La meteoróloga y doctora en Ciencias Físicas, Mar Gómez, ha presentado su nuevo libro, 'El tic tac climático', en el programa 'Poniendo las Calles' de la cadena COPE, en una entrevista con Carlos Moreno 'El Pulpo. Durante su intervención, Gómez ha lanzado una seria advertencia sobre la situación de nuestro país, asegurando que "España es un país muy vulnerable al cambio climático" debido a su particular localización geográfica, lo que nos expone a fenómenos meteorológicos cada vez más extremos y frecuentes.
Gómez explica que la idea de su libro nace de una metáfora sobre el tiempo y la urgencia de actuar. "Para mí, el cambio climático era muy similar al tiempo, no podemos detenerlo", afirma, y ese "tic tac" representa "la acumulación de decisiones, de consecuencias, de emisiones y denota un sentido como de urgencia". La obra busca explicar con evidencia científica lo que está pasando y abordar soluciones, huyendo del catastrofismo pero sin ignorar la gravedad de la situación.
Ante la pregunta de si todavía estamos a tiempo, la experta es clara: "Podemos mitigar los efectos, pero no detenerlo". Gómez utiliza la analogía de un horno que, una vez apagado, tarda en enfriarse. Nuestro planeta tiene una "inercia climática" y, aunque se detuvieran todas las emisiones ahora mismo, "seguiría calentándose", pero la clave es que ese calentamiento sea "el menor posible". Por ello, insiste en que, aunque "vamos tarde", es imperativo actuar para no enfrentarnos a un escenario mucho peor, con escasez de alimentos y agua.
Sin embargo, la meteoróloga percibe que a nivel global se sigue pulsando el "botón de posponer". Considera que el foco mediático en los conflictos internacionales ha relegado la crisis climática a un segundo plano en las agendas políticas. "Desde los grandes dirigentes, que son los que tienen que tomar soluciones más importantes, pues sí que se le da al botón de posponer, porque no es una prioridad dentro de las políticas internacionales", lamenta.
Gómez centra gran parte de su advertencia en la situación específica de España. "España es un país muy vulnerable al cambio climático por su situación en una zona de transición climática entre latitudes templadas y subtropicales", reitera. Esta posición geográfica, unida a un Mediterráneo que se calienta muy rápido, convierte al país en un punto caliente de fenómenos extremos. Un mar más cálido, explica, es "más combustible para todas esas tormentas y esas lluvias", cuya intensidad es ahora "mucho más severa".
Las olas de calor son otro de los grandes focos de preocupación. Aunque siempre han existido, "ahora esas olas de calor son mucho más largas, se alargan prácticamente durante todo el verano, de día y de noche", lo que repercute directamente en la salud. Como también ha avanzado el meteorólogo Jorge Olcina, nos enfrentamos a un verano que podría ser más cálido de lo normal. Este calor extremo no solo afecta a la salud, sino también "al bolsillo, con el precio de los alimentos", debido a las sequías y la ruina de cosechas.
Para Mar Gómez, hay dos amenazas que destacan por su urgencia en España: el calor extremo y las inundaciones. Sobre estas últimas, recuerda que "las inundaciones son el fenómeno que más fallecidos provoca en nuestro país y que posiblemente provoque más". La razón es física: una atmósfera más cálida retiene más humedad, y cuando descarga, lo hace con una violencia mucho mayor. Estos vaivenes térmicos, como apunta el propio Olcina al analizar cómo pasamos del calor al frío en 48 horas, son una muestra de esta nueva realidad climática.
La experta también se ha referido a las Danas, que "han perdido estacionalidad" y ahora pueden aparecer en cualquier momento del año. Pone como ejemplo la Dana de Valencia, donde estudios de atribución mostraron que "la intensidad de las lluvias fue un 12% superior" de lo que hubiera sido sin cambio climático. Este aumento de riesgos asociados al clima, como las sequías y el calor, también agrava la amenaza de los incendios, un área donde expertos como Eduardo Tolosana ya reclaman una mayor inversión en prevención.
Finalmente, Gómez subraya que el cambio climático actual es único por su "velocidad y origen", ya que ha sido propiciado por la actividad humana. Apela a la "responsabilidad" en lugar de a la "culpabilidad", recordando que, si el ser humano lo ha propiciado, "también podremos solucionarlo". Para ello, concluye, es fundamental confiar en la ciencia: "La ciencia no son creencias, son datos", y es en ellos en los que debemos basarnos para tomar decisiones.