A escasas horas del comienzo del Mundial 2026, Jorge Valdano se encuentra en México, epicentro del fútbol mundial donde comenta el torneo. El exfutbolista y comentarista, que se proclamó campeón del mundo en 1986 en el mítico Estadio Azteca, analiza en El Partidazo de COPE el ambiente previo al partido inaugural. Aunque percibe que en la calle "todavía no se ve el calor de un mundial", asegura que en su hotel se concentra "media humanidad futbolística" y que el Azteca, que estará "a reventar", dará al torneo "la bienvenida adecuada".
El Estadio Azteca ocupa un lugar especial en la memoria de Valdano, junto con el Santiago Bernabéu. "Una final de la Copa del Mundo se juega una vez en la vida, y este estadio va a estar relacionado a mí y a mis recuerdos emocionales para siempre", confiesa. Además, destaca la imponencia del recinto: "Es tan gigantesco que no te acostumbras. Aunque entre 50 veces, que es mi caso, cada vez que entro estoy igual de impresionado".
Al ser preguntado por sus predicciones, Valdano señala un grupo claro de candidatos para alzar el trofeo. "Lo que sí sé es cuáles son mis favoritos, que no se diferencia mucho de lo que dicen las previsiones tecnológicas: Francia, Argentina, España, Portugal, quizás Inglaterra, por ahí irá la cosa", explica. Destaca el caso de Portugal, que pese a no haber ganado nunca un Mundial, "conviene ponerlo entre los favoritos, porque tiene jugadores de un talento superior".
El campeón del mundo en México 86 resume su estado de ánimo respecto a las principales selecciones con una frase contundente: "El que más temo es Francia, el que más está pegado a mi gusto, España, el que más me emociona, Argentina". Esta declaración refleja el poderío del combinado galo, su afinidad por el estilo de juego español y su vínculo emocional con la albiceleste.
Sobre el papel de Leo Messi, Valdano cree que llega en una situación inmejorable. Considera que "tiene lo mejor que puede tener un líder, es amado por sus compañeros" y juega "aliviado, porque ya cumplió" al ganar el Mundial de Qatar. Augura que su participación y minutos serán gestionados en consenso con Scaloni, gracias a la "relación tan estrecha" que mantienen.
Aunque Messi "ha ido perdiendo exclusividad con el tiempo", Valdano subraya que "lo que no ha perdido es capacidad de desequilibrio". Describe su estilo actual de una forma muy gráfica: "Va caminando por el campo, buscando medio metro, y cuando lo encuentra, desequilibra". En el otro extremo generacional sitúa a Lamine Yamal, del que dice que "no le pesó la Eurocopa" y que es un tipo "desafiante, que no parece temerle a nada".
Para Valdano, el juego del joven talento español es "mucho más explosivo" en comparación con el de Messi. "Es un jugador que cuando se conecta a toda velocidad parece imparable, le sobra desparpajo", analiza. Por ello, considera que si está bien físicamente, Lamine Yamal "es uno de los jugadores que oposita para ser de los mejores del mundial".
Respecto a Brasil, Valdano advierte que "el pasado aquí no cuenta", recordando que Italia tiene cuatro estrellas y no participa. Describe a la selección de Ancelotti como un equipo con "muchos delanteros" que jugará con dos mediocampistas y una defensa más estricta para dar solidez. Finalmente, añade a Brasil e Inglaterra a la lista de candidatos por tener "jugadores de mucha experiencia, de mucha personalidad y de mucha categoría".
La entrevista inevitablemente deriva hacia el histórico partido de cuartos de final de 1986 contra Inglaterra en el Azteca. Valdano lo define como "el partido con más historia de los mundiales", un encuentro marcado por la figura de Diego Armando Maradona. Recuerda el famoso relato de Víctor Hugo Morales del "barrilete cósmico" como una narración que estuvo "a la altura de aquella gesta", convirtiendo a Maradona en "un prócer nacional en Argentina".
Valdano también rememora el momento de la "Mano de Dios". Al acercarse a celebrar el gol con Maradona, le preguntó si había sido con la mano, a lo que el '10' respondió con picardía: "Después te cuento, Valdano". Según el exfutbolista, la propia celebración de Diego, con "una duda adentro" y "mirando de reojo al linier", fue una "prueba para la acusación".
Finalmente, ante la pregunta de quién ganará el Mundial, Valdano confiesa que no desearía una final entre España y Argentina por el conflicto emocional que le supondría. Sin embargo, al tener que elegir un campeón, se decanta por su corazón: "Votaré con el corazón a Argentina". Eso sí, su pronóstico es que España llegará a la final, dibujando un escenario que, para él, sería una "gran final".