Varias asociaciones de madres y padres de Zaragoza se han manifestado este martes por el calor insoportable en las aulas donde estudian sus hijos, una situación que se agrava con la llegada de las altas temperaturas, que han alcanzado los 36 grados en la provincia.
En 'La Tarde' de COPE, Pilar García Muñiz ha conversado con Noemí Corbatón, miembro del AMPA del CEIP María Zambrano, y David Serrano, del AMPA del colegio Parque Venecia, para abordar una problemática que afecta a miles de escolares.
Noemí Corbatón, madre de un niño de 10 años, ha relatado que esta reivindicación "lamentablemente, lleva bastante tiempo", y describe el estado en que los niños vuelven a casa: "Salen del colegio completamente agotados, mareados, con unos colores rojos en las mejillas".
Según Corbatón, tanto las familias como los docentes están "adaptando todas nuestras rutinas", y lamenta que no les "acompañe la administración".
David Serrano ha confirmado que llevan "varios años ya con este tema" y que desde principios de año tienen "proyectos e iniciativas para mejorar las condiciones de estrés térmico" que sufren los niños, especialmente en el comedor.
De hecho, ha señalado que tienen un proyecto en firme sobre la mesa desde hace seis meses.
Ante la falta de soluciones, las familias han decidido tomar la iniciativa. Después de descartar la instalación de ventiladores por "un problema técnico de estructura" y posibles "riesgos de seguridad", Serrano ha explicado que las familias asumirán el coste de la climatización.
"Hemos cedido las familias que vamos a climatizar, que queremos climatizar al menos el comedor escolar", ha afirmado, refiriéndose a la instalación de aire acondicionado.
La decisión se ha tomado tras registrarse casos de "mareos e indisposiciones de niños". "Esto no puede volver a pasar", ha sentenciado.
Serrano también ha querido acordarse de los trabajadores de los centros, que soportan las mismas condiciones.
"Tenemos muchísima suerte, porque tanto el personal de cocina como el personal de las monitoras son encantadoras y trabajan a unas condiciones muy malas", ha añadido, subrayando la necesidad de mejorar el bienestar de todos.
La situación resulta paradójica en centros de nueva construcción. El colegio de Noemí Corbatón, el CEIP María Zambrano, "es un colegio de recientísima construcción y no se planteó en ningún momento ningún tipo de refrigeración", ha explicado.
Corbatón vincula directamente esta problemática al calentamiento global, que provoca que las olas de calor lleguen en meses como mayo.
En Aragón no existe un protocolo de calor oficial que permita flexibilizar horarios o cancelar clases por altas temperaturas, a diferencia de otras comunidades.
Las medidas, según han explicado ambos padres, se limitan a "protocolos a nivel de centro", donde los equipos directivos reorganizan los espacios para trasladar a los alumnos a zonas menos calurosas o los refrescan en los grifos.
Sin embargo, estas soluciones a veces son inviables. En el caso del colegio María Zambrano, el patio "no tiene ni un ápice de sombra", por lo que sacarlos al exterior no es una opción.
Califica de "criminal sacar a las criaturas ahí", lo que evidencia la gravedad de un problema que se repite cada año en más colegios de España.