En este sermón iniciamos la serie “Los privilegios espirituales del creyente” (Parte 1), basada en 1 Pedro 2:4–5, donde el apóstol Pedro nos dirige a una verdad profundamente transformadora: el cristianismo no es únicamente un cambio moral o una práctica religiosa, sino una vida completamente nueva que nace de nuestra relación con Cristo.
Muchos creyentes caminan con dudas, agotamiento espiritual o inestabilidad, no porque Cristo sea insuficiente, sino porque han perdido de vista la riqueza de lo que ya poseen en Él. La Biblia enseña que el creyente ha sido llamado por gracia a disfrutar de privilegios espirituales reales: acceso a Dios, identidad en Cristo, unión con Él y participación activa en la obra del Señor.
Pedro usa una imagen poderosa: Cristo como la Piedra viva, rechazada por los hombres pero escogida y preciosa para Dios; y nosotros como piedras vivas, edificadas espiritualmente para Su gloria. Este texto no solo nos enseña doctrina: nos recuerda quién es Cristo, quiénes somos en Él, y cómo debe vivirse la fe de manera firme, constante y centrada en el evangelio.
📌 En esta primera parte veremos:
I. EL ACCESO A LOS PRIVILEGIOS
II. LA IDENTIDAD Y EVALUACIÓN DE LA PIEDRA
III. EL PRIMER PRIVILEGIO ES: LA UNIÓN CON CRISTO
Que este mensaje sea una invitación a acercarte a Cristo con fe, a descansar en lo que Él ya ganó por ti, y a vivir como alguien que ha sido llamado a una vida espiritual sólida, reverente y llena de propósito.
✨ Si este sermón fue de bendición, suscríbete, compártelo y déjanos un comentario.