En los últimos años, las plataformas digitales se han llenado de vídeos protagonizados por supuestos médicos que, en realidad, no existen. Se trata de figuras generadas por inteligencia artificial que ofrecen consejos sobre alimentación, productos milagrosos o tratamientos que, aseguran, pueden curar enfermedades, lo que supone un grave problema para la salud pública. Este fenómeno ha sido analizado en el programa 'Herrera en COPE', donde Sofía Buera y Curro Suárez, en la sección 'Currada de la Semana', han abordado la magnitud de este creciente engaño.
Curro Suárez ha explicado que estos vídeos, muy presentes en YouTube, suelen tener características comunes: se presentan como descubrimientos históricos o hitos científicos para captar la atención. Utilizan la imagen de un falso doctor o doctora, a menudo joven y con bata blanca, creada con IA, lo que dificulta enormemente su distinción de un profesional real. El público objetivo de estos contenidos son, en su mayoría, personas mayores y vulnerables, a quienes les puede costar más identificar el fraude.
La empresa de verificación Verificat ha llevado a cabo una investigación sobre estos vídeos. Aunque la legislación actual exige indicar cuándo un contenido está generado por IA, no todos los creadores cumplen. Laura Cercós, periodista y autora del estudio, ha revelado la escasa transparencia al respecto. "De los casi 1000 vídeos analizados desde Verificat, solo el 26% llevaba esta etiqueta de que están generados con inteligencia artificial. Eso supone que casi 3 de cada 4 de los vídeos analizados no mostraban ninguna indicación", ha señalado Cercós.
Según la periodista, tras poner la investigación en conocimiento de YouTube el 11 de marzo, la plataforma ha actuado. "A partir de nuestra investigación han marcado con la etiqueta de inteligencia artificial en unos 700 vídeos que les informamos que no llevaban esta etiqueta", ha afirmado. Sin embargo, ha lamentado que "solo uno de los canales analizados ha sido despublicado" y, aunque a muchos se les ha prohibido monetizar, el contenido sigue activo y accesible.
El peligro de estos vídeos no reside solo en consejos dietéticos poco sustanciales, sino en recomendaciones mucho más graves. Cercós ha advertido que algunos "sugieren, ¿no? no someterse a determinados tratamientos o cirugías, o no vacunarse con ciertas vacunas", lo que puede tener consecuencias fatales y recuerda a las campañas de desinformación que provocaron el resurgimiento de enfermedades como el sarampión en Europa.
Para aportar una visión profesional, el programa ha contado con el doctor Gustavo Tolchinsky, coordinador del programa web médica acreditada del Colegio de Médicos de Barcelona. El doctor ha explicado que detrás de estos vídeos hay varios factores, desde intereses puramente económicos para monetizar un contenido atractivo, hasta motivos ideológicos. "Y luego hay otro factor, que es el abuso de la imagen del profesional como elemento de garantía ante la sociedad de veracidad", ha añadido.
Tolchinsky ha subrayado que es muy complejo para un ciudadano hacer un juicio crítico ante estos contenidos, especialmente cuando se encuentra en una situación de "agobio, necesidad, vulnerabilidad", ya que la desesperación puede nublar la capacidad de análisis. Aprovechar los vacíos de conocimiento científico para ofrecer falsas expectativas es, según él, "muy tentador".
A la hora de distinguir un vídeo falso de uno verídico, el doctor Tolchinsky ha ofrecido una clave fundamental: desconfiar de las promesas grandilocuentes. "Las soluciones milagrosas no existen", ha sentenciado. A menudo, estos vídeos intentan ganar credibilidad con falsas referencias a premios Nobel u otros supuestos hitos científicos para avalar sus afirmaciones.
La principal señal de alerta es la promesa de resultados garantizados. "En la medicina, la prudencia, o sea, la medicina no ofrece resultados, la medicina ofrece medios para llegar a un resultado, pero el resultado no lo puede garantizar nadie", ha insistido Tolchinsky. La complejidad de las patologías y de la propia vida hace impredecible el éxito de un tratamiento.
Finalmente, el doctor ha recordado el papel de los colegios profesionales como garantes. El Colegio de Médicos de Barcelona lleva más de 25 años con su programa de Web Médica Acreditada, un sello que verifica la identidad de los profesionales y la veracidad de la información. Sin embargo, ha admitido que la naturaleza dinámica y masiva de las redes sociales representa un "cambio brutal" y un paradigma muy difícil de regular. Por ello, ha concluido, es fundamental que los ciudadanos recuerden que los colegios profesionales existen para "registrar quién realmente es un profesional habilitado para el ejercicio y quién no".