    «El que dispersó a Israel lo reunirá,
    lo guardará como un pastor a su rebaño». R.
    V. «Porque el Señor redimió a Jacob,
    lo rescató de una mano más fuerte».
    Vendrán con aclamaciones a la altura de Sion,
    Afluirán hacia los bienes del Señor. R.
    V. Entonces se alegrará la doncella en la danza,
    gozarán los jóvenes y los viejos;
    convertiré su tristeza en gozo,
    los alegraré y aliviaré sus penas. R.
    Evangelio
    Mt 13, 18-23
    El que escucha la palabra y la entiende, ese da fruto
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Ustedes, pues, oigan lo que significa la parábola del sembrador: si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino.
    Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que escucha la palabra y la acepta enseguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y en cuanto vienen una dificultad y persecución por la palabra, enseguida sucumbe.
    Lo sembrado entre abrojos significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas ahogan la palabra y se queda estéril. Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese da fruto y produce ciento o sesenta o treinta por uno».
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión jueves 25 de julio de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 4, 33; 5, 12. 27-33; 12, 2
    En aquellos días, los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor y hacían muchos signos y prodigios en medio del pueblo.
    Los condujeron a presencia del Sanedrín y el sumo sacerdote los interrogó:
    -« ¿No os habíamos prohibido formalmente enseñar en nombre de ése? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables dela sangre de ese hombre.»
    Pedro y los apóstoles replicaron:
    -«Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero. La diestra de Dios lo exaltó, haciéndolo jefe y salvador, para otorgarle a Israel la conversión con el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que le obedecen.»
    Esta respuesta los exasperó, y decidieron acabar con ellos.
    Más tarde, el rey Herodes hizo pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan.
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 66, 2-3. 5. 7-8 (R.: 4)
    R. Oh Dios, que te alaben los pueblos,
    que todos los pueblos te alaben.
    V. El Señor tenga piedad y nos bendiga,
    ilumine su rostro sobre nosotros;
    conozca la tierra tus caminos,
    todos los pueblos tu salvación. R.
    V. Que canten de alegría las naciones,
    porque riges el mundo con justicia,
    riges los pueblos con rectitud
    y gobiernas las naciones de la tierra. R.
    V. La tierra ha dado su fruto,
    nos bendice el Señor, nuestro Dios.
    Que Dios nos bendiga; que le teman
    hasta los confines del orbe. R.
    Segunda lectura
    Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 4, 7-15
    Hermanos:
    El tesoro del ministerio lo llevamos en vasijas de barro para que se vea que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros.
    Nos aprietan por todos lados, pero no nos aplastan; estamos apurados, pero no desesperados; acosados, pero no abandonados; nos derriban, pero no nos rematan; en toda ocasión y por todas partes, llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo.
    Mientras vivimos, continuamente nos están entregando a la muerte, por causa de Jesús; para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. Así, la muerte está actuando en nosotros, y la vida en vosotros.
    Teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: «Creí, por eso hablé», también nosotros creemos y por eso hablamos; sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús también con Jesús nos resucitará y nos hará estar con vosotros.
    Todo es para vuestro bien. Cuantos más reciban la gracia, mayor será el agradecimiento, para gloria de Dios.
    Palabra de Dios
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Mateo 20, 20-28
    En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó:
    -¿«Qué deseas?»
    Ella contestó:
    -«Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.»
    Pero Jesús replicó:
    -«No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?»
    Contestaron:
    -«Lo somos.»
    Él les dijo:
    -«Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre.»
    Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo:
    -«Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo.
    Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.»
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión miércoles 24 de julio de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Jr 1,1.4-10
    Te constituí profeta de las naciones
    Comienzo del libro de Jeremías
    PALABRAS de Jeremías, hijo de Jilquías, uno de los sacerdotes de anatot en territorio de Benjamín.
    El señor me dirigió la palabra:
    «Antes de fórmate en el vientre, te elegí; antes de que salieras del seno materno, te consagré: te constituí profeta de las naciones».
    Yo repuse:
    «¡Ay, Señor, Dios mío! Mira que no sé hablar, que solo soy un niño».
    El Señor me contestó:
    «No digas que eres un niño, pues irás adonde yo te envíe y dirás lo que yo te ordene. No les tengas miedo, que yo estoy contigo para librarte» -oráculo del Señor-.
    El Señor extendió la mano, tocó mi boca y me dijo:
    «Voy a poner mis palabras en tu boca. Desde hoy te doy poder sobre pueblos y reinos para arrancar y arrasar, para destruir y demoler, para reedificar y planta».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 71(70),1-2.3-4a.5-6ab.15ab y 17 (R. cf. 15)
    R. Mi boca contará tu salvación.
    V. A ti, Señor, me acojo:
    no quede yo derrotado para siempre.
    Tú que eres justo, líbrame y ponme a salvo,
    inclina a mí tu oído y sálvame. R.
    V. Sé tú mi roca de refugio,
    el alcázar donde me salve,
    porque mi peña y mi alcázar eres tú.
    Dios mío, líbrame de la mano perversa. R.
    V. Porque tú, Señor, fuiste mi esperanza
    y mi confianza, Señor, desde mi juventud.
    En el vientre materno ya me apoyaba en ti,
    en el seno tú me sostenías. R.
    V. Mi boca contará tu justicia,
    y todo el día tu salvación.
    Dios mío, me instruiste desde mi juventud,
    y hasta hoy relato tus maravillas. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. La semilla es la palabra de Dios, y el sembrador es Cristo; todo el que lo encuentra vive para siempre. R.
    Evangelio
    Mt 13,1-9.
    Cayó en tierra buena y dio fruto
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    AQUEL día salió Jesús de casa y se sentó junto al amor.
    Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó y toda la dente se quedó de pie en la orilla.
    Les habló muchas cosas en parábolas:
    «Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, una parte cayó al borde; vinieron los pajaritos y se la comieron.
    Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y como la tierra no era profunda brotó enseguida; pero en cuanto salió el sol, se quemó y por falta de raíz se secó.
    Otra cayó entre abrojos, que crecieron y la ahogaron.
    Otra cayó en tierra buena y dio fruto: una ciento; otra, sesenta; otra, treinta.
    El que tenga oídos, que oiga».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión martes 23 de julio de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Jr 1,1.4-10
    Te constituí profeta de las naciones
    Comienzo del libro de Jeremías
    PALABRAS de Jeremías, hijo de Jilquías, uno de los sacerdotes de anatot en territorio de Benjamín.
    El señor me dirigió la palabra:
    «Antes de fórmate en el vientre, te elegí; antes de que salieras del seno materno, te consagré: te constituí profeta de las naciones».
    Yo repuse:
    «¡Ay, Señor, Dios mío! Mira que no sé hablar, que solo soy un niño».
    El Señor me contestó:
    «No digas que eres un niño, pues irás adonde yo te envíe y dirás lo que yo te ordene. No les tengas miedo, que yo estoy contigo para librarte» -oráculo del Señor-.
    El Señor extendió la mano, tocó mi boca y me dijo:
    «Voy a poner mis palabras en tu boca. Desde hoy te doy poder sobre pueblos y reinos para arrancar y arrasar, para destruir y demoler, para reedificar y planta».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 71(70),1-2.3-4a.5-6ab.15ab y 17 (R. cf. 15)
    R. Mi boca contará tu salvación.
    V. A ti, Señor, me acojo:
    no quede yo derrotado para siempre.
    Tú que eres justo, líbrame y ponme a salvo,
    inclina a mí tu oído y sálvame. R.
    V. Sé tú mi roca de refugio,
    el alcázar donde me salve,
    porque mi peña y mi alcázar eres tú.
    Dios mío, líbrame de la mano perversa. R.
    V. Porque tú, Señor, fuiste mi esperanza
    y mi confianza, Señor, desde mi juventud.
    En el vientre materno ya me apoyaba en ti,
    en el seno tú me sostenías. R.
    V. Mi boca contará tu justicia,
    y todo el día tu salvación.
    Dios mío, me instruiste desde mi juventud,
    y hasta hoy relato tus maravillas. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. La semilla es la palabra de Dios, y el sembrador es Cristo; todo el que lo encuentra vive para siempre. R.
    Evangelio
    Mt 13,1-9.
    Cayó en tierra buena y dio fruto
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    AQUEL día salió Jesús de casa y se sentó junto al amor.
    Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó y toda la dente se quedó de pie en la orilla.
    Les habló muchas cosas en parábolas:
    «Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, una parte cayó al borde; vinieron los pajaritos y se la comieron.
    Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y como la tierra no era profunda brotó enseguida; pero en cuanto salió el sol, se quemó y por falta de raíz se secó.
    Otra cayó entre abrojos, que crecieron y la ahogaron.
    Otra cayó en tierra buena y dio fruto: una ciento; otra, sesenta; otra, treinta.
    El que tenga oídos, que oiga».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión lunes 22 de julio de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    2Co 5, 14-17
    Ahora ya no juzgamos a Cristo según la carne
    Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios
    Hermanos:
    Nos apremia el amor de Cristo, al considerar que, si uno murió por todos, todos murieron.
    Cristo murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para el que murió y resucitó por ellos.
    Por tanto, no valoramos a nadie según la carne.
    Si alguna vez juzgamos a Cristo según la carne, ahora ya no.
    El que es de Cristo es una criatura nueva.
    Lo antiguo ha pasado, lo nuevo ha comenzado.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 62, 2. 3-4. 5-6. 8-9 (R.: 2b)
    R. Mi alma está sedienta de ti, mi Dios.
    V. Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
    mi alma está sedienta de ti;
    mi carne tiene ansia de ti,
    como tierra reseca, agostada, sin agua. R.
    V. ¡Cómo te contemplaba en el santuario
    viendo tu fuerza y tu gloria!
    Tu gracia vale más que la vida,
    te alabaran mis labios. R.
    V. Toda mi vida te bendeciré
    y alzaré las manos invocándote.
    Me saciaré como de enjundia y de manteca,
    y mis labios te alabaran jubilosos. R.
    V. Porque fuiste mi auxilio,
    y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
    mi alma está unida a ti,
    y tu diestra me sostiene. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. « ¿Qué has visto de camino, María, en la mañana?» «A mi Señor glorioso, la tumba abandonada, los ángeles testigos, sudarios y mortaja.» R.
    Evangelio
    Jn 20, 1. 11-18
    Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?
    Lectura del santo evangelio según san Juan
    El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.
    Fuera, junto al sepulcro, estaba María, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús.
    Ellos le preguntan:
    -«Mujer, ¿por qué lloras?»
    Ella les contesta:
    -«Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto.»
    Dicho esto, da media vuelta y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Jesús le dice:
    -«Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?»
    Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta:
    -«Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré.» Jesús le dice:
    -« ¡María! »
    Ella se vuelve y le dice:
    -«¡Rabboni!», que significa: «¡Maestro!»
    Jesús le dice:
    -«Suéltame, que todavía no he subido al Padre. Anda, ve a mis hermanos y diles: "Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro."»
    María Magdalena fue y anunció a los discípulos:
    -«He visto al Señor y ha dicho esto.»
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión Domingo 21 de julio de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Jr 23,1-6
    Reuniré el resto de mis ovejas, y les pondré pastores
    Lectura del libro de Jeremías.
    ¡Ay de los pastores que dispersan y dejan que se pierdan las ovejas de mi rebaño! –oráculo del Señor–. Por tanto, esto dice el Señor, Dios de Israel a los pastores que pastorean a mi pueblo:
    «Ustedes dispersaron mis ovejas y las dejaron ir sin preocuparse de ellas. Así que voy a pedirles cuentas por la maldad de sus acciones –oráculo del Señor –.
    Yo mismo reuniré el resto de mis ovejas de todos los países adonde las expulsé, y las volveré a traer a sus dehesas para que crezcan y se multipliquen. Les pondré pastores que las apacienten, y ya no temerán ni se espantarán. Ninguna se perderá –oráculo del Señor– »
    Miren que llegan días –oráculo del Señor–
    en que daré a David un vástago legítimo:
    reinará como monarca prudente,
    con justicia y derecho en la tierra.
    En sus días se salvará Judá,
    Israel habitará seguro.
    Y le pondrán este nombre:
    «El-Señor-nuestra-justicia».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 23(22),1-3a.3b-4.5-6 (R. 1)
    R. El Señor es mi pastor, nada me falta.
    V. El Señor es mi pastor, nada me falta:
    en verdes praderas me hace recostar;
    me conduce hacia fuentes tranquilas
    y repara mis fuerzas. R.
    V. Me guía por el sendero justo,
    por el honor de su nombre.
    Aunque camine por cañadas oscuras,
    nada temo, porque tú vas conmigo:
    tu vara y tu cayado me sosiegan. R.
    V. Preparas una mesa ante mí,
    enfrente de mis enemigos;
    me unges la cabeza con perfume,
    y mi copa rebosa. R.
    V. Tu bondad y tu misericordia me acompañan
    todos los días de mi vida,
    y habitaré en la casa del Señor
    por años sin término. R.
    Segunda lectura
    Ef 2,13-18
    Él es nuestra paz: el que de los dos pueblos ha hecho uno
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios.
    HERMANOS:
    Ahora, gracias a Cristo Jesús, los que un tiempo estaban lejos están cerca por la sangre de Cristo.
    Él es nuestra paz: el que de los dos pueblos ha hecho uno, derribando en su cuerpo de carne el muro que los separaba: la enemistad.
    Él ha abolido la ley con sus mandamientos y decretos, para crear, de los dos, en sí mismo, un único hombre nuevo, haciendo las paces. Reconcilió con Dios a los dos, uniéndolos en un solo cuerpo mediante la cruz, dando muerte, en él, a la hostilidad.
    Vino a anunciar la paz: paz a ustedes los de lejos, paz también a los de cerca. Así, unos y otros, podemos acercarnos al Padre por medio de él en un mismo Espíritu.
    Palabra de Dios.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    Mis ovejas escuchan mi voz –dice el Señor–, y yo las conozco, y ellas me siguen. R.
    Evangelio
    Mc 6,30-34
    Andaban como ovejas que no tienen pastor
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    EN aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo:
    «Vengan ustedes a solas a un lugar desierto a descansar un poco». Porque eran tantos los que iban y venían, que no encontraban tiempo ni para comer.
    Se fueron en barca a solas a un lugar desierto.
    Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas.
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión sábado 20 de julio de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Mi 2,1-5
    Desean los campos y se apoderan de las casas
    Lectura de la profecía de Miqueas.
    ¡AY de los que traman el crimen y planean pérfidas acciones en sus camas¡
    En cuanto apunta el día las ejecutaran,
    porque tienen poder.
    Desean campos y los roban,
    cas, y se apoderan de ellas;
    oprimen al cabeza de familia
    y a los suyos,
    explotan al ciudadano y sus bienes.
    Por tanto, esto dice el Señor:
    «Yo también tramo
    contra estas gentes un mal
    del que no podrán apartar el cuello y no andarán con la cabeza alta,
    Pues serán malos tiempos aquellos.
    Aquel día les dedicarán una sátira,
    se cantará una elegía que diga:
    "Estamos totalmente perdidos,
    pues se reparte el lote de mi pueblo;
    ¿cómo se volverá hacia mí
    para restituir nuestros campos
    que ahora está repartiendo?".
    Por ello, no tendrás quien te eche a suertes un lote en la asamblea del Señor».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 9, 22-23. 24-25. 28-29. 35 (R.:33b)
    R. No te olvides de los humildes, Señor.
    V. ¿Por qué te quedas lejos, Señor,
    y te escondes en el momento del aprieto?
    En su soberbia el impío oprime al infeliz
    y lo enreda en las intrigas que ha tramado. R.
    V. El malvado se gloría de su ambición,
    el codicioso blasfema y desprecia al Señor.
    El malvado dice con insolencia:
    «No hay Dios que me pida cuentas». R.
    V. Su boca está llena de maldiciones,
    de engaños y de fraudes;
    su lengua encubre maldad y opresión;
    en el zaguán se sienta al acecho,
    para matar a escondidas al inocente. R.
    V. Pero tú ves las penas y los trabajos,
    tú miras y lo tomas en tus manos.
    A ti se encomienda el pobre,
    tú socorres al huérfano. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo, y ha puesto en nosotros el mensaje de la reconciliación. R.
    Evangelio
    Mt 12, 14-21
    Les mandó que no lo descubrieran. Así se cumplió lo dicho por el profeta.
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, al salir de las sinagoga, los fariseos planearon el modo de acabar con Jesús.
    Pero Jesús se enteró, se marchó de allí y muchos lo siguieron.
    Él les curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran.
    Así se cumplió lo dicho por medio del profeta Isaías:
    «Miren a mi siervo, mi elegido,
    mi amado, en quien me complazco.
    Sobre él podré mi espíritu
    para que anuncie el derecho a las naciones.
    No porfiará, no gritará, nadie escuchará su voz
    por las calles.
    La caña cascada no la quebrará,
    la mecha vacilante no la apagará,
    Hasta llevar el derecho a la victoria;
    en su nombre esperarán las naciones».
    Palabra del Señor.
    8 min

About Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

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Reflexiones diarias de las lecturas por parte del presbítero Juan Diego Ruiz Arango.