Aquel que sigue a Jesucristo, no significa que sólo lo hace porque lo puede hacer, sino muchas veces lo hace porque no lo puede hacer, pero lo continua haciendo, y Jesucristo siempre te va a pedir algo imposible, porque al que cree, todo lo es posible, ésa es la ecuación divina con Jesucristo y si tu vida espiritual debe ser medida por lo que puedes hacer únicamente permanecerá una vida netamente religiosa, puritana y humana, porque es Jesucristo quien nos impulsa a hacer lo imposible.