Haciendo la señal de la cruz sobre sí mismo.
V: Dios mío, ven en mi auxilio.
* R: Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
Se recita a una sola voz: quien dirige el rezo y quienes le acompañan.
* Escucha, casa de David...
En esta ocasión se celebrará el oficio de difuntos por el fallecimiento de un familiar.
* Antífona 1. Jueves antes del 24 de diciembre: A ti, Señor, levanto mi alma; ven y líbrame, Señor, que en ti confío.
Salmo 131 I Todos lo recitan a una sola voz.
* Antífona 2. Jueves antes del 24 de diciembre: Da su paga, Señor, a los que esperan en ti, para que tus profetas sean hallados veraces.
Salmo 131 II Todos lo recitan a una sola voz.
* Antífona 3. Jueves antes del 24 de diciembre: Vuélvete, Señor, a nosotros y no tardes más en venir.
Cántico Ap. 11, 17–18; 12, 10b–12a Todos lo recitan a una sola voz.
I Ts. 5, 23–24 Se puede dejar un breve espacio de silencio para meditación.
V: Muéstranos, Señor, tu misericordia.
* R: Muéstranos, Señor, tu misericordia.
* R: Muéstranos, Señor, tu misericordia.
V: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
* R: Muéstranos, Señor, tu misericordia.
CÁNTICO EVANGÉLICO (de pie)
* Antífona: Oh Sabiduría, que brotaste de los labios del Altísimo, abarcando del uno al otro confín y ordenándolo todo con firmeza y suavidad, ven y muéstranos el camino de la salvación.
Haciendo la señal de la cruz sobre sí. Lc. 1, 46–55 Todos lo recitan a una sola voz.
Las respuestas a las preces son las siguientes:
* Ven, Señor, y no tardes más.
* ven y salva a los que viven en el tiempo.
* ven a restaurar la obra de tus manos.
* ven y arráncanos del dominio de la muerte.
* ven y danos tu vida eterna.
Se añaden intenciones libres cuando se indique, a las intenciones respondemos: Ven, Señor, y no tardes más.
* ven y reúne a cuantos desean contemplar tu rostro.
Se termina con la invitación al Padre Nuestro, a una sola voz: Padre Nuestro que estás…
La recita quien dirige el rezo de la hora. Todos responden al final: Amén.
Haciendo la señal de la cruz sobre sí mismos
V: El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.