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  • García de la Granja, sobre el mantenimiento de la red ferroviaria: "Igual es que no puedes dar billetes a 10 euros, tienes que cobrar el billete a lo que cuesta, e inaugurar menos y mantener más"

    La experta económica y directora de 'Mediodía COPE', Pilar García de la Granja, ha analizado en el programa especial de 'La Linterna' con Ángel Expósito desde Urda las claves de la tragedia ferroviaria que ha dejado 69 muertos y casi medio centenar de heridos. Para la periodista, el foco debe ponerse en el equilibrio entre la expansión de la red y su conservación, una cuestión que considera "una decisión política".

    García de la Granja ha sido contundente al señalar la raíz del problema: la priorización de las inauguraciones sobre el cuidado de la infraestructura existente. "Aquí hay una cuestión, igual hay que inaugurar menos y mantener más, porque, claro, si tú no tienes suficiente inversión para el mantenimiento de las redes ferroviarias, pues te puedes encontrar con lo que tenemos ahora mismo encima, ¿no? Con dos accidentes gravísimos en nueve meses", ha afirmado la experta. Una situación que, en su opinión, es fruto de "a qué se dedica el dinero".

    La liberalización del sector ferroviario en 2021, con la entrada de operadores como Ouigo e Iryo, ha disparado el uso de la infraestructura en más de un 40%. Sin embargo, este éxito de viajeros no se ha correspondido con un aumento proporcional de la inversión en mantenimiento. Según García de la Granja, "el problema no es liberalizar, el problema es que tú tienes una empresa que se llama Adif, que se encarga de mantener las infraestructuras".

    En este sentido, la directora de 'Mediodía COPE' ha criticado la agresiva política de precios. "Igual es que no puedes dar billetes a 10 euros, igual es que tienes que cobrar el billete a lo que cuesta el billete, y luego a las personas más desfavorecidas hacerle una rebaja. Pero lo primero que tienes que hacer es mantener las infraestructuras, para que aquellos operadores que tu gobierno has aprobado puedan circular con seguridad sus empleados, sus trabajadores y sus clientes".

    La reflexión de la experta se apoya en datos contundentes. El mantenimiento de la red ferroviaria española presenta un déficit de inversión acumulado de 3.600 millones de euros. La inversión real bruta en infraestructuras se desplomó entre 2009 y 2018, pasando de 5.600 millones de euros a apenas 3.200 millones. Actualmente, el coste de mantenimiento por kilómetro en España es de 96.000 euros, muy por debajo de los casi 200.000 euros de la media europea.

    El accidente no solo ha conmocionado a España, sino que ha dañado la imagen del sistema ferroviario español en el extranjero. "Un accidente es algo extraordinario, dos, es un patrón", ha sentenciado García de la Granja, recordando que Renfe es la empresa que "mayor cantidad de dinero de Bruselas" ha recibido de los fondos 'Next Generation EU', con casi 6.000 millones de euros. "Por supuesto, las autoridades de Bruselas tienen que saber dónde se ha ido ese dinero", ha añadido.

    Medios de todo el mundo se han hecho eco de la tragedia. En Francia, periódicos como 'Le Figaro' y 'Le Monde' destacan que España ha priorizado la construcción de nuevas líneas frente al mantenimiento. En Italia se preguntan por la responsabilidad de las instituciones, mientras que en Bélgica, un experto asegura que con el sistema de seguridad ERTMS el choque "no se habría producido". La prensa alemana habla de tragedia "inexplicable" y en Estados Unidos, donde el AVE era un referente, cunde el "estupor".

    La tragedia ha coincidido con una huelga de maquinistas convocada por el sindicato SEMAF semanas antes del siniestro, precisamente por la "falta de seguridad ferroviaria". La protesta se originó tras incendiarse la cabina de un tren en la línea Madrid-Barcelona. El sindicato ha convocado nuevos paros para los días 10 y 12 de noviembre y ha criticado duramente la filtración de los audios de los maquinistas implicados en el accidente de Urda.

    Sobre esta filtración, Pilar García de la Granja ha expresado su indignación. "Esto es una vergüenza", ha declarado, calificando los audios de "mutilados, interesados, que exponen conversaciones bajo secreto de sumario". Para la periodista, su difusión busca una explicación simplista a la tragedia, responsabilizando a una sola persona de la seguridad en trenes que circulan a 250 km/h. "Es todo de una frivolidad y de una barbaridad insólita. Lo que hace este gobierno es una cosa asombrosa", ha concluido.

    Mientras tanto, las consecuencias del accidente continúan afectando a miles de viajeros. El número de viajes en tren se ha visto sobrepasado por el éxito de la alta velocidad y la venta de billetes hacia Andalucía sigue bloqueada, una situación que podría extenderse hasta diciembre y que afecta a un millón de personas. Renfe trabaja en un plan alternativo por vía convencional que retrasará el trayecto en hora y media, mientras que las compañías de autobús y aéreas han reforzado sus plazas para hacer frente al aumento de la demanda.

    18 min
  • Ana María, farmacéutica de Urda : "Mi jefe llegó llorando tras ver el accidente, no me lo pensé dos veces, cogí todos los medicamentos que pudieran servir para ayudar allí y fui"

    La localidad de Urda, en Toledo, sigue conmocionada tras una de las peores tragedias ferroviarias de la historia de España. En medio del caos, surgieron numerosos gestos solidarios, como el de Ana María, una farmacéutica del pueblo que fue de las primeras en llegar al lugar del siniestro. En el programa 'La Linterna', con Ángel Expósito, ha relatado cómo vivió una jornada que ha calificado como "aterradora".

    Todo comenzó cuando su jefe regresó del lugar del accidente completamente roto. "Vino mi jefe, antes de ir yo, vino mi jefe, vino llorando", explica Ana María, que asegura que les dijo: "lo que hay allí, lo que hay allí no puedo explicarlo con palabras". Tras enseñarles una imagen de la escena, la decisión de la farmacéutica fue instantánea.

    "Yo no me lo pensé dos veces, dije, me voy con vosotros", ha asegurado. La reacción fue inmediata y se pusieron manos a la obra para recopilar todo el material que pudiera ser de utilidad. "Me dijeron, coge todos los medicamentos que creas necesarios para que puedan servir para ayudar allí a la gente, medicamentos, gasas, vendas, todo lo que creas necesario lo cogimos, lo echamos en bolsas y nos fuimos para allá", ha añadido.

    Al llegar al punto del descarrilamiento, la escena era dantesca, mucho peor de lo que habían podido anticipar. "Llegamos allí y no pensábamos que nos íbamos a encontrar aquel escenario, no creíamos que iba a ser tan grave", confiesa. En la zona ya se encontraban efectivos de la Guardia Civil y médicos del SESCAM, que estaban instalando tiendas de campaña para asistir a los heridos.

    Lo que vieron, según sus palabras, es "inexplicable". Con la voz entrecortada, ha descrito el horror: "vimos los cuerpos mutilados, gente leve, gente más grave, gente menos grave, pero había muchos cuerpos mutilados". Por respeto a las familias, ha preferido no entrar en más detalles.

    Como sanitaria, su labor se centró en atender a los heridos con brechas profundas que no podían ser suturadas en ese momento, ya que otros equipos médicos "estaban con casos más graves". El objetivo era "curarlos lo mejor que pudimos, se lo tapamos para mandarlos en un autobús a los pabellones de aquí, para que los atendieran aquí en Urda", como le ocurrió a Mario, uno de los supervivientes.

    Además de las curas, los voluntarios participaron en el rescate de las personas atrapadas. "Hicimos una cadena humana para poder bajar las camillas del vagón hasta abajo, porque había como un terraplén, y no tenía acceso para poderlos bajar, si no era así entre todos", ha explicado. Ana María ha destacado también cómo los agentes de la Guardia Civil "se metían debajo del del vagón a ver si podían sacarlos" antes de que llegaran los bomberos.

    Las víctimas, mientras tanto, se encontraban en un profundo estado de shock. "Ellos no estaban, estaban en shock", recuerda la farmacéutica, que explica que apenas podían hablar. "Estaban como oídos, no estaban", ha apostillado tras pasar más de cuatro horas atendiendo a "mucha gente".

    El impacto emocional ha sido brutal para los que ayudaron, un trauma difícil de gestionar. La propia Ana María reconoce que no ha podido descansar. "Esto no se va de la cabeza ni en un día ni en dos. Cierras los ojos y y dices, ¿lo he vivido de verdad? ¿Ha sido una película?", se pregunta.

    La empatía con las víctimas es total. "Te pones en su lugar, porque al final todo mundo tenemos familiares, y piensas, es que podrían haber sido los míos. Podríamos haber sido cualquiera", ha reflexionado.

    La labor de Ana María no terminó en las vías del tren. Después, se trasladó a los pabellones habilitados en el pueblo, donde los familiares esperaban noticias. Allí vivió otro momento desolador mientras consolaba a una madre que no encontraba a su hija de 20 años, que viajaba de Madrid a Granada.

    La mujer le contaba su angustia: "No sabemos, dice, el móvil, me da que está allí". Mientras Ana María intentaba darle ánimos, se produjo el peor desenlace. "Justamente hablando con ella, la llamó el teniente coronel para darle la noticia de que había fallecido. Se me desploma encima, se me desploma encima la la mujer", ha narrado.

    A pesar de la dureza de la jornada, que se extendió desde las nueve de la mañana hasta las nueve de la noche, al día siguiente Ana María estaba de nuevo en su puesto de trabajo. Un gesto que subraya que, como ella misma reivindica, "los de la bata blanca de la farmacia también sois sanitarios".

    7 min
  • Jorge Bustos, con Expósito en Urda: "Pedro Sánchez tiene unas elecciones dentro de 30 días y sabe que la dimisión de Óscar Puente puede afectar a las posibilidades electorales, sería reconocerlo"

    El programa especial de 'La Linterna' con Ángel Expósito se ha desplazado hasta Urda (Toledo), epicentro informativo de la tragedia ferroviaria. Desde la plaza del ayuntamiento, el comunicador ha analizado la situación con el periodista Jorge Bustos, que ha estado cubriendo los acontecimientos para 'Herrera en COPE', en un amplio despliegue informativo de la cadena COPE que también ha llevado a otros comunicadores como Alberto Herrera a Santa Justa.

    Bustos ha compartido el testimonio que más le ha impactado durante su cobertura en la localidad. El periodista ha relatado su encuentro con Antonio, el farmacéutico del pueblo, quien fue uno de los primeros en llegar al lugar del accidente. "Lo que vio le dejó sin palabras", ha explicado Bustos, quien ha añadido que el boticario regresó a su farmacia para recoger material sanitario y pasó la mañana atendiendo a los heridos.

    Entre las escenas que presenció, el farmacéutico contó a Bustos la de un hombre que, creyendo que estaba agonizando, murmuraba: "Maite cuida de los niños". El hombre, llamado Mario, pensaba que iba a morir y que su mujer tendría que cuidar sola de sus hijos. Sin embargo, la historia ha tenido un desenlace inesperado gracias a la radio.

    El testimonio fue emitido en 'Herrera en COPE' y lo escucharon tanto la mujer del superviviente, Maite, como su hermano, Luis. "Estamos escuchando a la familia y mi hermano está vivo", le comunicó Luis al periodista durante el programa. Mario, a quien el farmacéutico apodó "el moribundo", se recupera de una fractura de pierna. "Encontrar la alegría en medio del drama que estamos viviendo convierte ese testimonio en algo muy especial", ha reflexionado Bustos.

    En el plano político, Jorge Bustos ha sido tajante sobre la situación del ministro de Transportes. "No debió ser nombrado ministro, después no debió seguir en el cargo después de la tragedia de Adamuz, y ahora va a ser recordado como el ministro de transportes de Adamuz y de Urda", ha sentenciado. En opinión del periodista, los primeros movimientos de Óscar Puente tras la catástrofe "apuntan a intentar descargar la responsabilidad en ese pobre operario del centro de control".

    Bustos considera que lo ocurrido es un "fallo sistémico" y una "responsabilidad política de la gestión catastrófica del ministerio, de José Luis Ábalos y de Óscar Puente". Además, ha señalado las ambiciones políticas del ministro: "Él se considera candidato a la sucesión de Pedro Sánchez. Él sabe que si dimite ahora, su carrera política termina para siempre".

    El colaborador ha afirmado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, "tiene unas elecciones dentro de 30 días y sabe que la dimisión de un peso pesado como este puede afectar a las posibilidades electorales, porque sería de una forma un reconocimiento implícito de que la responsabilidad efectivamente era del ministro de transportes".

    Para Jorge Bustos, todas las salidas para el ministro "parecen ya malas". Si se queda, es "catastrófico para las opciones electorales del partido socialista", además de que estaría "ausentándose de la responsabilidad básica de un ministro". Si se va, "es reconocer que es el culpable y también daña las expectativas electorales". Un sentir que, como explica Ángel Expósito desde Urda, revuelve el estómago.

    El periodista cree que en La Moncloa no se están haciendo planteamientos morales, sino puramente estratégicos. "No te olvides que es lo único que le importa a Pedro Sánchez. ¿Cuántos escaños va a sacar el 29 de noviembre? No le importa nada más que eso", ha aseverado. Según Bustos, el dilema en el Gobierno es otro: "Estarán calculando en Moncloa ahora cómo llegamos mejor al domingo electoral, con Óscar dentro o con Óscar fuera".

    Bustos ha concluido su análisis advirtiendo de que si finalmente el ministro se mantiene en el cargo, "la vergüenza va a manchar lo que queda de campaña del Partido Socialista".

    6 min
  • Responsabilidad política sin excusas

    El accidente de tren de Urda ha supuesto una conmoción para todo el país. El elevado número de víctimas mortales y el estado grave de tantos heridos exigen una gestión ejemplarmente transparente por parte de nuestras autoridades. Hasta el momento, es de agradecer la actitud de algunos responsables políticos, como el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que está ofreciendo de forma constante toda la información de la que dispone. Frente a esa diligencia, desde el Gobierno central no solo no se ofrecen respuestas, sino que se han filtrado informaciones interesadas para eludir una responsabilidad que es, ante todo, política. Que se hayan difundido audios recortados para intentar culpar a un trabajador de esta catástrofe es una muestra más del grado de degradación moral en el que, por desgracia, algunos viven instalados. Ningún sistema complejo, y mucho menos uno por el que viajan miles de personas cada día, puede depender de una sola persona.

    Intentar desviar la atención de forma deliberada, administrando información seleccionada que, además, está bajo secreto de sumario, es algo más que una irresponsabilidad. No es extraño, por tanto, que los sindicatos ferroviarios, que llevaban años alertando del mal estado de nuestra red, hayan expresado una indignación más que justificada. Sin embargo, frente a la decepcionante conducta de algunos, en nuestro país existen signos evidentes de esperanza. La Guardia Civil, los sanitarios y los servicios de emergencias han mostrado una reacción ejemplar. Igualmente admirable es la generosidad con las que cientos de voluntarios han acudido a socorrer a los heridos y a las familias de las víctimas. Ese es el país que debería servir de ejemplo a quienes hoy prefieren buscar culpables antes que dar explicaciones.

    2 min
  • Teo, afectado en Atocha: "Yo tenía ahora el tren de Madrid a Barcelona, ahora estoy viendo alternativas, ya sea en otro AVE que salga más tarde, por trabajo no me gestionaban el cambio de billete"

    La estación de Atocha, en Madrid, ofrece este jueves una imagen de calma atípica. La combinación de la huelga de maquinistas de Renfe y las graves afectaciones derivadas del accidente ferroviario de Urda (Toledo) ha provocado que muchos viajeros desistan de acercarse. Sin embargo, para otros, como Teo, que necesitan desplazarse por motivos laborales, la jornada se ha convertido en una odisea. Su caso, recogido por la periodista Ana Huertas en el programa 'La Tarde' de Pilar Cisneros, refleja la frustración de cientos de personas atrapadas por el caos ferroviario.

    Teo tenía un billete de tren para viajar de Madrid a Barcelona por motivos de trabajo, pero se ha encontrado con la noticia de que su tren, el último del día, había sido cancelado. "Yo tenía ahora el tren de Madrid a Barcelona. Bueno, es uno de los que ha sido afectado por la huelga de Renfe, así que ahora estoy viendo, pues eso, alternativas, ya sea en otro AVE que salga más tarde", lamentaba. Su situación era especialmente delicada, ya que su empresa no le facilitaba la gestión del cambio. "Como era por trabajo, no me gestionaban eso de cambiar el billete, y decía, bueno, pues ya llego a la estación y y rezo a ver si si no me ha tocado a mí".

    Finalmente, sus peores temores se confirmaron, dejándole en la estación buscando una solución para poder cumplir con sus compromisos profesionales. Como él, otros viajeros han visto sus planes truncados, especialmente en los trayectos hacia Barcelona, que han acumulado el mayor número de cancelaciones a lo largo de la tarde.

    La situación que ha afectado a Teo es la punta del iceberg de una jornada negra para el transporte ferroviario en España. La concatenación de tres crisis simultáneas ha puesto en jaque la red. La más grave se debe a las consecuencias del trágico accidente ferroviario ocurrido el miércoles en Urda (Toledo). El siniestro, que se ha cobrado la vida de 74 personas y ha dejado más de un centenar de heridos, mantiene cortada la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía.

    El accidente se produjo cuando un tren AVE que transportaba a más de 370 pasajeros chocó por alcance con un tren de la compañía Iryo que estaba detenido con 147 personas a bordo. Las primeras investigaciones apuntan a una caída general del sistema de seguridad LZB y a un posterior error humano desde el centro de control, que habría autorizado la reanudación de la marcha del AVE sin percatarse de la presencia del otro convoy.

    Al corte de vías se suma la huelga de 24 horas convocada por el sindicato Semaf, que se ha mantenido a pesar de la tragedia del día anterior. Los maquinistas denuncian una "parálisis institucional" y exigen una mayor inversión en seguridad y mantenimiento, una reivindicación que, según ellos, se ha vuelto más urgente tras el accidente mortal de Urda. Renfe, por su parte, ha calificado la huelga de "incoherente", argumentando que muchas de las demandas exceden sus competencias.

    A estos dos factores se ha añadido una tercera incidencia: un enganchón de un tren de Ouigo con la catenaria en un túnel en Aranjuez, que ha provocado importantes retrasos en las conexiones con Valencia, Alicante y Murcia, desviando el caos también hacia la estación de Chamartín. El resultado es una red ferroviaria colapsada, con miles de viajeros afectados y la incertidumbre de no saber cuándo podrán llegar a sus destinos.

    4 min

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