Levantarse a orinar por la noche, conocido como nicturia, es un fastidio que interrumpe el ritmo del sueño e impide un buen descanso. Para abordar este problema, Carlos Moreno 'El Pulpo' ha contado en su programa 'Poniendo las Calles' de la cadena COPE con el psicólogo clínico Darío Fernández, quien ha arrojado luz sobre las causas y soluciones de este síntoma tan común.
El doctor ha comenzado aclarando que la nicturia no es una enfermedad, sino un síntoma. "Levantarse a orinar es una señal de alerta que puede indicar algún problema ahí subyacente", ha señalado. Según Fernández, lo normal es poder dormir "seis o siete horas seguidas" sin interrupciones, aunque muchas personas asuman erróneamente que despertarse una o dos veces es normal con la edad.
Fernández ha desmontado el mito de que la nicturia se deba únicamente a beber mucho líquido o a problemas de próstata. Las causas pueden ser mucho más variadas, incluyendo una diabetes no controlada, una insuficiencia cardíaca, un nivel elevado de calcio en sangre o incluso el consumo de ciertos medicamentos como los diuréticos para la tensión.
Otras posibles razones son las apneas del sueño, las cenas muy saladas o, si es algo transitorio, una infección del tracto urinario. "Hay que estudiarlo porque algún mensaje nos está mandando esta señal", ha insistido el experto, subrayando la importancia de no ignorar este síntoma.
La edad es un factor clave. Según el doctor, "casi el 50% de los mayores de 50 años" se levanta una o dos veces por la noche, y la cifra aumenta a "tres de cada cinco personas" en los mayores de 70. También son más propensas las personas con diabetes, problemas de corazón, sobrepeso, bronquitis crónica o mujeres con problemas de suelo pélvico.
Las consecuencias de no dormir bien son evidentes al día siguiente: fatiga crónica, cansancio diurno, irritabilidad y mal humor. Pero el doctor advierte de un peligro añadido: el riesgo de caídas y fracturas, especialmente de cadera en personas mayores, al levantarse de forma brusca. Este problema se suma a la conocida como epidemia silenciosa del sueño que afecta a la población.
Además, la interrupción constante del descanso tiene un impacto cognitivo y emocional en la persona, afectando a su calidad de vida no solo por la noche, sino también durante el día. Existen, de hecho, diferentes subtipos de insomnio que pueden estar relacionados con estos despertares nocturnos.
Afortunadamente, se pueden realizar sencillos cambios en el estilo de vida para "educar bien nuestra vejiga". El doctor recomienda orinar siempre antes de dormir, aunque no se tengan ganas, y evitar el consumo de líquidos con cafeína o alcohol al menos tres o cuatro horas antes de acostarse. La clave del insomnio, a veces, también reside en otros factores como la salud del intestino.
También es crucial reducir el consumo de sal y, para quienes toman diuréticos, hacerlo a media tarde como muy tarde. Un consejo práctico es sentarse con las piernas elevadas o usar calcetines de compresión por la tarde para evitar la retención de líquidos que, al acostarse, se transforma en orina.
Fernández ha explicado la técnica de la "micción doble": orinar dos veces antes de acostarse, preferiblemente sentado e inclinado hacia adelante, esperando unos segundos entre la primera y la segunda vez para expulsar el residuo posmicional que queda en la vejiga.
Entonces, ¿cuándo es el momento de consultar a un profesional? El doctor es claro: "Siempre que una persona se levante 2 o más veces a orinar, si no es porque haya bebido mucho por la noche, debería consultar". La visita al médico es obligada si el cambio es repentino, si hay dolor, sangre en la orina, mareos al levantarse o dificultades en el chorro de la orina.