Es momento de reflexionar si las relaciones a tu alrededor te llevan a ser tu mejor versión, porque hay amistades de todo tipo, pero la madurez espiritual te exige ser intencional, y cultivar vínculos duraderos y fructíferos. Necesitas personas que apunten a los mismos objetivos que tu, que compartan tus intereses, que acompañen cada una de tus temporadas, que respalden tus decisiones, esto es parte de cuidar la mente y el corazón.