El padre agustino Miguel Ángel Martín Juárez, quien fue secretario general de la orden de San Agustín y convivió durante 12 años en Roma con el entonces Robert Prevost, ha desvelado en 'La Tarde' de COPE el lado más personal y desconocido del actual Papa León XIV.
A pesar de una primera impresión de ser un hombre "un poco reservado y un poco tímido", Martín Juárez asegura que el Pontífice está viviendo su visita a España "con mucha ilusión" y "una alegría tremenda", un carácter que solo conocen sus más allegados.
Martín Juárez, que mantiene una amistad con León XIV y se comunica con él por WhatsApp, explica esa contención inicial en sus orígenes: "Tenéis que tener en cuenta que es de Chicago, no es mediterráneo como nosotros", ha señalado.
Según su amigo, "los americanos son un poco más contenidos", pero ha insistido en que el Papa está "muy contento" con su visita.
"Se le ve, y no hay más que verle la sonrisa que tiene", ha afirmado, añadiendo que "en algunos momentos se ha emocionado" con las muestras de cariño.
El pasado domingo en Madrid, León XIV recibió a más de 200 agustinos de España en un encuentro informal. Debido a la multitud, el saludo con Martín Juárez fue breve. "Le vi unos segundos y me dice, ¿También estás tú aquí?", relata el padre agustino.
Tras un rápido intercambio de impresiones en el que ambos coincidieron en que la visita iba "estupendamente", la conversación no pudo extenderse más por la apretada agenda del Pontífice.
Entre las anécdotas de sus 12 años de convivencia en Roma (2001-2013), cuando León XIV era Prior General de los Agustinos, Martín Juárez ha recordado la pasión del Papa por conducir.
"A Roberto le encanta conducir", ha confesado, llamándole por el nombre que usaban en Italia.
En una ocasión, prefirió hacer el viaje de España a Roma en coche en lugar de en avión: "No, no, no, déjate de avión, vámonos en coche, venga", le dijo Prevost.
En uno de esos viajes, yendo de Madrid a Barcelona, hicieron una parada no planificada. Martín Juárez le propuso desviarse a Montserrat, ya que Prevost, durante su etapa como misionero en Perú, había sido párroco de una iglesia dedicada a la Virgen de Montserrat que él mismo se empeñó en construir.
"Subimos a Montserrat, dimos un paseíto por allí, entramos a rezar a la virgen un momento y seguimos el viaje", ha recordado el agustino, subrayando el valor emotivo que tendrá para el Papa su visita oficial a la abadía.
El padre agustino también se ha declarado "responsable" de la conocida afición del Papa por el Real Madrid. Ha explicado que, siendo de Chicago, a León XIV le gustaba el béisbol y su equipo eran los White Sox, pero en Italia se aficionó al fútbol.
"Yo siempre le decía: 'Roberto, tú tienes que ser del Madrid, cuando hablemos del fútbol de España, tú siempre del Madrid", ha contado entre risas.
La insistencia tuvo su efecto, y el propio Robert Prevost lo admitía en broma ante los huéspedes: "Yo soy del Real Madrid por Miguel Ángel".
Esta afición ha llegado a tal punto que el presidente del club, Florentino Pérez, le ha regalado recientemente una camiseta del equipo.
Finalmente, Martín Juárez ha reflexionado sobre el camino de Prevost al papado. Aunque al principio "no se le ocurría a nadie que pudiera ser papa", las señales se hicieron evidentes cuando el papa Francisco I lo nombró obispo en Perú, y más tarde prefecto del Dicasterio para los Obispos.
Un dato clave, según él, fue que al día siguiente de la muerte de Francisco, Vatican News publicó un artículo de portada titulado "Quién es el cardenal Robert Prevost", marcando claramente su posición.
Ante la inminencia del cónclave, la respuesta de Prevost fue una de total entrega: "Nosotros le dijimos al señor que sí. Cuando le hemos dicho que sí, es que sí, y entonces, pues que sea lo que Dios quiera".