Entre los muchos signos inquietantes de los últimos días, dos de los más inquietantes son a) el amor de muchos, especialmente por la verdad, enfriándose y b) muchos falsos profetas saliendo al mundo. Esto significa que más que nunca este mundo necesita personas de verdad, personas, como los bellos habitantes de Berea que Pablo conoció en su viaje. Probaron los espíritus, discernieron la verdad, y almas se salvaron. Este sermón se trata de inspirarnos y capacitarnos para ser tales personas. Escucha y sé fiel siervo, hermano y amigo de Jesús, el Rey de la verdad.