No debemos hacer que Cristo según nuestro corazón sea inalcanzable, ni distanciarnos demasiado, porque cuando llegamos a conocer todo lo que fue e hizo, a menudo llegamos a sentirnos como tentados a decir de una manera exclusiva: Es que Él es Hijo de Dios, y es cierto, pero si pones demasiada distancia entre tú y Él debido a su condición única como Hijo de Dios, entonces te has perdido del nuevo mensaje que nos dio, porque Cristo vivió su vida terrenal en la fuerza y en el poder del Espíritu, fue Dios y hombre.