Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

By Padre Juan Diego Ruiz Arango.Religion & Spirituality
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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia. episodes

  • Reflexión viernes 19 de julio de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Is 38,1-6.21-22.7-8
    He escuchado tu plegaria y visto tus lágrimas
    Lectura del libro de Isaías.
    EN aquellos días, el rey Ezequías enfermó mortalmente.
    El profeta Isaías, hijo de Amós, vino a decirle:
    «Esto dice el Señor: "Pon orden en tu casa, porque vas a morir y no vivirás"».
    Ezequías volvió la cara a la pared y oró al Señor:
    «¡Ah, Señor!, recuerda que he caminado ante ti con sinceridad y corazón íntegro; que he hecho lo que era recto a tus ojos».
    Y el rey se deshizo en lágrimas.
    Le llegó a Isaías una palabra del Señor en estos términos:
    «Ve y di a Ezequías: "Esto dice el Señor, el Dios de tu padre David: He escuchado tu plegaria y visto tus lágrimas. Añadiré otros quince años a tu vida y te libraré, a ti y a esta ciudad, de la mano del rey de Asiria y extenderé mi protección sobre esta ciudad"».
    Isaías dijo:
    «Que traigan un emplasto de higos y lo apliquen a la llaga para que se cure».
    Ezequías dijo:
    «¿Cuál es la prueba de que podré subir a la casa del Señor?».
    Respondió Isaías:
    «La señal que el Señor te envía de que cumplirá lo prometido será esta:
    Haré retroceder diez gradas la sombra en la escalera de Ajaz, que se había alargado por el efecto del sol».
    Y el sol retrocedió las diez gradas que había avanzado sobre la escalera.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal Is 38,10. 11.12abcd.16 (R. 17b)
    R. Tú, Señor, detuviste mi alma para que no pereciese.
    V. Yo pensé: «En medio de mis días
    tengo que marchar hacia las puertas del abismo;
    me privan del resto de mis años» R.
    V. Yo pensé: «Ya no veré más al Señor
    en la tierra de los vivos,
    ya no miraré a los hombres
    entre los habitantes del mundo». R.
    V. Levantan y enrollan mi vida
    como una tienda de pastores.
    Como un tejedor, devanaba yo mi vida,
    y me cortan la trama. R.
    V. ¡Señor, en ti espera mi corazón!,
    que se reanime mi espíritu.
    Me has curado, me has hecho revivir. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Mis ovejas escuchan mi voz -dice el Señor- y yo las conozco, y ellas me siguen. R.
    Evangelio
    Mt 12,1-8
    El Hijo del hombre es señor del sábado
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, atravesó Jesús en sábado un sembrado; los discípulos, que tenían hambre, empezaron a arrancar espigas y a comérselas.
    Los fariseos, al verlo, le dijeron:
    «Mira, tus discípulos están haciendo una cosa que no está permitida en sábado».
    Les replicó:
    «¿No han leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre? Entró en la casa de Dios y comieron de los panes de la proposición, cosa que no les estaba permitida ni a él ni a sus compañeros, sino solo a los sacerdotes.
    ¿Y no han leído en la ley que los sacerdotes pueden violar el sábado en el templo sin incurrir en culpa?
    Pues les digo que aquí hay uno que es más que el templo.
    Si comprendieran lo que significa "quiero misericordia y no sacrificio", no condenarían a los inocentes. Porque el Hijo del hombre es señor del sábado».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión jueves 18 de julio de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Is 26,7-9.12.16-19
    Despertarán jubilosos los que habitan en el polvo
    Lectura del libro de Isaías.
    LA senda del justo es recta.
    Tú allanas el sendero del justo;
    en la senda de tus juicios, Señor, te esperamos
    ansiando tu nombre y tu recuerdo.
    Mi alma te ansía de noche,
    mi espíritu en mi interior madruga por ti,
    porque tus juicios son luz de la tierra,
    y aprenden la justicia los habitantes del orbe.
    Señor, tú nos darás la paz,
    porque todas nuestras empresas
    nos las realizas tú.
    Señor, en la angustia acudieron a ti,
    susurraban plegarias cuando los castigaste.
    Como la embarazada cuando le llega el parto
    se retuerce y grita de dolor,
    así estábamos en tu presencia, Señor:
    concebimos, nos retorcimos, dimos a luz... viento;
    nada hicimos por salvar el país,
    ni nacieron habitantes en el mundo.
    ¡Revivirán tus muertos,
    resurgirán nuestros cadáveres,
    despertarán jubilosos los que habitan en el polvo!
    Pues rocío de luz es tu rocío,
    que harás caer sobre la tierra de las sombras.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 102(101),13-14 y 15.16-18.19-21 (R. 20b)
    R. El Señor desde el cielo se ha fijado en la tierra.
    V. Tú permaneces para siempre,
    y tu nombre de generación en generación.
    Levántate y ten misericordia de Sion,
    que ya es hora y tiempo de misericordia.
    Tus siervos aman sus piedras,
    se compadecen de sus ruinas. R.
    V. Los gentiles temerán tu nombre;
    los reyes del mundo, tu gloria.
    Cuando el Señor reconstruya Sion,
    y aparezca en su gloria,
    y se vuelva a las súplicas de los indefensos,
    y no desprecie sus peticiones. R.
    V. Quede esto escrito para la generación futura,
    y el pueblo que será creado alabará al Señor.
    Que el Señor ha mirado desde su excelso santuario,
    desde el cielo se ha fijado en la tierra,
    para escuchar los gemidos de los cautivos
    y librar a los condenados a muerte. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados -dice el Señor-, y yo los aliviaré. R.
    Evangelio
    Mt 11,28-30.
    Soy manso y humilde de corazón
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo:
    «Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso para sus almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión miércoles 17 de julio de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Is 10,5-7.13-16
    ¿Se enorgullece el hacha contra quien corta con ella?
    Lectura del libro de Isaías.
    ESTO dice el Señor:
    «¡Ay de Asiria, vara de mi ira!
    ¡Mi furor es bastón entre sus manos!
    Lo envío contra una nación impía,
    lo mando contra el pueblo que provoca mi cólera,
    para saquearlo y despojarlo,
    para hollarlo como barro de las calles.
    Pero él no lo entiende así,
    no es eso lo que piensa en su corazón,
    sino exterminar, aniquilar naciones numerosas.
    Porque se decía: ¨Con la fuerza de mi mano lo he hecho, con mi saber, porque soy inteligente.
    He borrado las fronteras de las naciones,
    he saqueado sus tesoros
    y, como un héroe, he destrozado a sus señores.
    Mi mano ha alcanzado a las riquezas de los pueblos,
    como si fueran un nido;
    como quien recoge huevos abandonados,
    recogí toda su tierra.
    Ninguno batió el ala,
    ninguno abrió el pico para piar¨.
    ¿Se enorgullece el hacha contra quien corta con ella?
    ¿Se gloría la sierra contra quien la mueve?
    ¡Como si el bastón moviera a quien lo sostiene,
    o la vara sostuviera a quien no es de madera!
    Por eso, el Señor, Dios del universo,
    debilitará a los hombres vigorosos
    y bajo su esplendor
    encenderá un fuego abrasador».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 94(93),5-6.7-8. 9-10.14-15 (R. 14a)
    R. El Señor no rechaza a su pueblo.
    V. Triturarán, Señor, a tu pueblo,
    oprimen a tu heredad;
    asesinan a viudas y forasteros,
    degüellan a los huérfanos. R.
    V. El que plantó el oído ¿no va a oír?
    El que formó el ojo ¿no va a ver?
    El que educa a los pueblos ¿no va a castigar?
    El que instruye al hombre ¿no va a saber? R.
    V. Porque el Señor no rechaza a su pueblo,
    ni abandona su heredad:
    el juicio retornará a la justicia,
    y la seguirán todos los rectos de corazón. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del reino a los pequeños. R.
    Evangelio
    Mt 11,25-27
    Has escondido estas cosas a los sabios y se las has revelado a los pequeños
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo:
    «Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, así te ha parecido bien.
    Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión martes 16 de julio de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Is 7,1-9
    Si no creen no subsistirán
    Lectura del libro de Isaías.
    CUANDO reinaba en Judá Ajaz, hijo de Jotán, hijo de Ozías, subieron a atacar Jerusalén Rasín, rey de Siria, y Pécaj, hijo de Romelías, rey de Israel, pero no lograron conquistarla.
    Se lo comunicaron a la casa de David:
    «Los arameos han acampado en Efraín», y se agitó su corazón y el corazón del pueblo como se agitan los árboles del bosque con el viento.
    Entonces el Señor dijo a Isaías:
    «Ve al encuentro de Ajaz, con tu hijo Sear Yasub, hacia el extremo del canal de la alberca de arriba, junto a la calzada del campo del batanero y dile: ¨Conserva la calma, no temas y que tu corazón no desfallezca ante esos dos restos de tizones humeantes: la ira ardiente de Rasín y Siria, y el hijo de Romelías. Porque, aunque Siria y Efraín y el hijo de Romelías tramen tu rutina, diciendo: ´Marchemos contra Judá, aterroricémosla, entremos en ella y pongamos como rey al hijo de Tabeel´, así ha dicho el Señor:
    ´Ni ocurrirá ni se cumplirá:
    Damasco es capital de Siria, y a la cabeza de Damasco está Rasín. (Dentro de sesenta y cinco años, Efraín, destruido, dejará de ser un pueblo). Samaría es capital de Efraín, y la cabeza de Samaría está el hijo de Romelías. Si no creen no subsistirán´¨».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 48(47),2-3a.3b-4.5-6.7-8 (R. 9d)
    R. Dios ha fundado su ciudad para siempre.
    V. Grande es el Señor
    y muy digno de alabanza
    en la ciudad de nuestro Dios,
    su monte santo, altura hermosa,
    alegría de toda la tierra. R.
    V. El monte Sion, confín del cielo,
    ciudad del gran rey;
    entre sus palacios,
    Dios descuella como un alcázar. R.
    V. Miren: los reyes se aliaron
    para atacarla juntos;
    pero, al verla, quedaron aterrados
    huyeron despavoridos. R.
    V. Allí los agarró un temblor
    y dolores como de parto;
    como un viento del desierto,
    que destroza las naves de Tarsis. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. No endurezcan hoy su corazón; escuchen la voz del Señor. R.
    Evangelio
    Mt 11,20-24
    El día del juicio les será más llevadero a Tiro, a Sidón que a ustedes
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo
    EN aquel tiempo, se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde había hecho la m ayer parte de sus milagros, porque no se habían convertido:
    «¡Ay de ti, Corazaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en ustedes, hace tiempo que se habrían convertido, cubiertas de sayal y ceniza.
    Pues les digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a ustedes.
    Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al abismo.
    Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy.
    Pues les digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión lunes 15 de julio de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Is 1,10-17
    Lávense, aparten de mi vista sus malas acciones
    Lectura del libro de Isaías.
    OIGAN la palabra del Señor,
    príncipes de Sodoma,
    escucha la enseñanza de nuestro Dios,
    pueblo de Gomorra.
    «¿Qué me importa la abundancia de sus sacrificios?
    -dice el Señor-.
    Estoy harto de holocaustos de carneros,
    de grasa de cebones;
    la sangre de toros, de corderos y chivos
    no me agrada.
    Cuando vienen a visitarme,
    ¿quién pide algo de sus manos
    para que vengan a pisar mis atrios?
    No me traigan más inútiles ofrendas,
    son para mí como inciensso detestable.
    Novilunios, sábados y reuniones sagradas:
    no soporto iniquidad y solemne asamblea.
    Sus novilunios y solemnidades
    los detesto;
    se que me han vuelto una caraga
    que no soporto más.
    Cuando extienden las manos
    me cubro los ojos;
    aunque multipliquen las plegarias,
    no los escucharé.
    Sus manos están llenas de sangre.
    Lávense, purifíquense, aparten de mi vista
    sus malas acciones.
    Dejen de hacer el mal,
    aprendan a hacer el bien.
    Busquen justicia,
    socorran al oprimido,
    protejan el derecho del huérfano,
    defiendan a la viuda».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 50(49),8-9.16bc-17.21+23 (R. 23b)
    R. Al que sigue buen camino
    le haré ver la salvación de Dios.
    V. No te reprocho tus sacrificios,
    pues siempre están tus holocaustos ante mí.
    Pero no aceptaré un becerro de tu casa,
    ni un cabrito de tus rebaños. R.
    V. ¿Por qué recitas mis preceptos
    y tienes siempre en la boca mi alianza,
    tú que detestas mi enseñanza
    y te echas a la espalda mis mandatos? R.
    V. Esto haces, ¿y me voy a callar?
    ¿Crees que soy como tú?
    Te acusaré, te lo echaré en cara.
    El que me ofrece acción de gracias,
    ese me honra;
    al que sigue buen camino
    le haré ver la salvación de Dios. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. R.
    Evangelio
    Mt 10,34 - 11,1.
    No he venido a sembrar paz, sino espada
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
    «No piensen que he venido a la tierra a sembrar paz:
    No he venido a sembrar paz, sino espada. He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán los de su propia casa.
    El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará.
    El que los recibe a ustedes, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta, tendrá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo, tendrá recompensa de justo.
    El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños, solo porque es mi discípulo, en verdad les digo que no perderá su recompensa».
    Cuando Jesús acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí para enseñar y predicar en sus ciudades.
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión Domingo 14 de julio de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Am 7,12-15
    Lectura de la profecía de Amós.
    EN aquellos días, Amasías, sacerdote de Betel, dijo a Amós:
    «Vidente:vete,huye al territorio de Judá. Allí podrás ganarte el pan , y allí profetizarás. Pero en Betel no vuelvas a profetizar, porque es el santuario del rey y la casa del reino».
    Pero amós respondió a Amasías:
    «Yo no soy profeta ni hijo de profeta. Yo era un pastor y un cultivador de sicómoros.
    Pero el Señor me arrancó de mi rebaño y me dijo: ´´Ve, profetiza a mi pueblo Israel´´».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 85(84),9ab y 10.11-12.13-14
    R. Muéstranos, Señor, tu misericordia
    y danos tu salvación.
    V. Voy a escuchar lo que dice el Señor:
    «Dios anuncia la paz
    a su pueblo y a sus amigos».
    La salvación está cerca de los que le temen,
    y la gloria habitará en nuestra tierra. R.
    V. La misericordia y la fidelidad se encuentran,
    la justicia y la paz se besan;
    la fidelidad brota de la tierra,
    y la justicia mira desde el cielo. R.
    V. El Señor nos dará la lluvia,
    y nuestra tierra dará su fruto.
    La justicia marchará ante él,
    y sus pasos señalarán el camino. R.
    Segunda lectura
    Ef 1, 3-10
    Él nos eligió en Cristo antes de la fundación del mundo
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios.
    BENDITO sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo con toda clase de bendiciones espirituales en los cielos.
    Él nos eligió en Cristo antes de la fundación del mundo para que fuésemos santos e intachables ante él por el amor.
    Él nos ha destinado por medio de Jesucristo, según el beneplácito de su voluntad, a ser sus hijos,
    para alabanza de la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en el Amado.
    En él, por su sangre, tenemos la redención, el perdón de los pecados, conforme a la riqueza de la gracia que en su sabiduría y prudencia han derrochado sobre nosotros, dándonos a conocer el misterio de su voluntad: el plan que había proyectado realizar por Cristo, en la plenitud de los tiempos: recapitular en Cristo todas las cosas del cielo y de la tierra.
    Palabra de Dios.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. El Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine los ojos de nuestro corazón, para que comprendamos cuál es la esperanza a la que nos llama. R.
    Evangelio
    Mc 6,7-13
    Los fue enviando
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    EN aquel tiempo, Jesús llamó a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevarán para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto.
    Y decía:
    «Quédense en la casa donde entren, hasta se vayan de aquel sitio. Y si un lugar no los recibe ni los escucha, al marcharse sacudan el polvo de los pies, en testimonio contra ellos».
    Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión sábado 13 de julio de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Is 6, 1-8
    Yo, hombre de labios impuros, he visto con mis ojos al Rey, Señor del universo
    Lectura del libro de Isaías
    EN el año de la muerte del rey Ozías, vi al Señor sentado sobre un trono alto y excelso: la orla de su manto llenaba el templo.
    Junto a él estaban los serafines, cada uno con seis alas: con dos alas se cubrían el rostro, con dos el cuerpo, con dos volaban, y se gritaban uno a otro diciendo:
    «¡Santo, santo, santo es el Señor del universo, llena está la tierra de su gloria!».
    Temblaban las jamas y los umbrales al clamor de su voz, y el templo estaba lleno de humo.
    Yo dije:
    «¡Ay de mí, estoy perdido! Yo, hombre de labios impuros, que habito en medio de gente de labios impuros, he visto con mis ojos al Rey, Señor del universo».
    Uno de los seres de fuego voló hacia mí con un acusa en la mano, que había tomado del altar con unas tenazas; la aplicó a mi boca y me dijo:
    «Al tocar esto tus labios, ha desaparecido tu culpa, está perdonado tu pecado».
    Entonces escuché la voz del Señor, que decía:
    «¿A quién enviaré? ¿Y quién irá por nosotros?».
    Contesté:
    «Aquí estoy, mándame».
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 93(92), 1ab.1c-2.5 (R. 1a)
    R. El Señor reina, vestido de majestad.
    V. El Señor reina, vestido de majestad;
    el Señor, vestido y ceñido de poder. R.
    V. Así stá firme el orbe y no vacila.
    Tu trono está firme desde siempre,
    y tú eres eterno. R.
    V. Tus mandamientos son fieles y seguros;
    la santidad es el adorno de tu casa,
    Señor, por días sin término. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Si los ultrajan por el nombre de Cristo, bienaventurados ustedes,
    porque el Espíritu de Dios reposa sobre ustedes. R.
    Evangelio
    Mt 10,24-33
    No tengan miedo a los que matan al cuerpo
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
    «Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su maestro y al esclavo como su amo. Si al dueño de casa lo han llamado Belzebú, ¡cuánto más a los criados!
    No les tengan miedo, porque nada hay encubierto, que no llegue a descubrirse; ni nada hay escondido, que no llegue a saberse.
    Lo que les digo en la oscuridad, díganlo a la luz, y lo que les digo al oído, pregónenlo en la azotea.
    No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No; teman al que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la ¨gehenna¨ . ¿No se venden un par de gorriones por un céntimo? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga su Padre. Puesustedes hasta los cabellos de la cabeza tienen contados.
    Por eso, no tengan miedo: valen más ustedes que muchos gorriones.
    A quien se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre que está en los cielos».
    Palabra del Señor
    10 min
  • Reflexión viernes 12 de julio de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Os 14,2-10
    No llamaremos ya «nuestro Dios» a la obra de nuestras manos
    Lectura de la profecía de Oseas.
    ESTO dice el Señor:
    «Vuélvete, Israel, al Señor tu Dios,
    porque tropezaste por tu falta.
    Tomen sus promesas con ustedes,
    y vuelvan al Señor.
    Díganle: ¨Tú quitas toda falta,
    acepta el pacto.
    Pagaremos con nuestra confesión:
    Asiria no nos salvará,
    no volveremos a montar a caballo,
    y no llamaremos ya ´nuestro Dios´
    a la obra de nuestras manos.
    En ti el huérfano encuentra compasión¨.
    ¨Curaré su deslealtad,
    los amaré generosamente,
    porque mi ira se apartó de ellos.
    Seré para Israel como el rocío,
    florecerá como lirio,
    echará sus raíces como los cedros del Líbano.
    Brotarán sus retoños
    y será su esplendor como el olivo,
    y su perfume como el del Líbano.
    Regresarán los que habitaban a su sombra,
    revivirán como el trigo,
    florecerán como la viña,
    será su renombre como el del vino del Líbano.
    Efraín, ¿qué tengo que ver con los ídolos?
    Yo soy quien le responde y lo vigila.
    Yo soy como un ciprés siempre verde,
    de mí procede tu fruto¨.
    ¿Quién será sabio, para comprender estas cosas,
    inteligente, para conocerlas?
    Porque los caminos del Señor son rectos:
    los justos los transitan,
    pero los traidores tropiezan en ellos».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 51(50),3-4.8-9.12-13. 14 y 17 (R. 17b)
    R. Mi boca proclamará tu alabanza.
    V. Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
    por tu inmensa compasión borra mi culpa;
    lava del todo mi delito,
    limpia mi pecado. R.
    V. Te gusta un corazon sincero,
    y en mi interior me inculcas sabiduría.
    Rocíame con el hisopo: quedaré limpio;
    lávame: quedaré más blanco que la nieve. R.
    V. Oh, Dios, crea en mí un corazón puro,
    renuévame por dentro con espíritu firme.
    No me arrojes lejos de tu rostro,
    no me quites tu santo espíritu. R.
    V. Devuélveme la alegría de tu salvación,
    afiánzame con espíritu generoso.
    Señor, me abrirás los labios,
    y mi boca proclamará tu alabanza. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Cuando venga el Espíritu de la verdad, los guiará hasta la verdad plena, y les irá recordando todo lo que les he dicho. R.
    Evangelio
    Mt 10,16-23
    No serán ustedes los que hablen, sino el Espíritu de su Padre.
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
    «Miren que yo los envío como evejas entre lobos; por eso, sean sagaces como serpientes y sencillos como palomas.
    Pero ¡cuidado con la gente!, porque los entregarán a los tribunales, los azotarán en las sinagogas y los harán comparecer ante gobernadores y reyes por mi causa, para dar testimonio ante ellos y ante los gentiles.
    Cuando los entreguen, no se preocupen de lo que va a decir o de cómo lo dirán: en aquel momento se les sugerirá lo que tienen que decir, porque no serán ustedes los que hablen, sino el Espíritu de su Padre hablará por ustedes.
    El hermano entregará al hermano a la muerte, el padre al hijo; se rebelarán los hijoscontra sus padres y los matarán.
    Y serán odiados por todos a causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el final, se salvará. Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra.
    En verdad les digo que no terminarán con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del hombre».
    Palabra del señor.
    8 min
  • Reflexión jueves 11 de julio de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Os 11,1-4.8c-9
    Mi corazón está perturbado
    Lectura de la profecía de Oseas.
    ESTO dice el Señor:
    «Cuando Israel era joven lo amé
    y de Egipto llamé a mi hijo.
    Cuanto más los llamaba,
    más se alejaban de mí:
    sacrificaban a los baales,
    ofrecían incienso a los ídolos.
    Pero era yo quien había criado a Efraín,
    tomándolo en mis brazos;
    y no reconocieron que yo los cuidaba.
    Con lazos humanos los atraje,
    con vínculos de amor.
    Fui para ellos como quien alza
    un niño hasta sus mejillas.
    Me incliné hacia él
    para darle de comer.
    Mi corazón está perturbado,
    se conmueven mis entrañas.
    No actuaré en el ardor de mi cólera,
    no volveré a destruir a Efraín,
    porque yo soy Dios,
    y no hombre;
    santo en medio de ustedes,
    y no me dejo llevar por la ira».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 80(79),2ac y 3b. 15-16 (R. 4b)
    R. Que brille tu rostro, Señor, y nos salve.
    V. Pastor de Israel, escucha,
    tú que te sientas sobre querubines, resplandece
    despierta tu poder y ven a salvarnos. R.
    V. Dios del universo, vuélvete:
    mira desde el cielo, fíjate,
    ven a visitar tu viña.
    Cuida la cepa que tu diestra plantó
    y al hijo del hombre que tú has fortalecido. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Está cerca el reino de Dios; conviértanse y crean en el Evangelio. R.
    Evangelio
    Mt 10,7-15
    Gratis han recibido, den gratis
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
    «Vayan y proclamen que ha llegado el reino de los cielos. Curen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos, arrojen demonios.
    Gratis han recibido, den gratis.
    No se procuren en la faja de oro, plata ni cobre; ni tampoco alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entren en una ciudad o aldea, averigüen quién hay allí de confianza y quédense en su casa hasta que se vayan. Al entrar en una casa, salúdenla con la paz; si la casda se lo merece, su paz vendrá a ella. Si no se lo merece . la paz volverá a ustedes.
    Si alguno no los recibe o no escucha sus palabras, al salir de su casa o de la ciudad, sacudan el polvo de los pies.
    En verdad les digo que el día del juicio les será más llevadero a Sodoma y Gomorra, que a aquella ciudad».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión miércoles 10 de julio de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Os 10,1-3.7-8.12
    Es tiempo de consultar al Señor.
    Lectura de la profecía de Oseas.
    UNA viña arrasada es Israel,
    el fruto es como ella.
    Por la abundancia de sus frutos,
    multiplicó sus altares.
    Cuanto más rica era su tierra,
    más adornaban sus estelas.
    Su corazón es inconstante,
    así pues pagarán.
    Él mismo hará pedazos sus altares,
    demolerá sus estelas.
    Entonces dirán: «no tenemos rey
    porque no tuvimos temor del Señor...,
    y el rey ¿qué haría por nosotros?».
    Ha desaparecido el rey de Samaría,
    como una rama de la superficie del agua.
    Serán destruidos los altozanos de la Iniquidad,
    ¡pecado de Israel!
    Espino y maleza crecerán sobre sus altares.
    Dirán a las montañas: «Cúbrannos»,
    y a las colinas: «Caigan sobre nosotros».
    Siembren con justicia,
    recojan con amor.
    Pongan al trabajo un terreno virgen.
    Es tiempo de consultar al Señor,
    hasta que venga y haga llover
    sobre ustedes la justicia.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 105(104),2-3. 4-5.6-7 (R. 4b)
    R. Busquen continuamente el rostro del Señor.
    V. Cántenle al son de instrumentos,
    hablen de sus maravillas,
    gloríense de su nombre santo,
    que se alegren los que buscan al Señor. R.
    V. Recurran al Señor y a su poder,
    busquen continuamente su rostro.
    Recuerden las maravillas que hizo,
    sus prodigios, las sentencias de su boca. R.
    V. ¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
    hijos de Jacob, su elegido!
    El Señor es nuestro Dios,
    él gobierna toda la tierra. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Está cerca el reino de Dios; conviértanse y crean en el Evangelio. R.
    Evangelio
    Mt 10,1-7
    Vayan a las ovejas descarriadas de Israel
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, Jesús llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia.
    Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y Andrés, su hermano; Santiago, el de Zebedeo, y Juan, su hermano; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo, y Tadeo; Simón el de Caná, y Judas Iscariote, el que lo entregó.
    A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones:
    «No vayan a tierra de paganos ni entren en las ciudades de Samaría, sino vayan a las ovejas descarriadas de Israel. y proclamen que ha llegado el reino de los cielos».
    Palabra del Señor.
    7 min

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