A las puertas del verano, España se enfrenta a una compleja situación laboral analizada en 'La Linterna' por el economista Ángel Expósito y la directora de Mediodía COPE, Pilar García de la Granja. Mientras sectores como la hostelería y los supermercados buscan personal contrarreloj para la campaña estival, persiste una bolsa de subempleo que afecta a más de un millón y medio de personas, principalmente mujeres y jóvenes.
Las empresas de hostelería han comenzado ya los procesos de selección para cubrir la demanda de julio y agosto, pero se topan con la falta de trabajadores. Perfiles como camareros, cocineros, repartidores o mozos de almacén vuelven a ser los más demandados para una campaña que se prevé "especialmente fuerte". El pico de actividad llegará en agosto, cuando se espera superar los 2 millones de trabajadores en hostelería, según datos compartidos por la periodista Victoria Ballestero.
Según Randstad, solo los contratos de camareros entre junio y septiembre representan casi uno de cada diez de todos los que se firman en España en un año. Junto a la hostelería, crece también el empleo en comercio electrónico y logística, con más de 180.000 contratos previstos. A esto se suma la industria alimentaria y conservera, muy ligada a las campañas agrícolas. En total, el sector calcula que se superará el medio millón de contrataciones en cuatro meses.
Por su parte, Nuria Cardozo, directora de comunicación de ASEDAS, la patronal de los supermercados, señala que en verano se podrían superar los 10.500 nuevos contratos debido al aumento de actividad en zonas turísticas y para cubrir las vacaciones de la plantilla fija. Muchas compañías, añade, consideran estas contrataciones como "una puerta de entrada para evolucionar hacia puestos estables".
La cara B de estas cifras la representa el subempleo. Según un informe de la patronal de las empresas de trabajo temporal, más de 1,6 millones de empleados, la mayoría mujeres y jóvenes, trabajan solo 21 horas a la semana a pesar de que les gustaría tener una jornada completa. Estos trabajadores se concentran mayoritariamente en la hostelería, el comercio y los servicios administrativos.
Para Pilar García de la Granja, uno de los problemas de fondo son los "altísimos costes de la seguridad social". La experta económica de COPE es tajante al afirmar que "el impuesto que se paga por trabajar es extraordinario para el retorno que tiene". Esta situación, explica, dificulta que las empresas puedan ofrecer jornadas completas a pesar de la voluntad de los trabajadores.
La situación resulta "insólita" para García de la Granja: "un país que tiene 3 millones y pico de parados, no hay mano de obra". La economista apunta a una triple carencia: profesionalidad, capacitación y voluntad para trabajar, o más bien, que "te salga rentable trabajar". Este fenómeno provoca que, aunque España registre un dato de empleo inédito en Europa, la demanda de perfiles no se cubra, mientras que en otros ámbitos un trabajador especializado en Inteligencia Artificial puede cobrar hasta 65.000 euros.
Esta paradoja se completa con otra realidad: "hay otra gente que no le sale rentable trabajar, o sea, que vive mejor sin trabajar". Esta circunstancia, unida a las dificultades de acceso a la vivienda, explican por qué muchos jóvenes españoles no se van de casa. García de la Granja lamenta el modelo productivo del país: "somos un país eminentemente de servicios, y la poca industria que tenemos no hacemos nada más que atacarla".
En el horizonte se dibuja un verano de récords turísticos, con previsiones de alcanzar los 100 millones de turistas, lo que obligará a reforzar todos los servicios, desde la hostelería hasta el sanitario. Los datos ya apuntan en esa dirección: las pernoctaciones hoteleras aumentaron un 1,1% en abril gracias al tirón de la Semana Santa, con Andalucía, Cataluña y la Comunidad Valenciana como los destinos más visitados.
Sin embargo, se observa un cambio de tendencia. Por primera vez, más extranjeros que nacionales han pernoctado en los establecimientos, lo que indica, según García de la Granja, que "los españoles estamos reduciendo nuestro ocio vacacional". El motivo principal es el precio, con una media por habitación que ya supera los 150 euros la noche.
Como contrapunto positivo, la banca española ha recortado en casi 500 millones su cartera de créditos morosos en marzo, situándose en mínimos desde 2008. La tasa de morosidad cayó al 2,62%, su mejor nivel en 18 años, un dato que refleja una notable mejoría en la salud del sector financiero.