El filósofo José Antonio Marina ha presentado en el programa 'Herrera en COPE' su nuevo libro, 'La vacuna contra las adicciones', que se publica el 27 de mayo. Durante su conversación con Alberto Herrera, ha advertido sobre cómo la sociedad actual nos empuja hacia la dependencia a través de 'virus mentales' y una creciente vulnerabilidad, especialmente entre los jóvenes. Marina sostiene que el ser humano es adicto 'de siempre', una condición que atribuye a las 'chapuzas evolutivas' de nuestro cerebro. Según explica, existe una pugna constante entre la parte emocional, más antigua, y la racionalidad, más moderna, que no siempre funciona bien.
"Unas veces las emociones van por delante de la razón o quieren cosas que la razón no, como has dicho tú en la presentación, quiere cosas que no convienen", ha señalado el filósofo.
Uno de los problemas centrales que identifica el pensador es la pérdida de la coherencia, un valor fundamental para los filósofos griegos. En la actualidad, ha afirmado, "ha dejado de valorarse eso", lo que nos ha llevado a lo que denomina la 'era de la posvergüenza'. "Hoy te digo blanco y mañana te digo negro, y me quedo tan tranquilo", ha lamentado Marina, poniendo como ejemplo los continuos cambios de opinión del presidente Trump.
Esta tendencia se debe a que "estamos perdiendo el sentido crítico a todos los niveles", incluso en las mejores universidades del mundo. Marina ha calificado como un "disparate" y un "virus mental muy grave" la idea de que 'todas las opiniones son respetables'. "Son las personas las que son respetables, las opiniones no", ha sentenciado, argumentando que algunas pueden ser "falsas, calumniosas o violentas" y que el derecho a la libertad de expresión protege a las personas, no el contenido de sus creencias.
El filósofo también ha criticado el lenguaje político actual, que califica de "enormemente peligroso" porque se basa en "mensajes emocionales y racionalmente de muy bajo nivel" que no buscan transmitir ideas, sino "movilizar". Un ejemplo claro es el uso de la palabra 'cambio' en las campañas electorales por todos los partidos. "La palabra cambio no significa nada, porque puede ser a mejor o a peor, pero tiene una especie de esperanza", lo que la convierte en un "mensaje fraudulento".
Marina ha insistido en el concepto de 'virus mentales', ideas que "alteran nuestra forma correcta de pensar y de sentir". Ha puesto como ejemplo la creencia de que "los celos son una demostración de amor", que puede llevar a comportamientos tiránicos o sumisos. En política, ha señalado que la ideología se ha convertido en un virus: "La ideología es a la política como la mixomatosis al conejo, es que termina con ella", porque anula la capacidad de aprender.
En la entrevista, Alberto Herrera ha introducido la metáfora del 'panóptico' para describir el efecto de las redes sociales, una idea que Marina ha respaldado. El filósofo ha señalado el periodo entre 2006 y 2008 como clave, con la aparición de tres "inventos demoledores": el botón 'like' de Facebook, el 'scroll infinito' y la cámara frontal en los móviles. Estos elementos han sometido a los jóvenes a un "escrutinio exterior continuo" y a un escaparate permanente.
Como consecuencia, se ha producido un "aumento espantoso de los trastornos mentales" en la juventud. Este sentimiento de vulnerabilidad e inseguridad es lo que, según Marina, conduce a la adicción. "La adicción no es un problema. La adicción es una mala solución a un problema", ha afirmado. Considera que estamos creando "generaciones muy vulnerables", empujándolas a ser "dóciles, crédulas, manejables y dependientes" a través de procedimientos muy atractivos que desincentivan el aprendizaje y la toma de decisiones.
Durante la charla, José Antonio Marina también ha compartido una faceta personal, confesando que lo que realmente le habría gustado ser es coreógrafo, influido por la figura de Sergei Diaghilev y los ballets rusos. La falta de escuelas en España le llevó a estudiar Filosofía e Historia del Arte, marcando así su camino intelectual.