El experto laboral, José Canseco, ha analizado el desajuste del mercado laboral español en el programa 'La Linterna' con Ángel Expósito. Según los últimos datos de Eurostat, España desperdicia más del 18% de su mano de obra disponible, una situación que Canseco define como "la historia de una gran desconexión en el empleo en nuestro país". A pesar de que hay casi 5 millones de personas buscando trabajo, casi la mitad de las empresas no encuentran trabajadores para los puestos que necesitan cubrir, especialmente en sectores como la construcción, la hostelería y el transporte.
Para Canseco, este desequilibrio se debe a un "desajuste importantísimo entre la oferta y la demanda" en un "mercado que es ineficiente". Muchos profesionales buscan activamente un nuevo empleo o prevén hacerlo en los próximos seis meses, motivados por una mejora de "salarios", de "condiciones" y de "flexibilidad". El experto señala que existe un "porcentaje de subempleo o con malas condiciones, con poca calidad de empleo muy importante", y la gente quiere mejorar ante la inflación y el alto coste de la vida, como la dificultad para "comprar una vivienda".
Desde la perspectiva empresarial, el problema radica en que entre el 45% y el 50% de las compañías no encuentra a la gente que busca. Canseco atribuye esto a un "desajuste entre lo que sale de la formación, del sistema educativo, de la universidad, y lo que las compañías están buscando". Esta brecha se manifiesta sobre todo en la falta de habilidades digitales y perfiles técnicos.
El experto es claro al respecto: "Hay una notable escasez de talento en trabajos técnicos y de alta tecnología, como la ciberseguridad, la inteligencia artificial o el análisis de datos". Mientras estos perfiles son muy demandados y difíciles de encontrar, hay un exceso de profesionales en otras actividades cuya demanda por parte de las empresas está disminuyendo. Este desajuste, advierte Canseco, "hace que haya mucha gente buscando y que haya muchas vacantes sin cubrir, y va a más, desafortunadamente".
Ante la pregunta de cómo pueden adaptarse los trabajadores, la respuesta de Canseco es contundente: "Formación, formación y formación". Sin embargo, subraya que no solo importa "en qué me formo", sino también "dónde me formo", recomendando buscar "instituciones, en España tenemos muchísimas públicas privadas de calidad". La clave está en una formación que capacite en "aquellas cuestiones que las compañías están demandando todos los días", como se puede comprobar con una simple búsqueda online.
Canseco insiste en que, por encima de la experiencia o la formación reglada, "Las habilidades son fundamentales en el futuro, no solo de nuestro país, sino de la sociedad en general". A pesar de ello, apunta que alrededor de un "39% de los profesionales no creen que las habilidades sean tan importantes", una percepción errónea que puede limitar sus oportunidades en un mercado laboral en plena transformación por la inteligencia artificial.
Precisamente, la inteligencia artificial "lo está cambiando todo y muy rápido", afirma el experto. En los próximos dos o tres años, el cambio será aún más profundo, lo que exigirá "nuevas habilidades" y un cambio de rol profesional. Canseco explica que no se trata solo de una sustitución de puestos de trabajo, sino primero de tareas concretas. Para afrontar esta nueva realidad, es imprescindible "cambiar el chip", como han hecho ya algunas empresas pioneras.
Finalmente, Canseco también pone el foco en las empresas y directivos, quienes "tienen que ser más flexibles y tienen que dar más flexibilidad". De hecho, la búsqueda de una "mayor flexibilidad", una "mayor conciliación" y un "mayor salario" son las principales razones por las que los profesionales deciden cambiar de empleo. Aunque el salario mínimo ha subido, el salario medio no ha crecido al mismo ritmo que la inflación y el costo de la vida, lo que dificulta a los trabajadores formar una familia o pagar una vivienda.