ROCK en castellano

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By StarlyMusic
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ROCK en castellano episodes

  • DISCOGRÁFIA - BARÓN ROJO - Larga Vida Al Rock And Roll. 1980
    El disco fue grabado en los estudios Escorpio, de Madrid, durante noviembre de 1980, fue producido y publicado por Chapa Discos, y está dedicado a la memoria de John Lennon, que había sido asesinado recientemente. Por superar las 50 000 copias vendidas obtuvo el disco de oro, lo que les proporcionó actuaciones por toda España y comentarios en televisión, radio y prensa.
    El disco vino precedido por el sencillo «Con botas sucias», cuyas siglas aluden veladamente a CBS, la compañía discográfica que editaba los discos de Coz, anterior grupo de los hermanos De Castro. La cara B de dicho sencillo fue el tema «Chica de la ciudad». Se extrajo otro sencillo de este disco, con el tema «Barón Rojo» en la cara A y «Larga vida al rock and roll» en la cara B.
    La portada de este álbum fue creada por José Flores presentando la incursión del biplano del Barón Rojo en un videojuego de matamarcianos. A pesar de ser el álbum debut de la banda logró una gran acogida en el público roquero contando con variadas ediciones en vinilo y casete (muchas piratas) que lograron llevar su música a Europa y Latinoamérica y cuenta en la actualidad con una respetable aceptación de la crítica especializada.
    Las letras de esta primera entrega presentan un estilo bastante contestatario en canciones como «Con botas sucias» o «Larga vida al rock and roll», pero también con interesante contenido satírico, referente a la política de la época en «El presidente». La canción «Barón Rojo», que cerraba el LP, se convirtió en el tema introductorio de la mayoría de conciertos del grupo así mismo «Chica de la ciudad» y «El pobre» se volverían imprescindibles.
    36 min
  • ÁNGELES DEL INFIERNO - Todos somos ángeles
    Por fin tengo en mis manos el nuevo disco de una de mis bandas
    favoritas de todos los tiempos. Esto no debería condicionarme a la hora
    de valorar su nuevo trabajo pero quiera o no, lo hace. Después de escuchar
    el disco varias veces, de tener en cuenta que es el primer trabajo después
    de 10 años y de hacerme a la idea de que ya no estamos en 1984 (por lo
    que esperar otro “Pacto con el diablo” es un deseo completamente
    imposible), tengo que decir que el resultado es decepcionante.
    Para quien no conozca ampliamente a la banda, hay que decir
    que surgieron en San Sebastián (aunque se trasladaron pronto a Madrid)
    a principios de los 80 muy influenciados por bandas de puro heavy metal cómo
    Judas Priest o Accept. Sacaron dos discos imprescindibles para todo amante del
    heavy nacional cómo son “Pacto con el diablo” (1984) y “Diabólica”
    (1985) y bajaron un poco el listón con “Demasiado joven para morir”
    (1987), un disco de heavy pero ya más cercano a corrientes más
    modernas y sin la fuerza, frescura y rapidez de sus predecesores. Para su siguiente
    disco (1988) nos sorprenden con “666”, muy comercial y cercano a
    las corrientes melódicas y hard roqueras que estaban en boga por aquel
    entonces en EEUU. Aún así y pese a las críticas, todo un
    discazo que es hasta hoy el más vendido de la banda y que posibilitó
    la “huida” de la banda hacia tierras americanas. Ya en 1993 editan
    “A cara y cruz”, un trabajo más “bruto” que todo
    lo anteriormente editado por la banda y sobre todo con un sonido más
    cercano a las corrientes modernas que estaban surgiendo entonces.
    De acuerdo con la evolución natural que la banda ha
    ido llevando a lo largo de toda su historia era evidente que este nuevo álbum
    tenía que ser un disco acorde con los tiempos que corren. Efectivamente
    es así, con un sonido a caballo entre la comercialidad y melodía
    de “666” y los sonidos modernos y más cañeros a los
    que se acercaban en “A cara o cruz”. Eso sí, sin la genialidad
    de uno ni la fuerza del otro… y lamentablemente sin la primigenia vena heavy
    que siempre caracterizó a Angeles más que otra
    cosa.
    Evidentemente, la banda sigue liderada por un Juan Gallardo
    a años luz del que siempre consideré el discípulo español
    de Rob Halford, y por Robert Alvarez, un guitarrista antes sencillo pero efectivo
    y ahora simple y machacón. Aparte de ellos sigue en la banda el guitarrista
    ¿mexicano? Gus Santana (que ya lleva bastantes años en el grupo
    y ahora ha grabado también el bajo). Los dos músicos que completan
    la formación que ha grabado este disco son el teclista y guitarrista
    Guillermo Pascual y el batería Rafa Delgado.
    El disco ha sido íntegramente grabado en Miami por Stephan
    Galfas pero la verdad es que el resultado conseguido es poco satisfactorio.
    Suena actual, distorsionado y bruto y melódico a un tiempo pero sin dar
    la sensación en ningún momento de que estemos ante un disco importante.
    Las guitarras son protagonistas pero desde un sonido completamente distorsionado
    y sin personalidad ninguna. El resto de los instrumentos y sobre todo la voz
    están muy por debajo del sonido de las guitarras. Además de esto,
    Juan Gallardo no sube en ningún momento cómo antaño y,
    de hecho, ni siquiera lo intenta más que en ocasiones puntualísimas
    en las que evidentemente es difícil reconocer a aquel que te ponía
    los pelos de punta cantando “Maldito sea tu nombre”, “Prisionero”
    o “Fuera de la ley”.
    “Todos somos ángeles” se abre con una intro
    semi industrial muy extraña que no augura nada bueno para el desarrollo
    musical del disco. Aún así hay temas interesantes cómo
    la homónima que abre el disco tras la intro (una canción de estructura,
    forma y letra similar a “A cara y cruz -la canción no el
    disco-); “No lo se” (cercano a los temas de “666” pero
    con sonido más actual y un extraño y sorprendente regustillo a
    Medina Azahara -no soy el único al que se lo parece, ¿no?);
    el medio tiempo “Buscando la llave”; una pegadiza pero bastante
    simple “Hijos de América” (que habla de la extinción
    de los indios americanos usando la fuerza cómo arma de convicción);
    la semi cañera “Cae la noche” (con los típicos “nananás”
    coreados por Gallardo a mitad del tema) o la balada “”Un sentimiento
    de amor” (bastante suave y sin el feeling de “Pensando en ti”
    o “Si tú no estás aquí” por poner un ejemplo
    anterior). Cabe destacar también en este sentido la inclusión
    de dos versiones de un cantante de rancheras mejicano cómo es José
    Alfredo Jiménez: una es la conocida “El rey”, tema que llevan
    haciendo en directo varios años y que queda curiosa a ritmo metálico;
    y la otra es una balada llamada “Yo se que tú estás aquí”
    que es de lo mejor del disco (y cuando destacamos las baladas cómo lo
    más interesante de un disco, malo, malo).
    Reza la publicidad promocional que este es “el rock
    que nos vio crecer”. Lo siento pero este disco no se parece en nada a
    los ANGELES DEL INFIERNO que conocí en mi adolescencia.
    Yo crecí a ritmo de “Maldito sea tu nombre” y en este disco
    no hay nada que me recuerde a eso. Es difícil ser cruel con lo que más
    aprecias pero “Todos somos ángeles” es muy pobre para ser
    el nuevo disco de ANGELES DEL INFIERNO y más todavía
    si consideramos que es el primero en tanto tiempo. Si han necesitado diez años
    para componer algo tan pobre, apaga y vámonos.
    Quizás no esté tan mal pero no pasa de ahí
    y ese es un bagaje muy limitado para considerar a “Todos somos ángeles”
    cómo el glorioso regreso de una de las bandas nacionales más míticas.
    Si os conformáis con poco os gustará porque es facilón
    y pegadizo en ocasiones pero mi veredicto es que es un disco sin chicha ni feeling
    ninguno.
    David Esquitino ([email protected])
    “La hora del guardián” (viernes de 9 a 10 de la noche en
    Onda Merlín, 107.3 fm para Madrid y www.omcradio.org para el resto)
    Track list:
    1 – Todos somos ángeles (intro) (2:35)
    2 – Todos somos ángeles (2:24)
    3 – No lo se (3:12)
    4 – Buscando la llave (5:04)
    5 – Hijos de América (3:45)
    6 – Un sentimiento de amor (3:01)
    7 – Cae la noche (3:42)
    8 – Shy boy (loco por ti) (3:34)
    9 – El rey (2:12)
    10 – Misterios (3:06)
    11 – Yo se que tú estás aquí (4:19)
    37 min
  • ÁNGELES DEL INFIERNO - Acara o cruz
    Por fin tengo en mis manos el nuevo disco de una de mis bandas
    favoritas de todos los tiempos. Esto no debería condicionarme a la hora
    de valorar su nuevo trabajo pero quiera o no, lo hace. Después de escuchar
    el disco varias veces, de tener en cuenta que es el primer trabajo después
    de 10 años y de hacerme a la idea de que ya no estamos en 1984 (por lo
    que esperar otro “Pacto con el diablo” es un deseo completamente
    imposible), tengo que decir que el resultado es decepcionante.
    Para quien no conozca ampliamente a la banda, hay que decir
    que surgieron en San Sebastián (aunque se trasladaron pronto a Madrid)
    a principios de los 80 muy influenciados por bandas de puro heavy metal cómo
    Judas Priest o Accept. Sacaron dos discos imprescindibles para todo amante del
    heavy nacional cómo son “Pacto con el diablo” (1984) y “Diabólica”
    (1985) y bajaron un poco el listón con “Demasiado joven para morir”
    (1987), un disco de heavy pero ya más cercano a corrientes más
    modernas y sin la fuerza, frescura y rapidez de sus predecesores. Para su siguiente
    disco (1988) nos sorprenden con “666”, muy comercial y cercano a
    las corrientes melódicas y hard roqueras que estaban en boga por aquel
    entonces en EEUU. Aún así y pese a las críticas, todo un
    discazo que es hasta hoy el más vendido de la banda y que posibilitó
    la “huida” de la banda hacia tierras americanas. Ya en 1993 editan
    “A cara y cruz”, un trabajo más “bruto” que todo
    lo anteriormente editado por la banda y sobre todo con un sonido más
    cercano a las corrientes modernas que estaban surgiendo entonces.
    De acuerdo con la evolución natural que la banda ha
    ido llevando a lo largo de toda su historia era evidente que este nuevo álbum
    tenía que ser un disco acorde con los tiempos que corren. Efectivamente
    es así, con un sonido a caballo entre la comercialidad y melodía
    de “666” y los sonidos modernos y más cañeros a los
    que se acercaban en “A cara o cruz”. Eso sí, sin la genialidad
    de uno ni la fuerza del otro… y lamentablemente sin la primigenia vena heavy
    que siempre caracterizó a Angeles más que otra
    cosa.
    Evidentemente, la banda sigue liderada por un Juan Gallardo
    a años luz del que siempre consideré el discípulo español
    de Rob Halford, y por Robert Alvarez, un guitarrista antes sencillo pero efectivo
    y ahora simple y machacón. Aparte de ellos sigue en la banda el guitarrista
    ¿mexicano? Gus Santana (que ya lleva bastantes años en el grupo
    y ahora ha grabado también el bajo). Los dos músicos que completan
    la formación que ha grabado este disco son el teclista y guitarrista
    Guillermo Pascual y el batería Rafa Delgado.
    El disco ha sido íntegramente grabado en Miami por Stephan
    Galfas pero la verdad es que el resultado conseguido es poco satisfactorio.
    Suena actual, distorsionado y bruto y melódico a un tiempo pero sin dar
    la sensación en ningún momento de que estemos ante un disco importante.
    Las guitarras son protagonistas pero desde un sonido completamente distorsionado
    y sin personalidad ninguna. El resto de los instrumentos y sobre todo la voz
    están muy por debajo del sonido de las guitarras. Además de esto,
    Juan Gallardo no sube en ningún momento cómo antaño y,
    de hecho, ni siquiera lo intenta más que en ocasiones puntualísimas
    en las que evidentemente es difícil reconocer a aquel que te ponía
    los pelos de punta cantando “Maldito sea tu nombre”, “Prisionero”
    o “Fuera de la ley”.
    “Todos somos ángeles” se abre con una intro
    semi industrial muy extraña que no augura nada bueno para el desarrollo
    musical del disco. Aún así hay temas interesantes cómo
    la homónima que abre el disco tras la intro (una canción de estructura,
    forma y letra similar a “A cara y cruz -la canción no el
    disco-); “No lo se” (cercano a los temas de “666” pero
    con sonido más actual y un extraño y sorprendente regustillo a
    Medina Azahara -no soy el único al que se lo parece, ¿no?);
    el medio tiempo “Buscando la llave”; una pegadiza pero bastante
    simple “Hijos de América” (que habla de la extinción
    de los indios americanos usando la fuerza cómo arma de convicción);
    la semi cañera “Cae la noche” (con los típicos “nananás”
    coreados por Gallardo a mitad del tema) o la balada “”Un sentimiento
    de amor” (bastante suave y sin el feeling de “Pensando en ti”
    o “Si tú no estás aquí” por poner un ejemplo
    anterior). Cabe destacar también en este sentido la inclusión
    de dos versiones de un cantante de rancheras mejicano cómo es José
    Alfredo Jiménez: una es la conocida “El rey”, tema que llevan
    haciendo en directo varios años y que queda curiosa a ritmo metálico;
    y la otra es una balada llamada “Yo se que tú estás aquí”
    que es de lo mejor del disco (y cuando destacamos las baladas cómo lo
    más interesante de un disco, malo, malo).
    Reza la publicidad promocional que este es “el rock
    que nos vio crecer”. Lo siento pero este disco no se parece en nada a
    los ANGELES DEL INFIERNO que conocí en mi adolescencia.
    Yo crecí a ritmo de “Maldito sea tu nombre” y en este disco
    no hay nada que me recuerde a eso. Es difícil ser cruel con lo que más
    aprecias pero “Todos somos ángeles” es muy pobre para ser
    el nuevo disco de ANGELES DEL INFIERNO y más todavía
    si consideramos que es el primero en tanto tiempo. Si han necesitado diez años
    para componer algo tan pobre, apaga y vámonos.
    Quizás no esté tan mal pero no pasa de ahí
    y ese es un bagaje muy limitado para considerar a “Todos somos ángeles”
    cómo el glorioso regreso de una de las bandas nacionales más míticas.
    Si os conformáis con poco os gustará porque es facilón
    y pegadizo en ocasiones pero mi veredicto es que es un disco sin chicha ni feeling
    ninguno.
    David Esquitino ([email protected])
    “La hora del guardián” (viernes de 9 a 10 de la noche en
    Onda Merlín, 107.3 fm para Madrid y www.omcradio.org para el resto)
    Track list:
    1 – Todos somos ángeles (intro) (2:35)
    2 – Todos somos ángeles (2:24)
    3 – No lo se (3:12)
    4 – Buscando la llave (5:04)
    5 – Hijos de América (3:45)
    6 – Un sentimiento de amor (3:01)
    7 – Cae la noche (3:42)
    8 – Shy boy (loco por ti) (3:34)
    9 – El rey (2:12)
    10 – Misterios (3:06)
    11 – Yo se que tú estás aquí (4:19)
    38 min
  • ÁNGELES DEL INFIERNO - Joven para morir
    Todos tenemos discos a los que reconocemos un encanto especial, a pesar de no considerarlos demasiado buenos. Joven para morir, tercer LP de Ángeles del Infierno es para mí uno de ésos, pues lo escuché sin parar durante un verano en el que me ocurrieron muchas cosas, la mayoría buenas, e inevitablemente quedó asociado a ese momento de mi vida, a modo de banda sonora que acompañó todas aquellas experiencias.
    Tanto el debut con Pacto con el diablo y su sucesor Diabolicca contaron con una producción equilibrada y natural que en cambio aquí se echa mucho en falta. Nos encontramos un sonido de batería artificial (el bombo parece sacado directamente de una Roland TR-808) sumergido en una reverb de dimensiones catedralicias, más unas guitarras sometidas a la inclemencia de una puerta de ruido tan apurada que a menudo mutila su ataque y caída llegando a producir artefactos indisimulables. Me permito el ensañamiento para acto seguido declarar que esta horrible producción hizo que el disco me pareciera más atractivo aún. Supongo que es lo que tienen las modas.
    En cuanto a los temas, quizá no tenemos singles tan contundentemente pegadizos como en los anteriores trabajos, donde temas como Maldito sea tu nombre o Con las botas puestas marcaron época en el Heavy español, pero, al menos el reivindicativo juvenil tema título no hay quien se lo salte. Dice el muy macarra:
    Tú dices que todo lo hago mal (y la guitarra hace: Tanananá)
    Y que no me entenderás jamás (Tanananá)
    Tú crees que todo es depravación (Tanananá)
    Sexo, violencia y rocanrol (...)
    Tampoco hay que perderse el que abre la cara B, No te dejes vencer, con ese doble bombo a toda pastilla, aunque aún a día de hoy me pregunto si la batería, que va cruzada durante toda la segunda estrofa, fue grabada así a propósito o fue un error que no hubo tiempo de corregir, porque suena cuando menos extraño (mm, parece un murmullo de envidia con el de al lado, como decía Fortu en Va estallar el obús :-P)
    De nuevo incluyeron una balada, Pensando en ti, con pianito y un pasaje instrumental a lo Lady Starlight, que sin tener el desgarro de su enorme debut en este terreno con Al otro lado del silencio, para mí supuso nada menos que la banda sonora original de mi primera experiencia amorosa, casi nada. Sin embargo hoy, pasados más de veinte años, me sigue pareciendo un buen tema pero ya no me produce ninguna sensación especial.
    Y a destacar por último el cierre con Prohibidos cuentos, con un par de riffs heavys de cojones, uno de ellos, eso sí, primo hermano del de Maldito sea tu nombre.
    En definitiva, quizá no es el mejor punto de acceso a la banda, pero como ya dije al principio, con determinados discos no se puede ni merece la pena tratar de ser objetivo. No son lo que son, sino lo que llegan a significar en algún momento de nuestra vida.
    Juan Gallardo - Voz
    Robert Álvarez - Guitarra Solista
    Manu García - Guitarra Rítmica
    Santi Rubio - Bajo
    Iñaki Munita - Batería
    37 min
  • ÁNGELES DEL INFIERNO - Diabolicca
    Amigos de Dioses del Metal, el quinteto de Lasarte (Guipúzcoa) después de lanzar su primer trabajo, el disco 10 Pacto con el Diablo, ya reseñado por Crom (la puedes leer aquí) en esta Web y tras telonear a los AC/DC, se marchan a los soles de Ibiza en Febrero del 85, para grabar Diabolicca en los estudios Mediterráneo. Publicado en 1985 por la compañía discográfica WEA Records y producido por Claxon PRD, contó con el saber del ingeniero de sonido de los Judas Priest, Dennis Herman y eso se nota, ¿acaso no serían ya los Monjes hispanos, con ese abrasador sonido anglosajón?. Yo tengo el que se re-editó en formato CD en 2002 y sigue atronando todavía de vez en cuando en mi Cueva del Metal.
    Con ellos diabólicamente fundo el Metal, diez temas, diez proyectiles, un himno balada, solo Heavy Metal ortodoxo y cegador, continuando con los parámetros aplicados en el Pacto, parafernalia de cuero y tachuelas, diabólicas letras que hablan del mundo irreal y real, afilados solos de guitarra, cortes crudos y directos, estribillos para abrasar al público en un manto de Heavy y melodías muy pegadizas.
    Serás espectador de todo un choque de trenes para tu mente y conducidos magistralmente por “La Voz” de Juan Gallardo, considerado por mí como uno de los tres mejores que haya dado nunca el Heavy en España. ¿Pacto con el Diablo o Diabolicca?, ¿cuál es el mejor, con más himnos, con más Metal?, ya me diréis, porque si el primero tenía a Maldito sea tu nombre o Rocker aquí están Con las botas puestas o Héroes del Poder, temas ácidos que convertirán tus tímpanos en fosfatina.
    Para mi gusto personal, siento al Pacto con el Diablo un resbalón por encima de éste, pero de milímetros, más que nada porque no hay un tema en el Heavy español más cañonero que Maldito sea tu nombre, considerado por la prensa especializada entre los 50 mejores de todos los tiempos a nivel mundial.
    Cuando necesito una buena dosis, pura y dura de metal patrio, siempre echo mano a los clásicos, en plan abuelo cebolleta cojo hoy a mis Ángeles del Infierno, Diabolicca, poco más de 36 minutos. Repiten chica sexy en la portada, obra de Rufino Vigil, pero en plan cómic, dominando en un mar agitado a un fiero dragón espada en mano, pasable para los estándares de ahora.
    Pasada la medianoche, el silencio reina en mi Cueva, me sirvo un generoso malteado y me coloco mis nuevos auriculares, un suspiro de relajación y…..ruge Fuera de la Ley, más tendiendo al Speed Metal, con letra de la vida misma, “hueles a vicio y alcohol”, tiene un estribillo homónimo tipo vampiro, directo a la yugular, un temazo tributo a aquellos fuera del sistema con un solo de guitarra fabuloso. Con las botas puestas es un himno en sí mismo del Metal, hagamos lo que hagamos no le importamos a la sociedad y por ello “moriré, con las botas puestas”, como abrasa ese tempo casi detenido en base a seis cuerdas y va creciendo hasta llegar…..Dame amor entra con guitarra, ritmo de furibundo cabeceo sustentado en largos riffs, que letra para desintegrar los directos, “eh,eh,eh, dame amor, eh, eh, eh, esta noche”, yo sí que estoy a punto de enloquecer ya.
    Junkie sabe a Judas como la sangre al Metal, estoy alucinado y paso de pensar, me va mucho la marcha…., como ellos, a tope voy ya. Finaliza la cara A con “La Balada”, Al otro lado del silencio, muy, pero que muy sentida y con una letra que te eriza en cada escucha a poco que te concentres en ella, dedicada a alguien, tal vez a un amigo, al que la Parca tocó el hombro fortuitamente antes de tiempo.
    Mira que habrán pasado años ya, pero que difícil es escuchar hoy en día una entrada en faena como la de Héroes del Poder, condenadamente ilusionante, Juan va llegando a cada frase con garra y Robert agarra las cuerdas como maromas de barco para marcarse un punteo colérico. Hierve el magma en mi Cueva con Vivo o muerto, “compras a los reyes y tu brillo siempre atrae…matas a los hombre y no tienes compasión”, vaya pedazo de letra que se marcaron aquí Robert y Juan, la verdad que como todas, a estas alturas tu cuello ya estará en carne viva. Prisionero demuestra que Juan es un crack, hace la mejor interpretación hasta ahora, melódica y con armazón a prueba de dinamita, con ella siento una extraña sensación, ha anulado mi ser porque es más fuerte que mi propia voluntad, solo Metal, me digo.
    Proyectil rompedor directo a la cervical con No pares, no paro de moverme con ese ritmo ligero, melodía potente y estribillo homónimo, “la noche se aproxima, unos hombres de Metal siguen tus huellas sin cesar”, ¡¡por Crom!!, vaya letra. Un distorsionado punteo nos lanza directo a Diabolicca, más pesada y con doblete de guitarreo, “eres el gran poder, de las tinieblas”, ¡menudo final!. La noche me invade y apago el reproductor, resoplando marcho al catre y le susurro a mi pareja, “dame amor, esta noche”, al no tener respuesta, me dejo llevar por Morfeo balbuceando, “moriré, con las botas puestas”, un saludo metálico a todos.
    37 min
  • DISCOGRÁFIA - ÁNGELES DEL INFIERNO - Pacto con el diablo.
    Como sabéis, hay ocasiones en las que me muevo por impulsos y sensaciones en esto de escribir sobre música. Ayer, preparando la playlist para el próximo Leyendas del Rock, inmiscuido en un mar de solos y agudos, se me calentó la sangre para que la remember que traigo los viernes fuese, en esta ocasión, de un disco de heavy metal sin artificios. Puesto el objetivo entre ceja y ceja, repasé todas las remembers hechas… Ya tenía a Barón Rojo, a Obús, a Ankhara, a Mago De Oz, a Medina Azahara, A Ñu, A Rata Blanca, a Warcry… Demonios! Me faltaba una pieza imprescindible: Ángeles del Infierno. La elección del disco vino sola, pues Pacto Con El Diablo es uno de los mejores discos de heavy metal que ha dado este país y, además, se cumplen treinta años de su edición.
    Ángeles del Infierno fueron siempre un tanto ‘señalados’ por algún sector reaccionario del heavy metal por ‘aprovecharse’ del rebufo que marcaban Barón Rojo, Obús o Panzer, que editaron sus discos debut entre dos y cuatro años antes. Es cierto que entre 1979 y 1982 la banda toca mucho, con más de una decena de cantantes diferentes, hasta que llega el todopoderoso Juan Gallardo y con él al fin adoptan el nombre definitivo y se marcan este debut imponente. Grabado en los Estudios Mediterráneo de Ibiza, que eran propiedad del baterista de Judas Priest, Dave Holland, y donde Ñu también grabaría Acorralado Por Ti, el disco fue contratado posteriormente por Warner después de comprobar la fama y legión de seguidores que la banda ya tenía en directo. Los ingenieros de sonido fueron Brad Davis, Mark Dodson (Halford) y Dennis Herman y el sonido de este disco sería imitado años después en Vientos De Guerra de Saratoga.
    El álbum destacada por un sonido mucho más crudo y duro que los discos del género que se hacían aquellos años. La sección madrileña del heavy se vio sacudida por un sonido adusto y metálico que venía desde Euskadi. Metal y acero y con Rob Haldford como guía vocal, las canciones compuestas en su mayoría por Robert Álvarez, guitarra principal, con el apoyo frecuente del propio Juan, lograban una perfecta conjunción entre la rabia contenida y el sonido ácido, corrosivo. La solidez de los también fundadores Santi Rubio al bajo y Manu García a la guitarra rítmica, discretos pero solventes, y la batería de Iñaki Munita hacen el resto.
    El disco se abre con una de las mejores canciones de heavy metal jamás escritas en castellano. ‘Maldito Sea Tu Nombre’ sigue siendo un cañón potente que tiene más complejidad de la que aparenta y que te lleva irremediablemente a hacer los cuernos con las manos desde la primera escucha, desde la entrada con flanger. El riff y posterior solo acelerado que se desarrolla mientras Juan vocea el “Maldito” es pura combustión explosiva. ‘Rocker’ es una canción mucho más directa, por su brevedad, y su concisión. Fue otro de los singles. El fraseo corto pero muy agudo pone una fuerza que se va algo aminorada por un estribillo con coros que le dan un toque hard-macarra bastante pegadizo. Sin embargo, el solo roza el thrash. Todo en una.
    La influencia de los británicos Judas Priest, además de en el cuero, la estética posterior de pelo rapado y otros detalles, viene marcada también por temas como ‘Unidos Por El Rock’. Una temática recurrente pero efectiva. Unos coros que buscan la épica de la soldadesca (la producción de la época hace que quede un tanto defectuoso) ponen la guinda a un himno con tempos menos veloces muy efectivos. ‘Esclavos De La Noche’ vuelve a retomar esos riffs lúbricos y un estribillo que destaca por la dinámica de batería y de nuevo por la voz de Juan, increíblemente inspirado, que nunca coge excesivo protagonismo y parece ser un instrumento más, muy al contrario con lo que ocurriría con bandas de la época, siendo además bastante más limitadas.
    Además de la canción de apertura, ‘Sombras En La Oscuridad’ es mi tema favorito del álbum. Un texto apocalíptico, cantado con cierta desesperación y asfixia, concluyen en un estribillo tan sencillo como contagioso. El resto de canción es una excusa para un extenso desarrollo de guitarra que es una auténtica delicia. ‘El Principio Del Fin’, también single, recupera la velocidad. Por si hacía falta metal al disco, se abre con el sonido de una taladradora a pleno rendimiento. De nuevo el fin de los días sirve de excusa: “Jinetes negros cabalgan ya, quemando el aire al pasar”. La crítica continúa en ‘Condenados A Vivir’, un tema de nuevo con referencia a poder, dinero, mentiras y control. Plena vigencia en nuestros días… treinta años después. Casi sin aviso, la banda se calla al completo para dejar a Robert Álvarez en un solo incoherente pero musculoso.
    ‘Sangre’ viene a ser la supuesta balada del disco, aunque la pesadez de las guitarras impiden llamarla así, si bien la linealidad de la batería le hace adquirir ese poso monótono que acaba meciéndote. ‘No Juegues Con Fuego’ posee de nuevo un gran flanger (he de decir que yo lo uso con frecuencia selectiva cuando pincho) para un tema que se inicia con un tran tran macarra que se refuerza en un estribillo de nuevo con tintes hard por el añadido de coros del resto de la banda. Para cerrar, otro tema legendario ‘Es Un Pacto Con El Diablo’ relata la invocación del maligno y que, aunque tópico, vuelve a conseguir su propósito, cogerte por la pechera y que muevas el pie. (Recordad, los heavys no bailan). Como guinda final al disco ese solo final que se arrastra en toda la coda con un arrope de batería elogiable.
    Quizá eran menos glamurosos que otros, quizá el ritmo de producción les hizo perder comba en determinado momento, pero Ángeles del Infierno es recordado como el grupo heavy ‘más puro’ de los ochenta y aún hoy siguen siendo un auténtico ciclón sobre los escenarios.
    Bendito sea tu nombre.
    46 min
  • Pop rock español 3
    Antes de comenzar a comentar nuestras canciones favoritas de la lista, queremos recordarte que tenemos una playlist con las las 1000 mejores canciones de la Historia que incluye muchos idiomas, destacando sobre todo dos obvios, el inglés y el español, pero también el del resto de países europeos e incluso Japón. Ahora, una vez hemos dejado claro este detalle, te dejamos con una selección de las mejores canciones de la historia del pop/rock en español desde 1950 al año 2000 para nosotros.
    2 hr 25 min
  • Pop rock español 2
    Antes de comenzar a comentar nuestras canciones favoritas de la lista, queremos recordarte que tenemos una playlist con las las 1000 mejores canciones de la Historia que incluye muchos idiomas, destacando sobre todo dos obvios, el inglés y el español, pero también el del resto de países europeos e incluso Japón. Ahora, una vez hemos dejado claro este detalle, te dejamos con una selección de las mejores canciones de la historia del pop/rock en español desde 1950 al año 2000 para nosotros.
    2 hr 13 min
  • Pop rock español 1
    Antes de comenzar a comentar nuestras canciones favoritas de la lista, queremos recordarte que tenemos una playlist con las las 1000 mejores canciones de la Historia que incluye muchos idiomas, destacando sobre todo dos obvios, el inglés y el español, pero también el del resto de países europeos e incluso Japón. Ahora, una vez hemos dejado claro este detalle, te dejamos con una selección de las mejores canciones de la historia del pop/rock en español desde 1950 al año 2000 para nosotros.
    2 hr 24 min
  • Pop español - Años 80-90.
    El disco abre con un alegato al minimalismo en la desnudez de una voz acompañada de una guitarra con tres acordes en plaqué (“Última vez”) que presenta a una Amaia con una marcada personalidad artística; el recuerdo de los buenos momentos vividos (“Quedará en nuestra mente”) a ritmo de pop con una plantilla instrumental muy equilibrada; las confidencias personales ajenas a lo virtual (“El relámpago”) plasmadas en una bella melodía; el enamoramiento con sus “mariposas en el estómago” (“Nuevo verano”) donde incorpora el theremín, instrumento musical electrónico que cautiva a la artista; la mirada del corazón desde la experiencia de la música (“Nadie podría hacerlo”); el empoderamiento femenino con el paralelismo bíblico de Judith cortando la cabeza de Holofernes (“Quiero que vengas”), presente en el videoclip del tema; la custodia del tiempo vivido (“Todos estos años”); el tiempo perdido (“Un día perdido”); el amor propio (“Cuando estés triste”), finalizando con el agradecimiento por aquellos que se cruzan en el camino de la vida (“Porque apareciste”) con el exquisito acompañamiento a la guitarra de Núria Graham, compositora de la canción e integrante actual de la banda que acompaña a la artista.
    Aunque muchos de los temas se han presentado en los diversos festivales donde Amaia ha ido actuando, la gira oficial de este primer lanzamiento comenzó el pasado cinco y seis de octubre en el Auditorio Baluarte de su Pamplona natal arropada con su banda y con un público abarrotado entregado a su música, y a la sencillez y espontaneidad de la cantante.
    Aunque los conciertos previstos han tenido que verse aplazados a causa de la terrible pandemia actual, la joven artista no ha dejado de ser canción para los demás –especialmente en estos duros momentos–, a través de sus conciertos en directo desde su Instagram. En ellos, ha compartido muchos de sus temas acompañada de los rasgueos y arpegios de su guitarra, al más puro estilo Cecilia.
    El primero de mayo ha visto la luz el estreno de Una vuelta al sol –documental estrenado en Amazon bajo la dirección del cineasta y guionista Marc Pujolar–, donde Amaia comparte el giro de 360º que ha dado su vida en tan poco espacio de tiempo, tanto en lo profesional como en lo personal. A través de los cincuenta minutos de duración del documental, se nos descubre el camino lleno de asombro, dudas, miedos, sentimientos encontrados y la no menos importante toma de decisiones para que la navarra encontrara una perfecta simbiosis entre su música y su persona en su primer trabajo discográfico. Algo que, sin duda, ha logrado, y con creces.
    El melómano podrá también deleitarse con algunos de sus fotogramas donde nuestra artista interpreta al piano y a la guitarra “Conan” de Templeton, “El gran Balboa” de Bestia Bebé y “Empezar de cero” de Yung Beef y La Zowi. Todos ellos están impregnados de su sello personal que consigue conmover desde la primera nota, haciendo las delicias de los oyentes. Para más detalles, no se pierdan este viaje audiovisual que no tiene desperdicio alguno.
    El regreso a los escenarios se hará esperar un poco, aunque ya se barajan fechas en su agenda de conciertos 2020 que, si todo va bien, seguirá su recorrido por diversos puntos de nuestra geografía española.
    3 hr 3 min

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