¡Hola, gente linda!
Hoy comenzamos con unos minutos de atención plena.
He creado este pequeño ejercicio para que juntos podamos atender, escuchar y observar nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestras emociones.
Porque cuando aprendemos a observarnos sin juzgar inmediatamente lo que aparece, abrimos una puerta al autoconocimiento.
La práctica de la atención plena puede ayudarnos a aquietar la mente, favorecer la calma, entrenar nuestra capacidad de concentración y relacionarnos de otra manera con nuestros pensamientos y emociones.
Nuestro cerebro tiene capacidad de cambio y aprendizaje.
Y la atención también se entrena.
Por eso hoy no te propongo hacer grandes cosas.
Te propongo parar unos minutos.
Observar tu respiración.
Escuchar tu cuerpo.
Reconocer qué estás pensando.
Percibir qué estás sintiendo.
Sin corregirte.
Sin exigirte.
Simplemente estando presente.
Cuanto más aprendemos a atendernos, más oportunidades tenemos de conocernos y actuar con consciencia.
No necesitas convertirte en una versión mejor de ti.
Necesitas darte el espacio para reconocerte.
Regálate estos minutos.
Un abrazo.
¡Sean plen@s! 🙏
Silvia