La alerta sanitaria se ha activado tras conocerse la muerte de tres personas por hantavirus en un crucero de lujo MV Hondius de la compañía Oceanwide Expeditions, que partió de Argentina el pasado 20 de marzo con destino a Canarias.
Además, hay otros tres pasajeros contagiados por este virus, que es transmitido por roedores y provoca graves infecciones respiratorias en humanos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) está vigilando la embarcación, en la que viajan 149 pasajeros (14 de ellos españoles), ante la rápida evolución de la enfermedad en un entorno cerrado.
La doctora Gema Fernández Rivas, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) ha explicado en 'La Tarde' que el hantavirus pertenece a "una familia de virus" que está distribuida principalmente por Sudamérica y algunas zonas de Asia, y ha subrayado que es "un virus potencialmente muy grave, que produce una enfermedad que puede llegar a ser muy grave".
La principal vía de transmisión a humanos es la inhalación del virus presente en los excrementos o la orina de los roedores. ".
Según Fernández Rivas, "lo normal es que la persona se infecte mediante la respiración del propio virus, porque hay material sucio contaminado en zonas donde pueda haber roedores".
Otras vías de contagio incluyen el contacto con mucosas (boca u ojos) tras tocar superficies contaminadas, la mordedura de un roedor o el consumo de alimentos contaminados con sus heces, aunque la doctora matiza que "eso no quiere decir que todos los roedores lo tengan".
Respecto a la posibilidad de contagio entre pasajeros, la portavoz de la SEIMC ha enviado un mensaje de tranquilidad, asegurando que "la transmisión entre personas es rarísima".
Ha explicado que, aunque nunca se puede descartar al 100%, "es muy poco frecuente y normalmente requiere un contacto muy íntimo para que se pueda producir", ya que la vía principal es a través de los excrementos o la orina de los ratones.
Los síntomas iniciales de la infección por hantavirus son similares a los de una gripe: dolor de cabeza, fatiga, fiebre y dolores musculares.
Sin embargo, la enfermedad puede evolucionar rápidamente a un "síndrome pulmonar con dificultad respiratoria, tos y presión en el pecho", que puede ser mortal. Con el tiempo, también pueden aparecer problemas renales y fiebre hemorrágica.
Una de las mayores preocupaciones es la falta de un tratamiento específico. "Tratamiento dirigido como tal para el virus no hay, y vacunas tampoco", ha confirmado la doctora Fernández Rivas. El abordaje se centra en el tratamiento de soporte, que consiste en proporcionar los mayores cuidados al paciente, habitualmente en la UCI.
Esto puede incluir la conexión a un respirador si hay insuficiencia respiratoria grave o la diálisis si los riñones fallan. Por ello, la experta concluye que "lo más importante, por lo tanto, es la prevención", centrada en controlar las poblaciones de roedores y desinfectar las zonas contaminadas.